Actualización: La cosa sigue y sigue. Y en un hilo “cerrado” siguen apareciendo los comentarios a favor, y critican a intervinientes que no pueden responder porque sus comentarios no pasan la censura. Así que me los mandan, y según llegan los voy añadiendo. No es que ocurra nada especial con las novedades; sólo siguen hundiéndose en su propia charca, cada vez peor.

Me lo manda Juancho Grueso, y no tiene nada que ver con el cambio climático. Eso es sólo el decorado de fondo. El guión es el intento de Eclectikus y Juancho, a quien no conocéis – pero os lee, de civilizar a un cafre pajinesco. Campeón ideal de Leire, es de esos progres que se apuntan a todas las causas bellas, y en nombre de ellas practican todos los atropellos. El McGuffin es la censura, o las normas del debate. Que va mucho más lejos, claro. Es la discusión de si el fin justifica los medios, siempre que sea mi fin. Es la discusión de la civilización como imperio de las formas, o de la ideología como bota del hombre. Y nace con unas entradas del cafre en su blog, ya comentadas aquí:

  • Por qué no se debe debatir con la negacionía [I] [II] [III]

El gachó habla de este blog y lo enlaza, para ponerlo como ejemplo de los horrores de mundo. Pero Ferrán P. Vilar, émulo de Pajín, opina que el derecho de palabra, y de respuesta, no es algo universal – simplemente atenido a unas normas -, sino que depende de la opinión. O más bien del “ser”. Si eres esto (bueno) puedes hablar; y si eres esto otro (malo) no puedes hablar. Por eso se monta ese larguísimo rollo para justificar que no se puede hablar con “la negacionía”. Se refiere a los que llama, de una forma tan canalla como imbécil, “negacionistas”. Pero no penséis que los define, no. Sería una lata, porque las cosas que dice que hacen los negacionistas, son las cosas que él hace. Así que nada de definiciones. Basta con ser de los nuestros para saber quién es “negacionista”. ¿No os suena? ¿No os están cantando en la orejas,  Leire, ZP, y el resto de los cejas? Y eso ahora, porque a lo que os sonaría hace unos años sería a Franco y a sus mariachis, que sabían muy bien quien era un rojo, un maricón, o un liberal, sin necesidad de definirlos. Pero en ambos casos siempre bien prestos a apartar de la arena pública al culpable de opinión. Su vida es imponer el pensamiento  los demás, y censurar al discrepante. Y evitar el debate racional para reducir todo a ¡es un facha! ¡, ¡es un negacionista!, ¡es un neoliberal!  ¿Por qué será que tanto la religión, como el socialismo, como el fascismo, como el nacionalismo, como el ecologismo, y como el alarmismo del clima, se reducen a un cuento de buenos y malos? Yo creo que hay una sola respuesta: no pueden soportar la razón. Y quien no soporta la razón, no puede soportar ni el debate, ni la libertad, ni el imperio de las formas y definiciones – de la universalidad de la norma. En realidad no pueden soportar aquello que, mal que bien, ha construido eso que vagamente llamamos Europa, o cultura occidental, mundo moderno, o como le queramos llamar. Por eso lo odian. Por eso no cejan de intentar cambiarlo, y arrastrarnos a una nueva edad media de frailes, , sectas y herejes en la hoguera. No queda más remedio que ponerles el espejo. Gracias a Eclectikus y a Juancho por ello. Recomiendo especialmente, para los que tengan paciencia y gusto por las discusiones, los comentarios que cuelgan en última entrega de los rebuznos del cafre irredento:

Y pongo toma de pantalla de los dos últimos comentarios que no pasan la censura. Los demás no hacen falta, porque siguen alli. Y ya digo que merecen la pena como buen estudio de esa tropa. Hay de todo. Desde el que sabe la afiliación política de Ecléctikus, y de ello deduce que está a punto de ponerse a matar jóvenes estilo Noruega, muy aplaudido por el cafre, hasta el cafre mismo negando la esencia del juego limpio: dale a la pelota, no al jugador. Mas un chiflado fantasmón que pasaba por allí, y que no sabe ni cómo se llama.

