Vía:

omar-jerez-homenaje

Añadido: Imprescindible Santiago González sobre lo mismo.

el-vascopiteco

La imagen viene de Teinteresa.com, y un clic sobre ella lleva al artículo.

Los vascopitecos y sus amigos se mosquean mucho por el término. Una indicación de que va por buen camino. En principio era una alusión (apenas hipérbole) del pueblo de los siete mil años de Ibarretxe. Referido a los que creen tal majadería. Pero luego la realidad siempre acaba mostrando que se trata de una definición metafórica extraordinariamente ajustada. Si el humanismo es el espíritu renacentista de vuelta a los valores grecolatinos, la filosofía, la ciencia, la razón, y el hombre como fin; su contrario debe ser la exaltación de los valores de otra especie de antropomorfo. El tribalismo, la construcción sobre el odio al otro, el localismo, la irracionalidad, y los Grandes Valores Superiores – ante los que cada humano solo es un piojo descartable. Y aunque hay más casos, vascopithecus tremebundus puede ser sencillamente ejemplar. De ahí Vascopiteco.

Por otra parte hay una razón práctica. No todo vasco es vascopiteco, y no conviene regalarles el apelativo, como si fueran el todo. Sí, eso es lo que cumple a su totalitarismo, pero combatir el totalitarismo siempre ha sido una idea decente. De ahí, Vascopiteco. Para distinguir.

El vascopiteco es anti-España, como se muestra arriba, pero estaría mal que nosotros fuéramos anti-vascopiteco. ¿Por qué? Porque son una pobrecita cultura “minorizada”. Eso dicen. Y para “normalizarla” (como si fueran normales), es necesario prohibir el resto de culturas y sensibilidades. No fuera a ser que, a su aire, la gente decidiera por su cuenta. Se entiende bien. Solo queda el pequeño problema de la civilización. Hasta ahora, humanismo y civilización venían siendo prácticamente sinónimos. Al menos en Europa. Así como vascopitequismos y barbarie. Lo que nos deja solo las opciones de, o bien cambiar el significado de civilización, o bien prescindir directamente de la idea. En realidad, las dos son la misma.

Aunque …

¿Es ofensivo decir que no nos gusta? ¿Es un ataque al identitismo elegir el humanismo? Probablemente. ¿Y bien? Nadie habla de prohibir el vascopitequsimo, pero tal vez fuera razonable prohibirle prohibir. Y si eso lo “minorizara”, porque la gente se cae del guindo y le da por razonar,  ¡bendita “minorización”! A menor barbarie, más civilización. Normalmente.

No hay mucho más. O eso, o dejar que arrastren a todos al pozo.

Y tampoco es que sea novedoso el espíritu de esta gente. Siempre ha habido Savonarolas en Europa, con muchos seguidores. Es algo recurrente, solo que Europa lo ha seguido siendo, precisamente por haber ganado siempre a los Savonarolas. Al menos hasta ahora. No estoy en los detalles, pero no sería nada de extrañar que Girolamo reconvirtiera también las fiestas populares de Florencia. Normalmente (cuando no hay fanáticos) suelen ser territorio de transgresión y de liberación de la moral dominante. El sitio y lugar donde se hace lo que el resto de los días no se puede. Pero podría esperarse que, al igual que Bildu, un fraile transtornado gobernante convierta unas fiestas en algo moralizador, en lugar de liberador. Con la jauría, y además borracha, persiguiendo a los herejes a los que ya persiguen todos los días de año. Pero con más saña. El alcohol y eso. O sea, no una actividad con menos prohibiciones, sino con mayor castigo para las mismas prohibiciones de todo el año. Seguro que Savonarola hubiera sido vascopiteco, de haber nacido en el lugar y el tiempo adecuado. Y si alcalde de pueblo, unas hermosas fiestas con un gran mensaje moral. Tal vez, por ejemplo, que asesinar, si es asesinato político, merece homenajes.

¿Un consuelo? El hecho de que Europa -lo que entendemos por Europa, como un espíritu y hacer distinto- haya llegado hasta nuestros días, quiere decir que se le puede poner bozal a la jauría. Está demostrado.

¿Un desconsuelo? Franco murió en el poder, y no parece que los españoles seamos muy proclives a quitarnos las tiranías de encima.

Fuente: El Mundo, vía Paralalibertad.org:

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No tengo ni idea de si el nacionalismo puede tener éxito sin incluir cantidades ingentes de gentuza en sus filas, al punto que se confunden nacionalismo y gentuza. Por otra parte, aunque es obvio que no toda la gentuza es nacionalista, lo cierto que pocos son los que andan lejos. Por lo menos en estos tiempos en que nos movemos por la fuerza bruta y verdulera (no es una referencia a Rahola), y los nacionatas llevan la voz cantante de la sinrazón y la imposición de la uniformidad.

Aunque no sirva de nada, porque el cerebro del asno no da de sí, es un placer combatir a los animales con razones. Es un placer, porque su necesidad de callarte demuestra que mientras no impongan el silencio de toda discrepancia, no se sienten seguros. Vale tan poco su mierda de tesis, que solo puede funcionar si es la única que se oye. Por eso gritan. Por eso acosan. Porque no pueden soportar la luz de la razón.

¡Que se jodan! Stephan Dion ha pasado por Barcelona, donde ha acabado con estas palabras:

“El ideal democrático alienta a todos los ciudadanos de un país a ser leales entre sí, más allá de las consideraciones de lengua, raza, religión o pertenencia regional. En cambio, la secesión pide a los ciudadanos que rompan este lazo de solidaridad que los une y que procedan así, casi siempre, sobre la base de pertenencias específicas a una lengua o a una etnia. La secesión es un ejercicio, raro e inusitado en la democracia, por el que se elige a los conciudadanos que se desea conservar y los que se desea convertir en extranjeros. Una filosofía de la democracia basada en la lógica de la secesión no podría funcionar, ya que incitaría a los grupos a separarse en vez de entenderse y acercarse. La secesión automática impediría a la democracia absorber las tensiones propias de las diferencias. El reconocimiento del derecho a la secesión cuando se solicite invitaría a la ruptura desde el momento en el que se planteen las primeras dificultades, según divergencias que podrían crearse en función de atributos colectivos, como la religión, la lengua o la etnia.”

Estaba dando una conferencia sobre algo que hemos charlado y discutido mucho aquí.  Y no me da la razón. Aunque eso no quiere decir necesariamente que Dion no la tenga. ;)

Que la bestia etarra ha sacado gran partido político -y de ingeniería social- con los asesinatos es algo demasiado incuestionable, por mucho que se pretenda olvidar. Como lo es que nunca lo podría haber conseguido si no fuera por el Prostitucional.

Para los que no lo han vivido en directo, creo puede resultarles muy útil esta cabal explicación del mecanismo.  Pascual Sala y sus cuates deberían ser los primeros de la lista de lectores. Zapajoy y Rapatero, los siguientes.

Andrónico, en PVI

Uno de los últimos episodios dentro de la campaña que se realiza a favor de la rehabilitación y posterior glorificación de los criminales de ETA, ha sido la declaración de Garikoitz Aspiazu Rubina, “Txeroki” cuando al ser juzgado en París “lamentó” haber causado víctimas que “no tenían nada que ver con el conflicto”. Es decir, si tuvieron “algo que ver”, están bien muertas. El problema es que la banda no ha explicado cuál es su criterio para explicar qué entiende por “algo que ver”, a fin de incluir a unos en una lista de la pena y el dolor, y al resto al cajón de los bien muertos.

Si preguntáramos a los simpatizantes de la Izquierda Patriótica o incluso a muchos ciudadanos vascos, ellos nos responderían que establecer la diferencia es sencilla. Desde siempre han afirmado, orgullosamente, que ETA no ha ejercido el terrorismo indiscriminado. Así, a un lado estarían los policías, militares, políticos, chivatos, traficantes de droga y, al otro lado de la línea, aquellos que “pasaban por allí” y casualmente fueron alcanzados por una bomba o una bala perdida. Sin embargo, cuando examinamos en detalle las listas de víctimas, por un lado nos encontramos que las “bajas colaterales” han sido sorprendentemente altas y por otro que la diferenciación entre víctimas relacionadas o no con el conflicto no está tan clara como pretenden los propagandistas de la banda asesina.

Seguir en País Vasco Información:

…/…

Por ello, cuando Laura Mintegi sostiene el concepto de muerte política, lo que hace es establecer que el asesinato es un valor, un procedimiento aceptable en la arena política, que legitima el pasado de ETA y hace de sus crímenes acontecimientos inevitables cuya responsabilidad se transfiere a quienes no quisieron acordar con esta organización terrorista la manera de dar paso a sus pretensiones independentistas y socialistas. Laura Mintegi se ha presentado así como una colaboracionista y sus palabras debieran, por eso, ser estudiadas por el fiscal general del Estado, pues sigue vigente la figura penal delenaltecimiento del terrorismo –ese delito cuyo reconocimiento mi recordado Antonio Beristain, en la que fue la última de sus obras, consideró como “in tenebris, lux: la esperanza (que) emerge de la victimación”– y los diputados autonómicos, aunque cuenten con una cierta inmunidad, no gozan de impunidad.

