Menos mal que nos salva la aparición ocasional de alguna juez Alaya, porque si no esto sería peor que una película de la mafia. Nuestros Corleones tienen dos problemas graves, y no me extrañaría que intenten desactivar ambos. Los jueces no comprados, e internet.

Lo que es alucinante es el nivel alcanzado por la desvergüenza. Les están acusando nada menos que de llevárselo crudo mediante los EREs – ¡el dinero de los parados!, y no se les ocurre nada mejor que alegar que las actas de los consejos de gobierno andaluz son secretas, y no las puede ver la justicia. Y menos que nadie las puede ver Alaya, a la que intentan crucificar civilmente como al finado Marino Barbero. ¿Alguna pancarta de acampado o pijamero va a hacer alusión al caso? Se admiten apuestas.

¿Se os ocurre caso más sangrante, asesinatos al margen? El consuelo es que la Audiencia de Sevilla se ha portado:

La Audiencia considera que las actas no son secretas en virtud de los artículos 30.3 y 31 de la Ley del Gobierno de la Comunidad, pues “lo declarado por la Ley reservado son los documentos y lo declarado secreto son las deliberaciones, nada de lo cual han de aparecer” en las actas, que recuerda que es “lo único reclamado” por la juez. [LD –>]

Si queremos mejorar el mundo – o al menos el sistema mafio político español, mediante acampadas y otras alegres movidas, podíamos empezar por usar los casos concretos que tenemos delante de las narices, día a día. Y si le tocan al PSOE, mala suerte; ya le tocarán también al PP, que hay para todos.  Pero nada como apuntar con los salivazos y tomatazos (metafóricos, por favor) al caradura que pretenda ocultar unas actas oficiales al juez que persigue un delito de corrupción. Aun más, nada como intentar controlar a la mafia, y exigir que las actas de gobierno se publiquen en 24 horas en la red.

Puede haber algún caso muy especial que justifique el secreto. Serán excepciones muy concretas, como asuntos militares y cosas así, que se pueden definir por ley, y que ningún gobierno autonómico maneja. Y sería bien fácil que en esos casos se levante una acta aparte y secreta, mencionada en el acta principal. Y por supuesto 20 años de cárcel efectiva para quien haga trampas con el secreto, y esconda lo que no toca. ¿No está pidiendo transparencia nuestra esforzada muchachada? ¿Y por qué no ponen el dedo en la llaga, y hacen propuestas definidas?

Hay otra solución. Faisán el Veraz está muy contento con las propuestas del 15-M, y parece dispuesto a llevaras al parlamento o a su programa. Él es el político profesional, y por tanto mucho más capaz de convertir el petición genérica en propuesta concreta. Que proponga un montón de años de cárcel para quien ose copiar el comportamiento ocultista de sus compañeros de Andalucía. ¡Ánimo, Ruby!