Las tomas. El sr. Ciencia, o sr. Reglas, tiene una idea curiosa de las reglas. Cuando se le pone te echa, y cuando se le pone deja o no deja pasar tu comentario, al gusto. Al gusto de él, quiero decir, que es lo que llama “reglas”. Por ejemplo, este no le gustaba, y falta:

Y como en todos los cuentos, no podía faltar el final feliz. Ferrán está muy contento de la discusión, y de lo que ha hecho en ella. Le parece fenomenal no dar cuenta de las críticas que van saliendo. Por ejemplo cómo se decide la madurez o fiabilidad de una ciencia, porque obviamente no todas son iguales a ese respecto. Nada; aunque el problema sea capital para lo que defiende, no merece respuesta. Si le señalan que la capacidad de hacer predicciones (y acertarlas) es el sistema convencional para juzgar esa madurez, y le proponen medir eso, contesta que la climatología es capaz de hacer predicciones, pero sin señalar ninguna aunque se lo pidan repetidamente. Y añade ¡que la meteorología es capaz de hacerlas! [–>]. Si le preguntan que de dónde saca la extravagante idea de que un consenso no es cuestión de una opinión mayoritaria, sino de una opinión “inobjetable”, el amigo Ferrán P Vilar dice que necesita un par de días para “elaborarlo”, y se va de vacaciones [–>]. O si le sugieren que una buena norma general para los debates es conseguir que se rebatan los argumentos, y no las personas (ese es el tema central de la discusión), el cafre tiene los santos cojones de ponerse a silbar [–>]. Obviamente porque su dedicación principal es llamarles cosas a los científicos críticos del IPCC, dado que cree que esos epítetos sustituyen a las evidencias y a los argumentos. No hay más que dar un repaso a las entradas que señalo. Y así hasta el infinito. No voy a hacer un “fisking” completo, porque no es necesario. Es demasiado obvio, y no hay más que leerlo por encima.

Pues nada, lo dicho, todos contentos.

Colorín, colorado, …

Enlaces:

Ecléctikus, desde que le echaron, contestaba en este enlace. También tiene un jariguay con el nota que piensa que se va a poner asesinar en cualquier momento:

Hay más sobre el cafre y sus “argumentos” en …

El rollo de Ferran Vilar va en tres partes. Los comentarios de los que hablo cuelgan de la 1 y la 3:

La nueva edad media

Y, ya puestos, rematemos la jugada. Hay demasiadas cosa para señalar, pero no quisiera dejar pasar estas dos:

ferran p vilar palabras precisas

Estos dos enlaces no son pinchables, porque es una toma de pantalla (foto). Son estos: (1) https://plazamoyua.com/2011/07/31/usar-el-termino-negacionista-es-una-canallada-o-una-imbecilidad/ (2) http://ustednoselocree.com/2011/07/27/no-debatir-con-negacionia/#comment-2148

Y la cosa continúa, aparentemente sin fin … Eclectikus contesta a Confusio:

Otro masajista en el hilo de marras de Ferran, encima endilga a Plaza unas palabras mías utilizándolas para el típico ad-hominem sin fundamentos. Como quiera que este tipo, al menos tiene un blog, me he ido para allá y le he corregido con un comentario, que supongo que será censurado por ser un asesino de niños socialistas ;) (y porque se me ha gastado la vaselina). Así que lo cuelgo aquí por si interesa, aunque yo creo que está ya todo visto para sentencia:

@Confusio, acabo de leer tu comentario en lo de Ferran, y solo quería corregirte un detalle (dado que yo esto vetado por futuro asesino de niños -de izquierdas-). Te refieres a Plazaeme (en tono despectivo claro) atribuyéndole palabras que son mías:

“15 años de experiencia en la interpretación de datos geofísicos y oceanográficos”

Esas palabras son mías no de Plazaeme (es uno de los problemas de la lectura diagonal), y si tienes alguna duda de ellas tengo el suficiente material para demostrártelo de un plumazo. Házmelo saber si te interesa.