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El siempre fino y difícilmente mejorable Ruiz Soroa:

EL CORREO 19/03/13
J. M. RUIZ SOROA

Sabemos que la sociedad ha decidido, de manera callada y bovina, «pasar página cuanto antes». Y para ello nada mejor que abstracciones tipo ‘conflicto’, ‘violencia’ y ‘diálogo’

Dice Laura Mintegi que cuando proclamó en el Parlamento que la violencia de ETA tenía un origen y sentido políticos se situaba sólo en el «contexto de explicación» de un hecho histórico, y no en el «contexto de justificación» de ese mismo hecho. Dice que ella sólo estaba explicando objetivamente un acontecimiento histórico, no estaba justificándolo ni perdonándolo. Y en principio, qué duda cabe, es una distinción totalmente correcta: una cosa es explicar racionalmente el acaecimiento de un hecho y otra muy distinta es enjuiciar moralmente ese mismo hecho. Así que un aplauso para la capacidad dialéctica de la señora Mintegi.

Ahora bien, también sucede que la cuestión implicada por el uso de esta distinción no es tan sencilla ni simple como ella pretende. Por una sencilla razón: porque su afirmación se produjo en un ámbito muy concreto, es decir, en el seno de una conversación humana (política) acerca de ETA. Ese es el contexto hermenéutico que otorga sentido y permite comprender la afirmación de Laura Mintegi, porque implica que, cuando se hablaba de ETA, ella recurrió de inmediato a una explicación objetiva de su existencia y actuación pero, mediante tal recurso, se negó implícitamente a entrar en el terreno de la justificación o condena moral de ese hecho. De manera que utilizó el recurso al «contexto de explicación» para no tener que entrar en el «contexto de (in)justificación», lo cual constituye uno de los trucos dialécticos más fáciles y baratos de nuestra época y de nuestra sociedad vascas ante la realidad de la violencia. «Tout comprendre, c’est tout pardonner», sería la cita obligada en este caso, aunque Laura Mintegi la transformase en «explico todo, no juzgo nada». Limitarse a explicar es una manera de justificar. Más inteligente y taimada, eso sí, pero no menos obscena.

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Viene de:

A veces la prensa tergiversa las cosas, y no te puedes fiar. Y aunque es claro lo que ha querido decir la bestia Mintegi ayer en el Parlamento, yo pensaba que habría hilado más fino. Pero Viejecita ha puesto en los comentarios un vídeo donde se ve a la criatura explicando la idea esa de que los asesinatos políticos son evitables. No voy a repetir el vídeo, por asco. Ensucia la página. El enlace es este [-->]. Pero dice, literalmente:

Son evitables porque tiene (sic) un origen político, y eso depende de la sociedad, depende de las personas, y depende de los políticos.

Es inútil explicarle a Minteguita que no hay ninguna diferencia sustancial entre su mentalidad y la de un nazi. Y si permites etarras en parlamento, lo normal es que hagan el etarra. Probablemente también es inútil explicarle nada al Prostitucional, Pascual. Ni a los llorones. Estimular a don Teledeporte parece más allá del más infantil de los sueños. Pero uno se hace la ilusión de que al menos toque los cojones.

Mira, Pascual; Prostitucional; Madina querido; Marianín a la bartola:

Son evitables porque tiene (sic) un origen político, y eso depende de la sociedad, depende de las personas, y depende de los políticos.

¿Se pilla? Evitables. Si la sociedad, las personas y los políticos, no hubieran sido como fueron, los asesinatos -la angelita les llama muertes- se hubieran evitado.

¿Había Aralar, no es cierto? Con lo que no quedaba ninguna idea política excluida de la participación. Salvo la “idea” de que tu condición de asesinable depende de lo que expreses, y de que lo que hagan la sociedad y los políticos se conforme según los deseos de los asesinos. Muy razonablemente, un país de moral podrida como el nuestro tenía una ley de partidos expresamente diseñada para que esa salvaje “idea” no cupiera en la vida política.

Hasta que llegaron Prostitucional, y Pascual, y los llorones; y luego los Bartolas. Y entre todos ellos decidieron que era una idea cojonuda dar carta de naturaleza a la “idea” de que ser asesinado, o no, depende de ti.

Insisto. Esa no es una “idea” para “la paz y la convivencia”. A la que por otra parte le basta con unas leyes más o menos razonables, y con una proporción de asesinófilos no excesiva. No; la prodigiosa “idea” de la nazi angelical solo puede ser una invitación a futuros asesinatos. De cajón de madera de pino: también los asesinatos del futuro serán evitables, porque también serán políticos. Una tragedia que se evitará, según Laurita, solo si las personas y la sociedad y los políticos son como deben ser. Ni siquiera el mismísimo Adolf lo hubiera podido expresar con mayor parsimonia de palabras.

Ahora sería el momento en el que llorones y bartolas corrijan sus cagadas. Espera sentado. ¡País de mierda! Van a conseguir que oficialmente quede instituido que asesinar estuvo muy bien, y no los vamos a correr a gorrazos. Pero lo que estuvo, volverá a estar. Y siempre igual.

Por si alguien duda, y se le ocurre pensar que las bartolas marianas son corregibles:

Añadido de regalo:

Recomiendo -solo para para sádicos- un espectacular peñazo. En realidad explica este, y casi todos los temas que solemos tratar. Tal vez haga una entrada para aligerarlo.

En Facebook:

buesa-mintegi

Ninguna broma. Noticias de Navarra:

mintegi-asesinatos-politicos

El primer encontronazo se ha producido por la utilización del término “presos políticos” para referirse a reclusos de ETA por parte de Julen Arzuaga (EH Bildu), lo que ha motivado una queja formal del PP.

Posteriormente, la portavoz de esta coalición, Laura Mintegi, ha calificado el asesinato del socialista Fernando Buesa como “una muerte por causas políticas” y ha añadido que “todas las víctimas son evitables, porque todas tienen un origen político”.

…/…

Mintegi ha lamentado la decisión de posponer la ponencia, ha asegurado que durante el debate de hoy se ha limitado a “constatar” que el “conflicto” vasco tiene un “origen político” y ha afirmado que el “respeto y la democracia consiste en escuchar lo que te gusta y lo que no”.

Ha insistido en que su formación no quiere practicar una política de “agresión” contra nadie, que trabajan para lograr “la paz” a través del “respeto y el diálogo” y ha matizado que no siempre reciben el mismo trato de respeto por parte de otros grupos [-->]

Cabe preguntar a Pascual Sala, o a Madina, Zapatero y otros llorones emocionados, si se trataba de que todas las opciones políticas tengan voz (y ya la tenían con Aralar), o de que tenga voz la justificación del asesinato político. Tampoco estaría mal que no expliquen el significado de “evitable” en un asesinato. Pero que lo expliquen ellos, no Mintegi. Para la angelita ya sabemos que quiere decir que hubiera bastado portarse bien para no ser asesinable.

el respeto y la democracia consiste en escuchar lo que te gusta y lo que no

Interesante visión. Porque puede ocurrir que no le guste mi opinión de que básicamente es como los nazis. Y que la historia demuestra que nunca han servido las componendas con los asimilables a los nazis. Ni siquiera para los que han pensado que no es una aberración moral intentarlo. Nunca.

La cosa tiene guasa. Imaginemos que alguien escaso de frenos morales se cabrea por la presencia de justificadores del asesinato en el Parlamento Vasco, y le pega un tiro a Mintegi. Solo por tratar de comprender el esquema que nos presenta Laurita. ¿Hemos de entender que se hubiera tratado de una “muerte por causas políticas”, y que como tal, era “evitable”? ¿Evitable, cómo? ¿Deberíamos reñir al cadáver de la amable y nada agresiva bestia por no haberlo evitado? Porque la idea es si está bien o está mal que te peguen un tiro, por política. Y la idea es que si antes estaba bien, o estaba justificado, ahora también. Y si ahora no está bien -por ejemplo con ella-, entonces es que antes tampoco, aunque lo hicieran los suyos. O es el primer caso, o es el segundo. Y resulta que es el segundo, si se quiere aspirar al mínimo de civilización.  Lo entiende hasta un niño, pero no lo entienden todos los adultos.  Los nazis, por ejemplo,  no. Los Prostitucionales y los etarras tampoco.

Continúa en:

El estado y la ley han derrotado a ETA, porque les han obligado a dejar de matar.

Esa parece ser la tesis que sostienen nuestros principales políticos. Me refiero al partido de Chusito Eguiguren, que propone unificar Vasquilandia según la idea de Vasquilandia que tiene ETA, y gobernar con ellos. Y me refiero al partido que no se sabe mucho lo que piensa, cuando no piensa en sobres. Pero el argumento tiene un problema muy serio. Que da por supuesto que asesinar era el objetivo de ETA. Una imbecilidad como pensar que si te desplazas al carrito del helado, tu objetivo es desplazarte, en vez de tomarte un helado.

El objetivo del terrorismo, da vergüenza tener que decirlo, es imponer su voluntad mediante el acojono. Normalmente se trata de eliminación de algunos discrepantes más o menos notorios, para que a la gente se le quiten las ganas de discrepar. Por la cuenta que les trae. Así que pare ver si ha sido derrotada, solo se puede mirar si ha conseguido -en efecto- eliminar las ganas de discrepar, o no ha conseguido avanzar nada en ese terreno.

¿Pero, discrepar de qué? Esa es la cuestión.

¿Alguien -que no sea Fernández Díaz o algún otro pepero igualmente inteligente- piensa que el objetivo etarra era conseguir una independencia de Vasquilandia mediante las armas? Son terroristas y asesinos, pero no son idiotas. Su objetivo solo podía ser eliminar mediante el terror el nivel suficiente de rechazo a su idea de la “construcción nacional” de una reserva india. “Construcción” que pasa por que no se rechacen los cuentos ideológicos de esa reserva.

  • Una lengua “propia” y obligatoria.
  • Una “nación” centenaria que anhela la independencia desde siempre.
  • Un sujeto soberano con derecho a decidir por su cuenta.
  • Unos esforzados “gudaris” que luchan noblemente por todo ello, con la lamentable necesidad de tener que asesinar a unos cuantos inocentes para alcanzar el sagrado objetivo.

