Luis Bouza-Brey

 

La agonía del régimen del 78 hace tiempo que se veía venir. Lo preocupante, ahora, es la descomposición del PP, que parece como si pudiera explotar lo mismo que un globo. Y eso no es nada bueno: si los dos grandes partidos del régimen constitucional revientan, el futuro del país puede caer en manos de locos y demagogos de uno y otro signo, al estilo de lo sucedido en Italia, lo que abriría una etapa larga de fragmentación e inestabilidad o propensión a la dictadura.

Y eso es lo que hay que evitar, el hundimiento del sistema político hacia la anarquía o la dictadura, a causa de que nadie sea capaz de coger el timón con liderazgo, fortaleza y seguridad.

Uno cree que Rivera y Ciudadanos podrían desempeñar el papel de pivote en el que asentar el cambio, abriendo una etapa de transición y catarsis del país que pemitiera hacer limpieza, regenerar los órganos gangrenados y refundar el consenso para realizar las reformas constitucionales, económicosociales y culturales que posibilitaran a España enderezar el rumbo.

Pero para poder seguir este camino no traumático es preciso evitar que la pérdida del poder que va a afligir al PP lo lleve a la autodestrucción.

Hay que poner la vista en el PP y estar alerta ante el peligro.

Lean como ven en “Vozpópuli” la situación, aunque, en mi esquema, intento ir algo más allá.

Agonía del régimen de 1978 y descomposición del Partido Popular

 

 

 

 

Se lee mejor en el original de

Octavio

Nota (pm): Perdón por el formato (imagen), pero es que Octavio me ha mandado una cosa muy ruara.

Entrada original en ca’n Octavio:

Viejecita

Aunque yo soy partidaria de que los políticos tengan sueldos altos de verdad, y compensaciones cuando se marchan de sus puestos, al menos durante un par de años, hasta rehacerse, porque con lo de las incompatibilidades sería una maldición salir elegido para un cargo público, pero eso sí con dos condiciones fundamentales:
1- Que hubiera un control independiente de su trabajo, para que no fueran solamente peleles que votasen SÍ a las propuestas de su partido.
2- Y esto me parece fundamental:
Que también sus sueldos , dietas, y ganancias de todo tipo, como parlamentarios, como ministros, o en el puesto público que tuvieran, estuviesen sometidos a Hacienda. Como las ganancias de todos los demás.
Un abrazo.
V.

Notas (pm):

Del artículo 72 CE:

1. Las Cámaras establecen sus propios Reglamentos, aprueban autónomamente sus presupuestos y, de común acuerdo, regulan el Estatuto del Personal de las Cortes Generales. Los Reglamentos y su reforma serán sometidos a una votación final sobre su totalidad, que requerirá la mayoría absoluta.

Artículo 87 CE:

1. La iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.

2. Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea encargados de su defensa.

3. Una ley orgánica regulará las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de ley. En todo caso se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a la prerrogativa de gracia.

Respuesta a la iniciativa encabezada por Maleni, V y Octavio:

Viejecita

Este enlace no pega en ningún sitio, pero me ha gustado.

Es sobre un blogger ruso  Alexei Navalny, que en dos años se ha convertido en el principal obstáculo para Putin, y para sus “alcaldadas” y las de su partido.

Se dedicó para empezar a hacer denuncias de cosas concretas y probadas en su blog, pero se le han agregado gentes de todo el espectro político, que quieren regenerar el gobierno. Lo han mandado 15 días a la cárcel con una excusa, y ha salido con más pegada todavía…

Time World

 

Avisa LDu92 de que la alegre muchachada del 15-M tiene preparada una votación electrónica durante los próximos 8 días. En el siguiente enlace:

http://15m.virtualpol.com/votacion/1364

Son 30 opciones, a elegir 8, por orden de preferencia. Supongo que las propuestas han salido de sus asambleas, o lo que sean. Según iba leyendo, me han venido tres ideas a la cabeza simultáneamente. Bueno, una idea y dos recuerdos. Primero, un suicidio colectivo. Después los “debates” de la telebasura. Y finalmente la conocida frase de Winston Churchill:

El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio.

Las tres cosas son la misma, claro. Son numerosos los autores que han señalado que el talón de Aquiles de la democracia es su tendencia al igualitarismo, cortando por abajo. Para la gran masa no hay nada más gratificante que pasar de la igualdad de todos ante la ley y la igualdad de oportunidades, a la igualdad de calidad. Se suprime de inmediato todo premio, incluso respeto, al esfuerzo por mejorar, por el conocimiento – en definitiva, por la excelencia. Y como cuesta mucho menos ser asno soez que sabio educado, y empleado que empleador, pero vale lo mismo, las opciones de esfuerzo dejan de tener sentido.

