Que dice Rosa Díez que ” estoy pensando en que se sepa la verdad en el sentido de nuestro honor”. Bueno, las verdades no solían tener sentidos diferentes hasta ahora, pero ya sabe que UPyD es Un Partido Diferente. Antes se empeñaban en repetirlo. Ahora, en demostrarlo también.

Lo único malo es que “diferente”, lo mismo que “cambio”, no asegura que sea para bien. La estadística dice lo contrario. Hay muchas más maneras de estropear algo, que de arreglarlo. Por ejemplo, el circo este en el que les ha metido Francisco Sosa Wagner. No sabe nada. Tú le mentas a UPyD: Ciudadanos. Lo sazonas con un poquito -justo una pizca- con el afamado autoritarismo de la lideresa diva. Y cuando empieza el baile de San Vito, como un resorte automático, le das alegría con una mención -así, como de pasada- en plan: ¿Por qué no le preguntamos a los afiliados? Y ya tienes tanto entretenimiento como puedas desear. Espectáculo. Todos los enanos de circo disparados y dando volatines.

La líder UPyD, Rosa Díez, ha dicho hoy que ha convocado el 6 de septiembre un consejo político extraordinario para debatir en los órganos internos “lo que se está discutiendo en los medios”, en relación al malestar generado en el partido por la propuesta de concurrir a las próximas elecciones junto a Ciudadanos, la formación de Albert Rivera. [El Correo -->]

Que digo yo que en los “órganos internos” se podrá debatir el malestar que tengan en los “organos internos”, pero difícilmente en el partido. Y además, como la chiquilllería votante está ahora entusiasmada por los partidos y chiringuitos, van llorar de emoción con lo de los órganos internos. Por otra parte no solo controlados, sino mayormente elegidos y nombrados por la genial Rosa Díez.

Por otra parte, parece que han perdido la sintaxis, además de oremus. Porque está bien que quieran discutir “lo que se está discutiendo en los medios”. El acercamiento de UPyD a C’s. Es justamente lo que Sosa Wagner proponía. Pero, ¿qué es discutir ese acercamieto “en relación” al malestar generado por la simple mención de la posibilidad de rozarse con C’s? ¿Quiere decir que se conoce ese enfado de los “óganos internos”, antes de que se reunan y sean consultados? ¿Y eso quiere decir que “debatir” sobre el acercamiento en realidad es mostrar el malestar con el mismo?

- Querida, quiero que analicemos amablemente tu gastos con la tarjeta de El Corte Inglés, en relación con el cabreo que me hace subirme por las paredes. Y si te parece bien, le llamamos debate.

¿Es eso? Vale, entendido. ¿Y el honor de UPyD y la verdad? ¿Es por las “prácticas autoritarias” mencionadas por Sosa Wagner? Y supongo que la verdad la declaran y hacen oficial los “órganos internos del partido”. Grupo normalmente conocido como los apparatchicks. Y darán fe de que Sosa Wagner es mezquino (© Lozano) y corrupto 100% (© Gorriarán). Sobre el honor no sabría decir. Tenía su chiste cuando había duelos y eso, pero ahora mismo no caigo en cómo funciona. En todo caso, en UPyD les va esa marcha, que suena como a La Regenta. Al final, Rosa Díez siempre disfrazándose.

rosa-diez-la-regenta

Modestamente, sugeriría cambiar honor por oremus en el debate ese.

Agradecimientos: A Maleni, por la noticia y enlace.

De Vozpopuli [-->]:

“La democracia son formas y procedimientos, y esta manera de expresar esa opinión me parece inaceptable. Las cosas no se hacen así”, ha criticado porque, según ha explicado, la posición del partido se establece con el debate interno a través de sus órganos.

En todo caso, ha expresado su “respeto” por las opiniones de Wagner y aclara que desde el partido siempre se ha defendido y protegido la libertad de expresión para todos los ciudadanos y afiliados al partido.

Rosa Díez se refiere a Sosa Wagner, y a su artículo en El Mundo [-->], donde se mostraba favorable a un acercamiento a Ciudadanos. También mencionaba “autoritarismo” en UPyD. Y el problema es que Rosa Díez parece creer que la lógica no tiene nada que ver con esas “formas” de las que tanto presume. Por ejemplo, que publicar un artículo de opinión en El Mundo es una forma inaceptable, y sin embargo defendemos la libertad de expresión de todos los cuidadanos … menos cuando no nos gusta esa opinión. Salvo que la genial Rosa crea que llamar inaceptable a algo es lo mismo que protegerlo. Podría ser. Después de todo es Un Partido Diferente. ¡Y tanto!

También alega que lo que apoya Sosa Wagner ya está decidido en el 2º Congreso de UPyD, y por tanto no puede hablar de ello en público.  Pero Marisol Hernández, también El Mundo [-->], precisa:

En ese cónclave, UPyD aprobó presentarse a las elecciones generales con el mismo programa y las mismas siglas en toda España. La dirección que lidera Rosa Díez se aferra a esta resolución para mantener que ahora, tras votarse en el congreso, es imposible otra cosa.

Tiene razón. La bomba la soltó Savater en el discurso inaugural del congreso [censurado en la web de UPyD -->].

De esto último se valió Fernando Savater para reclamar, entre aplausos, la unión con otros partidos. No nombró directamente a Ciutadans – el partido liderado por Albert Rivera – pero tras mencionar de pasada la situación de UPyD en Cataluña afirmó: “La unión hace la fuerza. No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Se refería a las útimas elecciones generales, en las que C’s sólo se presentaba en Cataluña, y UPyD no tenía bola que rascar allí. La idea era unirase a la formación Rivera en Cataluña, y la respuesta del congreso fue defender …

el principio de actuar en toda España sin excepciones territoriales y con las mismas siglas [-->]

Pero como Rosa Díez sabe mucho de formas, nos explica que es inaceptable que Sosa Wagner opine ¡en público! que UPyD y C’s se acerquen, en unas circunstancias no relacionadas con las votadas en el congreso.

En este nuevo contexto (éxito de Podemos, éxito a nivel nacional de C’s, y relativo fracaso de UPyD) y ante las acuciantes «aflicciones» que padece el pueblo español, la estrategia de UPyD, deber ser, según el eurodiputado, «unir esfuerzos (con Ciudadanos) y lograr un acuerdo». Su propuesta es la redacción de un «compromiso electoral común», basado en 10 o 15 puntos básicos, con una fórmula de coalición que «respete la singularidad» de ambas fuerzas. [-->]

No hay pérdida de siglas en la propuesta. No hay excepciones territoriales ni diferencia de mensaje. Pero las formas aceptables, para Rosa Díez, se resumen en que todo vale -y da igual ocho que ochenta- si sale lo que yo quiero. Se le puede llamar “formas”. Sin la menor duda es una forma de ver la vida. Lo que es más difícil es sostener que las de Díez sean unas formas no inaceptables … para los demás.

Ahora los cafres dan lecciones de urbanidad.

 

En un comentario [-->], Luis Bouza nos remite a este interesante artículo de El Mundo:

upyd-al-descubierto

Para algunos era obvio, desde el principio, que el talón de Aquiles del timo magenta era Ciudadanos. Desde tan al principio como la presentación del partido fuera de la red, en Bilbao. Todavía no tenía ni nombre, y funcionaba como “Plataforma Pro”. Y entre el más o menos centenar de interesados que acudieron a informarse del prodigio, no fueron pocos los que preguntaron por Ciudadanos. De cajón: Si esto en el fondo no es más que una copia o réplica de Ciudadanos, fuera de Cataluña, ¿por que no juntos?

Niko Gutierrez contestaba en nombre de Plataforma Pro:

- No, no, no. Con Ciudadanos no hay nada que hacer. Ciudadanos es un carajal.

En realidad Niko estaba contestando en nombre de Rosa Díez. Que todavía “no sabía” (ja, ja) si iba a abandonar el PSOE, para ingresar en ese chiringuito particular que se estaba fabricando a base de hacer una mala copia de Ciudadanos. Copia que nunca, nunca, será un carajal. Por definición: Le parti, c’est moi.  Y por la misma definición, no hay herejía mayor en UPyD que contemplar la idea de unirse a Ciudadanos. Pero habría que precisar el significado de “en UPyD”. Es una expresión que se refiere exclusivamente al interior de la cabeza de Rosa Díez. No hace referencia a los miembros del partido, que mayoritariamente siempre han estado por esa unión. Tampoco hace referencia a los notables del partido. De los que quedan, los más destacados ya se han pronunciado por acercarse a Ciudadanos. Savater, Boadella, y ahora Sosa Wagner.

UPyD es un invento muy particular. En los dos primeros sentidos de la palabra (los que estás pensando). Y la gente, según se da cuenta, se va. Horrorizada. Pero sentado a la mesa no es tan fácil de verlo. Hay que trabajar en la cocina. Ver que se descargan ratas, y se sirve pato a la pequinesa. Lo que pasa es que los que san han escapado corriendo suelen contar las virguerías que ocurren dentro de la cocina. Y nadie quiere saber eso. A nadie le importa la famosa “democracia interna” en los partidos, lo mismo que nadie pide el certificado de higiene en el restaurante de moda. Parece hasta de mala educación. Y sin embargo, dar por supuesto que el cocinero tiene las manos limpias es mucho dar por supuesto.

Y así funcionaba el partido. Con la cómoda ignorancia de lo que ocurre dentro. Salvo … ese pequeño detalle que queda de cara al público. El inexplicable rechazo de Ciudadanos. Porque ya me dirás cómo se puede explicar un partido que proclama grandes pactos de estado y otros expresos europeos, si no es capaz ni siquiera de contemplar la unión de partidos que atienden esencialmente a los mismos votantes, y a las mismas ideas.

La líder de UPyD, Rosa Díez, ha dejado totalmente claro que no pactará con Ciudadanos en las elecciones europeas de 2014 ni en cualquier otra cita electoral porque “no son lo mismo” [-->]

Fenomenal. ¿Y en qué consiste “no ser lo mismo”? ¿En que sólo uno de los dos es el chiringuito particular de doña Rosa Díez? ¡Si eso es justamente lo que no discute nadie! Pero, desgraciadamente, también es lo que se trataba de que no viéramos. Y cada vez lo vemos más.

Eso parecen estar diciendo en la prensa. Miralles, en ABC, según me cuenta Luis Bouza:

“Ro­sa Díez con pro­ble­mas en UP­yD y ru­mo­res de cam­bios.”

Y Segundo Sanz en Vozpópuli:

Fuentes del partido consultada por este diario, ven en esta ensayista, la otra mujer que forma parte del grupo parlamentario de UPyD en el Congreso (cinco escaños) desde finales de 2011, una figura idónea para reconducir el rumbo de la organización y avanza en la “conexión e identificación con los problemas de los ciudadanos”.

Las mismas fuentes sostienen que mientras Díez puede ser vista de puertas para fuera como una “profesional de la política” (o “casta” en la terminología de Podemos), que lleva ocupando cargos públicos durante los últimos treinta años, Lozano representa una percepción antagónica. Ella encarna a la ciudadana de a pie, a una periodista y escritora que quiso implicarse en la política.

¿Seguirá Lorito el camino de abdicación de los últimos dinosaurios de la transición, iniciado por Rey Juan Carlos? ¿Va a rubalcabizarse? Lo que se puede apostar seguro, en UPyD, es que lo que no va a contar en esa decisión es la opinión de los afiliados del partido. Y mucho menos, sus electores. Todo se liquidará en una negociación entre Lorito y Gorri. Y el sitio que le quede al partido va a ser muy problemático. En demagogia para descerebrados es imposible que superen lo de Pablemos. Y ese es el sitio natural de Irene Lozano. Que parece que a diferencia de Rosa Díez ha sido muy receptiva y acogedora del nuevo fenómeno telebasura. Lo considera un “enriquecimiento”. Díez, muy en contra, opina que es “populismo”. Como Syriza, Grillo o Le Pen.

Es una situación surrealista. Se entiende el calificativo de “populismo” que usa Rosa Díez. Se entiende, si nos olvidamos de todas las fantasías saharauis de doña Rosa. Y de “una nueva forma de hacer política”; “dar voz a la gente”; “coger a los políticos por las solapas”; las primarias de mentira; “Un Partido Diferente”; y todo el rosario de caralladas que han ido soltando.

Tampoco puede referirse a la falta de ideología de esos populismos nuevos. Salvo que nos señale la ideología de UPyD, tan escondida. Porque si Grillo no tiene más ideología que el circo, no puede decirse lo mismo de Syriza o Le Pen. O de Pablemos.

Pero yo creo que sí se entiende si pensamos que se refieren a un “lenguaje” diferente. Algo parecido a lo que les pasa a otras momias del PSOE que están hablando. Como Leguina, Ibarra o -más sibilinamente- Felipe González. Que están literalmente acojonados de que la alternativa y futuro del PSOE se dirima entre tres fenómenos de la categoría de Sánchez @ Madina, y Susana Díaz. Tiene guasa. Se han pasado treinta años empeñados en deteriorar la educación, y en “telebasurizar” a la población. Lo que cuenta, decían, no es lo que se hace y lo que se logra. Mucho menos la razón o el conocimiento, tan relativos. Y el esfuerzo es directamente “facha”. No; se trata del sentimiento, de las buenas intenciones, y de lo que uno “es”. Y el mensaje es, sobre todo, la imagen. Juevenil, pastoril, de buen rollito y paraíso.

Era toda una propuesta. Un “shock de modernidad”, probablemente. O un “a España no la va a conocer ni la madre que la parió”. ¡Bingo! Ha funcionado. Y ahora que ha funcionado, protestan porque las arrugas hacen feo en la imagen del paraíso, y les apartan. Y porque en el debate ya no hay conceptos, ni nada que se pueda integrar en algo vagamente parecido a una argumentación. O sea, por Sánchez @ Madina. Exactamente, por su propia creación.

UPyD, tan pequeñita, y probablemente tan irrelevante ya, sin embargo encierra la metáfora del conjunto entero. O eso parece por las noticias que se ven. El tránsito de La Clave a la telebasura, éxito precisamente de los que acabaron con La Clave.

La peña está muy contenta con el discurso de Rosa Díez, el otro día, a cuenta de la tenida de los separatas catalanes. Y es que el que no quiere aprender, no aprende.

rosa-diez-muy-de-confianza

Vía:

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La anécdota la cuenta Pedro Larrauri en un artículo en el Faro de Vigo.

Destaco:

Cuando en el reciente Congreso del partido un delegado te recordó que tras seis años de vida UPyD tiene 6.000 afiliados en activo, pero ya son 16.000 los ex afiliados, y te preguntó si esa cifra no te debería hacer pensar que hay algún problema, tú le respondiste algo así como que la mayoría de los afiliados que se habían ido eran unos indeseables, que se habían apuntado a UPyD para aprovecharse del partido, para alcanzar cargos, y que lo habían abandonado al darse cuenta de que no iban a poder lograr sus objetivos.

Nunca he pensado que la verdad esté en la cantidad. 16.000 pueden perfectamente estar equivocados contra 6.000. Incluso contra uno solo. Pero si no respecto a la razón, donde la cantidad si es extraordinariamente relevante es en la estadística. Y si 16.000 se equivocan, frente a 6.000, a la hora de acudir al llamado de una música celestial, ¿podríamos pensar que el director de orquesta tiene algunos problemas con el tono?

Y es que no es filosofía; estamos hablando de una cuestión eminentemente práctica. Imagina que vendes camisetas, pones un anuncio, y por cada 100 que te contestan resulta que 72 lo que necesitan son calzoncillos. En una empresa normalmente te despiden por cosas así. Has hecho algo mucho peor que tirar a la basura el 72% de la inversión realizada. Has cabreado a un montón de gente, de forma que se puede prever que la imagen de tu marca acaba de descender espectacularmente. Y, a parte del dinero por la borda, ahora necesitas una nueva inversión para corregir todo ese mal nombre que te has ganado con la gracia.

Pues ni siquiera con eso nos quedamos contentos. No intentamos minimizar la cagada, templando gaitas y tratando de quedar lo mejor que se pueda. ¡Quia! les insultamos con gran soltura y ánimo.

Igual es una estrategia. Lo del insulto, digo. Porque también lo hacen con aquellos con los que aproximadamente el 100% de su electorado potencial cree -y pide- que deberían unir esfruerzos. Hasta el banderín de enganche principal lo pide así.

Por último, Díez no quiso pronunciarse sobre el hecho de que el filósofo Fernando Savater defendiese este viernes, durante la jornada inaugural del cónclave de UPyD, que este partido debería llegar en Cataluña a acuerdos con formaciones “similares”, en clara referencia a Ciutadans. [-->]

Y no hay miedo al rechazo:

Pero naina; insultar es mucho mejor:

Carlos Martínez Gorriarán, ha manifestado en la redes sociales que el futuro de su partido no pasa por seguir el plan de “disolvernos en un invento de ese Movimiento Tertuliano” [-->]

También lo cuenta [-->] Santiago González, nada sospechoso de no ser entusiasta de UPyD:

Rosa Díez era entrevistada el 20 de octubre pasado en El Mundo a doble página. En toda la entrevista, muy interesante,  chirriaba esto:

P.- ¿Le inquieta el nacimiento de Movimiento Ciudadano, de Albert Rivera? Porque defienden lo mismo que ustedes: regeneración, defensa de la unidad de España…

R.- Ciudadanos ya se ha presentado en 2008 a las elecciones generales y europeas (con un partido de la extrema derecha xenófoba europea). Ahora parece que estudian cambiar de nombre para volver a presentarse. Nada que decir, allá cada cual con su estrategia.

Que Libertas [-->] sea “extrema derecha xenófoba” es sacar realmente las cosas de quicio. Pero tiene razón la Rosa; allá cada cual con su estrategia. Por ejemplo, insultar (mintiendo) por doquier. Yo, mientras, me lo acabo de apuntar. A título de honor:

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Savater:

Fernando Savater dijo en voz alta lo que bastantes delegados y simpatizantes deUPyD piensan a menudo: que UPyD debe acercarse a otros partidos similares, en referencia al incipiente Movimiento Ciudadano de Albert Rivera; y reclamó que los “personalismos” no debían impedir ese acercamiento. La crítica a Rosa Díez no fue nada indirecta, pero el aplauso de los reunidos fue mayúsculo y casi unánime. Sólo la aludida guardó silencio y se negó a secundar la ovación, en un gesto que evidencia su disgusto por la frase y, aún más, por su contenido: si en el pasado despreció una alianza conRivera, ahora nada indica que eso vaya a cambiar [-->]

Arcadi Espada:

Hay, por último, una cuestión de orden moral que los obliga, a mi juicio, gravemente. Estos dos partidos, nacidos de las experiencias discriminatorias y excluyentes de los nacionalismos catalán y vasco, han situado en el eje de su política la superación de los antagonismos irracionales. Frente al discuso de la disgregación han ofrecido siempre el de la unidad y el de la solidaridad. No parece que puedan permitirse incumplir con el ejemplo. [Un congreso fallido -->]

Santiago González:

Y Carlos Martínez Gorriarán, que parece haberle copiado a Iñaki Oyarzábal su asombrosa debilidad por Twitter, no paró ayer de descalificar al partido de Albert Rivera al que calificó de ‘Movimiento de Tertulianos’ y de polemizar con gratuidad y algo de arrogancia, con tuiteros que se presentaban como votantes en trance de pensárselo.

Véase:

gorriaran-en-twitter

Rosa Díez sigue teniendo la palabra. Y también Albert Rivera, pero llama la atención una cierta búsqueda del desencuentro, un error. Quien haga más méritos para que ambos partidos no se entiendan, tendrá más probabilidades de pagar la factura en las urnas. [¿Qué pasa en UPyD? -->]

De los tres, la crítica más fuerte y directa es la de Savater. Y en la guarida del lobo. No hacía un ejercicio como de tomar distancia, y repartir culpas y responsabilidades en un brochazo grueso.

No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Con la responsabilidad de estar dentro de UPyD. No se ocupa de lo que tiene que hacer C’s o Rivera, sino de señalar lo que se le debe de exigir a UPyD y a Rosa Díez.

Y el relato público no ofrece demasiadas dudas. Ciudadanos y Rivera no se cansan de declarar que ya han ofrecido tres veces pactos a Diosa Díez, sin la menor oportunidad. Pero que lo seguirán haciendo. Por el contrario, los 2 líderes de UPyD no dejan de repetir, a la que les ponen un micro o un Twitter por delante, que ellos no contemplan tener nada que ver con gentuza de “extrema derecha”. No parecen darse cuenta de que esa reacción puede hacer pensar a la gente una idea distinta sobre hacia donde apunta la flecha que señala a la gentuza.

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