El mercado es, físicamente, el sitio público destinado permanentemente, o en días señalados, para vender, comprar o permutar bienes o servicios (RAE). Y operativamente, el conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público (también RAE).

Pero últimamente se ha desatado un odio feroz hacia «el mercado», que no se entiende. O sí. Y mi problema es que entre esos odiadores están aquellos que debería considerar compañeros de viaje, puesto que son los únicos que parecen creer en la participación de la gente en la política, y parecen estar en contra del mamoneo de la clase política.Me refiero a la tropa del M15M.

Ejemplos hay a montones, pero traigo el último. Es perfectamente representativo del ambiente, en su faceta más preparada y culta. Josep Jover es uno de los (2) abogados que han derribado el tinglado Bautista / SGAE. También es gran impulsor y participante de la movida M15M. Y sin embargo, o quien sabe si por ello, es vmuy odiador de «el mercado»:

El discurso de Mayor Zaragoza es tan asqueroso que lo dejo abajo del post, para no verlo mientras escribo. Un canto a la política y a lo gubernamental, y una demonización de la libertad … ¡en nombre de la libertad!

No es extraño que FMZ tenga esa opinión. De su historial [–>] se deduce que en su nada corta vida jamás ha participado en el mercado con su trabajo. Nunca ha ofrecido su trabajo a cambio de bienes o servicios, con lo que siempre se ha mantenido en el dulce nirvana de no tener que saber de qué valía lo que hacía. Todos sus sueldos durante toda su vida han venido del estado, que no le ha pedido resultados. Al principio los conseguía por oposición, que puede demostrar saber mucho, por ejemplo de bioquímica, pero no demuestra necesariamente hacer algo que los demás aprecien. Y después pasó a la fase de conseguirlos a dedo de político, que sólo demuestra tener contento a un tío que no te paga con su dinero. Nunca ha tenido un cliente, y nunca ha tenido que comprender que cuando te pagan, hay que darle algo a cambio a aquel del que sale el dinero. En su caso el puto contribuyente. ¿Está contento el contribuyente con el trabajo de Mayor Zaragoza? Ni se sabe, ni a nadie le importa. El nirvana.

¿Se podría extender el chollo de Mayor Zaragoza a toda la población? Difícil. Si todo el mundo fuera profesor de universidad en una universidad gratis, y básicamente de adorno, o alto funcionario de organismos internacionales, la producción total de bienes y servicios rozaría peligrosamente la cifra de cero. Y para el caso de que no todos tuvieran la suerte de Zaragoza, pero sí estuvieran fuera del mercado, lo único conocido, que yo sepa, es el sistema soviético. Que se resumía en «ellos hacen como que nos pagan, y nosotros hacemos como que trabajamos«. Pero que no parece que produjera gran contento en la población, ni mucho de lo que la población necesitaba.

También nos da lecciones de democracia, supongo que aprendidas cuando fue Subsecretario de Educación y Ciencia en un gobierno de Franco. Y desde la atalaya de la Unesco ha comprendido que éramos súbditos, y vivíamos confinados. Soñamos paz, justicia social, solidaridad, pero nos lo quitan, y ahora es el mercado, ahora sólo es el mercado. Democracia es que los ciudadanos no toleremos que los mercados estén acosando al poder político. Eso ha comprendido. Acojonante. Supongo que democracia es que el poder político le obligue a la gente a entregarle sus ahorros, y le imponga las condiciones. Y ya de paso, si no te lo devuelve, ajo y agua.

Pero tiene la solución. Podemos movilizar a la gente hacia un mundo guay. Ojo, no preguntar a la gente, sino movilizarla. Porque un grupo de países ricos a han sustituido … ¡la democracia de las naciones unidas! ¡Nosotros, los pueblos!

Te quedas un poco estupefacto, sin poder concluir si está gagá, o si toma a la audiencia por subnormal. Sin, o con razón. Dado que tonto no es, probablemente sea la último. Porque la peña pica, como se ve con Josep Jover. No se da cuenta, aparentemente, de que habla de ciudadanos, pero se refiere a pueblos. Habla de democracia, pero no quiere consultar; sólo quiere movilizar a una masa de borregos que simplemente acepta la verdad que el fraile les comunica. Habla del horror de «los mercados», libre transacción entre individuos en la que los dos ganan (si no no habría transacción), y de la bondad de la democracia de los pueblos, convenientemente movilizados por el fraile que posee la verdad.

Me han engañado, y he ido a misa. Será que es domingo ;). Y por si hay algún otro masoca, dejo el vídeo: