Posiblemente hemos estado siendo injustos con una parte de nuestros compañeros que tienen mucha importancia en toda esta historia. Los expedientados.

Desgraciadamente hay una tendencia natural a olvidar a la víctima del poder, aunque sea un poder abusivo. ¿Será miedo? ¿Será comodidad? No lo sé, pero siempre ocurre. La mayor parte de la gente suele pensar, aunque sea inconscientemente, que “algo habrá hecho”. Y solo con un poquito de ese pensamiento se establece automáticamente una frontera entre el castigado y el hereje todavía impoluto.

Es cierto. Nadie puede estar en todo, verlo todo, pensarlo todo. Hay que delegar, y aceptar cosas pensadas y hechas por otros. Pero si esos otros han hecho barbaridades como las ponencias de las que estamos hablando, entonces tienes tantos motivos para pensar que “algo habrán hecho”, como los que tienes para pensar que la democracia interna en un partido les preocupa en un sentido diferente que el de evitarla a toda costa.

Y les debemos algo a los expedientados, que son las víctimas más directas del abuso. Les debemos probablemente la conciencia de lo que pasa.

Recuerda. Recuerda la balsa de aceite que parecía UPyD antes de aquella reunión del Consejo Político en que -¡oh, no!-, hubo una propuesta alternativa. Los dioses, anonadados, con las venas hinchadas palpitando en sus cuellos, tuvieron que tragarse la humillación de aceptar votar una propuesta contraria a la suya. Lo nunca visto. Y lo que no parece previsto que se vuelva a ver, dado lo poco que tardó en iniciarse un expediente al causante del contradiós.

Y ahí fue cuando a los primeros se les empezaron a levantar las orejas. ¿Hmm?

schnauzerQue se convirtió en franco mosqueo cuando también expedientaron a los de EstaNoEsLaWeb, por pretender saltarse el bloqueo infomativo del partido.

La salida de Buesa del partido ni hubiera sido en tanta medida el disparadero de una crisis, si no hubiera estado precedida de esos expedientes previos. Y no hay expediente sin expedientado. Así que, cuando menos, eso les debemos.

¿Se puede saldar esa deuda? Sí, se puede. De dos formas. Con una enmienda, y con una ayuda. Y las dos se acaban de hacerse públicas, cada una por su autor, que son dos grupos distintos.