No seré yo quien discuta la existencia de algún extraterrestre que aun discrepa de la ideología sobre la que se va a crear una reserva bolivariana en plena Europa. Siendo uno de ellos, mal podría. Pero, excluyendo a Fernández Díaz -como hemos propuesto-, ¿alguien puede sostener que no están consiguiendo plenamente su objetivo? Simplemente, han considerado que el terror ya no era necesario, porque el nivel de discrepancia es irrelevante. 30 años en los que discrepar era jugarse la vida (por no mencionar los haberes) han conseguido el efecto que se podía esperar. Y tampoco estaban precisamente solos en el empeño.

Sí, es cierto que las policías habían hecho una gran labor. Y es cierto que los tenían muy acorralados. Pero el hecho de que debían de haber sido derrotados -porque podían serlo, y lo estaban siendo-, no puede llevarnos a ser tan imbéciles de no ver la realidad, y pensar que han sido derrotados. Salvo que seas Fernández Díaz, Rajoy, o gente así.

Y sí, también es cierto que Zapatero y un Prostitucional Salado han supuesto un hito fundamental en el camino. Si a alguien eso le sirve de consuelo, que se consuele con ello. Y los sociatas, -los votantes, no los jefes-, espero que disfruten de la jugada. La merienda va a ser apasionante. Hasta con nueces y todo.

Desde 365 – La Voz de Barcelona.

vozbcn

¿Le echamos una miradita a la otra cara de la moneda, por ver si coincide?

Mikel tiene otro artículo imprescindible en su blog.

Tiene mérito, porque es particularmente deprimente mantener una lucha perdida en un asunto especialmente asqueroso, y especialmente obvio. Una puta locura. Sí, tiene más motivación que los demás, pero no todos los igualmente motivados lo hacen. Ni mucho menos.

A mi, de lo que cita, me motivan sobre todo dos casos. Por una parte la participación entusiasta del PSOE (y del PP) en el blanqueamiento del terrorismo. No insistiré; es demasiado evidente, y dan ganas de potar.  Y por otra parte la gente que podría resumirse en Laura Mintegi. Después de todo, Otegi está más o menos en su papel. La imagen como de salvaje delincuente juvenil entrado en años. No hay disimulo por ahí, y siempre habrá antisitema a los que les entusiasme. Pero Mintegi es la imagen de la monjita laica y académica, que proclama por todos los poros su bondad intrínseca y lo razonable que es. La filosofía es clara. Se trata de …

Reconocer al prójimo, reconocer a todas las víctimas y a todas las violencias que se han producido en Euskal Herria

O sea, se trata de repartir una gran mancha de tinta de calamar. Cosa de que no podamos distinguir a una victima que lo es por haber sido asesinado arbitrariamente, y por la espalda, de otra que lo es porque su pobrecito hijo está en la cárcel por haber asesinado a alguien. O que tal vez sea “victima” porque Vasquilandia no es independiente y a él le molaría que lo fuera. Otros alegan (Mintegi misma) que son víctimas porque Franco hizo malas cosas mucho antes de que nacieran. Deben de ser víctimas hereditarias, o algo así. Y eso, según Mintegi, genera “violencias”, que están muy mal, pero se pueden entender. Entender y, aparentemente, aplaudir.

Y así, la bondadosa académica nos está proponiendo que no distingamos entre la violencia contra la opinión, y la violencia contra los actos. Entre la violencia arbitraria, en la que el asesinado no tenía la menor oportunidad de saber que corría un riesgo de ser asesinado, y la violencia reglamentada y perfectamente formalizada propia de la ley y los estados. Entre la violencia con juicio y derecho de defensa, y la violencia contra alguien que -¡algo habrá hecho!-, aunque no nos importa gran cosa enterarnos y entrar en detalles. Por no hablar del que simplemente pasaba por ahí. Pero ya se sabe; como hubo Franco antes de que naciéramos, ahora te puede tocar la china simplemente por estar en un lugar y momento de mala suerte. El problema es que la mala suerte depende de las decisiones (y los aplausos) de Mintegi y sus aplaudidos. Y el problema es que se puede apostar que Mitegi es una ferviente luchadora contra la pena de muerte. Académica.

En resumen, estamos blanqueando mucho más que a unos asesinos con nombre, y sus ayudantes. Estamos blanqueando la idea del asesinato (arbitrario y por la espalda) como herramienta política. Con la única excusa de que como ya no, pelillos a la mar. Y “reconocer a todas las víctimas y a todas las violencias” supone, estrictamente, negarse a distinguir la violencia legítima de la ilegítima. La primera piedra de la civilización. Pero después de todo, la idea surge formalmente del Prostitucional. O sea, todos.

Santiago González tiene una entrada muy buena:

En el konflikto armado que enfrentó a Txapote y Miguel Ángel Blanco, creo que lo pasó peor éste. Y en la noble liza del komando Araba con Buesa y Díez Elorza también resultaron más perjudicados estos últimos.

En su blog:

Con total desfachatez, en un juicio celebrado en Francia contra varios dirigentes de ETA, éstos han pedido perdón por los“ciudadanos ajenos al conflicto” y  “aquellas personas que se ha visto perjudicadas” por la actuación de ETA aun sin tener ninguna responsabilidad en el conflicto.

Seguir –>

No sé si le pasa algo al blog de Mikel, pero yo dejé un comentario, y se quedó en el limbo.

Leyendo un trabajo de Carmen Ladrón de Guevara sobre el fracaso de la llamada “vía Nanclares” [-->], me he dado cuenta de un detalle clarificador. No suelo atender mucho el asunto de los etarras que cumplen condena. Me dan el mismo asco que los que están libres. Así que no sabía que el sindicato que los agrupa se lama EPPK, o Colectivo de Presos Políticos Vascos.

Comprendo que cualquiera le puede dar el nombre que quiera a su chiringuito. Faltaría plus. Y alabo que ellos mismos comprendan el absurdo de la expresión “presos vascos”, como si los cacos o violadores vascos fueran de Alicante. Podrían haberse llamado “presos terroristas”. O “presos etarras”, si les duele ser lo que son. Pero aunque en la payasada vasca creamos lo contrario -inducidos por los nacionalistas- las palabras no siempre son gratis. Y han elegido EPPK.

Si el daño causado por Zapatero y el Prostitucional no es definitivo, y si la inutilidad y mamonería de Rajoy tienen límite, esa elección debería tener consecuencias. Por ejemplo, los presos etarras piden a través del EPPK la concesión de terceros grados a los que hayan alcanzado tres cuartos de cumplimiento de condena. Pero si se consideran presos “políticos” no se han rehabilitado. No han comprendido que arrogarse el derecho a asesinar no forma parte de la política, por muy política que sea la motivación del asesinato. La rehabilitación para la reinserción, en su caso, consiste precisamente en comprender eso.

Lo mismo que no le interesaba comprender al Prostitucional sobre la rehabilitación (política) del partido etarra. Y que al PSOE sigue sin interesarle. Las dos “P” necesiten una rehabilitación /  reinserción social antes de poder ser incluidos entre los civilizados.

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Y así tenemos a un porcentaje acongojante del la población de Vasquilandia pensando en términos etarras. Términos estrictamente pre-reinserción. Dividiendo el mundo en “agentes” y “enemigos” (del “proceso”, etc). Donde no hay, ni cabe, una sociedad plural; sino una sociedad dirigida por “agentes”, y en lucha contra “el enemigo”. Y donde “agente” es cualquiera designado como tal por los terroristas, sea individuo o colectivo; mientras que “enemigo” es cualquiera que señale que asesinar es asesinar.

Lo explica muy bien Manu Montero en El Correo:

Es un esquema perfectamente nazi. También fascista, y marxista. Por eso les mola a todos los tarados y sociópatas, a izquierda y derecha. El el esquema cuyo éxito demuestra que estamos ante un problema de reinserción …. de la sociedad.

barrotes

Reinserción en la civilización, y camino no llevamos. Ni siquiera con lo aparentemente más fácil, y menos grave. Las cosas que afectan al bolsillo en vez de a la vida y la muerte. Como sería enchironar a un buen puñado de chorizos de banca política, y políticos de banca suiza, para darles la oportunidad de rehabilitarse, y reinsertarse después. Por el camino que llevamos no vamos a llegar a Argentina o a Venezuela, que tienen bastantes recursos; sino a la República Dominicana (si gana la derecha), o a Cuba (si gana la izquierda). Y sin playas de cocoteros, ni mar Caribe.

Necesitamos muchas reinserciones, efectivamente. Pero solo con la rehabilitación preceptiva.

Clic

Sorprendente. Todo el mundo quiere “la paz”. Porque ha llegado un “tiempo nuevo”. ¿Nuevo en qué? ¡Pues en que ahora queremos la paz, joé! ¿Y por qué no la queríamos antes? Antes, por ejemplo, de asesinar a ochocientos y pico. Más los que se fueron para que no les asesinaran. ¿Cuántos miles? Y los que vivieron amedrentados, sin poder hablar. Debe ser que no había llegado el tiempo nuevo. Todavía. Esas cosas llevan su tiempo, ya se sabe.

Por ejemplo, hubo un Franco muy malo, y claro, en justa correspondencia había que asesinar a unos cuantos inocentes … mucho después de que muriera el malo. Conflictos; inercias. Solo era cosa de esperar que los asesinos comprendieran la bondad de “la paz”. Mientras asesinaban. La revelación, y eso. Pero todo el mundo sabía que no eran malos chicos. Todo el problema era conseguir decirlo. Asesinan, pero son buenos. El malo es el conflicto.

¿Se debe de haber arreglado el conflicto ese, no? Digo, para tanto amor como derramamos ahora. Pero insisto, por qué la revelación es buena ahora, y no antes. ¿Ni siquiera serán culpables de los asesinados inútilmente mientras les duró la sordera?

Otros presos [quiere decir asesinos] argumentan si no debieron hacerlo hace treinta años, cuando los miembros de ETA político-militar se disolvieron, y cuestionan las tesis de la propia organización al decretar el cese definitivo del terrorismo en todos los ámbitos. [-->]

¡Hay que joderse! Hasta en ETA parece que hay gente capaz de sumar dos y dos. No es fácil hacer un gráfico histórico de los asesinatos. Demasiado largo, y no se ven los años. Pero pondremos unas divisorias verticales, y lo relatamos. Con un clic se llega al original. Incluso a la lista de todos los nombres. Pero sin las rayas verticales.

Lo suele explicar otra amante de “la paz” y el amor universal. Laura Mintegi. Como había Franco, y tal, pues conflicto. Y claro, se comprende que eso produce víctimas. Exactamente, 44 asesinatos. Hasta la primera raya vertical.

Pero luego, aunque ya no había Franco, es que había habido Franco. Y eso no podía ser, ¿no?  Era necesario compensar. Había demasiado inocente pululando por ahí, sin sufrir. No era justo. Así que a seguir asesinando.

Además, después de Franco iba a venir una democracia, y una constitución, y había que influir en el asunto. ¿O qué? 96 asesinatos en los siguientes tres años, hasta la Constitución. La raya vertical del medio.

Pero resulta que no les gustó la constitución. Algunos siguieron seis años más con la afición. 211 asesinatos más. La tercera raya.

Repetimos:

Otros presos (quiere decir asesinos) argumentan si no debieron hacerlo hace treinta años, cuando los miembros de ETA político-militar se disolvieron, y cuestionan las tesis de la propia organización al decretar el cese definitivo del terrorismo en todos los ámbitos.

Pero a otros no les bastaron seis años y 211 asesinatos más allá de la Constitución para recibir la iluminación de la paz. Necesitaron 463 asesinatos extra, y 30 años.

Vamos a resumir la actividad de estos asesinos celestiales cargados de paz. Ordenada según variaba el enemigo.

  • Contra Franco: 44 asesinatos.
  • Contra el proceso constituyente: 96 asesinatos.
  • Contra el asentamiento de la democracia: 211 asesinatos.
  • Contra la democracia asentada: 463 asesinatos.

Pero ahora, sin que nadie explique por qué, y sin que algunos asesinos presos lo entiendan en absoluto, ha estallado un anhelo de pacificación y amor universal. Y hasta magnánimas concesiones de que algún error ha podido haber. Que tal vez alguno de los más de 800 asesinatos hubiera sido mejor evitar.

El Correo:

El portavoz de la izquierda abertzale, Pernando Barrena, ha afirmado hoy que el asesinato del socialista catalán Ernest Lluch por parte de ETA le “revolvió” y ha mantenido que “cuando menos, nunca debió suceder”.

Pernando Barrena pronunciará una ponencia titulada ‘Víctimas y reconciliación’ en la que lanzará el mensaje de que la izquierda abertzale “está dispuesta” a participar en el proceso de reconocimiento y reconciliación que “tanto anhela la sociedad vasca”. Dicho proceso también consiste en “acercarse a esas realidades diferentes que conocemos bajo la denominación de víctimas”, ha dicho. [-->]

No tengo ni idea de lo que ese Pernando entiende por “reconciliar”.  Según la RAE, es “volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos”. Y así lo entiendo yo también. De lo que tanto yo, como Barrena mismo, podemos deducir que es mucho más probable que nos hagamos astronautas, a que jamás nos vayamos a reconciliar. No se pueden unir ánimos con gente que alardea de su inmundicia. Peor aun; cualquier idea de civilización pasa por rechazar esa posibilidad. O sea, que no. Que se reconcilie su puta sociedad con quien quiera, pero no conmigo. A mi me sobra con la normas de urbanidad, de las que la primera es no asesinar. Y otra es que no puedes asesinar, y después exigir reconciliación. Pero me temo que gentuza y urbanidad no casan.

Y lo malo es que en su no respuesta a los asesinos que saben sumar y restar, hay implícita una mentira que conviene aclarar. Que la diferencia entre hace 30 años y ahora, es que ahora los asesinables estamos dispuestos a reconciliarnos. Pero, muy a pesar del PP y del PSOE, y del Prostitucional, eso no es cierto.

Este comentario de Luis en el hilo del vídeo nazi de Pujol [-->] no tiene desperdicio, y merece mejor lugar. El título es mío (pm).

