Hay mucho cafre despendolado con la cosa de la infanta judicial. Se les ha atascado la frase del rey: “todos somos iguales ante la ley”. A don Juan Carlos solo se le olvidó añadir: … menos el rey, y unos 3.000 parlamentarios y parlamentaritos aforados. Y menos Botín, afamado doctrinógeno.

O sea que es mentira que todos seamos iguales ante la ley. Pero es que, además, los cafres están que trinan porque no pueden ver una grabación del acto judicial de marras. ¿Y dónde pone que una instrucción penal sea un acto público? No es el juicio. Y si se suele grabar, será por ayuda del juez, el fiscal, y los abogados de las partes. Pero no para solaz de la chusma. El divertimento del populacho no es parte de la justicia

-El juez nos ha hurtado el vídeo -, proclama en las ondas Jiménez Losantos. Aparentemente, el rey de los cafres en esta ocasión. Y continúa el argumento con un -¿y no dicen que somos todos iguales?

Alucina, vecina. Como somos todos iguales, el rey es rey; y Federico JL no es infante, ni Alteza Real, ni leches. O sea, que no somos todos iguales.

- Y le llamaba señora. ¿A cuántos imputados le llama señora el juez Castro?

 Real Decreto 1368/1987, de 6 de noviembre:

1. Los hijos del Rey que no tengan la condición de Príncipe o Princesa de Asturias y los hijos de este Príncipe o Princesa serán Infantes de España y recibirán el tratamiento de Alteza Real. Sus consortes, mientras lo sean o permanezcan viudos, tendrán el tratamiento y honores que el Rey, por vía de gracia, les conceda en uso de la facultad que le atribuye el apartado f) del artículo 62 de la Constitución.

Así que, para estupor de periodistas desinformados, el juez Castro le redujo el tratamiento que tiene por ley. Que por otra parte es una reglamentación lógica. No es obligatorio tener una monarquía, y se puede discutir. Pero si la tienes, lo que es absurdo es que una ex-presidentita de la Comunidad de Madrid declare ante el juez por escrito, y desde su casa, y a una Infanta de España la conviertan en un circo mediático, y pim, pam , pum. Entre otras cosas porque si se supone que la institución es un símbolo, lo que simboliza es la nación; el todo; a todos nosotros. Y faltarle al respeto es faltarle al respeto a lo que simboliza, y convertirte en una carcajada internacional.

Claro que las personas que encarnan provisionalmente el símbolo pueden salir ranas. Y hasta tal vez no poco manguis, como el resto de los españoles. Y habrá que corregirlo. O incluso -en su caso- suprimirlo. Si encuentras algo mejor. Pero mientras tanto, ¿sería demasiado pedir que dejemos de echarnos mierda encima? A los reyes, o los decapitas (es metáfora), o los respetas. No hay intermedios. Precisamente porque no son iguales. No los pones ahí para que sean iguales. Si quieres iguales, usas otra cosa. Obamas, o lo que te dé la gana; pero reyes, no. O estás a setas, o estás a rolex. O eres serio, o eres cafre.

¡Joder, que tenemos etarras aforados!

Solemos llamarle Rajoy El Aguerrido, de broma. Pero tal vez habría que llamarle El Enterrador, en serio. En otro de esos sorprendentes parecidos al Bobo Solemne que le estan saliendo.

  • Rato
  • María San Gil
  • Esperanza Aguirre
  • Mayor Oreja
  • Vidal Qadras

A Pedro J. le echó el gobierno de Felipe González de Diario 16, por empeño personal de Corcuera. Y la jodieron, porque fundó El Mundo. Ahora probablemente es El Enterrador el que le ha echado de El Mundo. Y espero que la haya cagado tanto como la cagaron los sociatas. Seguro que Pedro J. monta un digital. ¿Y por qué no va a conseguir algo tan imposible como lo que consiguió con El Mundo? Por ejemplo, hacer que un digital sea más influyente que el más influyente de los papeluchos. Aparte de rentable, claro. O sea, hacer que El Enterrador tiemble tanto por ver los papeles de Bárcenas en un digital como en El Mundo.

Pedro J. tiene sus cosas, y no es exactamente un tipo como para despertar entusiasmos de amistad. Pero es que a menudo lo relevante es la versión inversa. Por sus enemigos les conoceréis. De un periodista lo primero que quieres saber es si se trata de un periodista realmente, o solo es un maldito propagandista / activista de alguien. Y la manera más fácil de distinguirlo es mirando sus amigos, apoyos, etc. O es amigo de unos -lo normal-, o es amigo de todos, o casi todos. Pedro J., siempre excesivo, ha conseguido el no va más. Ser enemigo de todos. Vaya, de todos los que tienen algún poder. Y a mi me da que no hay mejor manera de definir un periodista, periodista. O mejor alabanza. Enemigo de todos.

Busca alguna persona o grupo destacado por su poder, que se pueda considerar “amigo”, “sostén”, “aliado”, etc, de Pedro J. ¿El progretariado? ¡Juas! ¿La marianidad? ¡Je, je! ¿La Casa Real? ¡Huy, huy! ¿Los separatas? Ya ves tú. ¿Los bancos? Botín, probablemente; ju, ju. Si acaso se podría señalar al IPCC y los alarmistas del clima, pero eso queda muy lejos.

Hay un artículo de ayer en Libertad Digital, de Carmelo Jordá, que no debería perderse nadie.

La conclusión, muy inevitable, es que para enterrar a los críticos, y para poder pedir que me suban el Marca.

La prensa de papel va desaparecer, tal y como la conocemos. Habrá dos grandes periódicos nacionales, uno de derechas y uno de izquierdas, que vivirán en buena medida del favor del bando político de cada uno. El ideal de La Casta. Una pelea solo aparente, y un acuerdo de fondo para el latrocinio masivo. Y luego los papeluchos de los separatas, que vivirán exclusivamente del dinero público proporcionado por esos partidos. La gran cuestión va a ser si los digitales, muy diversos y combativos, van a ser negocios sostenibes sin apoyo de La Casta.

En ese sentido, tal vez lo de Pedro J. sea una buena noticia. Hace falta lo que parece un milagro. Pero también fue un milagro que sobreviviera al ataque de González y Corcuera, montara un periódico, y los echara de la poltrona. Si yo fuera El Enterrador no estaría demasiado tranquilo. Su incapacidad para el gobierno no le permite presentar nada positivo en el balance. Y así, tampoco hace falta un empujón tan grande para mandarlo a donde se merece.

Actualización:

El Confidencial Digital describía bien la operación a principios de octubre pasado:

Ya decíamos que las siglas GCHQ iban a ser tan conocidas como las de los también espías electrónicos en masa americanos, NSA. Government Communications Headquarters. En su escalada de amenazas al periodismo, y no contentos con secuestrar durante nueve horas al colega de Greenwald, anoche entraron en The Guardian, y se pusieron a destruir discos duros de ordenadores que se guardaban en el sótano. Y ordenadores portátiles que había allí. Oficialmente, para impedir la difusión de más información sobre el espionaje masivo en internet que llevan a cabo los gobiernos. Muy especialmente los de Washington y Londres. Realmente lo que estaban haciendo es o un “show” para impresionar. Otros piensan que solo estaban haciendo el gilipollas.

The Guardian no gestiona el caso Snowden desde Londres, sino desde la oficina de Nueva York. Y desde la casa de Greenwald en Río. Así que cada bit de información destruída ayer, si fuera del caso Snowden -que no- hubiera tenido copias en otros continentes. Además, si están informando sobre la falta de seguridad de nuestros datos electrónicos -porque los gobiernos se han convertido en Gran Hermano-, y están viajando por todo el mundo para mantener los contactos cara a cara, quiere decir que en los sótanos del Guardian no hay absolutamente nada relevante para el caso. Se trata, lisa y llanamente, de un gobierno amedrentando a la prensa. El siguiente paso en la escalada, tras el secuestro de nueve horas, ayer, de Miranda.

