Me lo pone a huevo Lubos Motl. Si ya lo ha escrito el, y tan clara y sucintamente, no voy a repetir el esferzo. Y ojo, Lubos nunca ha sido especialmente pro nuclear:

Lubos Motl

Mientras los problemas en Fukushima sólo han llevado a una muerte – que no ha tenido que ver con la radiación, un ataque al corazón de un empleado mayor (a comparar con las 14 muertes producidas hasta el momento por los pepinos “orgánicos” españoles, con docenas de consumidores verdes extra en camino) – los luditas [–>] de todo el mundo siguen con su jihad irracional y deshonesta contra la energía nuclear. Alemania se ha convertido en el epicentro de esta lucha.

Justo hace un año, Alemania planeaba extender la vida útil de muchas centrales nucleares. La fecha de cierre viene indicada, en blanco la prevista originalmente, y en amarillo la extendida. La roja es la de inauuración.

Sin embargo, después de Fukushima todo ha cambiado. La histeria de masas ha afectado a los principales partidos del público con el cerebro lavado de Alemania. Se ha acordado cerrar todas las centrales nucleares para 2022.

Por supuesto, Alemania puede sobrevivir una decisión tan insana. Lleva un extraordinario crecimiento del 5,2 por ciento del PIB entre el primer y segundo trimestre de 2011. Aparentemente puede permitirse pagar montones y montones de miles de millones de euros para  varias Grecias, Irlandas, Portugales, españa, y tal vez otros.

Asi que, ¿por que no iba a pagar por la energía extra que va a necesitar? En este momento Alemania recibe un 23% de la energía de las centrales nucleares.

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German nuclear suicide: 2022