Pachi Bastarrica, ex viceconsejero de política lingüísticadel GV,  ha escrito un libro sobre el rumbo a seguir en la normalización del vascuence. No puedo enterarme rápidamente de si ha escrito más, porque su entrada en Wikipedia solo está en su versión batúa. Si la pusieran al menos en inglés … El libro se llama Babel o Barbarie, y es cosa de enterarse por donde andan los tiros en ese extravagante empeño de normalizar el pobre vascuence, porque las consecuencias las solemos padecer los demás.

Hay novedades. De lo que entresaco de artículos que celebran el feliz acontecimiento, me da la impresión de que el razonamiento, siempre cambiante, de los ingenieros sociales pro vascuence, ha dado un nuevo salto. Ahora ya no hacen tanto hincapié en los derechos de esa lengua. Tal vez les hemos convencido de lo estúpido de la idea. 😉 . El útlimo grito va de convivencia y de salud democrática. Guay.

Un bilingüismo real y equilibrado requiere una sociedad integrada por ciudadanos bilingües, aunque sean bilingües pasivos; no nos podemos plantear que el conjunto de la sociedad domine el euskera, pero quien lo entiende ya está permitiendo que, el que así lo desea, pueda vivir en euskera. Esta pedagogía social hay que hacerla constantemente desde las instituciones, sobre todo con respecto a la comunidad monolingüe

No se cortan. Hablan sin rubor de pedagogizar a la mayoría, para poder “vivir en vascuence”. ¿Y qué les impedirá vivir en vascuence? Agárrate: quieren poder “vivir en vascuence” con los que no queremos hablar en vascuence.

Sigamos con el estupefaciente panorama:

Es más bien y sobre todo una reflexión sensata, racional y pegada al terreno sobre la cuestión lingüística, sobre el hecho de la pluralidad lingüística, sobre la riqueza potencial que ello conlleva, y que entiende no es una cuestión meramente local, sino más bien global.

¡Como el cambio climático!

trabajo y/o creación, reflexión y ensayo, que aborda una cuestión tan exquisitamente sensible como es la realidad del euskara y la pluralidad lingüística en clave de cohesión y convivencia social en términos positivos y proactivos.

El “buen rollete”. Yo digo, tú tragas.

Apuesta por un bilingüismo real entendido como base y fundamento de una convivencia lingüística y social.

¿Será una velada amenaza? ¿O tragas vascuence, o no hay convivencia? No sería una amenaza muy fuerte. En el peor de los casos, para convivir decentemente no hace falta hablar gran cosa. Con no pisar los callos a los demás (por ejemplo obligarles a aprender y usar lenguas que consideran absurdas), dejar de pasarnos el día discutiendo si somos galgos o podencos, y dejar de matar y poner bombas, con un canto en los dientes.

Pero llegamos al centro del cogollo del libro de Bastarrica:

Una de las claves de la convivencia lingüística reside en entender que Babel es una bendición, y no la maldición a la que se refiere la Biblia». Babel, en opinión de Patxi Baztarrika, y en la mía propia, representa la afirmación de la pluralidad, de la diversidad, y en el fondo es una realidad que supone el reconocimiento de uno de los rasgos esenciales de la condición humana, que es la diferencia. Efectivamente, en el ensayo en cuestión se afirma que la particularidad, la pluralidad y la universalidad es aquello que más esencialmente identifica la condición humana… y que por lo tanto es lo contrario a la barbarie o al caos. Es por ello por lo que se defiende, en las 450 páginas de que consta el ensayo, que la pluralidad lingüística, en la que no cabe ‘neutralidad’alguna, debe ser preservada, desarrollada y promovida activamente

Estamos, como suele cuando se trata de nacionalistas vascos, ante falta de lógica que deriva en payasada:

  • Babel es una bendición, y no la maldición a la que se refiere la Biblia

Bastarrica está hablando de lo contrario de Babel. En Babel el problema era que no se entendían, y al no entenderse llegó la confusión y se dispersaron. Pero don Pachi propone un “bilingüismo real”, que es cuando todos se entienden en dos lenguas. Así que empieza por el ejemplo que no vale. Si Babel es una bendición, entonces, que no nos entendamos o que no consigamos un “bilingüismo real”  sería una bendición. Pero claro, Babel es una bendición, al contrario de lo que siempre se había pensado … ¡porque lo dice Pachi!

