En el blog de Judith Curry pasan cosas muy interesantes. Participa gente muy especialista y muy preparada, y público más amplio – en general también bastante preparado. Y aunque hay muchas excepciones, en el ambiente flota la actitud adecuada: tratar de aprender unos de otros, y de comprender un problema muy complejo. En ese sentido, Curry ha demostrado ser una artista de la blogosfera. Y su sitio ha demostrado la potencialidad del formato blog que, como pensamiento colectivo, le da mil vueltas a otros formatos más clásicos.

Una de las ventajas de la discusión científica en blogs, es la facilidad que proporciona para superar las barreras de la especialización. Es muy frecuente que una especialidad científica acabe desarrollando una jerga propia que impide la comunicación con la gente “de fuera”. Por ejemplo, en el blog de Roy Spencer se ve todo el tiempo la dificultad que tienen desde otros campos para entender la forma que tienen los climatólogos de manejar el concepto de “feedback” (realimentación [–>]).

De la estadística ni hablemos, que ya sabemos desde el informe Wegman que una de las características de la ciencia del calentamiento global es que se trata de un pequeño grupo muy cerrado de autores que no utilizan ni aprenden de los especialistas en estadística. Vamos, que van a su aire.

It is important to note the isolation of the paleoclimate community; even though they rely heavily on statistical methods they do not seem to be interacting with the statistical community. [–>]

Y como brillante muestra de esta difrencia entre el grupo cerrado de pensamiento, y el grupo abierto, traigo un artículo y discusión en el blog de Curry.

Va del componente caótico del sistema climático, y explica además que se trata de un coas muy especial (espacio-temporal, por contra de solo temporal), para el que no existe todavía solución teórica.

Los alarmistas contraatacan con lo de siempre. Un relato que suena a cuento para niños. Que el caos (o ruido) del sistema se acaba anulando (promediando) con el tiempo, y que en el plazo suficiente lo que predomina es el efecto del CO2. Y demuestran eso explicando que de las temperaturas que se concen (desde 1.800 hasta ahora, aprox), el calentamiento 1910 – 1950 se explica por el sol, el enfriamiento 1945 – 1975 por los aerosoles de nuestra contaminación, y el calentamiento 1975 hasta ahora por el CO2. Para lo cual tienes que creerte que saben algo del efecto de los aerosoles, y que saben algo del efecto del CO2, cuando cada modelo les da un resultado muy distinto y tienen que jugar con la media de los modelos. Y tienes que creerte la cada vez más increíble idea de que las conocidas variaciones del pasado menos reciente (Período Cálido Medieval, etc) solo son fenómenos locales.

Por otra parte algunos climatólogos no alarmistas citan y muestran ciclos (de origen más o menos oscuro), como Loehle. A Curry, cada día más escéptica (en suave), le resuena bien lo de Milanovic, al menos para incluirlo en el esquema. Y tiene precedentes en la literatura científica del clima, relativamente relacionados, como las transiciones de fase señaladas por Tsonis.

En fin que esta discusión que recomiendo sirve para tener una visión del problema con una perspectiva más amplia que la que proporcionan las orejeras que llevan los alarmistas. Y es importante verla teniendo presente un argumento muy importante. No hay forma de que puedan decirnos cómo se comporta el sistema con cierta cantidad de CO2 añadida, si no saben su comportamiento “normal” sin ese CO2 extra. Y si hay por medio un componente caótico que se les ha escapado, no pueden decir qué es lo “normal”. Mucho menos teniendo en cuenta que juegan con factores como los aerosoles y las nubes cuyo efecto ellos mismos confiesan conocer muy mal. El cuento para niños sería distinto; muy probablemente un cuento no de miedo.

El enlace: