Querido votante de UPyD. ¿Tienes algún motivo especial para pensar que Rosa Díez no se parte del descojono cada vez que le votas? Por ejemplo, farda mucho de tener el único partido con “primarias”. Esto es, a los candidatos  del partido para unas elecciones los nombran lo afiliados del partido, y no su camarilla dirrigente. Nunca descansa de decir que ese es una de los grandes prodigios que hacen de UPyD un partido diferente. Una nueva forma de hacer política, frente a los “partidos tradicionales”. La regeneración, y la caraba.

Vale, muy bonito. Pero te sugiero que lleves un tomate -o más- al próximo acto público que protagonice esa Lorito que tenéis por cúpula del chiringuito. Y cuando empiece con el rosario -¡tenemos primarias, tenemos primarias!- le largas un tomatazo. Porque se estará riendo de ti — una vez más. Precisamente fue en primarias como los afiliados elegisteis a Sosa Wagner de lider de vuestra candidatura en Europa. Y al reso de la lista la eligió el aparato del partido. Porque esas llamadas “primarias” de UPyD solo son “primaritas”. Los afiliados eligen a uno, al primero, y el resto es cosa del aparato. O sea de Rosa Díez. Pero bueno, algo es algo; y la regeneración empieza con un pasito. El problema es cuando el pasito es completamente imaginario. Como en Rosa Díez te miente como a un tonto de baba.

Lo cuenta ABC, que nos trae Luis Bouza [-->]. El canditato elegido por los afiliados para Europa ha manifestado dos opiniones con las que estén de acuerdo los afiliados de UPyD, y los votantes de UPyD. Pero Rosa Díez no. Y por tanto, a la vista del inconveniente, ha creado una norma para quitarse de encima al candidato de  los afiliados.

«La presidencia y portavocía del grupo corresponderá en principio al candidato que haya concurrido en el primer lugar de la correspondiente lista electoral, salvo circunstancias debidamente acreditadas, que deberá apreciar el Consejo de Dirección de forma motivada» [-->]

Traducido del politiqués significa: La chusma, plebe, masa, puede elegir al número uno de la lista y jefe de candidatura. Que deberá de cuidarse mucho de no estar jamás en desacuerdo con Lorito, porque en ese caso le darán puerta a la primera oportunidad. Para lo que basta la apreciación de un Consejo de Dirección formado por miembros elegidos a dedo por Rosa Díez. Lo que viene siendo como el ejemplo más descarnado posible de un partido autoritario. Indisimuladamente autoritario. Desvergonzadamente autoritario. Autoritario con la chulería del fascio. Pero que proclama -a voz en grito- ser una monjita.

Los que tienen mejor opinión de UPyD, o tal vez una naturaleza más optimista, suelen creer que es cierto que ese partido no tiene nada de diferente. Y menos que nada de “regenerador”. Pero que no es peor que los demás, en ese sentido; y al menos tiene un par de propuestas interesantes.

Parece que se equivocan, y de largo. Porque entre un partido que no hace primarias, y un partido que hace una payasada para simular unas primarias, es mucho más probable que el segundo te esté mintiendo mucho más que el primero, en general. Se nota lo que le preocupa mentir con desacaro absoluto. Nada. Y en ese caso, las propuestas interesantes de UPyD es muy probable que sean tan verdad como lo de las primarias. Verdad … mientras le vengan bien a Lorito. Y en cuanto prefiera otra cosa, te hace una norma nueva, y te vas a enterar.

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Añadido, de Maleni en un comentario:

El 20 de abril de 2010 presenté a Rosa Díez ante un público de empresarios en Madrid. Cité en aquella ocasión una metáfora afortunada de Savater: UPyD era la bandera roja que se caía del camión en Tiempos modernos. Chaplin la recogía para devolverla y al doblar la esquina se convertía en cabeza de manifestación. También dije que si UPyD defraudaba las expectativas «habría que echarse otra vez a la calle a esperar a que a otro camión se le cayera una bandera que pudiéramos recoger». Me temo que ya hemos llegado a ese momento. Qué lástima. Santiago González, The Long Goodbye –>

Maleni suele recordar una frase muy oportuna de Antonio Elorza, que se definía -cuando nació UPyD- como un “simpatizante legitimador” de la criatura. Y esa era, sin duda, una de las bazas clave del nuevo partido. Y un toque de distinción. Porque hay alguna diferencia entre gozar del apoyo de Savater, Elorza, Espada, Boadella, Mikel Buesa, Pedro J., Jiménez Losantos o Santiago González, a gozar del apoyo de Ana Belén o Bertín Osborne.

Pero poco a poco UPyD ha conseguido ir perdiendo todos esos “simpatizantes legitimadores”. No tengo ni idea de si han conseguido alguna legitimación musical para sustituir a toda la legitimación intelectual que, tan esforzadamente, han tirado por la borda de la chalupa. Pero me parece muy significativo perder todos los apoyos dignos de mención con los que naciste, y que lo remates enfadando a Santiago González — sin llegar a contemplar la posibilidad de que tal vez te estés equivocando.

Y lo de ayer de Santiago González es la auténtica guinda del pastel. No es un apoyo cualquiera. A la coincidencia política une una amistad larguísima, fraguada en demasiados funerales y demasiado drama. Y peor, porque destaca por una ecuanimidad y tranquilidad nada frecuentes. No es alguien que acostumbre a cogerse “rebotes”, ni que se deje llevar por momentos de soberbia. Es de esas personas con las que no debes de enfadarte en ninguna circunstancia, porque puedes apostarlo todo a que no tienes razón. Bueno, en el caso de que tus característucas psicológicas te permitan la operación de imaginar que puede existir, al menos en teoría, alguna circunstancia en la que podrías no tener la razón.

No hay tantas soluciones para el enigma. La falta de inteligencia mínima queda descartada. Una patología anímica podría ser, pero 30 años de flotar con eficacia en el albañal de la política paracen hacerlo difícil. Podría haber una clave, un algo no muy confesable que sea mucho más importante que cualquier otra consideración. Y que cualquer apoyo; que cualquier razón. Porque se trataría de *la* razón que lo ha movido todo. En su día yo le llamé “chiringuito particular”. Y desde entonces no ha ocurrido nada que lo desmienta, al tiempo que sí ha ocurrido mucho más de lo necesario para confirmarlo.  Y ayer, la guinda.

pedro-j-y-UPyD

Pero el Gorri siempre tiene respuesta rápida para la crítica. Llamentablemente, “rápida” no implica “no cafre”. Saco el dato del blog de SG, que recuerda que Gorriarán le está  copiando a Iñaki Anasagasti. No está mal, pasar de copiar a Savater, a copiar a Anasagasti:

gorriaran-en-su-salsa

Queden sus señorías enteradas: Los que criticamos a UPyD somos “Brunete mediática” (o blogorreica) pro-PP. Hay que joderse con el intelectuas.

En fin, recomendado lo de ayer:

Que dice Rosa Díez que ” estoy pensando en que se sepa la verdad en el sentido de nuestro honor”. Bueno, las verdades no solían tener sentidos diferentes hasta ahora, pero ya sabe que UPyD es Un Partido Diferente. Antes se empeñaban en repetirlo. Ahora, en demostrarlo también.

Lo único malo es que “diferente”, lo mismo que “cambio”, no asegura que sea para bien. La estadística dice lo contrario. Hay muchas más maneras de estropear algo, que de arreglarlo. Por ejemplo, el circo este en el que les ha metido Francisco Sosa Wagner. No sabe nada. Tú le mentas a UPyD: Ciudadanos. Lo sazonas con un poquito -justo una pizca- con el afamado autoritarismo de la lideresa diva. Y cuando empieza el baile de San Vito, como un resorte automático, le das alegría con una mención -así, como de pasada- en plan: ¿Por qué no le preguntamos a los afiliados? Y ya tienes tanto entretenimiento como puedas desear. Espectáculo. Todos los enanos de circo disparados y dando volatines.

La líder UPyD, Rosa Díez, ha dicho hoy que ha convocado el 6 de septiembre un consejo político extraordinario para debatir en los órganos internos “lo que se está discutiendo en los medios”, en relación al malestar generado en el partido por la propuesta de concurrir a las próximas elecciones junto a Ciudadanos, la formación de Albert Rivera. [El Correo -->]

Que digo yo que en los “órganos internos” se podrá debatir el malestar que tengan en los “organos internos”, pero difícilmente en el partido. Y además, como la chiquilllería votante está ahora entusiasmada por los partidos y chiringuitos, van llorar de emoción con lo de los órganos internos. Por otra parte no solo controlados, sino mayormente elegidos y nombrados por la genial Rosa Díez.

Por otra parte, parece que han perdido la sintaxis, además de oremus. Porque está bien que quieran discutir “lo que se está discutiendo en los medios”. El acercamiento de UPyD a C’s. Es justamente lo que Sosa Wagner proponía. Pero, ¿qué es discutir ese acercamieto “en relación” al malestar generado por la simple mención de la posibilidad de rozarse con C’s? ¿Quiere decir que se conoce ese enfado de los “óganos internos”, antes de que se reunan y sean consultados? ¿Y eso quiere decir que “debatir” sobre el acercamiento en realidad es mostrar el malestar con el mismo?

- Querida, quiero que analicemos amablemente tu gastos con la tarjeta de El Corte Inglés, en relación con el cabreo que me hace subirme por las paredes. Y si te parece bien, le llamamos debate.

¿Es eso? Vale, entendido. ¿Y el honor de UPyD y la verdad? ¿Es por las “prácticas autoritarias” mencionadas por Sosa Wagner? Y supongo que la verdad la declaran y hacen oficial los “órganos internos del partido”. Grupo normalmente conocido como los apparatchicks. Y darán fe de que Sosa Wagner es mezquino (© Lozano) y corrupto 100% (© Gorriarán). Sobre el honor no sabría decir. Tenía su chiste cuando había duelos y eso, pero ahora mismo no caigo en cómo funciona. En todo caso, en UPyD les va esa marcha, que suena como a La Regenta. Al final, Rosa Díez siempre disfrazándose.

rosa-diez-la-regenta

Modestamente, sugeriría cambiar honor por oremus en el debate ese.

Agradecimientos: A Maleni, por la noticia y enlace.

De Vozpopuli [-->]:

“La democracia son formas y procedimientos, y esta manera de expresar esa opinión me parece inaceptable. Las cosas no se hacen así”, ha criticado porque, según ha explicado, la posición del partido se establece con el debate interno a través de sus órganos.

En todo caso, ha expresado su “respeto” por las opiniones de Wagner y aclara que desde el partido siempre se ha defendido y protegido la libertad de expresión para todos los ciudadanos y afiliados al partido.

Rosa Díez se refiere a Sosa Wagner, y a su artículo en El Mundo [-->], donde se mostraba favorable a un acercamiento a Ciudadanos. También mencionaba “autoritarismo” en UPyD. Y el problema es que Rosa Díez parece creer que la lógica no tiene nada que ver con esas “formas” de las que tanto presume. Por ejemplo, que publicar un artículo de opinión en El Mundo es una forma inaceptable, y sin embargo defendemos la libertad de expresión de todos los cuidadanos … menos cuando no nos gusta esa opinión. Salvo que la genial Rosa crea que llamar inaceptable a algo es lo mismo que protegerlo. Podría ser. Después de todo es Un Partido Diferente. ¡Y tanto!

También alega que lo que apoya Sosa Wagner ya está decidido en el 2º Congreso de UPyD, y por tanto no puede hablar de ello en público.  Pero Marisol Hernández, también El Mundo [-->], precisa:

En ese cónclave, UPyD aprobó presentarse a las elecciones generales con el mismo programa y las mismas siglas en toda España. La dirección que lidera Rosa Díez se aferra a esta resolución para mantener que ahora, tras votarse en el congreso, es imposible otra cosa.

Tiene razón. La bomba la soltó Savater en el discurso inaugural del congreso [censurado en la web de UPyD -->].

De esto último se valió Fernando Savater para reclamar, entre aplausos, la unión con otros partidos. No nombró directamente a Ciutadans – el partido liderado por Albert Rivera – pero tras mencionar de pasada la situación de UPyD en Cataluña afirmó: “La unión hace la fuerza. No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Se refería a las útimas elecciones generales, en las que C’s sólo se presentaba en Cataluña, y UPyD no tenía bola que rascar allí. La idea era unirase a la formación Rivera en Cataluña, y la respuesta del congreso fue defender …

el principio de actuar en toda España sin excepciones territoriales y con las mismas siglas [-->]

Pero como Rosa Díez sabe mucho de formas, nos explica que es inaceptable que Sosa Wagner opine ¡en público! que UPyD y C’s se acerquen, en unas circunstancias no relacionadas con las votadas en el congreso.

En este nuevo contexto (éxito de Podemos, éxito a nivel nacional de C’s, y relativo fracaso de UPyD) y ante las acuciantes «aflicciones» que padece el pueblo español, la estrategia de UPyD, deber ser, según el eurodiputado, «unir esfuerzos (con Ciudadanos) y lograr un acuerdo». Su propuesta es la redacción de un «compromiso electoral común», basado en 10 o 15 puntos básicos, con una fórmula de coalición que «respete la singularidad» de ambas fuerzas. [-->]

No hay pérdida de siglas en la propuesta. No hay excepciones territoriales ni diferencia de mensaje. Pero las formas aceptables, para Rosa Díez, se resumen en que todo vale -y da igual ocho que ochenta- si sale lo que yo quiero. Se le puede llamar “formas”. Sin la menor duda es una forma de ver la vida. Lo que es más difícil es sostener que las de Díez sean unas formas no inaceptables … para los demás.

Ahora los cafres dan lecciones de urbanidad.

 

En un comentario [-->], Luis Bouza nos remite a este interesante artículo de El Mundo:

upyd-al-descubierto

Para algunos era obvio, desde el principio, que el talón de Aquiles del timo magenta era Ciudadanos. Desde tan al principio como la presentación del partido fuera de la red, en Bilbao. Todavía no tenía ni nombre, y funcionaba como “Plataforma Pro”. Y entre el más o menos centenar de interesados que acudieron a informarse del prodigio, no fueron pocos los que preguntaron por Ciudadanos. De cajón: Si esto en el fondo no es más que una copia o réplica de Ciudadanos, fuera de Cataluña, ¿por que no juntos?

Niko Gutierrez contestaba en nombre de Plataforma Pro:

- No, no, no. Con Ciudadanos no hay nada que hacer. Ciudadanos es un carajal.

En realidad Niko estaba contestando en nombre de Rosa Díez. Que todavía “no sabía” (ja, ja) si iba a abandonar el PSOE, para ingresar en ese chiringuito particular que se estaba fabricando a base de hacer una mala copia de Ciudadanos. Copia que nunca, nunca, será un carajal. Por definición: Le parti, c’est moi.  Y por la misma definición, no hay herejía mayor en UPyD que contemplar la idea de unirse a Ciudadanos. Pero habría que precisar el significado de “en UPyD”. Es una expresión que se refiere exclusivamente al interior de la cabeza de Rosa Díez. No hace referencia a los miembros del partido, que mayoritariamente siempre han estado por esa unión. Tampoco hace referencia a los notables del partido. De los que quedan, los más destacados ya se han pronunciado por acercarse a Ciudadanos. Savater, Boadella, y ahora Sosa Wagner.

UPyD es un invento muy particular. En los dos primeros sentidos de la palabra (los que estás pensando). Y la gente, según se da cuenta, se va. Horrorizada. Pero sentado a la mesa no es tan fácil de verlo. Hay que trabajar en la cocina. Ver que se descargan ratas, y se sirve pato a la pequinesa. Lo que pasa es que los que san han escapado corriendo suelen contar las virguerías que ocurren dentro de la cocina. Y nadie quiere saber eso. A nadie le importa la famosa “democracia interna” en los partidos, lo mismo que nadie pide el certificado de higiene en el restaurante de moda. Parece hasta de mala educación. Y sin embargo, dar por supuesto que el cocinero tiene las manos limpias es mucho dar por supuesto.

Y así funcionaba el partido. Con la cómoda ignorancia de lo que ocurre dentro. Salvo … ese pequeño detalle que queda de cara al público. El inexplicable rechazo de Ciudadanos. Porque ya me dirás cómo se puede explicar un partido que proclama grandes pactos de estado y otros expresos europeos, si no es capaz ni siquiera de contemplar la unión de partidos que atienden esencialmente a los mismos votantes, y a las mismas ideas.

La líder de UPyD, Rosa Díez, ha dejado totalmente claro que no pactará con Ciudadanos en las elecciones europeas de 2014 ni en cualquier otra cita electoral porque “no son lo mismo” [-->]

Fenomenal. ¿Y en qué consiste “no ser lo mismo”? ¿En que sólo uno de los dos es el chiringuito particular de doña Rosa Díez? ¡Si eso es justamente lo que no discute nadie! Pero, desgraciadamente, también es lo que se trataba de que no viéramos. Y cada vez lo vemos más.

