Hubo un tiempo en que vasco era sinónimo de cabal y de confianza. Tanto que solía decirse: palabra de vasco, escritura notarial.Pero algunos vascos entre tronados y rústicos se pusieron a construirse una nación – debían de tener agorafobia aun antes de la globalización – y prefirieron virtudes imaginarias, rh, raza, el idioma que no hablaban, a las virtudes de verdad. Y si alguien toma a los etarras como ejemplo de vascos, supongo que el dicho quedará en: palabra de vascopiteco, carcajada general.

Claro que hay quien les ayuda, y no lo pueden resistir. La casualidad de la fecha. Cuenta Mikel Buesa en su blog el jucio contra los etarras que ordenaron asesinar a su hermano.

Extracto (robo) lo que me viene al argumento:

En lo que se refiere a los tres etarras que han testificado, conviene señalar que dos de ellos, Asier Carrera y Luís Mariñelarena, están considerados por el Ministro del Interior como terroristas arrepentidos –o en proceso de arrepentimiento– y, en calidad de tales, han sido trasladados uno a la prisión de Nanclares de Oca y el otro a la de Villabona. La actuación de Carrera en el juicio señala que ha perdido la memoria, hasta el punto de que ha negado conocer a Txapote. O sea, se ha desdicho de sus viejas declaraciones en sede policial (véase: https://mikelbuesa.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=1349&action=edit ) que son fundamentales para establecer la responsabilidad de García Gaztelu en el atentado. La de Mariñelarena ha ido en una línea similar, aunque su torpeza al mentir le ha conducido a reconocer a Txapote como jefe y a establecer que los tres miembros del comando despachaban con él. El tercer testigo, Diego Ugarte, tampoco se acordaba de nada, aunque en este caso no se trata de ningún arrepentido oficial.

Me gustaría recordarle al señor Ministro del Interior, que otrora ejercía de fiscal y que tal vez no haya olvidado el derecho que aprendió para su oposición, que nuestro Código Penal establece unas condiciones muy estrictas para establecer que un terrorista está arrepentido. Y entre ellas está la de haber colaborado activamente con las autoridades para impedir nuevos delitos o para la identificación, captura y procesamiento de los responsables de delitos terroristas. Ninguno de los dos etarras supuestamente arrepentidos que mataron a Fernando Buesa cumple este requisito. Ni Asier Carrera ni Luís Mariñelarena son arrepentidos de ETA y, por tanto, deberían ser trasladados lejos del País Vasco en aplicación de la política penitenciaria. Espero del Ministro Camacho dé mañana mismo las órdenes oportunas para que quede claro que se ha enterado de este asunto y que no es un accidental o sobrevenido colaborador de etarras. [–>]

Y digo la misma fecha por lo obvio, el tema de hoy. Mentir es la norma de conducta.

1)

En Euskal Herria se está abriendo un nuevo tiempo político. Estamos ante una oportunidad histórica para dar una solución justa y democrática al secular conflicto político. Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo.

¿Por qué es un nuevo tiempo político? ¿De dónde el nuevo ciclo?

2)

ETA hace un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada.

A ver, payasos.  ¿Está superada (nuevo tiempo político, nuevo ciclo, etc) o no está superada? ¿Depende el estar superada de ese proceso de diálogo, o no depende?

Pero estamos de suerte, porque se explican el nuevo ciclo ese que no se entendía:

Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo. El reconocimiento de Euskal Herria y el respeto a la voluntad popular deben prevalecer sobre la imposición.

¿Debe? ¿Pero hay un nuevo ciclo, o “debe” haberlo?

Ante la imposición que aún perdura …

¡Ah, está claro! Se trata de un nuevo ciclo tan imaginario como la nación Vasquilandia. Al asesinato ya no le sacaban tanto rédito político, cada vez estaba más difícil, y no les merecía la pena. Y se trataba de parar, pudiendo vender una victoria a las huestes propias (y ajenas). O al menos una no derrota, y sobre todo un “no nos equivocamos”. Si le sacaban algo al idiota de Zapatero, mejor; pero si no, que no se pierda el glamour que tiene el asesinato para una parte desgraciadamente muy relevante de este pueblo tan poco admirable. Y para eso sí que se podía contar con un prostitucional convenientemente teledirigido. ¿Por qué no podía tener Aralar el voto del independentismo? ¡Por el glamour, coño! Pero siempre hay un Pascual y un jefe de un Pascual para resolver esos problemillas.

“No ha habido concesiones políticas”, dice el otro memo. Pues menos mal, majo. Un poco más, y les organizamos un desfile. Con chin pun y todo.