Estamos hablando de un “problema” que tiene un organismo de la ONU dedicado en exclusiva. Que cuenta que una financiación como jamás se ha visto para concienciar al personal. Que tiene ministerios para él solito en muchos gobiernos occidentales, y hasta secciones especiales en los ayuntamietos a los que no se les ocurre nada mejor que hacer.

Estamos hablando de un problema que los políticos de la mayor parte de los países definen como el peor problema de la humanidad, y del que nuestro payaso particular asegura que ya ha casuado más muertes que el terrorismo internacional. De un problema por el que ya nos estamos gastando un pastón en la factura de la luz, y en subvención pública a la investigación, pero que no es nada comparado con lo que pretenden que gastemos a partir de ahora. Se podría esperar que con toda esa pasta, con todas esas películas, con todos esos acojonantes reportajes de los medios de comunicación y las agencias de prédica ecologista, el calentamiento global figurara bien colocado entre las prioridades de la gente para la acción del gobierno.

Pues tengo un chasco para vosotros. Entre los 21 posibles temas prioritarios por los que se le ha ocurrido preguntar al Pew Research Center en enero de 2010, el calentamiento global ocupa exactamente el último lugar. Nunca ha estado en un sitio muy destacado en realidad, pero desde que lo incluyeron en la lista, en enero de 2006, ha ido bajando paulatinamente del 38% al 28% la gente que lo elegía entre los problemas prioritarios. Ni siquiera para los partidarios del partido demócrata es mayoritariamente prioritario (43%), pero es que resulta marginal para los independientes (25%), y directamente de risa para los republicanos (11%).

Por poner un ejemplo. Son más del doble los ciudadanos usa preocupados por mejorar su sistema de educación, que los preocupados por el calentamiento global. ¿Qué motivos puede haber, en una democracia, para que lo que preocupa a los gobernantes, y a los aspirantes a gobernantes, sea tan distinto de lo que preocupa a los electores? A mi solo se me ocurren dos posibilidades:

  1. Hay una gran diferencia entre los conocimientos e inteligencia de los dos grupos.
  2. Los intereses de unos y otros son muy diferentes.

Fuente, Pew Research Center:

Vía, WUWT: