Santiago

Hace tiempo, bastante, que no me dirijo a vosotros, queridos co-moyua-blogueros, para comentaros las novedades que en los temas del epígrafe he tenido ocasión de conocer. Hemos vivido y seguimos, inmersos en sucesos políticos y económicos de la máxima trascendencia y tampoco he querido distraeros de vuestras nobles y trascendentes discusiones sobre el (¿putrefacto?) estado de nuestra Nación o lo que fuere. Ahora que se acercan esas fechas tan señaladas, conmemorativas del día en que el niño Dios vino a la Tierra, y para aliviar un poco el fardo del pesimismo que nos abruma, os cuento cositas que puedan distreros, sólo sea unos breves momentos, de las penurias de todo tipo que nos acechan.

Así que, entrando en el tema de lleno, os diré que he tenido ocasión de probar a lo largo de un mes la famosa Galaxy Tablet de Samsung, que tanto da que hablar. Y lo primero es daros unos datos de probable interés. Esta tableta se lanzó comercialmente en Alemania hace poco más de un mes. Salió al mercado con un precio de 730€ y se podía comprar en “amazon.de”. Sin modificación de ninguna clase, actualmente ha bajado el precio a 640€; casi 100€ en un mes. En España he leído que se lanzaba con un precio teórico de 850€ -siempre me refiero a productos no ligados a operadoras. Al parecer, con contrato de Vodafone, el precio resulta mucho más razonable.

Por otra parte, hace unos pocos días también se ha lanzado en EEUU. Allí, el precio de la tableta libre, se ha fijado en 600$, alrededor de 500€. De modo que ya está rondando el precio de los últimos smartphones lo que es perfectamente razonable porque eso es lo que la tableta es: un smartphone “gordo”. En cualquier caso el precio ya es inferior al de un IPhone G4.

Respecto a la tableta en sí os daré mi impresión personal. Por un lado, el acabado del aparato es excelente; impecable, sólido y con materiales que inspiran confianza. Además, como “cacharro”, es bonito. La primera impresión, por tanto, no puede ser mejor. En cuanto a su uso, resulta cómoda y rápida con respuesta inmediata pero no brusca a las instrucciones que transmitimos con los dedos; con el punto justo de sensibilidad a los toques y una sensación de manejo, también muy satisfactoria.

La ventaja fundamental de la tableta sobre el phone convencional, se circunscribe básicamente a tres aspectos que son: por un lado y para quien guste la lectura de libros en páginas similares a los libros de papel, es perfecta. Por otro, se pueden visionar películas con una pantalla más que suficiente para tenerla en las manos o en el regazo. Pero la diferencia quizás más notable se refiere a la navegación por Internet. Con la tableta nos aproximamos tanto al ordenador personal que al cabo de unos minutos no nos acordamos de él. Además, como lleva incorporado en el último Android el visor de Flash, no se echa en falta nada.

Las desventajas, también son evidentes: no cabe en el bolsillo de la camisa, pesa más del doble y abulta cuatro veces más en superficie comparada con un smartphone. Es decir, no es tan “portable”. Aunque funciona exactamente igual que el móvil -se puede hablar por teléfono de la misma forma- consume mucha más energía, de modo que la batería incluída, de 4000 mAh (en vez de la habitual de 1400), se vacía en unas seis horas de uso continuado. La recarga de la batería es bastante más larga que la del smartphone y tiene un inconveniente añadido: sólo se puede cargar con el cargador suministrado con el aparato que entrega dos amperios en vez de la habitual unidad que suministran los USB y otros cargadores. La tableta NO se carga enchufándola al puerto USB del portátil. Punto bastante débil.

Y para terminar, no debo pasar por alto lo que me ha parecido el más serio “borrón” en el diseño de esta tableta, y que se resume en su resolución. Sólo tiene 1024×600 píxels para una superficie casi cuatro veces mayor que la de los móviles Android estándar. Pero éstos tienen 800×480. Es decir, sólo tiene un 60% más de píxels para una superficie, como digo, de casi cuatro veces. El resultado, lamentablemente, es que los píxels se ven, algo imposible en los smartphones de que hablamos.

A algunos, esta circunstancia nos molesta extraordinariamente.

Tampoco debo olvidar el hecho de que pesa el doble de un lector medio de Ebooks de tipo “paper”. Cogiéndola con una sola mano, al cabo de un rato, ese peso extra se nota.

En resumen, tal y como veo yo este tema, el equipo consistente en un smartphone y una tableta es redundante y poco lógico. Entiendo la tableta si se acompaña del más sencillo, pequeño, simple y barato móvil del mercado y para aquellas personas o que salgan poco de casa o que saliendo, no les importe llevar la tableta encima. Por otra parte, si tengo que elegir entre un móvil, supongamos el Galaxy S de Samsung o su tableta, Galaxy Tab, siempre me quedaría con el móvil.

*******************

Ebooks.-

Nada más que comunicaros que el antiguo blog de Epubs que fue delorablemente cerrado y al que en Moyua’s Home se le daba un trato especial, se ha transformado en una página Web hecha y derecha y sin cerradura de ningún tipo. Mejor dicho, en cinco páginas donde podreis encontrar Epubs, Ebooks en PDF, Ebooks específicos de Teatro, Música y Películas. Se trata de una colaboración llevada a cabo desde tres países distintos -¿una trilateral? desde luego, no un “tripartito”- con el sólo intento de expandir la cultura y sin ánimo de lucro alguno (más bien, un poco de lo contrario). El trío de Alonso_Quijanos recorriendo el mundo… lo podreis encontrar en:

En la página principal, arriba a la derecha, teneis los enlaces a cada sitio. No dejeis de visitarlo. No ha sido pequeño el trabajo hecho desde el hemisferio Sur que sólo podemos admirar. Todavía no hay mucho material, pero los almacenes están a rebosar y se irán colocando nuevos “productos” cada día. Que yo sepa, ya hay, al menos, 500 Epubs a la espera.

Agradezco mucho la paciencia de los que hayan leído estas líneas y envío un muy cordial saludo a todos. Hasta pronto.