Con lo poco que se parecen Rubalcaba y Zapatero, comparten algunas características bastante notables. Probablemente son los dos políticos más “iñakis”  que hay, cada uno en su generación. Por el periodista Gabilondo; la cara de niño incapaz de romper un plato, aunada a la predisposición a cometer el mayor atropello, sin pestañear, y a negarlo con el convencimiento de un campeón mundial de aplomo en el mentir. Si haces clic en la foto podrás recordar aquella mentira, nada infrecuente – por mucho que resulte especialmente macabra y dolorosa.

Pero no lo recomiendo. No es más que Faisán Al Veraz dando fe de que en Nanclares no hay presos etarras, porque se han arrepentido y pedido perdón a sus víctimas. Cosa que Mikel Buesa desmiente con frialdad y precisión académica en la nueva entrada de su blog, hoy, por lo que respecta al asesino de su hermano. Cuyo caso, como es natural, conoce con todo detalle, y le permite poner a la luz la mentira y la injusticia.

También explica que ese conocer detallado y a tiempo real fue, en su día, gracias a Mayor Oreja, y ahora es a pesar de Rubalcaba y su sucesor.

No quisiera estar hoy en su pellejo. Supongo que siempre queda la esperanza de que el tiempo va poniendo distancia o asimilación por medio. Pero tiene que ser un trago muy fuerte intentar digerir a Rubalcaba, apenas nueve años después de la condena del asesino de tu hermano.

Los hechos, sin el menor drama, en ca’n Mikel: