Sefuela

Leo la ennumeración de hechos que S. McCoy utiliza como razones que impiden que arda la calle en una situación de quiebra absoluta del sistema, como la actual, y echo de menos dos. El artículo lo tenéis aquí http://www.cotizalia.com/opinion/valor-anadido/2011/12/02/siete-razones-por-las-que-no-arde-la-calle-en-espana-6362/ y merece la pena echarle un vistazo.

La primera que echo en falta es la cortina de humo que se ha lanzado sobre la auténtica dimensión de la crisis. Los problemas de la deuda pública  y el euro, con toda su enorme gravedad, son un problema secundario. Eso no quiere decir que no haya que trabajar para resolverlos. Con todas las reservas que se le quiera poner, esto no se está haciendo mal (aquí http://www.cotizalia.com/opinion/telon-de-fondo/2011/12/03/la-ultima-oportunidad-because-shit-happens-6368/ tenéis una visión alternativa que culpa a Francia en lugar de a Alemania del retraso en la asunción de medidas conjuntas). La gran crisis es el colapso del sistema circulatorio del cuerpo social: el sistema financiero.

La segunda es una gigantesca subvención que se está otorgando todos los meses a quienes están entrampados en un crédito hipotecario. Su importe podemos estimarlo a vuelapluma en aproximadamente 50.000 millones de euros al año tan sólo en España. Esto no se les ha contado ni a los propios implicados, posiblemente para no airear la gravedad del problema. Otra posible razón es que no está muy claro si esta subvención entra directamente al hipotecado, sin su conocimiento, o al banco que otorgó la hipoteca, aunque lo mas probable es que vaya una parte a cada uno de ellos.

Esta subvención no la otorga el gobierno sino (oh, sorpresa) el malévolo mercado financiero, con la complicidad de las autoridades regulatorias supranacionales. Se instrumenta mediante la manipulación legal del Euribor (índice de referencia utilizado para determinar los intereses que se pagan en la mayor parte de las hipotecas concedidas). Sus normas de funcionamiento las tenéis aquí http://www.euribor-ebf.eu/ pero no os preocupéis, ya os las cuento yo.

El Euribor no está definido (como todo el mundo cree) como el tipo de interés de oferta del mercado interbancario, sino como la media del tipo de interés a que 49 bancos (que cumplen determinados criterios) estarían dispuestos al banco mas saneado de Europa.

En condiciones normales, esto no marcaría una diferencia apreciable. Sin embargo, en las condiciones de absoluta paralización del mercado interbancario, en la que llevamos ya tres años, tiene unas consecuencias realmente impresionantes. Me explico.

Si un banco normal quiere financiarse en el interbancario, tendría que hacerlo (según mis últimos datos) en el entorno del 7%, y eso para obtener préstamos a plazo máximo de un mes. Ningún banco se atreve a prestar a otro más allá de este plazo. Es decir, no existe posibilidad de que un banco normal se financie a tres o seis meses y no sueña con hacerlo a plazo de un año. Es decir, el Euribor real a un año no existe, y si existiera estaría en torno al 9%. La debacle estaría servida para todos los que se han comprado un inmueble en los últimos años. Tendría que pagar unos 600 euros netos más al mes de lo que paga actualmente, por cada 100.000 euros de hipoteca, si la referencia no tuviera estas sutilezas.

El importe total de las hipotecas en España ronda el billón de euros. Si estimamos un euribor real a tres meses del 7% y euribor año del 9%, obtenemos que este pequeño detalle hace que las empresas y familias dejen de pagar entre 50 y 70.000 millones de euros al año.

El Euribor y sus reglas son determinadas por la Federación Europea de Banca, que conoce perfectamente las condiciones reales del mercado y, a pesar de eso, no ha cambiado sus reglas. Esto no sería posible sin las inyecciones masivas de liquidez por parte del BCE a tipos de interés bajos, y es uno de los motivos por los que a la banca se le está regalando dinero y beneficios. Es una devolución del favor que hace la banca a la sociedad, y a sí misma, al no dejar estallar la economía.

Este jueves el BCE ha tomado un montón de medidas que han sido ignoradas por los mercados. Y hablo de medidas de calado para favorecer la liquidez que hace tres años hubieran ocasionado una subida de un 10% en la sesión bursátil del día. No sólo ha bajado los tipos de interés a los que los bancos se van a financiar a plazo corto (alrededor de 10 días son las normales). También ha aumentado el número de productos que pueden aportar los bancos como garantía de esos préstamos. Traduciendo, si antes aceptaba que los bancos le llevaran cromos de Heidi como garantía del dinero que les prestaba, ahora también acepta que se los dejen rotos, escupidos, o manchados con rotulador, le da lo mismo. Aquí http://www.ecb.int/press/pr/date/2011/html/pr111208_1.en.html tenéis las medidas bien claritas y aquí http://www.ecb.int/press/key/date/2011/html/sp111208.en.html  detalladas por si alguno queréis profundizar. Se admiten como garantía préstamos hipotecarios a pequeñas y medianas empresas, se baja el rating exigido a los activos que ya se admitían (deuda pública, acciones y algunos bonos privados). El volumen total de liquidez que los bancos europeos podrían pedir al BCE (y obtener automáticamente) si quisieran asciende ahora a la friolera de 1,8 billones con b de euros, pero no han pedido más que 650.000 millones. Conclusión evidente: No hace falta mas ayuda del BCE para que se den créditos, sino que la banca se decida a darlos. Si atendemos a los datos de Banco de España, http://www.bde.es/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/BoletinEconomico/11/Oct/Fich/art2.pdf podemos observar que las condiciones para conceder préstamos y créditos por parte de la banca se endurecieron de forma muy acusada a lo largo de 2007 y 2008 y nunca se han relajado de forma apreciable.

Pero no se vayan todavía, aún hay más. El BCE va a dar préstamos a la banca a un plazo de tres años. No especifica el tipo de interés, pero estimo que podrá ser en torno al 2-2,5%. Como garantía de esos préstamos  valdrán los mencionados cromos de Heidi llenos de escupitajos. Esto tiene dos efectos: ayudar a la banca a que pueda comprar deuda y a financiar la que ya tiene, regalándole beneficios, y garantizar a la banca que tendrán financiación barata durante largo tiempo de forma que debería incentivarles a dar nuevos préstamos.

Para terminar, ha bajado el nivel de reserva fraccionaria, coeficiente de caja o requerimientos de reservas, como lo denomina el BCE, a la mitad. Del 2% al 1%. Su efecto inmediato es que los bancos liberan recursos por la módica cantidad de 135.000 millones de euros y podría permitir duplicar el volumen actual de créditos concedidos. Esto lo ha completado con una sutil maniobra que no os detallo, que impide que los bancos depositen esta liquidez en el BCE, incentivando de nuevo que la banca conceda créditos.

Ya no desde el BCE, sino desde el Presidente del Europgrupo, Juncker, se apunta la posibilidad de que el Fondo de rescate tome forma jurídica de banco, lo que le permitiría gozar de todas estas ventajas y una financiación ilimitada.

Los técnicos han hecho más de lo que se les podía pedir, y están gritando a los políticos que hagan lo único que saben hacer: declaraciones firmes de que esto se va a solucionar y se va a hacer lo que hay que hacer. Las soluciones ya se han puesto encima de la mesa, sólo falta cogerlas, y es también imprescindible exigir a la banca que realice su función.

Una actualización de última hora: A las 4 de esta madrugada, GB se ha cargado la posibilidad de que se reforme el Tratado por toda la UE y Merkel la de que el Fondo de estabilidad tome forma de banco. Menos mal que es mentira lo de la fecha límite esta semana, que si no se habrían cargado la UE.