Pero no desespero, y aplaudo la iniciativa. Esta parte de la iniciativa del 15M. Es más, si me pongo el capote liberal radical, me tendrá que parecer estupendo que una sociedad se suicide, siempre que sea voluntaria y conscientemente. Y que sea sustituida por vándalos menos amariconados. El no fin de la historia, por meterle el dedo en el ojo a Fukuyama [–>].

El caso es que he visto funcionar una mezcla operativa de democracia y meritocracia, y por eso creo que es posible. ¿Si unos pocos miles de hackers y entusiastas pueden juntarse para llevar adelante proyectos que compiten, en su propio campo, por ejemplo contra la empresa más grande del planeta, por qué no van a poder unos ciudadanos buscar solución a  “lo público” por su cuenta, y ofrecerlo en competencia a los demás? ¿Acaso no están derribando entre un puñado de blogueros, y unos pocos miles de comentaristas, el cuento chino del “calentamiento global”, luchando nada menos que contra la ONU, los gobiernos del mundo, y casi toda la prensa y las academias científicas y universidades del mundo entero? Pero la frase clave, la que define la meritocracia y nos aleja definitivamente de la telebasura, es la que se oye repetidamente entra la tropa del software libre: Show me your code. Que trasladado a un mundo más general viene a ser como: muestra lo que has traído, y te diré lo que vales. Porque todos somos iguales … hasta que se ve lo que cada uno ha hecho.

Durante las décadas pasadas uno de los esquemas de negocio que mejor han funcionado ha sido sustituir a lo público. Hacer bien lo que el estado hace mal. Desde sustituir a Correos, hasta las compañías aéreas de bandera. ¿Qué impediría ahondar en ese camino? ¿Y qué nos impide hacerlo a la gente, en vez de que lo hagan las grandes corporaciones? Otras plazas han caído. Y a mi es el único tipo de salida que se me ocurre para evitar el suicidio colectivo. Si el estado, o los recursos del estado, es algo que en parte has hech tú, y si puedes elegir entre varias soluciones a lo público, en lugar de venirte por cojones y por obligación, tal vez te des cuenta de lo que vale un peine.

En fin, toda esta diarrea me ha producido la animosa chiquillería. A su referéndum os invito, con LDu92. Y como no tengo inconveniente en que mi voto no sea secreto, lo pongo. No he sido capaz de encontrar ocho respuestas positivas entre 30. Clicando en la imagen, se llega a la votación. Hay que registrarse, pero no duele. Las propuestas tienen algo de explicación al pasar el ratón por encima, una vez allí.

Yo aquí lo que veo es, sobre todo, envidia, intervencionismo, y sacar de donde no hay. Suicidio y tele basura.

 

Plataforma Tercera Urna

España atraviesa una profunda crisis económica y política. En el origen de nuestros problemas subyacen razones de hondo calado institucional.

Nuestro sistema político adolece de una serie de vicios arrastrados desde el comienzo de la Transición que han terminado de agravarse con la coyuntura actual. Comienza a extenderse la opinión de que existe la urgente necesidad de acometer reformas constitucionales en el Estado que intenten paliar los efectos de una situación límite que, engendrada por el descontrol de la clase dirigente y su connivencia con el capital financiero, y por prácticas carentes del más elemental sentido ético, nos ha colocado a los españoles en el ojo del huracán económico, social y político.

Los distintos gobiernos de España, debido a una pésima política en la administración del gasto público que no ha generado mayores cotas de profundización en el Estado del bienestar, a la pérdida de la productividad sostenible y, fundamentalmente, a haber dedicado el tiempo a girar egocéntricamente en torno a sus particulares intereses y a las políticas clientelistas de las mayorías parlamentarias en vez de buscar el interés general, han cosechado unos resultados desalentadores: el desempleo es sangrante, especialmente para los jóvenes; nuestros mayores han visto cómo se ha alargado su edad de jubilación y reducido sus pensiones; la renta de las familias ha caído drásticamente; casi el 50% de la población es mileurista y diez millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza.

Los que suscribimos estas palabras, somos conscientes de que un simple cambio de gobierno no modificará sustancialmente la trayectoria actual hacia mayores cotas de pobreza nacional, ni mucho menos será capaz de enmendar los muchos vicios que arrastra nuestro sistema político.

Parte de los problemas que afronta España no dejarán de existir mientras no se revise el actual régimen político en favor de otro más democrático en el que el ciudadano esté verdaderamente representado, existan mecanismos legales que garanticen el control al poder político y económico, y se articulen auténticos cauces de participación ciudadana, tal y como debe exigirse en una democracia del siglo XXI. Constituye un axioma lógico que, si los dirigentes no dependen de la ciudadanía porque ésta, en realidad, no les elige y controla, y porque al mismo tiempo está impedida legal y materialmente para participar en las cuestiones públicas excepto para votar cada cuatro años, no se debe esperar que dichos dirigentes acaben trabajando eficazmente para el conjunto de la sociedad.

Transcurridos más de 30 años de vigencia constitucional, parece obvio que la Constitución española de 1978 necesita una revisión que recoja, sin renunciar a las distintas conquistas políticas y sociales, una recomposición de las estructuras de gobierno y una profundización hacia una democracia más participativa, de acuerdo a criterios democráticos aquí observados. Y también resulta obvio que para dar solución a la situación política descrita no es suficiente la creación de un estado de opinión.

Es por ello que los ciudadanos entendemos que en este momento tan transcendental para el futuro de nuestro país se hace necesario unirse para abordar con un máximo de generosidad una serie de acciones conjuntas que nos permitan concretar los mecanismos viables para realizar de manera democrática y con la participación de todos los ciudadanos, una revisión constitucional que exprese un nuevo sentimiento social de pacto y que consistiría en cuestionar lo existente, deliberar en libertad sobre las distintas soluciones que desde la sociedad se vayan proponiendo y tomar las decisiones que determine la voluntad mayoritaria, de manera que, una vez conseguido el objetivo, los gobiernos que surjan de la voluntad popular, ya sean de una ideología u otra, representen fielmente a la mayoría de los ciudadanos y estén sujetos a ellos a través del control y la participación popular.

Dado que las vías participativas instituidas para la reforma constitucional están cerradas a los ciudadanos, quienes suscribimos este documento, personas de las más diversas ideologías políticas, hemos decidido constituir la plataforma ciudadana TERCERA URNA, pretendiendo que en próximas consultas populares que al efecto convocará la plataforma y en las próximas Elecciones al Parlamento Europeo, se exprese de manera libre e independiente la voluntad del pueblo reclamando y exigiendo la apertura de un proceso constituyente en el que participe toda la ciudadanía y que termine en la convocatoria de una Asamblea constituyente que tenga como expreso mandato la revisión de la Constitución del 78.

Esta plataforma de acción y pensamiento está abierta a todas aquellas personas, movimientos y organizaciones políticas y sociales que compartan este reclamo. Les invitamos a unirse suscribiendo el presente texto y a apoyarlo con su participación en las acciones y consultas que se irán convocando y en respaldo la candidatura que, a los efectos de obtener un recuento oficial de los apoyos recibidos hasta entonces en las consultas anteriores, presentaremos en las próximas Elecciones al Parlamento Europeo.

Plataforma Tercera Urna

Añadido (llega posteriormente, lo anterior había sido colgado en el lugar destinado a ello):

Estimados amigos:

Nos complace presentaros #terceraurna, un proyecto abierto y plural que necesita a toda la sociedad y, especialmente en esta primera fase, al asociacionismo civil y online. Es una iniciativa en la que cada persona o colectivo formará parte activa desde el momento en que decida comprometerse. El objetivo es muy claro y simple: convocar a la ciudadanía el 6 de diciembre (día de la Constitución) de 2012 a participar en una consulta popular a través de cuyo éxito se pueda exigir a las instituciones públicas una revisión de la Constitución de 1978 con la que dotar a nuestro sistema político de una mejor representación de nuestros dirigentes, un mayor control de los mismos por parte de la sociedad y una verdadera participación ciudadana en un proceso constituyente donde quede garantizada la libertad para proponer públicamente los distintos modelos que respecto a los principios mencionados (representación, control, participación) puedan existir.

Este proyecto tiene vocación transversal y necesita de toda la sociedad, progresistas y conservadores, centralistas y federalistas, monárquicos y republicanos, trabajadores y empresarios, estudiantes y profesores, ecologistas y desarrollistas para llevarlo a cabo. La única condición es el respeto a los derechos universales del ser humano. La iniciativa, por su propia naturaleza, no tiene vocación de poder ni permanencia. Una vez logrado el objetivo la plataforma creada se disolverá.

Por la importancia que le concedemos a vuestro site en Internet nos gustaría mantener una conversación con vosotros, si es posible.

Gracias por la atención prestada.

Recibid un saludo cordial.

Lorenzo Abadía

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