Nuestro prodigio local -el vascopiteco, tiene ombilguitis; que por aquí venimos llamando identititis. Por ejemplo, en un tienducho de Algorta, vi unos “sobaos”, con pinta dudosa. Y pregunté, -¿estos son de Santander? La vascopiteca, una centella, respondió: -Aquí no tenemos nada de Santander.

El siguiente paso, esperable, era crear el Eusko-Label. Una etiqueta con la que se da a entender que la vaca que habla en vascuence sabe más rica, o algo así. Y lo crearon.

Pero les falta una vuelta de tuerca. Porque es evidente que si la vaca que habla vascuence, sabe más rica, el vascopiteco que tal, debe pensar mucho mejor. En realidad sería la única discupa aceptable para ponerse a aprender vascuence, que no sirve para nada. Si te dota de “otra forma de pensar”, y se trata de un asunto tan costoso, esa forma de pensar debe ser la leche. Así que ahora lo que queda por hacer es el nuevo invento, el último grito:

¿Funcionaría? ¡Vaya que sí! He hecho la prueba con el tema candente del momento, y con uno de los pocos peeneuveros que, eusko-label al margen, parece inteligente. ¿Qué opina Josu Erkoreka de lo del Tribunal Constitucional y el nuevo Estatuto de Cataluña? ¿Como lo plantea?

Extravagantemente es decir poco. Va rápido. Protesta:

El preámbulo se limita a constatar un hecho histórico incontrovertible: que el Parlament ”ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Catalunya como nación”.

También es un hecho histórico incontrovertible que mi prima Gervasia se define como guapa, sin que nadie más opine lo mismo. ¿Eso la convierte en guapa según el pensamiento de calidad superior? Imaginemos que a un ayuntamiento de la CAV se le ocurriera definirse como nación. ¿Qué consecuencias legales extraería Eusko-Label de ello? ¿Un hecho histórico incontrovertible?

Pero es que además de pensar bien, es muy cuco. Nos ahorra la frase que sigue a la que cita:

La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad.

Y Erkoreka no imagina problema alguno, salvo que uno sea nacionalista español. La constitución define nación, define “nacionalidad” (integrada en la nación), y región (lo mismo). Deja muy claro que nación es otra cosa que nacionalidad, Y dado que nacional (realidad nacional, símbolos nacionales) se refiere a nación, y no a nacionalidad, la Constitución no reconoce la “realidad nacional” de Cataluña, sino precisamente  lo contrario: su realidad no nacional, a través de su realidad como nacionalidad. Así que si unos juece se encuentran en una constitución con nación, indivisible y soberana, y nacionalidad y región, partes de y con derecho de autonomía, deben de concluir -si tienen un pensamiento de calidad superior, que nacionalidad es nación. Y si no concluyen eso, es porque son unos jueces … ¡¡nacionalistas españoles!! Y supongo que va implícito que están prevaricando, puesto que aplican sus sentimientos patrióticos en lugar de la ley. ¿No es un argumento apasionante?

Pero ya el título que pone Erkoreka es sugestivo de su proceso mental: La Nación exclusiva y excluyente de los no-nacionalistas. Tal cual. ¿Cuantas naciones conocerá don Josu que se ofrezcan a mogollón, y a la carta? El parto mental de Sabino Arana no parece el mejor ejemplo.  ¿O pensará que para ser “no-nacionalista”, o no ser nacionalista, hay que intentar acabar con todas las naciones? Eso tiene otro nombre, pero, ¿qué más le dará? Él lleva estampado un Eusko-Label in Reasoning, y ancha es Castilla.

Deberíamos cambiar el dicho de … piensa el ladrón que todos son de su condición, por el de … sueña el nacionalista que todos lo son.

Añadido:

Una versión del significado de nacionalismo, desde fuera. Wikipedia inglesa.