Un caso precioso. Paradigmático.

Del Climategate al Guardiangate.

David Leigh

Como se sabe, el Reino Unido está revuelto con las prácticas de los perodistas y la policía. El escándalo del News of The Word, de Murdoch. Sólo que al investigar, resulta que en todas partes llueve. La diferencia es que la izquierda siempre lo hace por una buena causa. Y ese es su gran peligro. Murdoch se acaba excusando, casi lloroso, en el parlamento. The Guardian saca pecho, y no hay quien le convenza de que ha hecho mal. La historia de nuestros días.

Resulta que entre los periodistas que escuchaban ilegalmente teléfonos ajenos estaba un viejo conocido en las guerras de clima. David Leigh, del The Guardian. Es el periódico “serio” de la izquierda. El País de allí, vaya. (Lo que yo leía cuando estaba en Londres). Y David Leigh tuvo alguna relevancia durante el Climategate. El escándalo de los emails robados o filtrados (todavía no se sabe) al Climate Research Unit de la Universidad de East Anglia – una de las principales instituciones en lo del “cambio climático”.

A los pocos días de la filtración de los emails, y el consiguiente jaleo en la prensa, Leigh publicó un artículo insidioso que dejaba a los pies de los caballos a un climatólogo  de la East Anglia, Paul Dennis, y a un bloguero escéptico, Jeff Id.

Decía:

Detectives question climate change scientist over email leaks: University of East Anglia scientist Paul Dennis denies leaking material, but links to climate change sceptics in US drew him to attention of the investigators

Lo clásico. No explica si otros científicos han sido entrevistados por la policía (es de presumir que sí). Pero sí señala que Leigh ha tenido “tratos” con blogueros escépticos. Y que no había firmado una petición a favor del jefe del CRU (Phil Jones) que quedaba de pena en esos emails filtrados. Y había pedido, ¡oh, dios!, mayor transparencia con los datos de la universidad.

Ya tenemos un malo a crucificar: tratos inconvenientes y la opinión que no se debe tener. ¿Qué más necesita La Iglesia? Por menos de eso te echan de UPyD.

La segunda guarrada del artículo (bienintencionada, ¿eh?), era la divulgación de la identidad del bloguero escéptico, del que hasta el momento sólo se conocía su apodo, Jeff Id, y que decía que era un ingeniero de aeronáutico.

The scientist also had contact with Patrick Condon, an aeronautical engineer in Morris, Illinois, who runs a similar maths-oriented sceptic blog called Air Vent, and criticises “leftists” who promote global warming theories.

Esos eran los “tratos inconvenientes” de Paul Dennis, que le hacían sospechoso. Y en efecto, había mandado un artículo suyo sobre isótopos, porque en el blog de Jeff Id estaban tratando un tema relacionado.

¿Es noticia la identidad de Jeff Id? Lo hubiera sido si estuviera engañando con lo que era. Pero no. El caso es hacer daño al que opina lo que no se debe. Porque Condon tiene una empresa que fabrica chismes que vende la industria “verde”. Ahorran energía. Y es una excelente carta de presentación en el mundillo que se sepa que tienes una de las webs más influyentes de la “blogsfera escéptica” ;).

Para abreviar un cuento largo. Patrick Condon nunca había hecho público, ni contado a nadie al margen de su más estricta confianza, que escribía bajo el pseudónimo de Jeff Id. ¿Cómo lo sabía Leigh? Sólo había un camino. La policía británica que investiga el caso Climategate se había puesto en contacto con él, a través del email que figura en el blog – una cuenta oscura de gmail, porque era en su blog donde había aparecido el primer comentario de los filtradores sobre la localización de los documentos del CRU. Y Patrick les dijo sin más problemas lo que sabía, y su nombre real y milagros, porque ni pensó en no colaborar con la policía, ni soñó con que sus datos estaban en peligro si los tenía la policía.

Y ahora, por lo de Muroch, sabemos que David Leigh es de los periodistas que se trajinan a los polis, y hacen lo que no se debe hacer. Con La Iglesia hemos topado, Sancho. Ya tenemos a dos tíos honorables jodidos, y bien jodidos, porque total, no son “de los nuestros”, y todo es por una buena causa. Por supuesto, los intentos de pedir explicaciones a The Guardian, sigue tú con ellos, porque a mi me da la risa.

Esos, y otros detalles, en la historia que cuenta, muy bien y muy completa. Steve McIntyre en Climate Audit:

Y el relato de Jeff Id:

Y en Bishop Hill, que es de donde viene la info de las nuevas andanzas de Leigh: