Hilarión

Entono contrito el mea culpa por haberme ensañado estos días en mis comentarios con los medios de comunicación por su información de la crisis de Japón. He llegado a decir que los actuales son la cima de la frivolidad y la ausencia de documentación. Nada menos cierto y voy a explicarme, pero para ello dejadme antes que os cuente un suceso que ocurrió en Madrid hace mucho tiempo.

Lo cuenta ABC . El 23 de enero de 1928 un toro se escapó de su rebaño por la carretera de Extremadura y callejeando, callejeando, como cualquier turista, llegó hasta la casi recién estrenada Gran Vía no sin antes causar más de un revolcón y algún que otro puntazo que no pasaron afortunadamente del pronóstico reservado. Aconteció que por la Gran Vía paseaba en ese momento Diego Mazquiarán, Fortuna, torero de humilde puesto en el escalafón taurino pero que ese día alcanzó la gloria. Como era invierno y llevaba abrigo se despojó de este, y sosteniéndolo con las dos manos dio unos pases muy aseados fijando al bicho. El público paró en su pies para qué os quiero y, esto es España, trocó los gritos de pavor en sonoros ¡olés!, haciendo corro al diestro. Como no era cosa de estarse allí toda la mañana, el matador pidió que alguien fuese a su domicilio y le trajese un estoque, y una vez se le hubo traído la herramienta despenó al morlaco con una estocada en todo lo alto y descabello. Fue conducido a hombros a una cafetería cercana, supongo que para que se tomase lo que quisiera. A Mazquiarán se le concedió la Cruz de Beneficencia pero en ningún sitio he encontrado confirmación de que también se le diese la oreja del bicho.

Hasta aquí el suceso. Lo cuenta también Mª Isabel Gea Ortigas en su libro Curiosidades y Anécdotas de Madrid 2ª parte y termina el relato con el siguiente párrafo:

“…Lo más gracioso es lo que algunos periódicos extranjeros dijeron del suceso. Uno neoyorquino comentó que gracias a que los niños estudian el arte del toreo en las escuelas, el incidente no tuvo mayores consecuencias. Otro de París decía textualmente que el toro fue toreado por la «cuadrilla de toreros de la guardia del Ayuntamiento de Madrid, capitaneada por Fortuna».”

Desafortunadamente Dña. Mª Isabel no nos informa de cuales fueron exactamente esos periódicos.

Así que después de recordar este relato, he recapacitado y visto que afirmar que los medios de comunicación son ahora más frívolos e indocumentados es injusto. Son igual que siempre.

P.S.: Sé que los habituales de este blog son gente sería, hay profesores, profesores de algo, y sesudos lectores de cejas altas que sin duda habrán subido aun más una de ellas pensando que vaya tontería que escribe este conlaqueestacayendo. Y así es, pero he pensado que precisamente conlaqueestacayendo quizás no viniese mal algo jocoserio para hacer unas risas. Disculpas.