Del blog de Luboš Motl

Está todo el mundo hablando del último libro de Hawking, y parece que ha levantado ciertas ronchas entre los religiosos. Como el libro va de las conclusiones que saca Hawking de la Teoría de Cuerdas / Teoría M acerca del origen del universo, y no es un asunto trivial, creo que merece la pena traducir este artículo de Luboš Motl, que une su capacidad de comunicación para todos los públicos, con su notable trabajo como físico teórico en la teoría de cuerdas.

Luboš nos da su versión sobre la polémica, explica el motivo de que haya surgido, y nos proporciona una perspectiva del efecto de la Teoría M sobre la teoría de Dios. Y además, es gamberrete. Pero se entiende que hay que echarle humor al ver a la gente escuchando en serio, y a los periódicos poniendo en serio, las lecciones sobre los límites de la ciencia que le dan nada menos que a Hawking, unos fulanos que afirman ser portavoces de Dios.

Hawking: Churches hit back at the heretic

A menudo tenemos razones para pensar que la humandidad e incluso la Iglesia han progresado mucho desde la época de Galileo Galilei.  Por otra parte, a veces nos muestran que nada esencial ha cambiedo desde entonces.

Stephen Hawking y Leonard Mlodinow han escrito un nuevo libro, The Grand Design, en el que despden a Dios del trabajo de Creador.

Ya no hace falta: la Teoría M ha ocupado Su sitio. Ahora, cualquier físico verá que esto es una metáfora o eslogan publicitario, o chiste: la física y la religión no han interactuado directamente durante siglos. La física no opera con el término”Dios” y Su existencia. Y si habla de la creación, quiere decir algo sustancialmente que lo que dice la gente religiosa. Los sistemas lógicos de ciencia y religión no son comatibles.

Sin embargo los físicos que de hecho entienden el contenido del nuevo libro a nivel técnico, también saben que hay una justificación genuina escondida detrás de los pronunciamientos “heréticos” de Hawking.

Las afirmaciones provocadoras han catapultado el libro de  Hawking y Mlodinow’s al primer lugar de las listas de amazon.com – y me refiero a todos los títulos, no solo a los de ciencia. Y en este caso pienso que Hawking merece el éxito, a pasar del márketing superficialmente barato. Tiene mucho de lo que vengarse del dios inexistente 😉

Sin embargo, las reacciones negativas han empezado a llegar, también. En primer lugar Dios mismo ha escrito una op-ed para el Times:

God: Hawking has “ruined it for everyone”

Desgraciadamente el artículo original es de pago, así que los creyentes tendrén que fiarse del testimonio de segunda mano de Michael Brooks (enlace de arriba)  – que dice que ha visto el artículo original 😉 . En Su artículo, Dios muestra que existe, y explica, entre otras cosas,  por qué sus “escuchas cerebrales” (de la mente) son compatibles con la constitución y otras leyes (dice que Google también hace estas cosas).

De cuaquier forma también puedes encontrar versiones del mismo artículo que no hay que pagar. Esto es lo que dice la unión de portavoces de Dios en el Reino Unido – incluido el arzobispo de Canterbury:

Mid-Day: Religious leaders hit back at Hawking

Arguyen que “la física por sí misma no va a dilucidar la cuestión de por qué hay algo en lugar de nada”. ¿Sabes?, la ciencia da explicaciones, mientras la religión hace interpretaciones. ¿Estoy yo de acuerdo con estos métodos propuestoa para separar ciencia y religión?

Pues no. Al la segunda afirmación, nunca puedes separar estrictamente “explicación” de “interpretación”, siempre que estés tratando de de encontrar explicaciones correctas e interpretaciones correctas.  Si la ciencia encuentra una explicación de por qué algo tiene el aspecto que tiene, eso también elimina otras explicaciones y otras interpretaciones de lo que eso significa. Nop puedes hacer cualquier cosa con ello.

Puedes ver también muchas reacciones a las opiniones de Dios y sus portavoces en el Telegraph.

¿Puede la ciencia por sí misma “resolver la cuestión de por qué hay algo en lugar de nada”? Bueno, tal vez no pueda. Pero es una cuestión sin significado físico porque la respuesta obviamente correcta es, casi tautolicamente, que “debe haber algo en lugar de nada; de otra forma nada, y ni siquiera esta pregunta, existiría”.

Si la física (y la ciencia) pueden fallar en ofrecer una “causa profunda” para proposiciones similarmente tautológicas (como que existe algo) lo que si puede hacer es exactamente falsar algunas interpretaciones de la implicacion de la existencia de algo.

I ciertamente ha falsado una cuantas de ellas. La existencia de algo no implica que un rezo vaya a aumentar tus posibilidades de ganar la lotería. Es precisamente en la investigación de estas y otras (más realistas) implicaciones hipotéticas en lo que la ciencia es tan buena. La buena ciencia a menudo no es sobre respuestas Si / NO a cuestiones estrictamente aisladas.  Es sobre observaciones y métodos que nos permiten derivar respuestas de preguntas distintas entre sí.

El poder creador de la Teoría M.

No hace falta decir que estpy de acuerdo con Hawking y Mlodinow en que la teoría de cuerdas / Teoría M es la teoría unificada que Einstein buscaba, y que tiene también la capacidad de responder todas todas las preguntas dinámicas sobre las posibles y probables apariciones y desapariciones de la materia, e incluso el espacio, desde otra cosa, desde la nada, o lo contrario. Y sobre muchas preguntas detalladas que surgen en cuanto te pones a estudiar estos asuntos en serio.

Otra cuestión es si entendemos completamente lo que dice la teoría sobre estas cosas, pero sencillamente no es cierto que esas cuestiones tengan la garantía de nadie de permanecer fuera del campo de la ciencia. La investigación de cuerdas/ Teoría-M y la gravedad cuántica ha demostrado que la topología  -y posiblemente, también el número de componentes del espacio- puede cambiar. Y conocemos muchas leyes que gobiernan fenómenos estrechamente relacionados, en detalle.  No entendemos otros, pero claramente no hay una valla con  “garantía eterna” que vaya a prevenir a la ciencia de hacer futuros progresos.

Hace siglos, Napoleón -cuya relación con la religión era de alguna manera ambigua- preguntó a Pierre Laplace de una forma deliberadamente intimidante:: “¿Donde queda Dios en sus modelos?” Y Laplace le contestó la descarada y famosa respuesta: “No he neceitado esa hipótesis”.

Por supuesto, la autoconfianca de Laplace era un poco ingenua porque no sabía nada del Big Bang -el momento en el que el universo empezó a existir, aparentementa a partirr de la nada. Cuando se descubrió el Big Bang como una consecuencia de la relatividad general de Einstein, la filosofía de la creación se alteró durante décadas. Se podría decir que el descubrimiento del Big Bang devolvió parcialmente a Dios al juego.

Bueno, un Dios modernizado al que le gusta producir semillas planckianas de los universos más que mujeres a partir de la costilla de Adán – pero se pudieron preservar algunas de las características de la lógica religiosa. Durante algún tiempo.

Sin embargo, parte de este cambio era por un nuevo misterio -y nueva ignorancia- sobre los detalles de la diminuta siembra planckiana del Universo. Los modelos cosmológicos basados en la relatividad general implicaban que el universo era tan pequeño que las mismas leyes la relatividad general clásica se venían abajo. Solo son creíbles si la curvatura es relativamente pequeña.

Aquí es donde la gravedad cuántica entra en juego. Las cuerdas/Teoría M -la única y defendiblemente inevitable teoría correcta de la gravedad cuántica, como confirman  Hawking y Mlodinow- tiene su propio rango de validez y es literalmente todo. En particular, los eventos que ocurrieron cuando el universo estaba recién creado son los sucesos en los que las leyes dinámicas de la Teoría M / cuerdas se pueden aplicar más directamente.

Es en la predicción de su comportamiento en lo que es tan buena la Teoría M.

Queridos arzobispos, realmente no podéis impedir a la ciencia la extensión de su rango de validez. Y, ciertamente, Hawking está en lo cierto de que la creación de la materia, pero también del espacio y el tiempo, a partir de la nada, es una cuestión científica legítima, que se estudia por el mismo método científico. Y probablemente hemos encontrado  el marco de trabajo adecuado en el que estas cuestiones se podrán tratar en algún momento -por decirlo suavemente.  Los apparatchiks religiosos no pueden hacer nada al respecto.

Bien, podrías admitir que las leyes de la Teoría M pueden crear la materia, el espacio y el tiempo. Pero podrías preguntar: “¿Quien creó a la Teoría M”?

Desde un punto de vista científico, esta por supuesto que es una pregunta sin sentido. A priori, la Teoría M es una estructura matemática que existe “siempre” en el mundo platónico de las ideas. Ocurre que es relvante para el mundo físico que obedece sus leyes -como el nuestro. Pero la Teoría M misma no es un objeto físico en un espacio y en un tiempo. Así que no podemos hablar de su “llegar a existir”.

Cuando hablamos de “llegar a existir” queremos decir que una entidad “E” no existía antes de llegar a existir, pero sí después. Claramente esta lógica presupone la existencia del tiempo, y no puede ser aplicada a estructuras matemáticas  como la Teoría M que existen “fuera del espacio y el tiempo”.  Así que la cuestión de “Quien creo la Teoría M” es un equívoco y falaz ejercicio retórico designado para confundir a los crédulos  que están dispuestos, o deseando, ser engañados.

Más aun, cuando alguien pregunta “¿Quien creo la Teoría M?”, normalmente no pregunta la cuestión completamente análoga de “¿Quien creó a Dios?”. Claramente, si estamos comparando dos posibles entidades que podrían haber creado el universo, Dios y la Teoría M,  tenemos que tratarlas  con imparcialidad. Así que si es legal preguntar “¿Quien creo la Teoría M”?, también tiene que ser legal preguntar “¿Quién cró a Dios”?

En realidad, es más probable que los creyentes te asen en una estaca si haces la ulterior pregunta blasfema. Solo se permite preguntar la irritante pregunta sobre la Teoría M, como un truco de tirarle barro, mientras Dios permanece protegido de preguntas así. 😉

Pero si no te queman en una estaca, y si incluso te intentan contestar algo sobre el pedigree de Dios, está bien claro que cualquier cosa (sin sentido) que digan para responder, también se puede usar para la Teoría M. Te limitas a usar la explicación completa y cambias el término “Dios” por “Teoría M” a lo largo de todo el relato. Y tendrás una respuesta igual de  válida -o, más exactamente, igual de absurda- a la pregunta de “¿Quien creó la Teoría M?”
Total que toda esta discusión acerca del “creador de la Terío M” no es más que un método bastardo para oscurecer el hecho de que la Teoría M está ciertamente empezando a reemplazar a Dios incluso cuando se  trata del momento de la creación. Comprendo que esto es una pildora amarga de tragar para los creyentes. Pero así es como funciona el mundo.

Como dijo Feynman  en el libro de Davies y Brown, Superstrings, Dios se esconde en los lugares que todavía no hemos entendido. Una vez que entendemos algo, el espacio que le queda a Dios se reduce. Y este es actualmente el caso para el nacimiento del universo.

Original en Casa Luboš: