La idea de “delitos de odio” es algo impulsado principalmente por la izquierda. La derecha suele tener problemas con la libertad de expresión, y con que los delitos ya son delitos por si mismos, sin necesidad de que la intención los agrave. Pero la izquierda prefiere que la intención cuente, y a través de la intención hacer que sea delito lo que no sería delito sin esa intención especialmente perniciosa. O sería mucho menos grave.

No hay mayor problema. Son dos filosofías de la vida, y hay que elegir una de las dos. Y gana la izquierda, como es costumbre. Pero, ¿qué es esa intención tan perniciosa que llamamos “delito de odio”? ¿Contra quién se dirige?

Wikipedia tiene una definición bastante limpia y neutra:

Los delitos de odio tienen lugar cuando una persona ataca a otra y la elige como víctima en función de su pertenencia a un determinado grupo social, según su edad, género, identidad de género, religión, etnia, nacionalidad, ideología o afiliación política, discapacidad u orientación sexual.

En la versión en inglés, más completa, especifica las actividades que entran en el “delito de odio”:

“Hate crime” generally refers to criminal acts that are seen to have been motivated by bias against one or more of the types above, or of their derivatives. Incidents may involve physical assault, damage to property, bullying, harassment, verbal abuse or insults, or offensive graffiti or letters (hate mail).

Pues bien, esto es un delito de odio como la copa de un pino:

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Y también cuando la misma angelical criatura impedía hablar a Rosa Díez en la Complutense, con la ayuda de Pablo Iglesias.

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¿Sería mucho pedir que esa izquierda tan sensible no tenga entre sus héroes (y cargos electos) a cafres que promueven y practican con tanto entusiasmo los delitos de odio?

Al

En su bolg (y ahora aquí):

Asistimos atónitos estos tiempos a la dramática crisis griega.

Tratando de obtener una visión de conjunto y estudiar argumentos de esa izquierda que defiende sin matices al gobierno griego, gobierno de izquierda el de syiriza que no obtiene mas que aplausos de Podemos y de los comunistas, he estado ojeando a ver que decían del tema en periódicos de izquierda sin complejos, como Publico. Aparte de insultos y descalificaciones ad hominem no he conseguido mucha mas información.

Una defensa “de los griegos” sin el mas mínimo argumento y una crítica feroz de los europeos, también sin argumentar. Los griegos son unas pobres víctimas y los europeos son una malvada banca que los vampiriza.

Pero parece por fin que los acreedores-prestamistas-cuasiusureros y verdugos (en definición de un columnista habitual del diario Publico) se han hartao de Tsipras y de que les llame terroristas y se ponen duros.

No se fían un pelo y comienza a coger fuerza la idea de que quizás sea mejor la pésima solución de sacar a Grecia del euro y considerar irrecuperable parte del dinero prestado que la peor aún de seguir pagando las pensiones griegas para que les devuelvan sólo insultos y no solucionen lo que les llevó al desastre hace ya muchos años.

O tsipras y los políticos griegos se ponen las pilas o todavía las cosas empeorarán más parece. El dracma de nuevo supondrá devaluación y perder un 50% respecto al euro y encarecerá las importaciones.

En un país con una deuda de mas de dos veces el PIB
parece un castigo bíblico. Pero esta vez ni los USA parecen capaces de impedirlo.

PM, aprovechando:

Gracias, Al. Yo tengo el mismo problema para entender a la izquierda. Y otros diferentes para entender a la derecha.

Lo de la izquierda es normal. Nunca la puedes entender a través de la realidad porque a la izquierda no le importa la realidad. Probablemente esa sea su función en el mundo. Y me refiero, claro, a la izquierda intelectual. La izquierda en el poder y con mando (o en ascenso a) entiende la realidad de cojones. Se limita a no operar con ella en su discurso, para que la plebe siga creyendo la ficción.

Y eso es lo que hay que averiguar. ¿Cuál es la ficción en este caso? Yo creo que va así:

Como no está escrito en ningún sitio que -por ejemplo- los españoles tengan que apoquinar a los griegos todo lo que a su gobierno se le ocurra pedir, debe haber otro mecanismo que produzca ese deber. Porque lo único claro es que la izquierda cree firmemente que tal deber existe. ¿De dónde lo saca?

De la imaginación, como siempre. De imaginar que la UE debe de comportarse como si la UE fuera lo que ellos creen que debiera ser, ser en lugar de comportarse como corresponde a lo que realmente es. Por ejemplo, como si se tratara de una nación o estado con todas sus consecuencias. Digamos, USA. Y aquí se ve el resultado de la imaginación:

balanzas-fiscales-usa

Quiere decir que los demás estados han transferido durante 20 años más del 225% del PIB de Puerto Rico, Nuevo Méjico, Missisipi y West Virginia, a cada uno de ellos. Del PIB del último año, así que si se tomara la media del PIB de los 20 años, sería más. Y eso supone más del 11% del PIB todos los años. Más, si tenemos en cuenta la precisión anterior.

Y no acaba ahí. Tienes a Alabama, North Dakota, Maine, Maryland y Alaska que superan el 150% de su PIB transferido en 20 años. Y a Virginia, Hawaii, Kentucky, South Carolina, South Dakota y Louisiana superando el 100%. Eso es un 5% al año.

Por comparar, España ningún año llegó a recibir tanto como el 2% del PIB en transferencias de la UE. Y aquello era algo provisional, como integración. Lo que vemos de USA es como sistema, que funciona mientras en unos estados haya más parados que en otros.  (Lo hacen por parados, no por deuda).

Yo creo que el argumento de fondo de la izquierda ese. Y tiene un punto. Pero entonces debería proponer una unión fiscal, y no un estúpido cuento de malos y buenos. Se conoce que no tienen una opinión muy positiva del intelecto de su ganado.

Lo de la derecha también tiene coña. Normalmente suelen ir razonablemente pegados a la realidad, y eso los distingue sobre todo de la izquierda. Pero en este caso no. Porque una cosa es que los tratados firmados dentro de la UE sean la realidad firmada, y otra cosa es que la realidad haya demostrado jamás que esa locura puede funcionar. No lo ha hecho. Está demostrando lo contrario; que no funca. Igual a la derecha le pasa con su ganado lo mismo que a la izquierda. No son optimistas sobre su capacidad de pensar.

Total, que el circo está garantizado. Vaya, que está garantizado que hagan lo que hagan en esta fase de la tragedia griega, la solución va a ser mala. No hay soluciones correctas con asunciones equivocadas. Y nadie está mirando (proponiendo revisar) esas asunciones.

Demagogia es una palabra griega, sí. Y todos la hemos copiado. ;)

Es como si  se me hubiera metido un “meme” en la cabeza. Ha sido ver la entrada de Potemos en los ayuntamientos, y pensar: Ha llegado la manada del odio.

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Ahora están borrando las cuentas de Twitter como locos. Para que no cante tanto. Pero no hacen ninguna falta esos detalles tan escabrosos. Basta examinar sus dos -probablemente-principales señas de identidad. Sus dos odios más destacados. Y mirar si es lo odiado lo que produce el odio, o si la cosa va al revés.

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Se llaman antif-ranquistas. Nuestros héroes modernos. Y no sé si produce más estupefacción, o descojono. Porque hace ya mucho tiempo que no hay franquistas. Piensa en toda la gente de la que conoces sus aficiones políticas -probablemente varios cientos- y suma los que añoran a Franco. O, por modernizar un poco, los que votarían a un Le Pen. Padre, que ni siquiera la hija vale. Yo concretamente conozco uno. Y eso, comparado con los muchos cientos, está más cerca del cero por ciento que del uno. Pero la muchachada del odio es … ¡anti-franquista! Y eso muestra que no es el Franco -que no hay- lo que les hace odiar, sino el odio lo que les hace ver imaginaciones.

Pero tal vez sea mucho más claro todavía el odio a los ricos. Tiene guasa. Porque todo el grueso de sus propuestas políticas -digamos- positivas se basa en extraer pasta de los ricos. Para unos propósitos todos ellos muy loables. Y aquí podemos prescindir de la experiencia de que los propósitos no suelen cumplirse, pero los bienintencionados siempre se forran. No importa. No es esa la cuestión. Lo que importa es que el cazador suele ser el más ecologista. Por la cuenta que le tiene. Si quiere cazar ciervos, lo que necesita es cuantos más ciervos mejor. Y se preocupa de crear las condiciones para que los ciervos vivan lo mejor posible. y no cazan a las hembras, y organizan vedas, etc. Eso es lo que les permite cazarlos, en lugar de acabar con ellos. Y, por mucho que a los no cazadores nos sorprenda, en realidad aman a los ciervos. Probablemente más que yo, que no los mato. Porque a mi no me importan, y al cazador sí.

Pues bien, que levante la mano alguien que haya visto algún indicio de preocupación por la “extracción sostenible” en la manada del odio. Deberían de ser los primeros, ya que han puesto lo “sostenible” de moda. Pero no. Ellos quieren extraer a mansalva a los ricos, a base de odiarlos y de acabar con ellos. Que es la definición de una extracción no sostenible. ¿Será por subnormales? Imposible. Son ellos los que han inventado la “sostenibilidad”. No pueden no ver el problema. Es como lo anterior. La disculpa es falsa. La extracción no es el objetivo, si la hacen no sostenible. Se trata de dar rienda suelta al odio.

Puede haber quien proponga que todos somos “manadas del odio”; que España es así, etc. Una propuesta justa y que merece examen. Pero ahora no tengo tiempo de seguir, y ya vamos por 500 palabras. Continuará.

La candidata popular fue al grano y preguntó directamente a Carmena sobre unas declaraciones de ésta donde, al parecer, decía que “los etarras habían sufrido mucho”:

Esperanza Aguirre: ¿Por qué dice usted que los etarras han sufrido mucho?

Manuela Carmena: Es de poco rigor intelectual y sé que tú eres inteligente y, me da pena que te veas obligada a decir cosas que no son serias.

Si el diálogo es cierto, Carmena no niega haber manifestado su preocupación por el sufrimiento de los etarras. Sólo dice que no es riguroso o serio traerlo a colación así. Pero el caso es que Carmena produjo un informe para el gobierno de Patxi López, que ya nace con una gimnasia espectacular para poderse preocupar en la misma medida por los etarras que por los asesinados por los etarras. Arranca así.

1. Principio rector del Informe.(Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco 1960-2013)

Ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado pueden anteponerse al núcleo intangible de los derechos humanos: la vida, la integridad física y psíquica, la dignidad moral de la persona humana. Asesinar, mutilar, torturar, secuestrar, envilecer, corromper a un ser humano no tiene justificación moral en ninguna circunstancia.

Según Carmena, en el “caso vasco” ha habido tres orígenes de vulneraciones de DDHH. ETA, Estado y ultraderecha. Y no tienen justificación porque ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado, justifican violaciones de lod DDHH. Afirmación estrictamente cierta como propuesta general, y asombrosamente falsa aplicada al caso particular. Porque la violencia típica de la que se acusa al Estado -torturas policiales- no nace de “ideas”, o “proyectos políticos”, o “amores patrios”, o “razones de Estado”. Surge, en el mejor de los casos, del intento de salvar vidas. Y en el peor, de la venganza. Pero incuso en el caso más inaceptable de la venganza el desequilibrio es obvio. Para que haya venganza tiene que haber habido un asesinato previo que la genere. Y eso no la justifica, pero definitivamente sí la explica. La gente en general no suele tener impulsos de asesinato por un amor patrio. Y en cambio sí por el asesinato de un compañero. Y es imprescindible que Carmena esconda ese detalle para poder parir un informe sobre el “caso vasco” de vulneración de DDHH en el que se limita a intentar cuantificar las vulneraciones. Esquivando con un cuidado primoroso cualquier detalle que nos pudiera hacer pensar en una ideología criminal que, tal vez, acaso, originara el “caso”.

Y, una vez reducido todo a números (porque si ninguna violación de DDHH tiene justificación, entonces todas ellas son exactamente iguales), le sale un informe donde hay ciertas diferencias cuantitativas, pero no cualitativas. El gráfico no es suyo, pero los números sí.

informe-carmena

Lo de poner “muertes” en lugar de asesinatos viene del Informe Carmena. Y está justificado, porque por ejemplo de las 94 adjudicadas a las FFSS del Estado, sólo 11 parecen muertes voluntarias. Dos penas de muerte, y 9 “en custodia policial”. Lo demás son en tiroteos, errores, altercados y similares. Donde puede haber culpa de homicidio, pero no se puede suponer la voluntad previa de asesinar.

Si en vez de “muertes”, o además de “muertes”, Carmena contara asesinatos, el gráfico quedaría así:

informe-carmena-asesinatos-no-cuenta

El número de heridos también tiene guasa. Los de ETA son todos voluntarios y con evidente responsabilidad. En atentados (2179); secuestrados y tiros en la pierna (62); en robo de vehículo (97); kale borrika (27). En los de las FF de SS del Estado no hay forma de saber quién es el responsable, ni siquiera el autor. ¿Quién ha sacado primero la pistola en un control policial (47)?  ¿Y en un altercado (18)? Y en los “errores y confusiones” (40)? ¿Y en las manifestaciones (641) no hay heridos por los mismos manifestantes?

Y acaba con una serie de recomendaciones. Con mucha empatía.

Piénsese en el ámbito familiar. El padecimiento de cada miembro de la familia de alguien que se ha visto amenazado, extorsionado o difamado por ETA. El padecimiento añadido de las familias de los presos …

Lo que no dice en ningún momento, por ejemplo en sus recomendaciones de revisar las políticas públicas de educación en derechos humanos, es que si no empiezas por contemplar el asesinato como herramienta de hacer política, y de hacer naciones, la consecuencia es que te ahorras todo el sufrimiento minuciosamente contabilizado por Carmena. Incluido el que llama “sufrimiento añadido”. Incluido el sufrimiento causado “los otros”. El informe parece diseñado a propósito para no informar de ese pequeño detalle.

La gente simple juzga a los gobiernos en función de la proximidad ideológica. Les parece bien el gobierno si es “de los míos”, y mal si es “de los otros”. Es uno de los efectos típicos de la ideología sobre la inteligencia. La anula. Y luego hay gente convencida de que la ideología no es un problema por si misma. Angelitos.

La menos simples tiran de olfato. Se fijan en el olor del gobierno. O mejor dicho; en el hedor. Porque es muy difícil que un gobierno huela bien, por aquello de la putrefacción del poder; pero sí puede tener intensidades de hedor muy muy diferentes. El problema con el olfato es que hay que acercarse demasiado. Y eso es peligroso con la podredumbre. Contagia.

Por suerte, hay otra vara de medir. La mayor o menor presencia de conejos mágicos, y el entusiasmo por cazarlos.

conejo-chisteraEl conejo es un problema artificial, pero imaginariamente gravísimo. Y la magia es una estrategia muy costosa para solucionarlo … que nunca puede funcionar. El tipo de trucos prodigiosos que producen revoluciones permanentes y guerras eternas. Y su gracia es que permiten extraer recursos de la plebe; sin plazo límite, y sin mayores protestas. Sin plazo límite, porque la estrategia no puede producir la victoria. Y sin protesta, porque la gente imagina que es un problema muy gordo que hay que combatir con el mayor entusiasmo. Estamos hablando de la piedra filosofal de la demagogia, a la que algunos le llaman política.

obama-war-climateEs cierto que 1984 tuvo una intuición acertadísima del futuro. Pero inevitablemente arcaica, porque Orwell no pudo imaginar que se podía llegar a lo mismo, de forma incruenta. Sin cadáveres, y sin combate físico. Basta con el combate mental. Pero se puede ver el acierto, quitando la sangre de esta descripción de Wikipedia [–>]:

… en un mundo de guerra perpetua, vigilancia omnipresente del gobierno y manipulación pública … bajo el control de una élite privilegiada que persigue el individualismo y el pensamiento independendiente como “crímenes de pensamiento”.

