Si hay una figura a destacar en el mundo no científico entre los escépticos de la calentología, ese es sin la menor duda el canadiense Sephen McIntyre. En lo que podríamos llamar el combate extra muros de la academia nadie ha hecho ni de lejos tanto como él. Así que de toda esa millonada que dicen que las petroleras destinan a mantener artificialmente un debate falso, McIntyre debería ser exactamente el que más está recibiendo.

Y desde el escándalo del Climategate, con sus hide the decline y otros prodigios a cuenta de las reconstrucciones paleoclimáticas con forma de palo de hockey, Steve está, más si cabe, en el centro del meollo. No en vano fue quien disparó el primer tiro de muerte a los peculiares métodos estadíscticos de Michael Mann (conocidos como mannomáticas), que dan pie al palo de hockey. Y no en vano fue el revisor del IPCC que pidió sin suerte que no usaran la coña del hide the decline, de la no hay precedente en la historia de la ciencia. Entre uno y otro caso, los emails del escándalo no paraban de hablar del canadiense.

Así que S. M. es el testigo por excelencia de cualquier comisión que pretenda investigar ek Climategate. Salvo que sea una comisión que quiera ejercer de lavandería sin siquiera disimularlo. La primera, la comisión Oxbrugh del Casa de los Lores de la que hablamos en Mentir, o no mentir, ni le invitó como testigo ni le hizo el menor caso como comunicante. La segunda, de la propia Universidad de East Anglia y presidida por el ex civil servant sir Muir Russell, sí le ha invitado, pero si los gastos se lo paga él.

¿Será por pelas? ¿Un maldito negacionista que debe estar forrado con el dinero de Exxon Mobil o cualquiera de esos otros engendros del mal?

Que no quepa la menor duda; a todo el que esté interesado en el asunto y tenga el punto de vista de no creerse el cuento de los algoreros, le interesa la presencia de McIntyre en esa comisión, aunque también sea una evidente lavandería. No es que le interese a una imaginaria Exxon conspiradora y diabólica, es que nos interesa a ti o a mi. Y es es justamente lo que ha pasado. Que Setven tuvo que contestar que no podía ir si la universidad no le financiaba el viaje, porque al parecer no está en la nómina de las sucias petroleras [–>]. Pero como resulta que a los que nos interesa es a ti y a mi, y a los demás como tú y yo, lo que ha ocurrido finalmente es que algunos lectores de su blog se han movido. Gente, no Exxon.

5 de julio:

Trip to England

He estado fuera en un lago el fin de semana. Al abrir el email, he descubierto que más de 120 lectores han contribuido a financiar mi viaje a Inglaterra. Lo agradezco no solo por el apoyo financiero (que se aprecia) sino como una demopstración del interes de mis lectores.   Debo decir que estoy satisfecho por la secuencia de decidir primero ir (después de haber pensado que no) y de que tras ello los lectores hayan financiado voluntariamente e viaje, por contra de iniciar una petición pública antes de tomar la decisión.  El The Guardian ha confirmado que me encajarán en el panel. Parecían impresionados de que el apoyo del público llegue al extremo de hacer contribuciones.

Pues eso. Que ese enteren de una vez los algoreros, ecolojetas, iluminados, y otros astros de la Nueva Edad Media. No se trata de Exxon; se trata de la puta gente.