En 2008, estimulado por las carcajadas que producen las informaciones de prensa sobre todo ese vascuence que se habla en Vasquilandia, vuestro humilde corresponsal salió a la calle a medirlo. Con sus escasos medios. Eso es, con dos orejas. E hizo el estudio preliminar sobre …

Pero el amigo me ha pasado el estudio oficial de la cosa. El último. Se conoce que los hacen cada cinco años, y los ocultan a la prensa y público como si  se tratara de la vergüenza de la familia. No sé, la prima puta, o el tío pederasta. Y sin embargo, existe:

No seré yo quien sugiera que nadie se crea el resultado. Son activistas de causa. “Salvalenguas”, en este caso. Y se sabe que el activista es el animal más proclive que existe a mentir. Y a engañarse. Creen que la causa es más importante que la verdad, y por eso no le dan importancia a la verdad.

Que la causa sea una lengua no les hace sonrojarse. Como tampoco que el motivo sea que si nos llamamos o nos llaman vascos, y vivimos en Vascongadas, entonces *nuestra* lengua *debería* de ser el vascuence. Como su propio nombre indica. Aunque no lo sea. Y se entiende que es un argumento que puede impresionar a un niño de teta. Mamoncete. Pero a un adulto, no tanto. Claro que si el adulto es un vascopiteko, hasta puede pensar que asesinar al vecino porque opina diferente es una acción política. Ya se sabe que la política, conflikto y eso. Así que imagina lo que no podrá sacar del nombre de una lengua. Chispas.

Pero si son ellos mismos los que dicen que el vascuence es una lengua absolutamente marginal en Vasquilandia, a pesar de todo el estúpido esfuerzo y gasto que se hace, yo no les voy a contradecir. No, si es verdad. Y tampoco si dicen que ha tocado techo.

Veamos lo más interesante para esta serie de “Lo que se habla en Bilbao”.

Vitoria y Bilbao han tenido la misma evolución que las zonas menos vascófonas. El uso ha mostrado cierta tendencia ascendente hasta el año 2006, y en los últimos cinco años ha disminuido un poco. El nivel de conocimiento de las dos capitales es de (sic) entorno al 25 %, y el uso, de (sic) entorno al 3 %.

Otro punto remarcable es el hecho de que en Vitoria, Bilbao y Pamplona otras lenguas se utilizan más que el euskera. (Por “otras lenguas” quieren decir no vascuence o castellano; o sea, extranjeras. Pero deben de haber caído en una eusco-sintaxis, o cualquier problema del alma similar. Porque no se puede decir peor algo tan claro y fácil como que se habla más guiri que vascuence).

El 3% es más de lo que salía en mi medición (ejem) de campo. Pero no sé si porque miden Bilbao en vez de el “Gran Bilbao”, como hacía yo. Y seguro que mi sistema del metro dejaba subrepresentadas algunas zonas donde el vascuence es menos escandalosamente marginal que en la media. Así que no son resultados demasiado incompatibles. Y el otro punto remarcable -las lenguas guiris más frecuentes que el vascuence- salía clavado en el estudio del metro.

Es una prueba que puede hacer cualquiera. Sal andando del parking del Ensanche, hasta por ejemplo el Sagrado Corazón. Y apuesta a si vas a oír antes vascuence, o extranjero. O más uno que otro, y muy poco en todo caso. Como apuestes vascuence, probablemente pierdas. Y eso dicen los dos estudios. El oficial, y el del menda. Que ese es todo el vascuence que se oye en Bilbao, una ciudad no especialmente turística. Menos vascuence que guiri.

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Si llamas a Bilbao ciudad “vasca”, y crees que eso viene por una lengua llamada vascuence, con mucha más razón podrías llamarle ciudad “guiri”. O extranjera, en plan fino. El problema es que “mucha más razón” sigue siendo cero de razón. Porque 0 x Algo = 0, y Bilbao tiene de guiri, o de vascuence, lo que yo de monja. Que es el problema de basar la fantasía étnica en un idioma de chichinabo – según su uso. Porque si somos diferentes, y etnia mágica, y tenemos una manera aparte de pensar, sentir y vivir, por causa de una lengua milagrosa, entonces me temo que Bilbao es otra cosa. En ningún caso rosa o azul, según los colores del siguiente gráfico. ¿Y qué lengua representa el verde?

lo-que-se-habla-en-bilbao

Bien podría ocurrir que Madrid, por más cosmopolita, sea una ciudad “menos española” que Bilbao, según lo que se habla.

Bildulandia es un mundo aparte, obviamente. Pero eso deberían de separarse ellos solos. Con Bildu y todo, quiero decir. El Parque Temático de la Etnia Milagro, y tal.

Y en general, la estrategia es joder a los niños, que no tienen defensa. Como los palestinos. Yo creo que *deberíamos* hablar en vascuence, porque es lo que corresponde en Vasquilandia. Ya lo dice el nombre. Pero el esfuerzo es mejor que lo hagas tú, hijo mío. Que es que a mi me da la risa.

el-puto vascuence-para-los-niñosPues parece guapo el bajón de vascuence que están dando los niños. Contando Vizcaya entera, en 2011 los niños hablaban vascuence en el mismo porcentaje que en 1994. Siendo el máximo hacia 2004.

bilbao-ninos-vascuence-bajando

También se refleja en el el estudio algo que todos vemos en la vida cotidiana. La mayor probabilidad que tienes de que ocurra el improbable suceso de escuchar vascuence en Bilbao, es que se trate de unos padres dando por saco a un niño indefenso. Clavado. Pero luego, cuando el niño está con sus amigos, y cuando los padres están sin niño, todos ellos disfrutan alegremente del castellano, con esa relajación que solo viene de la naturalidad. Imagino que los niños, que suelen ser unos cabritos que lo pillan todo, deben de tener a los padres por unos gilipollas de campeonato.

-Jó, pues el mío no veas. Hace como que sueña en vascuence, cuando se despierta de la siesta.

Y con estas cosas nos entretenemos. En Bilbao.

 

Vascuence por saco

Tiene guasa. La gran idea del tocomocho es que Cataluña es singlar. Prodigio que para algunos debería de reflejarse en la constitución. Al parecer no se paran a pensar que si hay que reflejar esa “singularidad” (sea esta imaginaria, o una psicopatía), también se estaría señalando la falta de “singularidad” del resto de la vasca. Que parece un poco demasiado señalar, me atrevo a sugerir.

Ayer veíamos [-->] los datos de Cataluña etno-maníaca reflejados en la Encuesta de Usos Lingüísticos de la Población. Pero de 2008.  Y @lluisgarciall apuntaba amanblemente por Twitter que los de 2013 sí estaban disponibles. Aquí:

No hay grandes diferencias, pero sí hay cambios. Cambios, curiosamente, dentro de lo que los etno-maníacos llaman “evolución-estable” del uso del catalán. Como no quieran decir “establemente descendente”, no se entiende bien lo que quieren decir.

Lo presentan así:

eulp-2013-catalan-es-mante-estable-dicen-con-un-par

Los mismos números se pueden presentar de esta otra forma. Las dos primeras series son las mismas que las que las que presentan los etno-maníacos, pero un poco menos disimuladas. La de abajo, es la diferencia entre “lengua inicial” y “lengua habitual”, para en castellano. Medido sobre porcentaje de la población. O sea, el 8,9, 9,1 y 4,4 por ciento de la población (según años de la encuesta) pasó de tener el castellano como lengua habitual a los 15 años, a tener el catalán ahora (con la edad que tengan).

