Ayatola, no me toques la pirola

La globalización tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Entre las malas está que de repente tienes que convivir en este mundo tan chico con ayatolas, y otros esperpentos medievales.

Yo no sé gran cosa de Carla Bruni, salvo lo que se ve. Una joven señora muy guapa y agradable, y con estilo, aparte de mujer del presidente de la República Francesa. Y, al parecer, civilizadamente sensible a las salvajadas y bestialidades que con esto de la globalización nos quedan demasiado cerca. Ha firmado hace poco una petición  junto a otras francesas célebres, para que liberen a Sakineh Mohammadi-Ashtiani, una Iraní a la que van a lapidar.

Preguntada, debió de contestar:

¿Por qué perder tu sangre y dejar a tus hijos sin madre? ¿Porque has vivido, porque has amado, porque eres una mujer, y porque eres iraní? Todo dentro de mi me impide aceptar eso.

La jodimos. Con la “Alianza de Incivilizados” hemos topado. Desde “puta francesa”, hasta “merece morir”, le rebuznan los medios iraníes. Empezando por el periódico Kayhan, cuyo editor y director jefe está nombrado por el líder supremo Ayatollah Ali Khamenei. Que se permite filosofar sobre las esencias morales de C.B. juzgando su vida sentimental y matrimonial.

¡Bravo, Bruni!

El mundo se ha quedado pequeño, y todos nos vemos. La aldea global. Y podemos ponernos a silbar mirando para otra parte, y hacer como que los bestias salvajes son normales, o podemos protestar. Podemos ser civilizados, como Carla Bruni, o podemos ser patanes rastreros y jugar a alianzas y disimulos. Como los Zapateros y las Bibianas, tan feministas y tan de “civilizaciones”, que nunca se les oirá protestar de las lapidaciones de mujeres ¡por adulterio!

Y ya que estamos con ayatolas y pirolas, se puede aprovechar para contestarle a Muammar Gadaffi, en su propuesta de que Europa se islamice,  pagando auditorios de modelos solo femeninas para conseguir que le escuchen.

Muammar, mira la foto de arriba. ¿La has visto bien? Y ahora mira la siguiente.

Pues si a la pinta de peligro medieval que tienes, le sumas las cosas que salen desde tus correligionarios, como llamar puta a Bruni y desear su muerte, por no hablar de lapidar y y latigar a mujeres, asesinar a la gente en masa con atentados terroristas, impedir la libertad de expresión y de pensamiento, y no ser capaces de crear un solo país islámico que se pueda considerar ni remotamente civilizado, supongo que lo entiendes. Y si lo has pillado, ya solo falta que se lo expliques al Zapa, y a la Bibi, que les cuesta mucho.

No se me va a ocurrir recomendarles a los Muammares que cristianicen sus pocilgas, como un paso razonable para conseguir unos países más laicos, e irse escapando de la teocracia, del medievo, y de la barbarie. Después de todo, ¿quien soy yo para decirle a nadie que se salga de la mierda, si le gusta? Lo único que se podría -y debería-  pedir, es que si vienen, no se traigan consigo el mal olor. Y que no insulten a las señoras, aunque sean guapas.