Rescato un comentario de LBB en un hilo pasado …

Bueno, después de tan lúcida interrupción por parte de nuestro anónimo Iracundo, querría emitir alguna opinión más sobre Ciudadanos en Blanco [–>], para recuperar el hilo de aquello a lo que íbamos:

1.- Creo que los partidos en liza en Cataluña no van a resolver el problema de degeneración de la democracia española en la Comunidad catalana, ni los creados por ellos en el resto de España.

2.- Cataluña está siendo gobernada desde comienzos de la democracia mediante una hegemonía etnonacionalista que se basa en políticas que desdeñan a la mitad del país, mitad que en gran parte se abstiene, gracias en alto grado a los señoritos del PSC, nacionalistas de Sarriá o abducidos por el nacionalismo que han malvendido y traicionado los principios de igualdad y libertad fundacionales del socialismo en el caso del sector de los “capitanes”.
Debido a esta traición es muy probable que la abstención en Cataluña aumente mucho más a partir de las próximas elecciones.

3.- Esta situación no es democrática, ni por su fundamento de legitimidad, ni por las políticas discriminatorias y sectarias que produce. Además de ello, está dañando la democracia española por su violación de la Constitución, por la chapuza estatutaria y por los onjetivos que se van concretando de secesión o búsqueda de privilegios reaccionarios en contra del resto de España.

4.- Esta perversión es preciso pararla de una vez si queremos evitar el derrumbe del sistema político del país, pero no queda tiempo para consolidar alternativas democráticas antes de las próximas elecciones, que parece que van a otorgar de nuevo la hegemonía a CIU, esta vez con políticas claramente soberanistas y opciones de aprobación de un concierto similar al vasco mediante el chantaje acostumbrado al Gobierno del Estado.

5.- Creo que la única forma de echar el freno a esta situación, en el corto plazo, es desenmascarando el fraude y movilizando a los abstencionistas, votantes en blanco y votantes en nulo, que seguramente serán ya la mayoría del país.
Una de las manifestaciones del movimiento democrático que llevamos varios años intentando construir es precisamente encontrar modos de acción y organización que permitan frenar el derrumbe. El MDE podría asumir una política de apoyo a Ciudadanos en Blanco en las siguientes elecciones catalanas, a la espera de ver los resultados y definir la política posterior para las elecciones autonómicas, municipales y generales de 2011 y ¿2012?. Lo que está claro es que UPyD en Cataluña es un cadáver momificado y un ente agónico en el resto de España, lo mismo que sucede con Ciudadanos, que probablemente no se recuperará de su fracaso y perderá su representación parlamentaria.
Al mismo tiempo, el PP, con su política apocada e indefinida, puede pactar en cualquier momento la desvertebración definitiva del país, si gana las elecciones, con los etnonacionalismos representados por CIU y PNV.

6.- (Y termino):la política de CenB es muy sencilla, y su sencillez puede resultar genial para Cataluña, al menos en el corto plazo: es una política de protesta radical frente a la falta de opciones que sufrimos los demócratas contrarios al etnonacionalismo, y consiste en presentarse a las elecciones como partido con el compromiso de no ocupar los escaños obtenidos, ni beneficiarse de los fondos que se obtengan, hasta que se apruebe una nueva ley electoral que haga computable el voto en blanco.

Esta estrategia, a pesar de su simpleza, puede producir el milagro de conducir a las urnas a todo tipo de descontentos con la estafa del autogobierno catalán, produciendo la consecuencia de dejar el Parlamento un cuarto o medio vacío, y deslegitimando el poder sectario de la Generalitat.

Después habrá que ver qué continuidad puede tener esta estrategia, si tiene éxito, aunque en mi opinión habría que completarla con un impulso más profundo hacia una revisión constitucional completa, incluida una reforma radical de la ley electoral.

Pero quizá no es el momento ahora de intentar incluir objetivos que podrían ser divisorios, sino solamente de amplificar a fondo el descontento existente contra la estafa y el reaccionarismo con los que se gobierna Cataluña, y presentar una nueva opción para el resto de España, lo que hará que el PP se lo piense muy mucho antes de traicionar la democracia con sus pactos.

Luis Bouza-Brey.