Alan Rusbridger cuenta lo de ayer por cuenta del The Guardian:

Señala lo obvio. Que se trata de un caso cuya esencia es la libertad de información y de prensa. Al final, el último resquicio que permite soñar con alguna posibilidad de controlar a unos gobiernos que, sin ese control, no habría forma de distinguir de una mafia y sus delincuentes.

Relata varias reuniones estas semanas pasadas con representantes del primer ministro, que exigían la entrega o la destrucción de todo el material proporcionado por Edward Snowden. Y quedaba implícito: -O si no, ateneos a las consecuencias, porque otros están sugiriendo medidas más draconianas-. Y para que no hubiera dudas de la idea:

You’ve had your debate. There’s no need to write any more.

Se trataba, aparentemente, de la amenaza de acciones legales para imponerles una censura previa. Supongo que la ley antiterrorista lo permite en el Reino Unido.

Expliqué al hombre de Whitehall la naturaleza de las colaboraciones internacionales, y la forma en la que -en esta época- las organizaciones de prensa pueden aprovechar las legislaciones más permisivas. Puesto abiertamente, no tenemos que escribir desde Londres. La mayor parte de las informaciones sobre la NSA las hacemos en Nueva York [donde es inconcebible una censura previa]. Y, ¿se le había ocurrido pensar que Greenwald vive en Brasil?

Pues les ha dado lo mismo. Tenían que hacer su demostración de fuerza, ridícula, asaltando las oficinas del periódico.

-Ya podemos decirles a los helicópteros que no vengan, je je-, decía uno de los asaltantes del  GCHQ, mientras los empleados del Guardian limpiaban los destrozos.

Lo más sorprendente es que hay periodistas defendiendo a los gobiernos. Incluso de derechas. Siempre hay Hermann Tertschs que no comprenden que si los terroristas quieren hacerte cordero islámico, o cordero vasco, los gobiernos quieren hacerte cordero a secas. Y que si no ponen bombas es porque tienen otros medios mejores para conseguir lo mismo. Y, sobre todo, que el único sistema que conocemos para que esta acción del gobierno ocurra en un campo más o menos civilizado se llama libertad de expresión e información. ¿Cómo quieren que pueda haberla, si la NSA y sus GCHQs controlan toda la información entre los periodistas y sus fuentes?

Menos mal que lo de Snowden no era importante. Hay cada ojo lince por ahí …

The Guardian está muy lejos de ser el periódico de mis amores. Ninguno lo es, pero este menos que ninguno. Sin embargo, cuando de la libertad de prensa se trata, cualquier periódico es La Prensa. Así que, por una vez, y sin que sirva de precedente, homenaje a La Prensa:

the-guardian-miranda

Seguirá. Que nadie lo dude.

Añadido / actualización: Había mencionado a Tertsch, como ejemplo, sin saber lo que anda diciendo en el caso Snowwden. Me tiene bloqueado en Twitter. Pero hay gente de la que sabes lo que piensa, sin necesidad de que oírle:

tertsch-snowden

Ustedes me disculpen que haga una entrada basada en un fulano irrelevante, cuya única labor conocida es hablar de sí mismo, tratar de llamar la atención, y convencer al respetable -contra toda evidencia- de que forma parte de una élite imaginaria que podemos suponer basada en el eructo. Se llama Salvador Sostres, escribe en El Mundo, y se le ha indigestado Twitter. Pero no se trata de hablar de Sostres, que curiosamente llama carne amontonada ¡a los demás!, sino de Twitter. Aprovechando a la estilizada y elegante figura, ya que pasa por Twitter y da que hablar. Y de élites, por el mismo motivo.

Una composición entre su presentación al mundo en su página del periódico, y la de la red social. Y un par de ejemplos de lo que se encuentra uno entre los primeros resultados, al buscar por [sostres+twitter].

sostres-twittersostres-twitter-2sostres-twitter-3Pura élite, como se puede ver. Sin embargo, en su despedida de ese medio de comunicación que considera lleno de chusma, opina que sus usuarios son, básicamente,

toda clase de tarados, perturbados, cobardes, resentidos, solitarios y dementes esparcen su enfermedad, su retraso, su locura indigente. Perdidos entre la jauría, hay algunas personas amables y enteras, que poco a poco van marchándose cuando se dan cuenta de para qué y para quienes sirve el invento. [-->]

Sorprendente. Parece que el esforzado sabio no había llegado a comprender la posibilidad de que Twitter sirva para escuchar, además de morder. Repito: todo lo que había encontrado el tal Sostres para seguir (escuchar) en Twitter ha sido ¡siete personas!

sostres-twitter-4Eso sí, le daba tiempo para enzarzarse a insultos con empleadas de FNAC. Chacha new age, le llama el lord inglés. Además de mil otras lindezas [-->], sin comprender que un lord jamás tendría una gresca con una empleada doméstica. Sería, ¿cómo decirlo?, repugnantemente ordinario.

Tampoco es el primer periodista en meter la pata en Twitter.

grunwald-drone-assangeLa diferencia es que Grunwald sigue [-->] a 338 (una cifra manejable), entre los que por supuesto abundan periodistas y políticos, pero también muchos especialistas relacionados con la industria de la “energía verde”. Y se disculpa cuando mete la pata. En vez de irse, airado, de Twitter.

grunwald-assange-sorryLos que saben de algo, usan Twitter para seguir a otra gente que sabe de lo mismo, y mantenerse al día. A menudo también siguen a los que saben de cosas de su interés, pero no de su especialidad. Los que no escuchan, que probablemente no saben de nada, no se dan cuenta de esa opción. Y tampoco les serviría, si no tienen nada que aprender. Normalmente se les considera asnos.

El asno, claro, opina lo contrario:

Las personas normales no pueden estar en Twitter, por el mismo motivo que no están yendo y viniendo con el ganado. La distancia es una higiene. Sólo se puede estar en Twitter como estrategia comercial, para captar una determinada cuota de mercado.

Dejemos atrás la especulación sobre si Sostres es una persona normal. Sería demasiado deprimente pensarlo. El quid está en si lo normal es una comunicación en los dos sentidos, o solo yo yo yo. Y vemos que, en efecto, yo yo yo no puede estar en Twitter. Y menos cuando escribir es buscarse problemas. No tiene ningún sentido la herramienta, si se plantea así. Y claro, se van. Por higiene. Por la higiene de Twitter.

Adéu, Salva.

Hace un par de semanas saltaba en la prensa la noticia de que el polo norte se estaba derritiendo. Pobre. El calentamiento global, sin duda.

En este plan:

piscina-polo-norte

Por si hay dudas de la alarma, el título de la página es:

http://www.thesun.co.uk/sol/homepage/news/5034249/SHOCKING-images-show-the-ice-cap-at-the-North-Pole-melting-away-and-turning-into-a-vast-lake.html

Y cuando uno ha acabado de c*g*rs* en todos los muertos del periodista, recuerda las imágenes clásicas de submarinos nucleares emergiendo en el polo norte. Hay muchas, este solo es un ejemplo:

submarinos-polo-norte-1987

Es en mayo, no a mediados de julio. Y a diferencia de la boya de la primera foto, que se desplaza y en ese momento estaba a 85º norte en vez de a 90º, los submarinos están en el polo norte de verdad. Ese era el chiste del encuentro. ¿Con todo el tiempo que llevamos acollonados por el cambio climático, y los periodistas no saben algo tan básico? ¿Podían preguntar, no? Pues no, no preguntan.

Al contrario, tenían “ciencia” de apoyo. Como esta:

The National Snow and Ice Data Centre has reported that temperatures in early July were one to three degrees Celsius higher than the year’s average over most of the Arctic Ocean [-->]

Total, que pasan unos días y te acuerdas de lo que los periodistas no parecen tener interés. Averiguar qué pasa.  Debe ser fácil, porque es evidente que la foto de la boya y el lago viene de una cámara fija. No ha ido nadie allí a sacarla. Y si es una cámara fija, seguro que se transmite por internet.  Aquí.

Para guardarla en el ordenador, hasta el 15 de agosto, se puede descargar y guardar el archivo. Muestra desde que el hielo está cerrado, salen unas piscinitas, se convierten en un lago, hasta que pronto se reduce y se vuelve a cerrar. El cinco de agosto estaba así:

piscina-polo-norte-5-agostoNada como comparar el vídeo, que muestra la piscina / lago entre el 10 de julio y el cinco de agosto, con las temperaturas de la zona. Con un clic se llega a la web del Instituto Meteorológico Danés. La línea horizontal azul marca 0ºC de temperatura. La curva verde es la temperatura media de los últimos 30 años (climatología). La roja, la temperatura de 2013 hasta el 15 de agosto. Se ve que es inferior a la media durante todo el verano. Y las dos líneas verticales marcan el tiempo durante el que ha habido el terrorífico “lago del polo norte”, como todos los años. La diferencia es que este año ha durado menos de lo normal.

piscina-polo-norte-temperaturasNo es la temperatura del punto concreto del polo norte, sino la media de toda la zona – por encima de 80ºN. Pero se corresponderá bastante.

Y ya aprovechamos para darle un vistazo al hielo polar en 2013. ¿Cómo va ese derretirse de los polos? The Cryosphere Today [-->] tiene unas gráficas, para mi nuevas, que me parecen muy representativas. Ponen la curva de todos los años en que hay datos (desde 1979), y queda una buena idea de conjunto. Como siempre, clic para original.

El hemisferio norte:

hielo-marino-norte-15-ago-2013Y el hemisferio sur:

hielo-marino-sur-15-ago-2013

Parece que en el norte, el deshielo de verano puede quedar hacia la mitad, o algo menos, entre el año de más deshielo y el año de menos deshielo desde 1979. Y en el sur hay el intríngulis de si batirá el récord de máximo hielo de invierno austral, después de casi haber batido el de menor deshielo en el verano austral.

Si a alguien le interesa el conjunto de los dos polos, el hielo global, ahora mismo está en cero, justo sobre la línea de la media de los últimos 30 años. Y lleva cuatro meses ahí.

hielo-marino-global-15-ago-2013

Al parecer hay gente que tiene miedo de que los polos se conviertan en la imagen de abajo. Yo comprendo que asusta, pero la verdad es que muy cercano no lo veo.

piscina-polo-norte-llena

Anoche tuvimos la noticia, no muy comentada, de la condena a Manning a ciento y pico años de cárcel por “espionaje”, pero no por “ayuda al enemigo”.

Sigo en Twitter a Glen Greenwald [-->], el periodista de The Guardian al que Snowden proporciona las filtraciones del espionaje masivo de las comunicaciones que lleva a cabo la NSA. Aparte de por las filtraciones mismas, y por su contacto directo con el caso Snowden, Glen está haciendo un ejercicio muy interesante de defensa del periodismo de investigación como remedio de la falta de transparencia gubernamental. Y de defensa de las fuentes que producen las filtraciones.

Se ve que hoy, al contrario que -por ejemplo- en la época del Watergate, su postura es bastante minoritaria entre la peña de la prensa. Un peligro, que da más valor a su postura. Y está señalando un argumento interesante a cuenta de los ataques contra Manning y Snowden desde la prensa, y el aplauso a la persecución obsesiva del gobierno Obama a cualquier revelación de sucios secretos.

Su idea se puede resumir con estos tres “tuits” suyos:

greenwald-sobre-ataques-a-manning-y-snowden

El primero no necesita más comentario. Todo el mundo está de acuerdo con la transparencia, en teoría, pero luego no paran de atacar a los que la traen.

Los dos siguientes señalan la contradicción de los defensores de los abusos del gobierno. Critican a Manning por filtrar miles de documentos secretos, de embajadas y así, en plan masivo, y sin enterarse del daño que podía hacer. Si usan ese argumento, deberían de aplaudir a Snowden, que esta haciendo exactamente lo contrario. Les da los documentos a dos periodistas experimentados, y de medios muy serios, diciéndoles que los lean primero, y decidan ellos lo que se puede hacer público y lo que no. Pero, curiosamente, la basca gubernamentalista que criticaba el aspecto masivo y sin control de lo de Manning, lo que hace en este caso es pretender que enchironen a los periodistas que hacen públicas, con mucho cuidado y criterio, las informaciones proporcionadas por Snowden.

A Snowden, en cambio, le critican por haber huido. Diciendo que le respetarían si se hubiera quedado a disposición de la justicia USA, pero que como huido, jamás. Pero eso no les lleva a respetar a Manning, que no huyó, y prácticamente se delató a si mismo.

O sea, que están usando los argumentos en función del objetivo que pretenden. El silencio.

Un clic en la siguiente imagen te lleva (al final del artículo que sale) a un breve debate entre Greenwald y un periodista “silenciador”. Bien planteado por ambos, en ocho minutos.

debate-greenwald-toobin

Fueron los etarras los que inventaron en España la astracanada de las “ruedas de prensa sin preguntas”. Pero no fueron los culpables de que la idea prosperara. Es un sistema que se corresponde con su filosofía, y lo natural es que lo intenten. Lo que no es normal es que los periodistas les sigan el juego, y que los lectores sigan comprando periódicos, como si no pasara nada. De ahí al plasma, un paso.

Ya con ese ambiente interiorizado, quedaba el detalle incómodo de las visitas al extranjero. No puedes pretender que cambien sus costumbres por tu presencia. Así que parece, como acabamos de enterarnos, que en esas ruedas de prensa junto a dirigentes de fuera, se limitan las preguntas a dos para cada presidente. Y que los periodistas eligen entre ellos esas dos preguntas. Lo comunican a la gente del político, para que sepa a qué periodista elegir. Y supongo que le pasan también la pregunta, no vaya a ser que el aguerrido Mariano sufra un pasmo. Nos hemos enterado de todo ello porque El Aguerrido se saltó el otro día ese sistema, para dar paso, a cambio, al periodista amigo – con la pregunta sin filo.

Y nosotros, paso a paso, tragando, desde aquel primer impulso etarra. Traigo un ejemplo para que nos se nos olvide cómo funciona cuando una democracia es una democracia, un periodista un periodista, y los políticos cobardes no ganan elecciones. Lástima no tener tiempo de traducirlo.

glen-greenwald-matthew-leeGreenwald es el periodista del Guardian que está publicando lo que suelta Snowden. El espionaje al por mayor de Obama, y eso. Señala las preguntas del periodista Matthew Lee, de AP, en la rueda de prensa /sesión informativa que da todos los días el Departamento de Estado. Y el vídeo lo proporciona la propia oficina gubernamental. A pesar del papelón que han hecho. Y no solo proporcionan el vídeo, sino hasta su transcripción.

Por ejemplo:

QUESTION: So I’m sorry. You’re disappointed that they let someone into their own airport?

MS. PSAKI: Well –

QUESTION: I don’t get it.

MS. PSAKI: Well, that they facilitated this event, of course.

QUESTION: Well, why?

MS. PSAKI: Because this gave a forum for –

QUESTION: You don’t think that he should have a forum? Has he – he’s forfeited his right to freedom of speech as well?

MS. PSAKI: Well, Matt, Mr. Snowden –

QUESTION: All right.

MS. PSAKI: – as we’ve talked about – let me just state this –

QUESTION: Okay.

MS. PSAKI: – because I think it’s important. He’s not a whistleblower. He’s not a human rights activist. He’s wanted in a series of serious criminal charges brought in the eastern district of Virginia and the United States.

QUESTION: Okay. I’m sorry. But I didn’t realize people who were wanted on charges forfeited their right to speech – to free speech. I also didn’t realize that people who were not whistleblowers or not human rights activists, as you say he is not, that they forfeited their rights to speak, so I don’t understand why you’re disappointed with the Russians, but neither that – leave that aside for a second.

…/…

Y sigue de ese tenor. Encima, el periodista Lee tiene una voz como de Zeus recién bajado del Olimpo. (Yo creo que es resaca). Son los 10 primeros minutos. Que alguien le explique a Mariano cómo funciona la cosa cuando la cosa funciona. Clic.

matthew-lee-snowden-video

Digo periodistas porque es lo que más se oye. Pero yo creo que somos todos. Asnos de cuadrilla. Cuando estamos ante un caso, el primer pensamiento es, ¿a quién beneficia / perjudica? Y a partir de la respuesta, tomamos la postura y el argumentario.

Hasta aquí, puede que sea natural. Es pensar el revés, pero tal vez sea práctico para circular entre sectas, y colocarse. Lo malo es que, ya puestos a pensar al revés, no nos cortamos en pensar rematadamente mal. Y en convertir  en una ristra de imbecilidades el argumentario tomado como préstamo conveniente. Por ejemplo, la conspiración de Pedro Jota y Esperanza Aguirre contra Rajoy El Audaz, usando a Bárcenas.

El memo de Herman Tertsch dista de ser un caso aislado [-->]. Esta mañana he oído un rato Onde Cero, en el coche, y flipaba. Todo era Bárcenas, claro. Pero Bárcenas sólo era “la conspiración” para los fenómenos de los contertulios. Y yo perdiendo el tiempo con ellos, esperando que se adornaran y explicaran un poco a fondo la teoría. No sé, desayunos secretos en 1991, y mirándose a los ojos sin pestañear, donde el periodista le sugiere al contable que vaya haciendo apuntes falsos de sobresueldos y prodigios, para comprometer a quien en el futuro habrá de ser El Audaz. O El Ecto-Plasma.

Perdiendo el tiempo, como decía, porque en absoluto han desentrañado esos intríngulis. Les bastaba la intención (obvia) de Pedro Jota y Aguirre. Como si el zar, ante la entrega de un correo por parte de Miguel Strogoff, en vez de leerlo se interesara por las motivaciones del funcionario al entregarlo. Lo que mola del caso Bárcenas son las intenciones de quien lo presenta. Acojonante. Los opinadores profesionales de la payasada nacional. Los listos que enseñan a pensar a la puta plebe.

Vamos, que el caso Bárcenas no es importante porque nos demuestra un presidente del gobierno rematadamente mentiroso. Y además, cobarde escondido tras el plasma. No. Tampoco es interesante porque demuestre que los partidos políticos (al menos el PP claramente) cuestan mucho más que lo que cobran oficialmente, por vía de un encarecimiento de las contratas públicas. Y que no sepamos ese montante. No. Y bajo ningún concepto es interesante la perfecta muestra del respeto por la ley y la transparencia que tienen los que forman ahora mismo el gobierno. ¡Qué va! Lo que importa del caso Bárcenas es … ¡¡¡Pedro Jota!!!

¡Joder con los linces! Menos mal que no les voy a sugerir la posibilidad de contemplar la demostración de que tenemos, como líder de la cosa y de la crisis, a alguien absolutamente incapaz de liderar ni siquiera la parroquia de la esquina.  O el club de canicas del pueblo.

Así vamos. Con el ganado separado según cuadras, y tirándose coces por entre los barrotes de las vallas. Y a las coces le llaman “pensar”, y lo exponen con gran facundia a través de las ondas. Para que nadie se lo pierda. Pues vale, ya ma’anterao. ¿Y ahora, qué hacemos?

Añadido (22:17 10/07/13):

¿Y ahora, qué hacemos? ¿Acudir a la prensa extranjera? (No es un montaje, clic para el original).

rajoy-bbc

Era un poco rollo tanto llanto, pero sin duda yo simpatizaba con su causa / problema. Les da caña a los acólitos del Gran Wyoming y otras especies similares. Y a cambio recibe por Twitter toda sarta de cobardes lindezas y amenazas. He retuiteado unas cuantas. No es que piense que el cafrerío se va a cortar al verse en el espejo, pero si hablamos de lo que hay, habrá que mencionarlo. Pero claro, de un tipo que va de provocador y faltón (y está en todo su derecho), uno no espera que se esconda tras la barrera, después responder más mal que bien.

hermann-tertsch-cobardica

¡Qué bien! No es guerrero, es fantasmilla. Le habla a la peña por Twitter, pero solo a la peña que lo traga todo. Crítica, ni media. Para criticar ya está don Tertsch. Y obsesivamente. Si no le gusta Sowden, todo el día raca raca, con argumentos de vergüenza ajena. Y si no le gustan Perdro J y Bárcenas mirándose fijamente a los ojos sin pestañear durante cuatro horas, más de lo mismo. Una y otra vez tirando a la espinilla, sin nada que recuerde un argumento. Y si los lectores se sorprenden, ¡que se callen!

hermann-tertsch-plazaeme¡Hala!, ya se ha quedado el aguerrido periodista con la última palabra. Porque para no oír la respuesta, evidente, bloquea y se acabó.

¿Una clase de transparencia, Hermann? No consiste en que cada periodista tenga que destapar todos los atropellos. Consiste en que cada periodista pueda destapar el abuso que descubra o le motive. Y como sabemos que nos sois precisamente angelitos, el truco está en que entre unos y otros, con sus filias y fobias, acaben destapando la mayor parte. El resultado es una agua más clara y, con suerte, menos tiburones. O más a la vista, y por tanto con menos peligro.

La anti-trasparencia es lo tuyo, Tertsch. El argumento de casino de pueblo de tercera, según el cual un compañero no puede destapar lo de Rajoy, porque -según tú dices- no destapa lo de Bono. ¿Mande? Y a Snowden hay que emplumarlo y no hacer caso de sus denuncias terribles, porque le defienden otros que atacan más la libertad que Obama. Espero que nunca, pero como en jamás y bajo ningún concepto, se te ocurra llamar sectarios a los guayomines que te atacan. Porque sectarismo, aparte de cobardía, es el nombre más preciso que hay para lo que haces.

Y eso que soy el primero en comprender que la cobardía tiene sus ventajas. Como te ahorra oír lo que responden a tu majadería de cuarta regional, te permite soñar que tu importancia en el mundo está cercana a lo que imaginas. Así que no es un plan del todo malo. Todos contentos, podría decirse. Unos nos ahorramos seguir teniendo en el TL al quien hemos descubierto como un fantasmín sin sustancia. Y tú te ahorras enfrentarte a la realidad.

Suerte con ello. Pero, por qué no destapas tú a Bono, en vez de exigirle al primo de Zumosol que lo haga? Cuando los hombres eran hombres, y los periodistas periodistas, hacían sus propias tareas sin pedir sopitas a nadie. ¡No llores tanto! La crítica de los lectores no es tan mala. Hasta es útil. Te permite ver, mucho mejor que a ti solo, la calidad de los argumentos que usas. Salvo que la soberbia te ciegue, y nunca se te haya ocurrido contemplar la posibilidad, siquiera teórica, de que alguno de tus razonamientos sea … ejem … un poco sub-óptimo.

