La ley Sinde es el origen de la protesta de la que surgieron las @acampadasol. También es un ejemplo perfecto de la partidocracia: los grandes partidos (y los pequeños, si hiciera falta), actuando impunemente en contra de los deseos de sus votantes. Y #nolesvotes es el mejor ejemplo de una no solución. No sólo porque se ha demostrado que no funciona, sino porque que era absurda en pura teoría, antes de probar. Enrique Dans [–>], Ricardo Galli [–>], y los otros, serán unos virgueros en las redes sociales; pero de política, o de masas, ni papa.

Es idiota, y completamente irresponsable, pretender que la gente vote en función de un problema, fastidioso, sí, pero menor en comparación con la crisis económica y política. Y claro, la gente no ha hecho caso, y se han depreocupado de la maldita ley del atraco de la SGAE.

Pero el problema sigue ahí. Para que no gane la derecha, o para que no gane la izquierda, la gente va a seguir votando al PP o al PSOE, hagan lo que hagan el PSOE o el PP. Y así nos cae Sinde, Camps, los EREs, la ingeniería lingüística, la mamandurria, el prostitucional, la ETA, y la de dios es cristo. No hacen falta ni sirven para nada otros partidos, porque serían lo mismo que los que ya hay, si las circunstancias son las mismas. Si lo sabremos aquí, viendo a estos ingenuos enamorados de UPyD – el proyecto particular de una ambiciosilla ayudada por un peligro que se cree Napoleón.

No, #nolesvotes no va a funcionar nunca.  La única solución es que los ciudadanos influyan en la mafia de partidos, y para eso la clave está en la elección de los candidatos de cada partido. Con compromisos formales. ¿Que tú vas a votar Sinde? Pues quiero otro que no vote ese atraco, pero otro de mi partido. ¿Que me quieres encalomar un Estado Federal de Intensidad Media Cooperativo? Pues a ti no te voto de candidato. Y así sí se podría decir que nos representan. A algunos les sonará herético, pero eso es exactamente la idea del Tea Party, que, como tal, no tiene por qué ser una idea de derechas.

Hay que rodear y sitiar a los partidos, hasta que se rindan. Pero cada uno al suyo. La nueva toma de la Bastilla. Eso sí sería #spanishrevolution. Pero primero con las ideas claras, y después se puede pensar en #15m.

¡Ah!, y no hay que olvidar que quien habla de los partidos también habla de los sindicatos:

Tampoco es mala idea empezar a …

Vía Godivaciones.