Hablan, aunque con sintaxis retorcida, y lengua bífida; al estilo etarra. Debe ser contagioso. Y hablan con exquisito cuidado de no llamar a las cosas por su nombre, no vaya a ser que se vean.

Por mi parte no habría inconveniente en que usaran nombres propios de la estúpida quimera aranista, y se refirieran por ejemplo a España y a Francia como potencias invasoras. Al contrario, sería motivo de general carcajada e hilaridad, para gran disfrute del orbe. De algo habrían servido, con lo que cuestan. Pero me toca los cataplines que pretendan que el terrorismo es una “actividad armada”. ¿Si yo me los encuentro por la calle -sí, a los payasos- y les forro a hostias, sería eso una “actividad no armada” de recomendable cese inmediato? ¿Apuntarían como solución a la posibilidad de tratar de “cuestiones políticas y otras relacionadas al respecto”, o llamarían a la policía y presentarían una denuncia, en espera de mi rápida condena y cumplimiento de pena?

Es que no sé si se dan cuenta de que yo tengo un conflicto … ¡con ellos! Sí, con los payasos.

No está claro quién coño les ha nombrado para qué, ni por qué se creen capacitados para tener una opinión más informada o más justa que cualquiera de los que vivimos eso que llaman “el conflicto”. O para el caso, que el resto de la humanidad. Pero sí está claro que ese nombramiento ha sido desde el grupo que podríamos explicar diciendo que nunca se han sentido asesinables. Por la sencilla razón de que los que asesinaban, y vaya usted a saber si han parado, eran “los suyos”. Y que asesinables éramos todos los demás. Así que para mi, tener que aguantar a los representantes de los asesinos, o sus amigos, supone un conflicto. Vaya por dios. Lo que me sale, lo que me apetece, es darles de hostias. Lo mismo que a los etarras lo que les sale es ponerse a inventarse naciones. Y la diferencia es que yo no doy de hostias a los payasos, pero los etarras sí asesinan. Así que la palabra “conflicto” no dice gran cosa, si damos por supuesto que en los conflictos hay “partes”, sin entrar a averiguar si alguna de esas “partes” se dedica a fostiar payasos, pudiendo evitarlo. O tal vez a asesinar inocentes, extorsionarlos, hacerles exiliarse, y en general a tener amedrentada a toda la población bajo amenaza de muerte.

Yo creo que los arreglaconflictos no lo entenderán. Para ellos los conflictos sin asesinatos no tienen chispa, ni pelas. Una mierda de conflictos. Jamás hubieran podido proponer “organizar un comité de seguimiento”, con ellos mismos de cobradores. No son nadie sin la sangre ajena previamente derramada. Así que no es extraño que no quieran llamar a las cosas por su nombre, dado que suele ser muy difícil que le llames cosas malas al que te proporciona los garbanzos. Un poco fuerte, ya lo sé, pero la puta realidad.

Lo intentaré. Querido irlandés, aquí no había dos “partes” matándose entre sí. Tampoco había una nación invadida y colonizada por otra, como en el caso de la tuya. Lo que hay es unos cuantos que han decidido invetarse una nación, y otros que no queremos que nos quiten la que ya tenemos, porque nos parece mucho menos piojosa que la que proponen. A eso le puedes llamar un conflicto, efectivamente. Y tiene aproximadamente tanta necesidad de payasos internacionales como la que pueda tener, por ejemplo, el caso de Canadá y Quebec. Y en medio de todo eso, lo que había (o más bien hay) es una banda que asesina, sin padecer a su vez asesinatos. Técnicamente se llama masacre, no “conflicto”. Y no necesita mediación alguna, ni mucho menos “reconciliación”, porque mediante jueces y la cárcel la cosa funciona medio razonablemente. Hasta que os habéis metido por medio a lavar la cara de los asesinos, y a producirme ese conflicto que me da tantas ganas de fostiaros. Aunque me contendré. Ya ves, con gente como yo, que ni asesina ni aplaude a los asesinos, no haréis carrera nunca. ¡Qué pena!

Así que el mensaje básico es: que os den mucho por culo.