  • la particularidad, la pluralidad y la universalidad es aquello que más esencialmente identifica la condición humana… y que por lo tanto es lo contrario a la barbarie o al caos.

Será lo contrario de la barbarie o el caos, si el nota lo dice, pero también es la quintaesencia de la imbecilidad. Particularidad y universalidad son antónimos. Y la pluralidad … la pluralidad es lo que más esencialmente identifica a la especie perro, al punto de que entre las razas grandes y las pequeñas el coito se hace francamente difícil, cuando no imposible. Lo que debe ser, no una bendición y ventaja para la convivencia, sino un verdadero incordio. Pero con el argumentario nacionalista, el circo no tiene fin. Hay más perlas:

La gestión de la pluralidad lingüística es hoy “uno de los indicadores fundamentales del grado de salud de las sociedades democráticas”

Ya lo comentamos en su día [–>].  La mayor pluralidad lingüística del mundo, tanto por superficie como por habitante, se da en Nueva Guinea Papúa, donde gozan de la bendición de más de 700 lenguas, y una democracia. Según el argumento (de alguna forma hay que llamarlo) de Bastarrica, eso mediría el máximo grado conocido de salud democrática. Lástima que en el Ministerio de Asuntos  Exteriores, NGP figure entre los pocos países cuya visita no se recomienda, por su peligrosidad. Y lástima que las autoridades sanitarias estén preocupadas por la aparición en las montañas de brotes de una enfermedad (kuru –>), al parecer propia y exclusiva del canibalismo. Pero puedo imaginar perfectamente que eso para un nacionalista vasco sean minucias, comparado con el grado de salud democrática que revela la persistencia de lenguas hipermarginales, especialmente si se trata del vascuence. Del mismo modo que para ellos no tiene influencia en el grado de salud democrática, el hecho de que más de un diez por ciento de la población de Vasqulandia Tremebunda certifique con su voto la asunción del asesinato (de los demas) como método de acción política. Tampoco es de sorprender que NGP les parezca un ejemplo de lo contrario de barbarie (civilización). Basta con observar lo que consideran”cultura” (por ejemplo en cultura vasca).

Ni Stalin ni Franco. ¿Quiere usted acabar con la democracia? Pues ponga a un vascopiteco a medir el grado de salud democrática del lugar en cuestión. Y a dar consejos. Está chupado.

Por lo que recuerdo de mis abuelos, a principios del siglo XX básicamente los consideraban payasos. Pero un payaso con poder es otra cosa.

No puedo evitar repetir lo de siempre, don Patxi. Da completamente igual lo que digas. Aunque no fuera directamente esperpéntico, como la característica histórica comprobada de los nacionalistas vascos es engañar con lo que persiguen, sería absurdo que nadie te creyera respecto a lo que propones. Si lo consiguieras, la estadística dice que pasarías a proponer algo muy distinto. Y como el camino siempre apunta al mismo sitio, la única apuesta razonable es que una vez conseguido ese “bilingüismo real”, pasarías a adorar el monolingüismo (en vascuene) y la no pluralidad. Solo la identidad vascopiteca. Aparte de que hay quien prefiere que las sociedades se vayan haciendo a su libre albedrío, resolviendo a través de la suma de decisiones individuales sus propios conflictos. Y no con ingenieros de sociedades que nunca han mostrado una sola obra ni medio presentable.

Ojo; si hacemos caso de la tesis démodé del los euskeristas, y una lengua te da una forma de ser y de pensar, a poco que Bastarrica sea representativo del eusko razonamiento, nos acaban de presentar el mejor argumento posible para huir del vascuence como de la peste. Para decir melonadas pasmosas con gran facundia, con los ejemplos de Zapateroy Rajoy nos sobra. No necesitamos más lenguas, ni mayor esfuerzo.