El Faisán, esta vez. Defendiéndose de la peste que sale del juzgado de Ruz.

Ustedes preguntan por el caso Faisán porque no les gusta que estemos ante el principio del fin de ETA.

Y los compañeros de El Faisán:

No es admisible que el PP haga oposición con la política antiterrorista sobre todo “cuando Interior nos ha colocado en el momento más cercano de la paz que hemos tenido”.

Vale, Faisanetes. ¿Quien está usando aquí el terrorismo para sacarle partido político? ¿El mismo bestia del 13 M? ¿El mismo bestia que negaba el GAL en nombre del gobierno que produjo el GAL? ¿El mismo bestia que sostuvo que los “zulos” son agujeros para guardar “cosas”, y las pistolas una inversión interesante? ¿O acaso el mismo bestia que juró y perjuró que la voluntad de dejar la violencia estaba archiconstatada?

El fin de ETA, y “la paz”, son una trampa. La enésima trampa de los mismos bestias de siempre, que del terrorismo lo único que piensan es cómo sacarle partido electoral. Han creado una falsa necesidad en la gente, el “fin de ETA”, “la paz”, como si fuera una especie de fiesta, puntual e inevitable, si queremos que acabe el problema terrorista.

Es mentira. Ya se ha demostrado que el terrorismo no es una salida para los terroristas. Ya ni los terroristas creen en el terrorismo a largo plazo. Pero la única manera de hacer una fiesta es con invitados, que solo acudirán si le sacan partido a la cosa. Y sacarle partido es la demostración de que el terrorismo mereció la pena.

Sólo hay una forma de estar en contra del terrorismo, Faisán. Sólo hay una forma de  “lucha antiterrorista”, Jáuregui. Conseguir que el terrorismo no merezca la pena. Ni la fiesta es el camino, ni “la paz” el objetivo. “La paz” (el fin de la guerra) es la razón del terrorista. Aunque también puede ser una herramienta política de un gobierno al que no se le ocurre otra cosa que pueda vender.

Hay un ejemplo. Se acabó con el problema del GRAPO, y con el problema del GAL, sin que hubiera un “fin del GRAPO”, ni hubiera un “fin del GAL”. Tampoco nadie hizo ninguna fiesta de paz. Y tampoco se os ha escuchado nunca que queráis alcanzar “la paz”, o el fin del terrorismo islámico. Os limitáis a querer acabar con él, como es natural.  ¿Por qué iba a ser distinto con ETA? ¿Porque alguien no puede soportar la tentación de sacarle partido?

El resultado de esa filosfía de “el fin de ETA” y de “la paz” es muy distinto del resultado de lo que pasó con el GRAPO. Por ejemplo, lo que muestra esta foto – escaneado de Fresita Magenta:

Actualización: Nos mandan …