Es curioso lo poco que sabemos de nuestros hermanos chimpancés. Su comportamiento en la naturaleza no se empezó a estudiar en serio hasta después de mediados del siglo pasado, con la gran Jane Goodall [–>]. Con la ayuda e impulso, cómo no, de Louis Leakey, al igual que el resto del trío de ases: Dian Fossey con los gorilas, y Biruté Galdikas con los orangutanes. La familia al completo.

Era la época en la que nos interesaba cómo somo los antropoides, y no cómo deberíamos ser. Ni siquiera había nacido Bibiana Aído, y la ONU no era un chollo para jubilar a cuenta del erario público a jóvenes politicuchos ya amortizados. Por eso sabemos algo de nuestra parentela; por el esfuerzo y cuidado extremo que ponían entonces para no influir en los objetos de nuestros interés, ni tratar de hacerlos políticamente correctos, iguales, o lo que sea.

Una de las primeras sorpresas con los chimpas es que cazan. Unas cuatro / ocho veces al mes, dependiendo de las zonas y posibilidades. Sobre todo otros monos, y lo hacen parecido a los perros; en equipo y emboscada. Y luego se reparten la comida. No solo entre los cazadores; también con las hembras y las crías. La caza es la única comida que comparten. Cuando comen fruta y los vegetales habituales, cada uno va a lo suyo, sin compartir nada con nadie. O hasta ahora.

La novedad es que en los poblados humanos que están invadiendo sus bosques, hay cultivos de fruta interesante. Por ejemplo papayas, que es un gran bocado, y muy nutritivo. Pero acercarse a las casas con los humanos por ahí es un negocio arriesgado, y solo lo hacen los machos más aguerridos, con permiso de Bibiana. Y lo curioso es que a pesar de ser fruta, lo toman con espíritu de caza, y hay reparto. Yo creo que sobre todo reparto “de ligue”, aunque no solo. En este estudio de Hockings KJ, Humle T, Anderson JR, Biro D, Sousa C, et al. (2007)explican el asunto con todo detalle:

Y ponen dos breves vídeos explicativos que me he tomado la libertad de subir a youtube, para ponéroslos. Que no se entere la Bibi, que los capa.

Chimpa mangando

Chimpa ligando

Para mi que se parecen un huevo. A nosotros, digo; no entre si. La misma necesidad de un Ministerio de Igualdad. Y las mismas posibilidades de que un Ministerio de Igualdad les mejore la vida.