Ayer, en lo de Makarieva y Gorshkov sobre el viento [–>], me tiré un pegote. Me pareció de cajón:

Tambén se me ocurre pensar que los modelos de los climatólogos iban a quedar un poco mal parados, si Makarieva y Gorshkov resultan estar en lo cierto.

No parecía una idea difícil. Si lo de Makarieva, de que la fuerza principal en la creación de vientos es la depresión causada por la condensación del vapor del agua en el aire, es novedoso -como afirma, se podría apostar que los modelos de “la ciencia” (ejem, los calentólogos) no lo contemplaran.  Pero en el origen de los vientos (sea por un motivo o el otro) están las borrascas y ciclones tropicales, verdaderas bombas de recoger calor de la superficie e inyectarlo en la alta troposfera. Y si esas bombas se forman por un motivo en el que no habían caído, es jodido que las hayan modelado bien. Ocurre que es uno de los principales factores del sistema climático.

Ese era mi razonamiento de borrego. Otros, también legos, pero más capacitados, le han estado dando vueltas a lo mismo. Y confirmando que, efectivamente, en los modelos no se tiene en cuenta la pérdida de presión de una masa de aire por condensación de la humedad. Confrmando … al menos de momento. Están esperando a que se acerque algún modelista calentólogo a desmentirlo, porque ellos no lo encuentran en las matemáticas de los modelos. Puede ser un momento bien interesante. Puede.

Lo cuentan en The Air Vent (Jeff Id):

Viene de: