Eustoquio tiene problemas. Un doble problema. Como los Premios Ruiz de Elvira al Asno Sostenible están alcanzando popularidad, su candidatura está perdiendo fuelle porque su figura no es muy conocida, pese a los esfuerzos que hace diciendo majaderías al respetable. Por otra parte, su hipocondría verde le lleva a pensar que se va a ahogar en la avalancha de la subida de las aguas de los océanos. Lo miedos no podemos quitárselos, no somos del gremio de la psicología. Pero podemos echarle una mano para intentar que al menos no pierda el premio.

Bueno, la mano la echa él, realmente. Nosotros sólo ponemos el foco. Y eso que nos llama fachas cada vez que tiene oportunidad. Nunca nos lo agradecerá.

No es difícil encontrar las cosas de Eustoquio. Ni se corta él, ni se corta la prensa. Esta vez es el diario Vasco, Grupo Vocento. [–>]

Si el nivel del mar sube por el calentamiento de la Tierra, lo que supondrá que se derritan los glaciares y los casquetes polares, vamos a tener un serio problema y guerras

El nivel del mar lleva subiendo 12.000 años. En el anterior interglaciar (Eemiense), la temperatura fue 1 ó 2 grados superior la actual, y no se derritieron los casquetes polares, ni de lejos. Supongo que por “casquetes polares” se refiere a los glaciares polares (Antártida y Groenlandia), porque los casquetes (banquisa) apenas pueden subir el nivel del mar, lo mismo que el derretimiento del hielo del gin&tonic no hace desbordar el vaso.

 Si tenemos en cuenta la superpoblación del planeta y que gran parte de sus habitantes viven al nivel del mar, ¿a dónde se van a desplazar?

¡Pues al nuevo nivel del mar, Eustoquio! ¿Sabes qué? Que la mar está subiendo a una media como de unos 2 mm al año desde hace unos 150 años. Eso son 20 cm en un siglo. Hasta el coral crece más rápido. Y ocurre desde mucho antes de que el CO2 que tiramos fuera significativo. Sorpresa: no se está acelerando desde que interviene el CO2 en la ecuación. No hay diferencia con o sin todo ese CO2.

El problema es claro. Ya hemos tirado mucho CO2, se debería de notar en la subida del nivel del mar, y no se nota.

Y hay más sorpresas. En todos esos países que se iban a inundar y a producir millones de “refugiados climáticos”, lo que ha ocurrido en realidad es que la población ha subido espectacularmente.

Es que se trata de un problema tremendo del que la sociedad todavía no es consciente. Incluso hay países que piensan que es mejor que suban las temperaturas; «así estaremos más calentitos». La realidad es que pequeños cambios en la temperatura producirán enormes cambios en el medio ambiente que llevarán a la extinción de muchas especies, especialmente las que viven al lado del mar.

Sí, un problema tremendo. Y sin duda alguna desconocido [–>]:

Lástima que a veces asome el plumero. ¡Ah, la política!

Sí, pero la verdad es que a la población hay que mentalizarla y si ésta es consciente de lo que está ocurriendo dejaría de votar a los políticos tradicionales y daría su apoyo a los partidos ecologistas.

Pero las majaderías no tienen límite:

-Frente a este panorama que usted plantea luego están los llamados científicos negacionistas, que creen que estas predicciones son una falsa alarma.

-Esos no son científicos, en todo caso serán pseudocientíficos o políticos interesados.

¡Ajá! Entonces son “pseudocientíficos” gente como Richard Lindzen, Roger Pielke, John Christy, Roy Spencer, o Anastasios Tsonis, por citar sólo un repóker de ases de amplio espectro, que coinciden en poner en cuestión el rol atribuido por el IPCC al CO2 en la pequeña subida de temperatura observada el siglo pasado. Y el científico de verdad, el fetén, es Eustoquio.

Ah, no. Perdón. Que Esutoquio dice “pseuocientíficos o políticos interesados”, y cuando pasa a explicarse, solo menciona … ¡tachán! … ¡a Aznar! ¡Jooorl!

No lo dudes:

¡Vota  Eustoquio!