Me entero por From The Wilderness, en El alarmismo vende, de una gran noticia en El Correo (antes Español):

Luego uno se entera de que ínfima quiere decir irrelevante, y Euskadi en realidad es en toda España, y probablemente Europa. Pero a El Correo siempre la ha ido la cosa local, y la cosa irrelevante. Eran clásicas sus portadas, cuando el periódico serio de Bilbao era La Gaceta y El Correo era el tebeo, del tipo de “Calabaza de 10 kilos en el caserío de Pachi Urdanpiligorrietabarrena“. Con foto y todo.

En serio. Imaginemos el siguiente titular:

  • Detectados restos de pedo de terrorista vasco en Tailandia.

¿Cual sería el quid de la noticia?

  1. En Vasquilandia hay terrorismo.
  2. El pedo de terrorista viaja mucho.
  3. Los métodos de detección de pedos han avanzado un montón.
  4. El mundo es un pañuelo.
  5. El periódico no sabe qué poner.

Pues esa es exactamente la impresión que nos queda con la noticia del periódico calabazero. Juntar en un titular Euskadi + Radiación + Fukushima debe vender. Y tal vez se pueda esperar que pasemos por alto el detalle de “ínfima”. Aun cuando añada:

Las «trazas» son «tan ínfimas» que su presencia no presenta ningún tipo de peligro para la salud ni para el medio ambiente, aseguran los expertos. De hecho, estos valores «son mucho menores que la propia radioactividad natural de la tierra».

Sí, todas dicen lo mismo, pero luego ya se sabe lo que pasa.

O tal vez se trate de asustarte primero, que leas, y que te quedes tranquilo después.

La media de valores tanto en el laboratorio de la capital vizcaína como en Madrid, Barcelona, Sevilla o Cáceres son del orden de 0,001 milibecquerelios por metro cúbico (unidad que mide la actividad radioactiva). «Son niveles muy pequeños. El límite de dosis a la población para que empezáramos a notificarlo se encuentra a partir de 16.000 milibecquerelios por metro cúbico», explica Natalia Alegría

Pues ya casi, mejor que nos digan claramente que 16.000 milibequerelios es una cantidad 16 millones de veces más grande que 0,001 milibequerelios . Tal vez los aficionados a las calabazas pueden comprender, aunque sea vagamente, la diferencia entre 1 euro, y 16 millones de euros. Y preguntarse, ¿de qué cojones están hablando?

Era mejor El Correo tebeo. Mucho más claro.