Luis Bouza-Brey

Yo soy un gallego que vivo en Cataluña desde hace cuarenta y dos años. Me vine aquí en el año setenta, a trabajar en la Universidad, sin necesidad económica de hacerlo, pues en Galicia podía trabajar con mi padre en su bufete. Pero en aquellos tiempos Cataluña iba en vanguardia en la lucha por la libertad y contra la dictadura, era una sociedad viva y experimental, muy contrastante con la Galicia envejecida y desvitalizada por la emigración, cuya Biblioteca universitaria era un compendio de textos arqueológicos o franquistas, sus profesores burócratas del franquismo, y la mayoría de sus estudiantes dignos especímenes de la Casa de la Troya. Por eso no me quedaba más opción que emigrar hacia la vitalidad y la libertad, asumiendo los riesgos implícitos en este desarraigo y dispuesto a trabajar duro si quería limpiar de nubes el cerebro, entender mi país e intentar ser útil al mismo en el futuro.

La experiencia fue penosa pero positiva: dispuse de libros y ambiente creativo, y un pequeño sueldo de PNN para poder sobrevivir estudiando durante dieciseis años.

En la Cataluña de aquella época encontré un ambiente cultural vivo y recursos universitarios, además de una forma general de percibir la vida más activa y moderna. Había ciertos inconvenientes, como el dominio aplastante de los comunistas en el ambiente cultural y la naciente patología etnonacionalista, de construir un sujeto apabullante, la Nasió, que comenzaba a anular la libertad. Pero por entonces la izquierda, todavía con ropajes internacionalistas, dominaba el ambiente, por lo que el etnonacionalismo era solamente una corriente folk sin mucha fuerza.

En fin, en aquella época, si te andabas con ojo y no te enfrentabas a los comunistas, si ademàs entendías la lucha por defender la cultura catalana contra la discrminación, y si además trabajabas con interés e intensidad por hacer las cosas bien, podías ir haciéndote un sitio para respirar y poder trabajar sin grandes aspiraciones de ascenso hacia la cúspide, pues ahí, en ese nivel, te encontrabas con el handicap de venir de fuera y ser ajeno a las redes clientelares y familiares típicas de la Universidad y la sociedad autóctona.

En síntesis: el trabajo en Cataluña era más productivo, el ambiente más vivo y libre que en el resto de España, y la esperanza de cambiar la situación, mayor.

Pero desde entonces las cosas cambiaron: la izquierda acomplejada por el antifranquismo y el antimito del lerrouxismo dejó el flanco internacionalista y patriótico y a sus electores naturales abandonados, el pujolismo actuó con una gran habilidad táctica y estratégica para ir ocupando los centros de poder social y las instituciones, y nadie luchó contra esa hegemonía, pues en aquel momento el nacionalismo periférico aparentaba junto con la izquierda representar el progreso y la libertad frente a la dictadura.

Por todo ello, hubo un conjunto de factores que comenzaron a cambiar la situación: la victoria del pujolismo, la subordinación del PSUC al antilerrouxismo, el secuestro del PSC-PSOE por los señoritos de Sarriá y demás troyanos del resto de Cataluña, y la abstención de un sector muy significativo de la población inmigrada en las elecciones autonómicas. Si a ello le añadimos la transferencia de la educación a la Generalitat, la creación de la TV3 nacionalsta y el papel de bisagra de CIU en las Cortes, además de la política de hacer aceptable la autonomía a los nacionalismos perifèricocediendo a sus exigencias… Con todo ello, una espesa niebla reaccionaria y esterilizante se fue extendiendo sobre Cataluña, hasta hoy, en que la mayoría no cree en nada y la minoría más fanática y fundamentalista se moviliza en búsqueda del praiso nacionalista barato que Mas vocea revistiendo el mito de la indepenencia con mentiras y falsas ilusiones que nos conducen a los catalanes a la ruina y al resto de España a la amputación de una de sus regiones más importantes.

Mi impresión es que estamos en la fase final de un ciclo degenerativo ante el que, si no reaccionamos, moriremos, y si el país reacciona, va a costar mucho esfuerzo volver a soldar la fractura emergente y recuperar el equilibrio.

Como actor discreto pero muy consciente de la vida política del país desde antes de la transición, y con la experiencia de haber vivido ésta desde Cataluña, tengo la impresión de haber experimentado un fracaso colectivo, el de las esperanzas de construir un país normal y decente y convivir con la frustración de dejar a nuestros hijos una situación que empeora aceleradamente.

Como individuo, no obstante, he realizado mis objetivos, aprendiendo, sobreviviendo y amando a mi país y a mi familia. Aunque habrá que ver como salimos de este fracaso colectivo.

En fin, creo que sólo en parte se merece el pueblo catalán el fracaso sobrevenido: la mayor parte de culpa corresponde a sus élites políticas y sociales, corrompidas e ineptas, inadecuadas para as necesidades del país en los tiempos que nos ha tocado vivir: nos hacen falta élites más inteligentes y sanas… A ver de dónde las sacamos.

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