Tampoco se exactamente las credenciales académicas de Plaza, pero a decir verdad no me importan mucho, mientras que por contra si mi interesan sus argumentos y soy un lector habitual de su blog (y también el de Ferran). También se que el tragó con los informes del IPCC hasta que empezó a leer/estudiar otros trabajos (ahora difíciles de censurar gracias a Internet) y su evolución y su magistral seguimiento del asunto se puede ver en su blog Plaza Moyua, donde te encontrarás curiosos debates (sin censura) con el propio Ferran, antes de que abriera su blog, del que sigo pensando que es el mejor en la esfera “afirmacionista”, Por mi parte, lo que le criticaba en el debate el otro día (antes de que se descubriera de que asesino niños), es su actitud con la censura de las opiniones escépticas en base a una serie de presupuestos peregrinos, sectarios y totalmente a-científicos. Aunque le reconozco su facultad para hacer lo que quiera en su blog. Y también lo entiendo, es lo más facil cuando no se tienen argumentos, y además es la tónica general en los blogs afirmacionistas a lo largo y ancho de la web. Y las pocas excepciones que hay (como el citado en debate, Climate ETC, el blog de Judit) son atacadas sin piedad, a pesar de que son de la misma cuerda, por los blogs de “científicos” genuflexos con el IPCC.

Siento que se abortara el debate, pero ahora se, como sabe cualquiera que lea los hilos implicados (y que no sea de la secta progre), con quien nos jugamos los cuartos los escépticos: con el nuevo fascismo del siglo XXI. Y lo grave es que no os dais cuenta, lo mismo que los que apoyaron el III Reich, no sabían que estaban apoyando un régimen criminal y genocida. Pero como decía en donde Ferran, la Ciencia siempre gana, y la avalancha científica que le esta cayendo al IPCC en los últimos años, les impide seguir con los argumentos científicos falaces y por tanto ya sólo utilizan las herramientas que les quedan: propaganda, falacias y censura. Como Ferran.

Esperando de que esto cambie. Saludos.

Y Capisci contesta también a esta [–>] idiotez de Confusio:

Confusio se retrata

El idiota insiste, y recibe:

Y sigue …

El tiempo pasa, cuatro días, y mientras Ferrán no puede contestar porque está de vacaciones, si puede contestar cuando le apetece – porque cree que tiene un argumento. Claro que lo que Ferrán imagina argumento no es más que el reflejo de la irracionalidad de P. Vilar.

Aparece uno nuevo por ahí, Julio, tal vez contagiado de la moralina del abad. Busca la verdad. ¿Es tan difícil de comprender que el objeto de la ciencia no es “la verdad”, sino el conocimiento (de cómo funciona el mundo)? Bueno, igual es cierto que busca “la verdad”, como Vilar. Pero no creo, no tiene pinta de fraile. Sea como sea, el cazador de brujas no puede evitar el anzuelo, y se lanza con todo. ¡Y lo pone!, eso no lo censura!

La nueva edad media

Pasado el tiempo me avisan de que Ferran P Vilar sigue a la carga, tras el descanso vacacional. Pero estoy empezando a mosquerame. Sólo un cerebro completamente desquiciado puede justificar algo así. ¿Estará loco? ¿Y en ese caso, qué hay que hacer? ¿Tendrá atención? ¿Se estará desquiciando más con esta historia?

Ahora, los culpables son todos esos mamporreros alarmistas. Les calientan la cabeza a todos estos salvamundos con sus argumentos de que quien lo discute es (a) ignorante (b) malo y (c) conspirador, y los más débiles mentales entre sus seguidores van por el mundo viendo analfabetos, comprados, y reunidos en logias. ¿Dónde está la línea roja que separa la calle del frenopático?

Mejor intento convencerle de que pasemos:

Porfa, que alguien avise a algún psiquiátrico.