Octavio

Los próximos comicios en Cataluña son, a mi juicio, cruciales . Allí se van a dar una serie de batallas , junto a las que por omisión no se darán y deberían, que en mayor o menor medida decantaran la situación de nuestro actual sistema político , entre el principio del fin de dicho sistema y el ¿ inicio? de algo nuevo o al menos, el principio de la reorganización de lo que quede, lo que para mí está claro es que la situación actual, es insostenible.

La primera de las batallas será entre independentistas puros y nacionalistas de amplio espectro.

El resultado está cantado, las continuas payasadas de ERC y el ínfimo nivel de sus allegados , la aparición de fenómenos como Laporta y la necesidad del nacionalismo más xenófobo de sacar del gobierno (su gobierno, el que por derecho divino les corresponde) a los “okupas” charnegos de él, predice un resultado cantado a favor de CiU.

La segunda de las batallas será entre nacionalismo pura cepa y los nacionalcharneguistas del PSC.

Esta batalla dilucida quien será el encargado de dilapidar el presupuesto (el catalán y por extensión, el español). Aquí, aunque la cosa parece decantarse a favor de CiU, la magia de las matemáticas y del posibilismo presupuestario, puede darnos cualquier resultado, desde un gobierno en solitario de CiU en minoría mayoritaria (no creo que pueda darse una mayoría absoluta), un gobierno de CiU con ERC, o con apoyos puntuales o no del PP (que en esta tesitura curiosamente pasa a llamarse PPC), hasta una nueva reedición del tripartito.

Por cierto, una derrota sin paliativos del “nacionalismo catalán de origen andalusí” podría conllevar la recuperación del PSOE de Cataluña para la causa constitucional.

La tercera batalla es la que se producirá entre nacionalismo y constitucionalismo.

La derrota de este último es inapelable, con el actual nivel de participación y con la degradación de la clase política, la casta , el voto que se encuentra en la abstención no se movilizará a favor de una alternativa que forma parte del motivo que le llevo a ella, el PP o de una opción como Ciudadanos , que se limita a solicitar que no se profundice en el autogobierno pero sin dar una batalla clara y sin cuartel contra ese autogobierno y con una inexistente implantación en el resto de España, unido a sus permanentes crisis y que… la política de comunicación y las ofertas de colaboración cuando se es pequeñito , querido Albert , no hay que dejarlas para antes de los exámenes. Otros fenomenos como los de Montse Nebrera , están agotados antes de iniciarse.

La cuarta, es la batalla que se podría haber dado y que no se dará, la lucha por el espacio de una “tercera vía”. La inexistencia de UPyD en Cataluña (fenómeno que se repite en toda España salvo lo que pueda ocurrir en Madrid) por culpa de los “méritos” de la Doña y su copula (si, no lo he dicho mal, no es cúpula es copula…porque lo han jodido todo) han conseguido convertir en realidad lo indicado por su excrecencia, pero con un curioso efecto boomerang que considero que no esperaba, ser cuatro gatos lunáticos. De hecho, no creo que sean menos los miembros de MD en Cataluña que los militantes de la cosa magenta.

Esta situación debería haber dejado el camino expedito para los Rivera´s coleguis… pero no ha sido así por lo anteriormente expuesto. (*)

La última batalla, es la que no se plantea y que debería darse, la del ciudadano puteado contra la “casta”.

Aquí, es donde entra en juego una alternativa como “Ciudadanos en blanco”. No se conseguirá atraer votantes para una oferta política que base su discurso en la regeneración como MD u otras, sin que previamente no se haga patente el rechazo de la ciudadanía a la política actual y a sus protagonistas.

El otro día Ramón Ibarrola abogaba por un apoyo para el PP, pero este apoyo solo trasvasaría votos de Ciudadanos, UPyD y los que pudiéramos atraer, los foros y grupos como el nuestro, total y como mucho, un par de irrelevantes escaños presumiblemente puestos al servicio de la gobernabilidad con CiU, y no surgidos ex novo, sino con cargo a los de Ciudadanos.

Por el contrario… el caladero de cabreados

con estos golfos es grande (¿en realidad, no pertenecemos todos a ese colectivo?) y en constante ampliación y dos escaños , e incluso uno… vacíos, de condena a la casta y con las municipales, autonómicas y…quien sabe, las generales tan cerca…

(*) No me gusta dar ideas al enemigo, pero esta situación cambiaría radicalmente si… Rosa Diez y Albert Rivera escenificaran una auténtica alternativa conjunta, creíble y de carácter nacional. No os confundáis, no quiero decir que eso fuera deseable para los que conocemos el percal de lo que en esos sitios se teje, pero mediáticamente reconozcamos que tendría una repercusión elevadísima. Eso sí, juro que ese día si se produjera me daba de alta en Ciudadanos solo por ver el recibimiento que me daban desde la coordinadora de Madrid.