Eso parecen estar diciendo en la prensa. Miralles, en ABC, según me cuenta Luis Bouza:

“Ro­sa Díez con pro­ble­mas en UP­yD y ru­mo­res de cam­bios.”

Y Segundo Sanz en Vozpópuli:

Fuentes del partido consultada por este diario, ven en esta ensayista, la otra mujer que forma parte del grupo parlamentario de UPyD en el Congreso (cinco escaños) desde finales de 2011, una figura idónea para reconducir el rumbo de la organización y avanza en la “conexión e identificación con los problemas de los ciudadanos”.

Las mismas fuentes sostienen que mientras Díez puede ser vista de puertas para fuera como una “profesional de la política” (o “casta” en la terminología de Podemos), que lleva ocupando cargos públicos durante los últimos treinta años, Lozano representa una percepción antagónica. Ella encarna a la ciudadana de a pie, a una periodista y escritora que quiso implicarse en la política.

¿Seguirá Lorito el camino de abdicación de los últimos dinosaurios de la transición, iniciado por Rey Juan Carlos? ¿Va a rubalcabizarse? Lo que se puede apostar seguro, en UPyD, es que lo que no va a contar en esa decisión es la opinión de los afiliados del partido. Y mucho menos, sus electores. Todo se liquidará en una negociación entre Lorito y Gorri. Y el sitio que le quede al partido va a ser muy problemático. En demagogia para descerebrados es imposible que superen lo de Pablemos. Y ese es el sitio natural de Irene Lozano. Que parece que a diferencia de Rosa Díez ha sido muy receptiva y acogedora del nuevo fenómeno telebasura. Lo considera un “enriquecimiento”. Díez, muy en contra, opina que es “populismo”. Como Syriza, Grillo o Le Pen.

Es una situación surrealista. Se entiende el calificativo de “populismo” que usa Rosa Díez. Se entiende, si nos olvidamos de todas las fantasías saharauis de doña Rosa. Y de “una nueva forma de hacer política”; “dar voz a la gente”; “coger a los políticos por las solapas”; las primarias de mentira; “Un Partido Diferente”; y todo el rosario de caralladas que han ido soltando.

Tampoco puede referirse a la falta de ideología de esos populismos nuevos. Salvo que nos señale la ideología de UPyD, tan escondida. Porque si Grillo no tiene más ideología que el circo, no puede decirse lo mismo de Syriza o Le Pen. O de Pablemos.

Pero yo creo que sí se entiende si pensamos que se refieren a un “lenguaje” diferente. Algo parecido a lo que les pasa a otras momias del PSOE que están hablando. Como Leguina, Ibarra o -más sibilinamente- Felipe González. Que están literalmente acojonados de que la alternativa y futuro del PSOE se dirima entre tres fenómenos de la categoría de Sánchez @ Madina, y Susana Díaz. Tiene guasa. Se han pasado treinta años empeñados en deteriorar la educación, y en “telebasurizar” a la población. Lo que cuenta, decían, no es lo que se hace y lo que se logra. Mucho menos la razón o el conocimiento, tan relativos. Y el esfuerzo es directamente “facha”. No; se trata del sentimiento, de las buenas intenciones, y de lo que uno “es”. Y el mensaje es, sobre todo, la imagen. Juevenil, pastoril, de buen rollito y paraíso.

Era toda una propuesta. Un “shock de modernidad”, probablemente. O un “a España no la va a conocer ni la madre que la parió”. ¡Bingo! Ha funcionado. Y ahora que ha funcionado, protestan porque las arrugas hacen feo en la imagen del paraíso, y les apartan. Y porque en el debate ya no hay conceptos, ni nada que se pueda integrar en algo vagamente parecido a una argumentación. O sea, por Sánchez @ Madina. Exactamente, por su propia creación.

UPyD, tan pequeñita, y probablemente tan irrelevante ya, sin embargo encierra la metáfora del conjunto entero. O eso parece por las noticias que se ven. El tránsito de La Clave a la telebasura, éxito precisamente de los que acabaron con La Clave.

La peña está muy contenta con el discurso de Rosa Díez, el otro día, a cuenta de la tenida de los separatas catalanes. Y es que el que no quiere aprender, no aprende.

rosa-diez-muy-de-confianza

Vía:

rosa-diez-pmarsupia

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