¿Alguien puede pensar a estas alturas que la Mamoncracia puede ganar la “guerra contra la droga”? Ni de broma. Y sin embargo, no se nos ocurre la simple idea de abandonar esa guerra. Mucho menos se nos ocurre pensar la cantidad de recursos que se liberarían, o de sufrimiento que se evitaría. ¿Y qué pasaría si los que se quieren drogar, se drogan? Pues que tendrían acceso a un producto mucho más barato y sin adulterar. Y que nadie se lo daría a los niños en las puertas de los colegios; por el mismo motivo que no les dan alcohol, café, o tabaco.

¿Alguien puede pensar a estas alturas que la Mamoncracia puede ganar la “guerra del vascuence”, y conseguir cambiar la lengua de Vasquilandia? No se lo creen ni los asnos que dirigen el combate. Pero parece prohibido pensar la simple idea de abandonarlo, y de liberar con ello un montón de recursos e imbecilidades. ¿Y qué pasaría si no habláramos vascuence? Pues lo mismo que ya pasa ahora. ¡¡¡Nada!!!

Del famoso cambio climático ni hablemos. ¿Tú has tenido algún problema con el clima, diferente de los que tenían -por ejemplo- tus abuelos? Por otra parte da lo mismo si te crees lo del IPCC (que no hay especial motivo). En Europa podemos empobrecernos todo lo que les apetezca a los ecolos, sin que se vaya a notar en las emisiones globales. Y los chinos e indios, inteligentemente, ya han dicho que nanai del Paraguay.

emisiones-co2-usa-europa-china-indiaResumiendo. Si no quieres acercarte demasiado para notar el hedor del gobierno, puedes mirar desde más lejos el tamaño del conejo que asoma por la chistera. La versión gráfica del hedor.

Curiosa movida en Twitter que me parece significativa. Martin Varsavsky suelta este “tuit” (clic):

varsavsky-inmigrantes-ilegalesImpressed en inglés suele ser bien impresionado [–>]. Una sorpresa positiva. Hay otras formas de decir sorpresa, en forma más neutra o incluso negativa. Pero pongamos que el grueso de almas cándidas no pilla el matiz (aunque tiene los huevos de recriminarle expresarse mal), y lo toman como una expresión sin valoración. En la que queda por averiguar si está bien impresionado o mal impresionado. Y lo sorprendente es que todo el tuterío que decide comentar, lo hace básicamente para insultar a Varsavsky. Que tiene que explicarse:

varsavsky-dont-insultNi media broma:

  • It is something called ‘solidarity’ and ‘human rights’, two concepts that perhaps you will never be able to understand
  • Será que no somos tan miserables como tú
  • porque son seres humanos, no inmigrantes ilegales
  • tu afirmacion es fascismo puro
  • ahora mismo no sé si le estás echando un piropo a la ciudadanía o siendo muy muy racista
  • Pensaba que las personas como tú no pensaban como tú. Te has lucío…
  • desgraciado
  • así va a vender muchas adsl en España
  • In Spain solidarity means social actions, no individual philanthropy
  • Este es tonto
  • I’m impressed that having half of its youth unemployed Spaniards don’t want to expropiar todas las empresas explotadoras de

  • De qué guindo se ha caído, joder. Hay que tener la cabeza muy cuadrada para hacer esa lectura

  • es verdad. desde que los putos negros se mueren en las calles el paro ha bajado una barbaridá
  • I was going to say something meaningful but seeing your levels of empathy CÓMEME EL TOTO
  • das muchísimo asco
  • se llaman Derechos Humanos, idiota
  • se llama empatia, solidaridad, valores, humanidad…imbecil!
  • asco infinito. Me gustaría que fuese extranjero ‘ilegal’ y sin un puto duro. A ver qué opinaba el miserable
  • No puedo creer lo que leo. Se llama humanidad
  • También se nos pasó por la cabeza tirarlos al río, pero mira, somos así de majetes…
  • eres un racista de mierda… ¿Lo sabías?

  • Es un racista… y un clasista
  • Unbelievable; some people actually care about other people, and not only about themselves and the bloody money!

Es indudable que la peña se ha sentido francamente ofendida. Lo que es curioso, porque a todo lo que le lleva su ignorancia del inglés es a una expresion que puede decir dos cosas diferentes. Opuestas. Y parece difícil ofenderse cuando no sabes si quiere decir A, o lo contrario de A. Salvo que sea un tabú, que yo creo que es el caso. No se les puede recordar la posibilidad de que el gasto público no productivo tenga un efecto sobre el nivel de paro. Por ejemplo, esa ecuación tan sencilla por la que una parte del dinero para el gasto no productivo, sea un dinero que en otro caso se podría estar invirtiendo … ¡y creando puestos de trabajo! No es sólo que no hayan comprendido la ecuación, es que se ofenden si muestra la patita en la plaza pública. No nos vaya a hacer pensar.

Pepe García Domínguez tiene una interpretación sutil del resultado de estas elecciones:

Mucho más que a la trifulca rutinaria de derechas e izquierdas, estaríamos asistiendo a una confrontación en las urnas entre insiders, la población de edad avanzada, esos contratados indefinidos que han capeado los coletazos de la crisis gracias al blindaje que les provee un Estado del Bienestar pensado por y para ellos, y outsiders, el precariado transversal e interclasista que agrupa a los jóvenes en un sentido amplio, la bioclase emergente de los ninis, los falsos autónomos y los contratos-basura, nuestra genuina carne de cañón desde que empezó el desastre en 2008. [–>]

Yo hubiera dicho instalados, y por instalar (e ininstalables); en vez de usar anglicismos. Pero puede no estar mal visto. Lo grave del alma cándida es la vocación de permanencia. El dinero viene del cielo.

Un consuelo podría ser que estas elecciones han demostrado que los gobiernos de Bildu tienen marcha atrás. (Podemos es lo mismo, sin pistolas). La mala noticia es que el PNV tendrá muchos defectos, pero no es la panda de subnormales irresponsables del PP. Quiero decir que si no hay alternativa, los amantes de los unicornios ganan. Y el futuro de eso tiene demasiados ejemplos como para estar tranquilos.

Se ha enfadado mucho Juan Ramón Rallo con la Comisión Europea, porque le han puesto una multa a Google. Bajo la disculpa de “abuso de posición dominante” — en la filosofía de combatir los monopolios cuando se ven como peligros. Y no tengo ni idea de si tiene razón en su queja. Lo que me interesa son las razones que alega. La magia. Porque refleja una manera de pensar, un proceso, del que decir que estamos hasta el gorro es decir poco. A este paso no nos hacemos mayores ni en milenios.

La magia es la ideología. Valga repetir la definición de otra discusión [–>].

Conjunto auto-consistente de axiomas simples, sacados de la gorra, con los que interpretar la realidad … ¡a martillazos!

En este caso el axioma reza: La libertad es buena, y su contrario malo. Idea, en general, digna de aplauso. Pero francamente estrafalaria si lo convertimos en un absoluto (los axiomas, lo son). Y así, al ideologizado no le preocupa nada que la realidad esté llena de casos en los que el axioma sacado de la gorra no se cumple. Por ejemplo, las carreteras. Llenas de atentados a la libertad, sin los que simplemente no habría circulación. Pero no nos preocupa, porque para eso tenemos el martillo. Desfiguramos tanto la realidad que ya no se ve como es.

