Lo mejor, una frase de Maleni, encantada:

Nunca había visto en Bilbao una movida de jóvenes sin ningún borroka en el horizonte.

Yo añadiría más: Ni borrokas, ni nacionalistas, ni frases en vascuence para hacerse perdonar por los nacionalistas, ni nada de toda esa maldita vaina de siempre. Al contrario, los oradores recordaban que “esto mismo está ocurriendo en toda España“, y sin que nadie se desmayara. España, tú, no el Estado. Ya sólo por eso ha merecido la pena.

También es inaudito ver gente joven, ¿unos mil?, participando y organizando una cosa de política. Ellos eran los primeros asombrados. Emocionados en realidad; como niños estrenando zapatos. Tímidos, pisando con cuidado, mirándose a ver dónde estaban, a donde iban. Muy naif. Quiero decir que “indignados” no es una forma especialmente acertada de describirlos, aunque sea como les llaman buena parte de los periodistas. Sus parlamentos expresaban enfado, sí, pero más expresaban angustia por el futuro, y sorpresa por lo que estaba pasando (la tele y tal). Vamos, que estaban contentísimos.

La verdad es que decían cosas muy normales y sensatas. Si acaso, cierto sesgo hacia los partidos marginales. Y hacia votar (como Zapatero). Y el inevitable mantra anticapitalista en varios de ellos. Algún adulto lo señaló: – eso no toca ahora, preocúpate del paro y el precio de la vivienda y las cosas que sí puedes arreglar. Pero que os cuenten los que estuvieron.

Tres fotos:

Y la gran pregunta, inevitable. ¿Es otra gran rubalcabrada? ¿Es espontáneo, como dicen?

Que opine la peña. Yo creo que espontáneo no es ni de broma. Para mi está claro que los que llevaban la voz cantante en Bilbao, muy habilmente, y muy sin que se notara demasiado, ni siquiera son gente que vive Bilbao. Mi impresión es que han venido hasta con los altavoces puestos. ¿De dónde a acá va a haber, espontáneamente, y estadísticamente, dos sudamericanos progretas entre los seis primeros chimbos que se deciden a participar en la “asamblea”? No se lo cree ni Blancanieves.

Serían pocas decenas. Muy pocas. Y con toda la pinta de que podían llevar en lo mismo desde el “Nunca Mais” y desde el asalto a las sedes del PP el 13M. Convenientemente apalancados en Organizaciones No Gubernamentales, de esas que viven exclusivamente de financiación gubernamental. El resto, hasta unos mil, en general pardillos más bienintencionados que bien informados.

Ahora, ¿como se supone que se va a traducir esta movida en votos PSOE? No se me ocurre. El único nombre de político que oí pronunciar por el altavoz fue el de Pachi López. Y el rugido (hijopuuuuuta) saltó como un chasquido clamoroso. Seré torpe, pero si esto es una jugada Rubalcaba, no acabo de verla. Más me parece Nunca Mais, en distintas circunstancias, y con la lección aprendida de que las elecciones molan para meter bulla.

Pero hay que mirar en perspectiva. ¿Una protesta de mil personas en una población de un millón? ¿De qué cojones estamos hablando, con la que está cayendo? Hablamos de unos tíos que no están pidiendo nada concreto — aparte de, sutilmente, el voto.

Actualización:

Portada del Washington Post, clicable: