Rubalcaba nunca miente, no, no no. Él dice que no nos merecemos un ministro que nos mienta. Los hombres de confianza de Rubalcaba no faisanean, jamás. Y Rubalcaba solo premia y asciende a los policías de los que no se sospecha que ayudan a ETA -vaya usted a saber por qué. Mientras tanto, a pesar de que el gobierno de Zapatero se dedicaba a no negociar con ETA, los prohombres del PNV a no trasegar los dineros del terror, y Garzón no garzoneaba, en el bar Faisán pasaban cosas muy raras.  Pero todo eso no tiene nada que ver ni con el gobierno, ni con el PNV, ni, por supuesto, con Garzón. No, no no.

La Gaceta:

Camacho, segundo de Interior, conoció el chivatazo a ETA minuto a minuto