El PP, vota sí a la censura de internet, y a los comisariados políticos que actúan por encima y al margen de los jueces.

De la Asociación de Internautas [–>]:

Hablemos claro: técnicamente la Ley Biden-Sinde no sirve para nada. Se sirve del mismo esquema que provocó el cierre de Napster. A consecuencia de aquel cierre, surgieron decenas de Napsters que convirtieron aquel cierre no sólo en inútil, sino además en contraproducente para sus promotores, porque provocó la multiplicación de webs de descargas. Si se cierran esas webs, surgirán otras. Sólo la ceguera, la conveniencia política o la descarada sumisión a los deseos de una potencia extranjera pueden explicar que aún existan políticos que crean en esta ley y quieran sacarla adelante, cueste lo que cueste -incluso votos-

Políticamente, sin embargo, esta ley es de lo más útil para reimplantar la censura en España. Basta con que se quiera cerrar una página web (no necesariamente “de enlaces”) para poder encontrar cualquier excusa que lo permita, dado que la ley incluye conceptos muy vagos y amplios como justificación para promover ese cierre.

Los internautas ya han dejado claro hasta la saciedad dos cosas: en primer lugar, no quieren a Sinde ni a su ley, ni la versión original ni la que se pretende que subtitule el PP, poniendo algo de maquillaje para intentar engañar a alguien. Y no se dan cuenta de que es muy difícil tratar de engañar a la gente que usa Internet, porque los internautas tienden a tener un sentido crítico muy acentuado y están lo suficientemente conectados e informados como para que se les engañe fácilmente.

Y en segundo lugar, que no están dispuestos a votar a ningún partido que preste su apoyo a esta ley de censura, como lo demuestran los miles de usuarios unidos endiferentes grupos de rechazo a esta ley que han surgido en redes sociales como Facebook.

Por si alguien aún no lo entendía, lo explicó muy bien Ofelia Tejerina -Secretaria de la Asociación de Internautas y Defensora del Internauta- recientemente en el programa de televisión “59 segundos”: el juez en ningún caso entra a valorar el fondo del asunto, sino que se convierte en un mero “expedidor de certificados” para que se pueda cerrar la página web en cuestión. Si el afectado reclama y luego sí se entra en el fondo de la cuestión y resulta que el cierre fue arbitrario e injusto, el daño a ese afectado ya estará hecho.

Fuente:

Por mi parte está bien claro: Marianico, que os den por el flai. También está claro que no sólo cerrarán algunas webs para nada, porque se abrirán otras, sino que el efecto neto será que se cerrarán webs en España, y se abrirán fuera de España. Negocio que se va. Y el canon; coste añadido para las empresas españolas. Y la no publicidad en las televisiones de los políticos, con cargo a las empresas de telefonía. Otro coste más.  Donde se ve que los payasos del circo siguen muy preocupados por la economía española.