Avisa LDu92 de que la alegre muchachada del 15-M tiene preparada una votación electrónica durante los próximos 8 días. En el siguiente enlace:

http://15m.virtualpol.com/votacion/1364

Son 30 opciones, a elegir 8, por orden de preferencia. Supongo que las propuestas han salido de sus asambleas, o lo que sean. Según iba leyendo, me han venido tres ideas a la cabeza simultáneamente. Bueno, una idea y dos recuerdos. Primero, un suicidio colectivo. Después los “debates” de la telebasura. Y finalmente la conocida frase de Winston Churchill:

El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio.

Las tres cosas son la misma, claro. Son numerosos los autores que han señalado que el talón de Aquiles de la democracia es su tendencia al igualitarismo, cortando por abajo. Para la gran masa no hay nada más gratificante que pasar de la igualdad de todos ante la ley y la igualdad de oportunidades, a la igualdad de calidad. Se suprime de inmediato todo premio, incluso respeto, al esfuerzo por mejorar, por el conocimiento – en definitiva, por la excelencia. Y como cuesta mucho menos ser asno soez que sabio educado, y empleado que empleador, pero vale lo mismo, las opciones de esfuerzo dejan de tener sentido.

Pero no desespero, y aplaudo la iniciativa. Esta parte de la iniciativa del 15M. Es más, si me pongo el capote liberal radical, me tendrá que parecer estupendo que una sociedad se suicide, siempre que sea voluntaria y conscientemente. Y que sea sustituida por vándalos menos amariconados. El no fin de la historia, por meterle el dedo en el ojo a Fukuyama [–>].

El caso es que he visto funcionar una mezcla operativa de democracia y meritocracia, y por eso creo que es posible. ¿Si unos pocos miles de hackers y entusiastas pueden juntarse para llevar adelante proyectos que compiten, en su propio campo, por ejemplo contra la empresa más grande del planeta, por qué no van a poder unos ciudadanos buscar solución a  “lo público” por su cuenta, y ofrecerlo en competencia a los demás? ¿Acaso no están derribando entre un puñado de blogueros, y unos pocos miles de comentaristas, el cuento chino del “calentamiento global”, luchando nada menos que contra la ONU, los gobiernos del mundo, y casi toda la prensa y las academias científicas y universidades del mundo entero? Pero la frase clave, la que define la meritocracia y nos aleja definitivamente de la telebasura, es la que se oye repetidamente entra la tropa del software libre: Show me your code. Que trasladado a un mundo más general viene a ser como: muestra lo que has traído, y te diré lo que vales. Porque todos somos iguales … hasta que se ve lo que cada uno ha hecho.

Durante las décadas pasadas uno de los esquemas de negocio que mejor han funcionado ha sido sustituir a lo público. Hacer bien lo que el estado hace mal. Desde sustituir a Correos, hasta las compañías aéreas de bandera. ¿Qué impediría ahondar en ese camino? ¿Y qué nos impide hacerlo a la gente, en vez de que lo hagan las grandes corporaciones? Otras plazas han caído. Y a mi es el único tipo de salida que se me ocurre para evitar el suicidio colectivo. Si el estado, o los recursos del estado, es algo que en parte has hech tú, y si puedes elegir entre varias soluciones a lo público, en lugar de venirte por cojones y por obligación, tal vez te des cuenta de lo que vale un peine.

En fin, toda esta diarrea me ha producido la animosa chiquillería. A su referéndum os invito, con LDu92. Y como no tengo inconveniente en que mi voto no sea secreto, lo pongo. No he sido capaz de encontrar ocho respuestas positivas entre 30. Clicando en la imagen, se llega a la votación. Hay que registrarse, pero no duele. Las propuestas tienen algo de explicación al pasar el ratón por encima, una vez allí.

Yo aquí lo que veo es, sobre todo, envidia, intervencionismo, y sacar de donde no hay. Suicidio y tele basura.