Un post de Cryp Tols en el blog de Rosa Díez, ayer. Como es de la casa, lo ponemos también aquí, que se encuentra más fácil en Google:

Pues ya que esta mañana hablábamos de asnos con mando, podríamos recordar al senador Maqueda (cuyo nombre tiene la misma raíz que maqueto, y la Maquetania aquella de Arana). ¿Os suena aquello de “Quien no se sienta nacionalista y ame a lo suyo, no merece vivir”? Para un político vasco, eso de ligar los sentimientos al derecho a vivir, no está nada mal, ¿eh? Ningún peligro ni problema con eso, no señor. No en el País Vasco.

Arcadi Espada, genial, llenó una página entera de El Mundo con la frase gloriosa del glorioso maqueto aranista. Todo el artículo, todas las frases, eran solo esa frase: “Quien no se sienta nacionalista y ame a lo suyo, no merece vivir”. Así la página entera.

Pues resulta que este, llamémosle por costumbre señor, no se ha escondido avergonzado debajo de un pupitre, ni se ha tenido que retirar de la vida pública. No, en nuestro muy demokrático país esas cosas no pasan, que aquí tenemos bien establecido un conveniente cordón sanitario, y da lo mismo como actúe cada cual, o lo que diga, porque malos solo son los de un lado de ese cordón. Los malos son los del otro lado del bestia Maqueda, que, por lo tanto, no es bestia, porque es “de los nuestros”, palabrita de ZP.

No se ha retirado, en efecto. Ayer mismo, resentido contra sus críticos, decía nada menos que en el senado: “Decir a todos los alatristes, espadas y humoristas resentidos que los problemas se solucionan hablando y hablando se entiende la gente y se llegan a acuerdos como el de Down (sic) Street que solucionan problemas”. Pero no se da cuenta el senador, que el problema no es no hablar. Al contrario, el ya habló y bien claro. “Quien no se sienta nacionalista y ame a lo suyo, no merece vivir”.

A veces, surrealista senador, y según lo que uno vaya a decir, es mejor quedarse callado. Aún en el caso de que sus compañeros de condón no tengan la vergüenza suficiente como para avergonzarse de alguien como usted.

Nota/corrección: Reencontrado el artículo de Arcadi Espada, veo que a continuación de cada una de las infinitas repeticiones de la frase (que en realidad era “Quien no se sienta nacionalista ni quiera lo suyo, no tiene derecho a vivir”), iba poniendo el nombre de cada asesinado por ETA. Mucho más terrorífico aún pensar en Maqueda, senador él, olvidando ese “pequeño” detalle de la política vasca.