Lo cuenta Libertad Digital, altavoz habitual de Rosa Díez:

Rosa Díez atenderá a los ciudadanos en su despacho y sin cita previa

La líder de UPyD escuchará a los que allí acudan para trasladarle sus peticiones, propuestas o consultas.

¡Qué guay! Sin cita previa. Parece el colmo del colegueo entre el político y el ciudadano, pero sólo es mala educación. Con cita, tu sabes que te van a recibir, y a qué hora. Sin ella, no es colegueo, como si vas a casa de un amigo. Al contrario, vas a “hacer pasillo”, a probar si hay suerte de que hoy te toque ver a dios. Como cuando los reyes absolutos o los ministros de Franco.

Lo mismo lo van a repetir en los ayuntamientos donde UPyD ha pillado silla en las últimas municipales. Y además, Rosa Díez hará actos callejeros abundando en la idea: ¡preguntad; preguntad, malditos!

El partido que más abomina del “asamblearismo” quiere ser preguntado en asambleas, sin orden y sin constancia escrita. ¡Ah!, pero es que han visto asomar al 15M por el horizonte, y se han lanzado al cuello. ¡Nosotros, nosotros somos el auténtico 15M! Lo mismo que cuando vieron aparecer a Ciudadanos, y que triunfaba a nivel local – sin decidirse a saltar a al resto de España. ¡Nosotros, somos nosotros los ciudadanos de verdad! O como cuando Basta Ya! tuvo éxito, y Díez pasó de inmediato de Ven y cuéntalo a la más Basta Ya de toda la galaxia. ¿Qué sería lo que había que contar antes de Basta Ya!, que ya bastaba? Y supongo que si saliera un Jesús Gil revivido, y tuviera éxito, Rosa Díez reaccionaría de inmediato: ¡Gila soy yo!

Pero conviene avisar a los pardillos que quieran hablar con Rosa Díez a pesar de tener que hacer pasillos sin cita previa. Una cosa es hablar, otra cosa es que te escuchen, y aun una tercera es que te contesten con algo que suponga una respuesta medio normal, y no un manzanas traigo. Ese camino ya lo ha recorrido la inteligente diputada. Antes de ser el partido del 15M fue el partido de internet. De hecho ahí nació el timo. La lideresa populista tenía un blog que podría haber envidiado el mismísimo Víctor Domingo. Participación, apertura, debate, lo que se te ocurra. Hasta que el partido recién nacido se empezó a estructurar al estilo de las dinastías egipcias, las cabezas comenzaron a rodar, las trampas se convirtieron en costumbre, y no había respuesta posible para explicar todos esos atropellos.

¿Y qué podemos hacer para saber lo que pasa con las denuncias que constan con su sello de entrada, y que dicen que no se han perdido, pero que no aparecen por parte alguna?

¿Que qué podemos hacer? ¡Cerrar el blog para que dejéis de preguntar, mamones! Y tal cual; probad ahora a hacer una educada crítica en el nuevo blog de Rosa Díez. Y ya veréis qué risa.

Lo dicho. Que hablen mucho con Rosa Díez, pero que no esperen gran cosa del ejercicio.