“Tengo que decir que me parece algo rara esta campaña masiva de publicidad, cuando ni siquiera tenemos todavía resultados, y la investigación tampoco es que sea  revolucionaria (solo resumir investigación existente).”- Ari Jokimäki [-->]

Ari Jokimäki debe ser una especie de Bambi en la cueva de los lobos. Y ciertamente despistado. Porque John Cook había estado explicando pormenorizadamente el asunto, sin dejar la menor duda de que los resultados eran perfectamente conocidos antes de empezar la investigación. Y, sobre todo, que los resultados reales eran precisamente la campaña de prensa, no lo que dijeran los datos.

Imagina. Una tropa de animosos delincuentes juveniles, con el objetivo manifiesto de pegar un pelotazo publicitario en favor de la causa que les da de comer. Se ponen a juzgar una montaña de literatura científica. 2.000 cada uno. Por el resumen del trabajo; no por el estudio propiamente dicho. Para establecer qué proporción de la literatura apoya algo que llaman “el consenso”, y distinguir si es apoyo expreso, o implícito, o -Dios no lo quiera- rechazo. Pero, por si acaso, los periodistas que van a dar bombo y platillos al asunto, no tienen derecho de pedir los datos de cómo se ha hecho, ni la definición de ese “consenso” que están cuantificando. Y para redondearlo, las categorías de clasificación se solapan, y son inconsistentes entre sí.

¿Que crees que va a pasar? Es fácil:

  • El estudio va a concluir que el 97% de la literatura es “consenso” (aunque no sepamos bien sobre qué).
  • La prensa va a aplaudir alborozada (sin preguntar nada).

No en vano le llaman, con dos cojones, “El Projecto Consenso”.

el-jeta-de-john-cook

Lamentablemente, el foro en el que se comunicaban y organizaban los animosos delincuentes juveniles, se quedó -por error- unos días sin contraseña. Alguien se coló, y copió parte de las comunicaciones. Por ejemplo:

… pero estoy suponiendo de lo que ya he calificado que encontraremos algo como un 50% de apoyo explícito implícito, y el resto neutral (con una proporción marginal de rechazo). Nota, y esta es una nota importante, este resultado se basa solo en los resúmenes, no en el estudio completo, y por tanto es una subestimación del número verdadero de apoyos (al consenso).

A pesar de todos los condicionamientos -las “ganas” y eso-, cuando lo llevaron a cabo los apoyos solo les salían el 33%.  Los resultados, sacados por Brandon Shollenberger y Marc Crok en el blog de Lucia [-->], dan:

  • Categoría 1 (apoyo cuantificado =>50%): 65
  • Categoría 2 (apoyo expreso sin cuantificar): 934
  • Categoría 3 (apoyo implícito): 2.933
  • Categoría 4 (neutral): 8.261
  • Categoría 5 (rechazo implíticto): 53
  • Categoría 6 (rechazo expreso sin cuantificar): 15
  • Categoría 7 (rechazo cuantificado =>50%): 10
  • Total: 12.271

La idea misma es ridícula, si no fuera delincuente. Ni el 10% de esos estudios tratan sobre la causa del pequeño calentamiento observado al final del siglo pasado. La mayor parte la dan por supuesta -porque lo dicen otros- y examinan consecuencias y cosas así. El apoyo expreso sin cuantificar es absurdo, si el apoyo expreso cuantificado es “más del 50%”. No se puede apoyar “expresamente” algo que depende de una cantidad (relativa), sin dar esa cantidad (relativa). Y el apoyo implícito es directamente de carcajada, si depende del juicio de unos activistas de causa en pleno subidón de entusiasmo.

Obviamente el 33% lo convierten en el 97% que se buscaba. Por el procedimiento de imaginar que los que no definen categoría en el resumen mantendrán la misma proporción que los que sí, una vez leído el trabajo completo.  Y a base  de imaginar que entre los que sí se pueden calificar por el resumen, el 73% en el que ven un “apoyo implícito”, resulta estar bien juzgado por la banda del entusiasmo  - en contra de cualquier expectativa racional.

John-Cook-2

Pero en realidad no es eso. La patochada de trabajo no es más que la disculpa para vender un mensaje perfectamente anti-científico, que saben que la prensa venderá sin mirar, y que las revistas científicas principales y los capos de las academias apoyarán sin fisuras:

Es esencial que el públlico entienda que hay un consenso científico respecto al calentamiento global. Así que Jim Powell, Dana y yo, hemos estado trabajando en algo durante los últimos meses, que esperamos que suponga un impacto radical en la percepción del público sobre el consenso. [-->]

¿Será posible que no se den cuenta de que la parte del público que no está convencida, pasa de “consenso”, y, en una muy razonable actitud científica solo necesita dos cosas? Un calentamiento que sea distinto de los “naturales”, y al menos una sola evidencia dura de que está causado principalmente por nuestras emisiones. Mi impresión es que estos payasos no van a conseguir convencer ni a una sola persona que no lo estuviera, y sí van a conseguir que la idea del consenso empiece a mirarse como lo que merece. Eso sí, sacarán más pelas, y no pocas de ellas serán del contribuyente.

Nota: La patochada la ha publicado una revista científica, que se pretende seria, y la mayor parte de la prensa “mainstream” del mundo.

La llaman el cuento del clima.

Enlaces:

El foro secreto violado.

Brandon Scholemberger no consigue que los autores le digan en qué consiste el consenso, o “apoyar” el consenso.

El dr. Richard Tol, economista especializado en cambio climático, y muy del consenso, concluye después de haber estudiado la patochada:

  • El intento es fallido
  • Su consenso abrumador es el resultado de inundar la encuesta con estudios irrelevantes.
  • Los autores han optado por no proporcionar todos los datos.
  • Los datos que sí proporcionan, sin embargo, muestran fuertes síntomas de clasificación inconsistente, y un sesgo hacia el apoyo de la hipótesis del cambio climático antropogénico.
  • Los trabajos elegidos en el estudio no son representativos del universo de trabajos entero.
  • Las conclusiones no tienen fundamento.

El trabajo anterior de John Cook,antes de profesionalizarse como mamporrero del calentamiento global (clic):

the-real-john-cook

Como era de esperar, periodistas cultos y presumiblemente inteligentes ya están usando la nueva payasada del 97%, ye, ye. Por ejemplo, Eugene Robinson, del Washington Post:

Solo alguien ignorante de la ciencia básica -o deliberadamente obtuso- puede escribir una sentencia como esta: “Al contrario de lo que afirman los que quieren regular estrictamente el CO2 e incrementar el coste de la energía para todos los americanos, hay una gran incertidumbre asociada a la ciencia del clima”.

Para que conste, y por enésima vez, no hay “gran incertidumbre” sobre el planeta se está calentando, o por qué. Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico a base de quemar combustibles fósiles, que liberan CO2 y otros gases invernadero.  [Es de pago -->]

Se refiere a este artículo del senador republicano Lamar Smith:

Lo cuenta la climatóloga dra. Judith Curry [-->], y señala que …

Las afirmaciones del senador Lamar Smith sobre ciencia del clima son defensibles, y de hecho yo proporcioné argumentos en apoyo de lo que afirma en mi declaración (al senado). Las críticas que ha recibido entran en estas categorías:

  • hechos incorrectos (el calentamiento ha seguido aumentando y los modelos lo han predicho con acierto)
  • el consenso (el infame 97%)
  • atacan una afirmación que no se ha hecho (el CO2 no produce calentamiento)
  • juicios de intención (Smith está más interesado en el petróleo -Keystone- que en política de cambio climático)
  • confunden ciencia y política (las decisiones sobre el petróleo -Keystone- son política, no ciencia)

Los críticos del artículo del senador republicano hacen parecer a Smith más como a un defensor de la ciencia que a sus críticos, lo que no es un buen lugar  para que se ubiquen los que le atacan.

Nota: Curry es demócrata, progre, y está contra Keystone. Pero sobre todo es científica.

El problema son los periodistas apedrojotados. Que, no siendo subnis, son canallas. Si hablas y usas un supuesto estudio (en realidad es una campaña de prensa) que afirma que el 97% de las publicaciones científicas apoyan “el consenso”, y eres un periodista con al menos una remota intención de informar a tus lectores, lo primero que harás será averiguar qué afirma ese consenso al que se refiere el estudio. Y lo segundo, averiguar si tiene pinta de serio, o de coña. No es mecánica cuántica; son ciencias sociales, estilo encuestas de opinión. Si te sientes capacitado para criticar las preguntas y resultados de los estudios sociológicos, lo mismo te debes sentir respecto a esta broma de estudio.

Si el Pedro Jota de turno es vago, pero no canalla, leerá el resumen del estudio [-->]. Y verá que el consenso consiste en afirmar que “los humanos están causando calentamiento global”. Es lo que ha hecho el jeta de Eugene Robinson, del WaPo, antes citado:

Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico

Aparte del pequeño detalle de que llevamos 15 años sin calentamiento atmosférico, el problema de esa afirmación pomposa es que no afirma nada relevante. Sirve para quien piense que el CO2 que emitiríamos sin preocuparnos, debería calentar el aire por ejemplo un décima de grado por siglo. Y sirve para los que piensen que nos vamos a achicharrar en menos de una generación.

Vuestro humilde corresponasl es parte de ese “consenso”. Y al mismo tiempo debe ser uno de los principales “negacionistas” de esta atribulada esquina del mundo. Si hacemos caso de los esforzados figuras que se consideran con propiedad parte del consenso, y luchan contra la perversa maldad en aras de la salvación del mundo.

negacionistas-celtibericos-ferran-p-vilar

Tengo un regalo para Ferrán P. Vilar. El Plazaeme, en plena acción de distribución de desinformación. No siempre tiene éxito, pero no se puede negar que acude a los salones y reuniones más relevantes, gracias a los contactos que consigue a través de su red de conspiración global.

plazaeme-obamaEl periodista no tan vago, pero tampoco canalla, leerá el “estudio” más allá del resumen [-->]. Y verá que el sistema de clasificación que han empleado para distinguir la literatura que apoya, de la que rechaza el consenso, es inconsistente. E implica significados distintos del consenso. Sencillamente, no hay manera de saber qué dice ese consenso que alegan que hay. Con lo que el supuesto estudio solo sirve (como ciencia) para el basurero. No hay forma de saber lo que dice. Pero sí sirve para que los periodistas canallas engañen a sus lectores, ya que pueden hacer que “consenso” parezca lo que quieren que parezca, sin que eso salga de los datos.

Lo que hubiera descubierto el periodista diligente, pero no canalla, es, por ejemplo, que Brandon Schollemberger ha hecho todos los esfuerzos para que los autores expliquen qué significa “consenso” en su estudio. Consenso sobre qué. Y no lo ha conseguido:

Eso basta para rechazar el trabajo. Pero hay más; mucho más.

El periodista diligente, pero no canalla, buscando un poco también se hubiera enterado que el economista del cambio climático dr. Richard Tol ha demostrado que la literatura de la que sale el 97% imaginario ha sido mal seleccionada. No parte de un universo de datos representativo.

Tiene una curiosa discusión en Twitter [-->] con uno de los ayudantes del autor Cook, que no da la cara. Dana Nuticcelli. Un animoso tonto al que está destrozando.

tol-dana-2Además, cada clasificador hizo 1922 clasificaciones, en un tiempo inverosímil. Y Tol muestra la estadística que demuestra o cansancio, o manipulación.

tol-dana-1tol-dana-3

Aquí hay unos cuántos ejemplos de literatura muy mal clasificada en ese “estudio”:

Especialmente grave, puesto que se trata de autores muy conocidos, nada “consenso”, y que han sido clasificados como apoyando el consenso (que después de todo no sabemos lo que dice).

En fin, una risa. Tal vez el periodista canalla se cree muy listillo usando una herramienta que imagina adecuada para engañar a sus lectores, y así hacer avanzar su política favorita. Pero no se da cuenta de que el momentum del engaño ha cambiado, y lo único que consigue es que se le vean sus miserias. Y luego dirán que la prensa tiene una crisis.

Actualización / añadido: Tol ha publicado un borrador de respuesta al estudio payaso del 97%, abierto a “peer-review”:

A veces se pasan, incluso para los estándares a los que nos tienen acostumbrados. Hoy es uno de esos días. Este es el cuento de como se convierte un estudio que claramente rebaja el nivel de la propia alarma del IPCC, en un estudio que “augura grandes catástrofes” climáticas a fin de siglo”.

Ya más o menos todo el mundo se ha enterado que la temperatura global lleva unos quince años sin subir. Y que suena raro un calentamiento en el que no aumenta la temperatura. Lo que no sabe tanta gente es que ese parón del calentamiento tiene consecuencias en los estudios que hacen sobre la previsión de calentamiento futuro. Aunque usan modelos -que son un mundo paralelo que va a su aire-, el resultado de estos lo corrigen de alguna manera con las observaciones de la vida real. Esto es, eliminan los resultados más palmariamente incompatibles con la realidad que se va viendo. Que no quiere decir que los resultados que quedan -el rango de posibilidades- sea verosímil. O ni siquiera sensato. Pero al menos le quitan las peores burradas.

Este parón del calentamiento del que hablábamos -más o menos desde 1997- hace que los estudios sobre previsión de calentamiento de los últimos años hayan cambiado. A la baja, claro. El último gran informe del IPCC (2007) daba -según los estudios alarmistas de entonces- un calentamiento medio global más probable para fin de siglo de unos 3ºC, y un rango de 2ºC – 4,5ºC. Los estudios más recientes están dando resultados de 2ºC y por debajo. Y un rango claramente más bajo que el 2º – 4,5º del IPCC de 2007.

Se espere que el próximo mega informe del IPCC esté listo a finales de 2013. Lo están redactando. Ya habíamos visto el primer borrador [-->]. Y en ese borrador sigue figurando el viejo rango de previsiones de siempre. De 2ºC a 4,5ºC, con una mayor probabilidad de unos 3ºC, cuando se doble la cantidad de CO2. Y claro, sonaba raro que tras todos esos resultados nuevos con previsiones inferiores de calentamiento, el IPCC no se diera por enterado, y no cambiara la previsión. Empezaba a haber un problema de credibilidad todavía mayor de lo que estamos acostumbrados.

¿Solución? Se han reunido los científicos que están redactando esa parte del informe del IPCC de 2013, para hacer su propio cálculo – contando con el parón de temperaturas. Con un resultado similar a esos estudios que intentaban ignorar. Se puede resumir así. El nuevo estudio del que hablamos, de los que están redactando el borrador del IPCC 2013 y sus colaboradores se llama Otto et al 2013.

Publicación Calent. Equil. Rango Equil. Calent. Transit. Rango Trans.
IPCC 2007 3ºC 2ºC – 4,5ºC 1,8ºC 1ºC – 3ºC
Otto et al 2013 2ºC 1,5ºC – 2,8ºC 1,3ºC 0,9ºC – 2,0ºC

La diferencia entre “equilibrio” y “transitorio” es que el primero ocurre más tarde, cuando se ha estabilizado el sistema.

Cualquier cerebro normal le llama a esto una buena rebajada en la previsión del calentamiento. Algo así como un 30% menos de calentamiento, según la misma tesis puramente especulativa y no comprobada del IPCC.

Pero con estos números, algunos de los autores del estudio le dan carnaza a la prensa. Para que lo presenten como lo contrario de lo que dice. Siendo un estudio que parte de Oxford, los campeones tenían que ser la BBC y The Guardian.

En la BBC, tras hablar con el autor principal (Alexander Otto), concluyen que el calentamiento será algo más lento, pero que …

But when it comes to the longer term picture, the authors say their work is consistent with previous estimates. [-->]

¿Consistente? ¡Pues claro, los rangos se solapan! ¿Qué esperaban? Si antes decían, para el largo plazo, de 2 a 4,5, y ahora dicen de 1,5 a 2,8, no son “inconsistentes”. Pero no ser inconsistente no quiere decir que no sea francamente más bajo.

Tal vez sea necesario un dibujito para científicos del IPCC y periodistas.

consistentes-ipcc

Hay un truco más. Si la BBC no miente sobre las palabras de Otto, más adelante mezcla el valor “muy probable” del IPCC con el valor “probable” de Otto et al. La diferencia es que “muy probable” va del 5% al 95%, y “probable” del 17% al 83%.

But when it comes to the longer term picture, the authors say their work is consistent with previous estimates. The IPCC said that climate sensitivity was in the range of 2.0-4.5C.

This latest research, including the decade of stalled temperature rises, produces a range of 0.9-4.0ºC.

“It is a bigger range of uncertainty,” said Dr Otto.

“But it still includes the old range. We would all like climate sensitivity to be lower but it isn’t.”

Hace que sean muy parecidos en la parte alta. Pero lo que hay que comparar con el rango de 2 – 4,5 anterior (el rango de “muy probable” del IPCC), con el rango de “muy probable” de Otto et al 2013. Que es de 1,5ºC a 2,8ºC.

Repitamos:

But it still includes the old range

Sí, pero …

consistentes-ipcc

Incluye, sí, pero es mucho más bajo. Pero mucho.

Otro de los coautores, Nic Lewis, comenta al respecto [-->]:

You refer to the BBC article and ask, in the light of the quote by the lead author (Otto) “Why are not the long-term warming rates similarly reduced?”

You will have to address that question to Alex Otto. Maybe he was getting confused. Maybe the BBC misquoted him.

…/…  To my mind, either of those ranges represents a sizeable downwards movement from 2.0-4.5 K.

A partir de ahí, Europa Press recoge la noticia del Guardian [-->], y se reparte por la prensa española. De esta guisa:

Así que hemos pasado de un estudio que claramente rebaja el nivel de la propia alarma del IPCC, a un estudio que “augura grandes catástrofes” climáticas a fin de siglo.

El cuento del calentamiento global.

Actualización: Nic Lewis ha publicado una explicación sobre lo de la “consistencia” entre este trabajo y el rango preferido del IPCC. En Bishop Hill:

Further to the last posting, and in particular the claim in the BBC article that the 2-4.5 range is largely unaffected by the Otto et al paper, here’s my graph of ECS curves with the incorporation of the Otto et al results – both the full-range and the last-decade curves.

As you will see, it is fairly clear that the Otto et al results slot in quite nicely alongside the other recent low-sensitivity findings, with most of the density outside the range of the models. The IPCC’s preferred range looks increasingly untenable.

lewis-probablilidades-sensibilidad-otto-y-mas

El detalle es mirar cuánta área de las curvas negras quedan dentro del rango del IPCC (gris), y cuánta fuera. Y cómo tanto las mediciones de termómetros (verdes y negros), como las de satélites (púrpura), están mucho más fuera -por debajo- que dentro del rango del IPCC.

Han partido de un dato cierto -pero irrelevante- para contarte una mentira. (Clic para fuentes: El Mundo, The Guardian).

400ppm-co2-el-mundo

the-guardian-400ppm-co2

Lo que hace una persona con dos dedos de frente es preguntarle a Pedro Jota:

- 1. ¿Qué pasó hace tres millones de años?

- 2. ¿Qué quiere decir 400 ppm de CO2 (o mil en el futuro), que sepamos (no que especulemos)?

La respuesta a estas preguntas que los periodistas de hoy no se hacen, nos contará la historia de una gran mentira.

1. Qué pasó hace tres millones de años?

Lectura muy recomendada (PDF, 16 páginas, inglés):

D. N. Schmidt. Department of Earth Sciences, University of Bristol, Wills Memorial Building, Bristol.

Resumen:

El cierre del istmo de Panamá supuso el último paso en el corte de la autopista marina circumtropical. Tuvo consecuencias fundamentales para la circulación oceánica global, la evolución de los ecosistemas tropicales, y potencialmente influyó en la evolución del modo climático moderno de “casa de hielo” (glaciación).

…/… Estos datos proporcionan nuevas condiciones para que los modelos del Sistema Tierra puedan simular los efectos de los cambios globales en paleo-oceanografía en el clima global, y permiten la exploración de hipótesis sobre la glaciación del Hemisferio Norte.

Eso nos da una primera respuesta. ¿Por qué se fijan en hace tres millones de años? Porque entonces se cerró el estrecho de Darién (o Panamá), se produjo una fase de clima glacial (anormalmente frío), y ese frío hizo descender los niveles de CO2 a mínimos.

- ¡Eh!, ¿de donde sale eso de mínimos?

De los datos que sabemos, y de la respuesta a la segunda pregunta:

2. ¿Qué quiere decir 400 ppm de CO2 (o mil en el futuro), que sepamos (no que especulemos)?

Algo que no te suelen contar es que las plantas dejan de crecer cuando el aire tiene unas 200 ppm de CO2. Las plantas “comen” CO2 y agua. Es con eso con lo que se construyen, además de algunos elementos adicionales – en cantidades minúsculas. Saco el dibujo de la fórmula de la fotosíntesis del Rincón del Vago [-->].

formula-fotosintesis

Cuando la concentración del CO2 en el aire baja de unas 200 ppm, las plantas ya no lo pueden ingerir, y dejan de crecer.  Y como no se lo “comen”, pero los volcanes siguen tirando CO2 al aire, la cantidad de CO2 vuelve a subir, lentamente. Hasta que las plantas empiezan a crecer de nuevo, y no dejan subir mucho más la concentración del gas de la vida (CO2). De ahí que se cree un equilibrio, hacia las 200 – 280 ppm (depende de la temperatura).

La temperatura influye mucho, porque el CO2 se disuelve naturalmente en el agua del mar. Y se disuelve menos cuanta más temperatura haya. Si hace más frío, “cabe” más CO2 en el mar, y el aire tiene menos.

Pero ese equilibrio hacia las 280 ppm no es especialmente “bueno”. Solo es la menor cantidad de CO2 que puede soportar la vida vegetal. Y a través de ella, la vida en general. Y cuando se para la vida, deja de descender el CO2 (porque la vida se ha parado). Así que cuando te enseñan un gráficos como los de arriba, básicamente son una mentira en colorines.

Ese es el significado de las 400 ppm que hemos alcanzado después de tres millones de años. Una cifra un poco por encima (un poco mejor) del nivel mínimo para la vida.

Para hacernos una idea de cuánto de “poco mejor”  que el nivel mínimo para la vida, mencionaremos otro detalle de los que no le gusta nada hablar a Pedro Jota. Resulta que en los invernaderos más tecnificados enriquecen el aire interior con CO2. La cantidad más habitual es llegar a una concentración de 1.200 ppm. Es la más rentable. No quiere decir que con cantidades superiores las plantas no rindan aun más, pero ya no merece la pena el gasto extra. Así que se suelen quedar en unas 1.200 ppm. Hay ligeras diferencias entre tipos de plantas, pero gastando dinero hasta llegar ahí, crecen más rápido, más lozanas, y necesitan menos agua, siendo un gasto rentable.

Lo que nos da la oportunidad de corregir el gráfico de The Guardian con un poco de contexto, y reconvertir una mentira en colorines en una verdad tirando a gris y prosaica.

the-guardian-400ppm-co2-correctoTodo esto se llama, para entendernos, el cuento del calentamiento global. Cabe añadir que es muy dudoso que  pudiéramos alcanzar esas 1.200 ppm con las reservas conocidas de combustibles fósiles. Aunque lo quemáramos todo. Y que es completamente probable que para entonces estemos generando energía de una forma más barata, sin recurrir a esos combustibles. ¿Qué haremos entonces? ¿Quemar petróleo y carbón, sin que sea necesario para nosotros – pero para favorecer a la vida? ¿Y qué pensarán entonces de la carbono-manía, y de “la ciencia” y los pedrojotas de principios del siglo XXI?

Dedicado a Zuga. Pedid, y recibiréis.

Es una desgracia que la venta de periódicos vaya un poco mal. Pero más desgracia es que para paliar la situación, lo único que se les ocurra es insistir en lo que les ha llevado a perder lectores a espuertas. Pedro Jota ha oído los tambores de guerra -desesperados- de los alarmistas del clima. Su último mantra, que cada vez son más de risa. Y en vez de pararse a pensar en el significado, o su posible falta de significado, se lanza por el precipicio, y sin salvavidas.

La canción calentóloga de este  verano es que se alcanzarán 400 ppm de CO2 en la atmósfera. Y eso, que se sabe hace decenios, no hay jeta que se lo pueda perder. ¡Hay que vender papel! ¿O será perder lectores?

pedro-jota-punto-critico¿Punto crítico? ¿Algo que no ocurría desde el Plioceno, hace más de 3 milllones de años? Lo segundo es verdad, pero veamos qué tiene de crítico el punto. Nada como señalarlo (raya roja) en el cuadro clásico de CO2 y temperatura a escala geológica:

co2-y-temperatura-geologia

Le podían llamar “Punto Crítico Pedro Jota”, en honor del esforzado periodista cazador de lectores desavisados. Porque tiene guasa la manera de vender:

Al ritmo actual de aumento de las emisiones, se espera que el ‘techo’ de los 400 ppm podría superarse a mediados de mayo, mucho antes de lo previsto inicialmente por los expertos del clima, que consideran que la temperatura de la Tierra podría aumentar entre 2 y 2,4 grados por encima de esa cifra. [-->]

Cuesta abajo, y sin frenos. Si la tierra “podría” aumentar entre 2 y 2,4 grados, al estar  por encima de esa cifra de CO2, quiere decir que podría aumentar casi esa temperatura, por estar casi en esa cifra.  Pero llevamos 15 años acercándonos. De 360 ppm a 399 ppm aproximadamente. ¡Y la temperatura no ha aumentado nada en ese tiempo! Y si hemos alcanzado esa cifra antes de lo previsto, pero resulta que el calentamiento es francamente menor de lo calculado, ¿eso no le da que pensar a Pedro Jota?

En la siguiente imagen puede uno hacerse la idea del problema de “antes de lo previsto”. Si la temperatura no sigue el ritmo del CO2, no es problema lo que haga el CO2.

400-ppm-CO2Y con esta figura otra se muestra lo que la temperatura “podría” haber subido (de hacer caso a los modelos climáticos), y lo que ha subido en realidad durante estos 16 años en que el CO2 se ha ido acercando a las críticas 400 partes por millón. Exactamente nada. Pero claro, ¿cómo se puede evitar que un periodista prefiera un “podría” (llegar el fin del mundo), que la cruda realidad del “no news”?

No news:

calentamiento-global-y-modelos-abril-2013Explicación crítica para Jotas. La temperatura global de la superficie del mar “podría” haber aumentado 0,21ºC los últimos 15 años, según nos acercábamos a las 400 ppm. En el dibujo de arriba, siguiendo la línea roja. Podría, claro, siempre que el IPCC sea un organismo científico en sus cabales, y sepa de lo que habla. Pero resulta que se trata de un organismo político en simbiosis con algunos científicos, y “podría” carece de significado en el mundo real. En el que la temperatura ha seguido la flecha azul, perfectamente plana.

Apuesta: Sí estamos en un punto crítico. Pero no es un punto crítico de la concentración de CO2. Se ve perfectamente en el primer gráfico, que repetimos. [Añadido: Con los márgenes de incertidumbre que pide Doom en los comentarios.]

co2-y-temperatura-geologia-2

En lo que sí estemos es en un punto crítico para la prensa, que tiene que elegir entre ponerse a hablar de 400 ppm, y con gran fanfarria, o ponerse a hablar de la falta de consecuencias (calentamiento) de esa cifra que no tiene nada de mágica.

Otra figura para periodistas avispados. Una compilación de trabajos recientes sobre lo que se “podría” calentar el clima, preparada por Pat Michaels y “Chip” Knappenberger en WUWT [-->]. Todos ellos están hechos cuando ya se sabía de sobra la fecha en la que se alcanzarán las famosas 400 ppm. Y precisamente teniendo en cuenta esa fecha, y la temperatura real.

Señalo con un punto gris, a la izquierda, los que dan una cifra de +2ºC para fin de siglo, o menos. En todos los casos, el resultado es francamente inferior de calentamiento que el de los modelos del IPCC.

sensibilidad-clima-varios-recientes¿Dónde está el “consenso”? Supongo que en el punto crítico en el que se encuentra Pedro Jota.

pedro-j-punto-critico

Tengo el “corazón partío”. Por una parte, todas las críticas imaginables -y habituales- hacia la falta de calidad crítica de la prensa profesional. Por otra, el miedo a una sociedad sin cuarto poder, aunque sea muy defectuoso.

prensa-pago-internet

Deben de estar en las mismas, El Mundo y El País. Dándole vueltas a cobrar por sus contenidos en internet. Se sienten obligados -no hay otra-, pero no se atreven.

La pregunta de fondo es, ¿están dispuestos los lectores de El País y El Mundo a pagar por sus contenidos? Ni siquiera el diario de Prisa lo tiene claro. “El cambio puede chocar con los hábitos que ha introducido la cultura de la gratuidad que se ha consolidado en la red” [El Confidencial -->]

Es chocante esa idea de “la cultura de gratuidad”, y de “la red”. Que yo sepa, miles de personas compran -por ejemplo- billetes de avión a través de “la red”, y ninguno espera que sea gratis. Ni siquiera esperan que sea más barato que en la agencia de viajes; solo esperan que sea más cómodo (menos inversión en tiempo y desplazamiento).

No sé, yo diría que una cosa es pagar por algo de calidad y de acceso restringido (si no pagas, no tienes). Y otra es pagar para que te jamen el tarro con basura.

el-mundo-cambio-climatico¿Por qué ibas a pagar por tonterías tipo Ruiz de Elvira, si Reuters (o Plazamoyua mismo) te dan gratis algo con mucha más perspectiva?

reuters-warming-slowdownSi los científicos tienen sus propios blogs, y puedes hablar con ellos en directo, ¿para qué necesitas pagar a un intermediario , que encima te quiere encalomar ideología?

judith-curry-blogY hasta aquí lo cosa no es muy grave. Después de todo, es bastante minoritaria la gente que tiene interés en leer con un mínimo de profundidad sobre un problema como el del alarmismo climático. Pero imaginemos el atentado de la maratón de Boston. También se puede uno montar unas fuentes en Twitter, y enterarse mejor que con esos periódicos, sean de pago o gratis. Aunque requiere cierto esfuerzo organizarse las fuentes. Hasta que resulta que Google te lo pone a un clic, y barriendo a la prensa.

google-boston-marathon

Clic para llegar.

No sé qué es peor. Si una prensa que tira de Ruiz de Elvira, o una concentración de poder comunicativo como pueden suponer Google y su competencia. Miedo da. Claro que si la solución es  la catalana, con el gobierno subvencionando a un cuarto poder ya nada independiente, todavía da más miedo que Google y la panda.

 

 

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