Es de suponer que a Rallo no le parecen muy mal las normas (leyes) de higiene en las carnicerías y en los mataderos. Y sin embargo podría usar exactamente el mismo argumento para pedir que se quiten.

Lo que caracteriza la verdadera competencia, en cambio, es que los consumidores gocen de “libertad de salida” (que no estén obligados a contratar con ninguna empresa concreta).

Es decir, que los consumidores sean libres de no comprar en la carnicería cuyos animales  llevan hormonas inconvenientes. Habiendo esa libertad, ¿para qué hace falta ponerle leyes al mercado? Total, los consumidores sólo tienen que esperar a ver si les salen tetas, y cambiar de carnicería. Es broma.

Rallo podría alegar que los consumidores no tienen por qué saber si la carne lleva hormonas, que se trata de algo oculto, etc. Pero es exactamente igual de oculto que el que Google favorezca los resultados de sus clientes.

Es imposible. Cuando empezamos con los martillazos a la realidad no hay nada que hacer.

Justamente,  ambos requisitos (libertad de salida para los consumidores y libertad de entrada para las empresas) se cumplen de manera viva en internet, donde ni siquiera existen costes relevantes para que el usuario cambie al instante de proveedor: si a éste no le agrada cómo Google le “amaña” los resultados, dispone de Bing, Yahoo o DuckDuckGo a un click de distancia. Nada más.

Acojonante. Porque respecto a la libertad de entrada no tiene más que averiguar Rallo cuánta gente usa Bing en España. ¿Tiene algún indicio para pensar que es peor para los consumidores? Y juega con la ventaja de que el primer navegador que abren la mayor parte de los consumidores al comprarse un ordenador, viene con  Bing por defecto. Otro abuso de posición dominante, por cierto. Pero esta vez de Microsoft. Y ni con esas usa la gente Bing. Aunque la ideología siempre da la respuesta. Si no lo usan, *tiene que ser* porque es peor. Punto pelota. Cosas como la costumbre, o el efecto gregario no existen. Martillazos a la realidad.

También es de suponer que a Rallo no le ha entrado nunca un malware que le cambie el buscador de sus navegadores. Y por eso no ha podido observar su propia reacción. ¡De enorme cabreo! ¿Por qué? ¿Porque es un buscador peor? ¡Quia! Porque no es *mi* buscador.

Lo curioso de la libertad como ideología es que no es una libertad libre. Es obligada. Hay mil circunstancias en las que la gente no quiere libertad. Sin ir más lejos, en el matrimonio. Generalmente prefiere poder dar por supuesto que la parienta no le pone los cuernos, pasando olímpicamente de aplaudir la libertad. No sé Rallo. Seguro que alega que se trata de un contrato. Pero es que también hay cierto contrato (moral) con Google. Don’t be evil y todo aquello.

En resumen. Lo de la Comisión Europea puede perfectamente ser una cagada. Ni idea, porque es complejo y no lo he mirado. Y no me fío un pelo. Pero lo que seguro que es una cagada es la fantástica simplificación con que la ideología contempla el mundo, y “soluciona” sus problemas. Fantástica, de fantasía.

¿Hay forma de que el liberalismo no sea ideología? ¡Pues claro! Es fácil. Quítale el matiz de axioma y de absoluto, y de “llave para todo”, y ya lo tienes. En ese caso, el liberalismo ya no es ideología, sino constatación. Funciona. Hay muchos otros argumentos para criticar esa decisión de la Comisión Europea, y Rallo los usa. El problema es el charco ideológico. Por un motivo básico. Vivimos muchos en el mismo sitio. Si partimos de axiomas opuestos, no hay forma de hablar, ni entendernos. ¿No podríamos empezar a dar ejemplo, metiéndonos los axiomas do nos quepan?

Nota: Espero no perder muchos amigos. Ya me conocéis. No tengo arreglo. :(

rallo-twitter

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