Cada día rigen mejor estos nacional socialistas, a juzgar por sus flamantes proposiciones. La última traca:

El candidato de Bildu a diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, ha anunciado en su discurso de investidura que utilizará la institución foral para promover los cambios “político-jurídicos necesarios” para “optar por la independencia” del País Vasco” y ha dejado claro que la coalición buscará “una solución política del conflicto” en la que “todos” ganen. [ABC –>]

Estupendo. Ha inventado lo que no existe, por definición. En un conflicto no hay una solución “en la que ganen todos”, porque si no no sería un conflicto, sino una imbecilidad. Para entenderlo es necesario eusco-traducir, que no se trata de traducir del idioma vascuence, sino de traducir de la mentalidad aberrante de los pistoleros que le han puesto ahí, y otros amantes de la eusco-lógica. Cuando dice “todos”, quiere decir todos los que considero respetables, o sea, los míos. Y cuando dice “ganen”, significa que reciban lo que a mi me parece bien encalomarles, quieran o no quieran.

Los conflictos solo tienen dos soluciones. O que unos ganen y otros pierdan, o que todos se fastidien a medio camino (lo contrario de que “todos ganen”). Durante la transición se intentó esto último, con gran estupidez por parte de los engañados no nacionalistas. Autonomías, altares para las lenguas marginales, identitismos subnormalizantes. Pero hoy ya, hasta el más tonto sabe que ese medio camino no es posible, porque el asno nacionalista es maximalista, como todos asnos.

¿Un dibujito, Martintxu? A huevo: Si vosotros no podéis ganar sin conseguir fabricaros vuestra neonación de siete mil años, nosotros no podemos ganar si nos quitan la que tenemos para darnos, no algo mejor, sino lo que nos parece caca de vaca, y por motivos extraordinariamente fáciles de entender para cualquiera con dos neuronas en funcionamiento. ¿Se entiende?

¿Es deficiente mental el tal Garitano, para no comprender que un conflicto no tiene solución en la que ganen todos? De ningún modo; solo es vascopiteco, sección sacude árboles. Están acostumbrados a que la razón no depende de argumentos, lógicas o consistencias, sino de quién tiene la pistola más larga. Las palabras no son más que una disculpa para demostrar cuál es el abusón que manda en la tribu; no hay que tomarlas literalmente.

Pero, como siempre, hay que reconocer que tenemos la culpa. No es ninguna novedad que Pachindacari se pirra por mirarles a los ojos, que ya son ganas.

Y después de esos mirares hemos votado mayoritariamente al jefe de Pachindacari (el de los hombres de paz), y al mismísimo mírame-a-los-ojos. Que no tienen ninguna relación con lo que concluye el prostitucional, saliéndose del tiesto.  ¿Alguien pensaba que era una broma? ¡Pues haber estado más listos! Ahora tenéis que tragar que llamen “víctimas” del “conflicto” a los asesinos encarcelados por matar a vuestros compañeros y a vuestros conciudadanos. O a sus familiares, que tampoco se les entiende muy bien a estos nuevos Aristóteles. Unos ponen la nuca y otros el tiro, pero ambos resultan ser “víctimas”. Y el prostitucional acepta la eusco lógica de llamarle a eso “rechazar la violencia”. Tiene cojones.

El drama es previsible. Lo que es insoportable es tener que escuchar las melonadas, y hacer como que es normal. Yo no me presto. Y además, ¿no se emepeñan estos angélicos vasquistas en que una lengua es una forme de ser y de pensar, una identidad? Pues aceptamos la imbecilidad, y a la vista del resultado (la falta del mínimo raciocinio, por no hablar de humanidad)  concluimos que … ¿vascuence?, ¡no gracias!