Hay que advertir que cuando dicen castellano o catalán como “lengua habitual” se refieren a solo una de esas lenguas. Si no, están en el apartado de “ambas” (igualmente habituales). Que, curiosamente, ha perdido 4,2 puntos entre 2008 y 2013 (gráfico de arriba).

Estabilidad, al estilo catalano-manía:

 

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A mi se me ocurre que aumentar 13 puntos, en diez años, la diferencia entre el castellano y el catalán como lengua habitual, es una estabilidad notablemente inestable. Pero con las países moralmente tercermundistas nunca se puede descartar que los datos sean un cachondeo. Por ejemplo, que en 2003 quisieran demostrar el éxito de la ingeniería lingüística, y que en 2013 quieran acelerarla. y que los datos sean un poco … ¿podríamos decir “a medida”? Cualquier cosa es posible en Pujolandia. A mi, 13 puntos menos en diez años me parece de no creer. Pero en todo caso, esos son sus números.

Volvamos al principio. Cataluña es singular, y hay que reconocerlo. Lo reconozco, lo reconozco. Estoy seguro que tienen una singularidad del 36,3% de uso de un idioma marginal en su propia casa. Que sin duda representa una cultura diferente, y una forma de ser y de pensar -¡y hasta de robar!- diferente. Y que todos los demás, masa informe nada singular, nos parecemos entre nosotoros como dos gotas de agua. ¡Qué digo entre nosotros! En realidad, nos parecemos a todo el resto de la humanidad que padece el pecado de carencia de singularidad. Puta chusma, nada más que humana.

Pero aquí tenemos un problemilla. Imaginemos que triunfa la ingeniería, aunque pinta no tenga. Y erradicamos el castellano nada singular de Cataluña. ¿Hemos pasado con eso a dotar de singularidad a 2/3 de la población? ¿Queda la chusma completamente limpia de su condición de chusma, solo por aprender -y usar- un idioma? Porque habría que recordar a los etno-maníacos que *todos* los humanos tienen un idioma. El que sea, pero al menos uno. ¿Es mágico el catalán, que sólo él dota de “singularidad”? ¿O es que hablamos de otro problema, y las naciones deben dividirse por lenguas? ¿Y así, cada lengua / nación es una singularidad?

Pues tampoco, porque entonces, ¡Cataluña es España!, y va a más. A juzgar por los números de los etno-maníacos. Los de antes, y estos – por si no quedaba claro:

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Pero la culpa es mía. ¡Mira que tratar de ponerme a entender estrafalarias manías psico-étnicas!

 

 

La última Encuesta de Usos Lingüísticos de la Población del Idescat es la de 2008. La de 2013 la deben de estar preparando.

Pongo los que me parecen resultados más significativos.

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eulp-2008-lengua-identificacion

 

eulp-2008-lengua-identificacion-territorios

eulp-2008-conocimiento-lenguas

 

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Lo que no hay duda es que algo parecido a un 20% – 25%  de la población, si está muy motivada y es muy cafre, puede tomar las calles y dar la impresión de una mayoría acojonante.

Y puestos a preguntar -¡no nos dejan preguntar!- ¿por qué no preguntan por el uso del castellano como lengua vehicular junto al catalán, por ejemplo en lo que llaman en esos mapas “Ambit Metropolità”? ¿No será que quieren preguntar unas cosas sí … y otras no?

Datos:

Añadido posterior: Mandan por Twitter (@lluisgarciall) el de 2013, que no está en Idescat sino en Gencat:

Nota previa. Saco el comentario de Joaquín en otra entrada [-->], y lo pongo en la suya propia, porque mejora mucho la entrada que comenta.

Joaquín

El parque temático tiene una ventaja, en Cataluña nadie habla de la crisis, de la incapacidad de la Generalitat para gobernar, de la bancarrota a la que la llevaron los tripartitos, de la degradación moral de una clase gobernante históricamente corrupta… y sigue…

Han sido hábiles, España es culpable. Franco intentó lo mismo con aquello de Rusia es culpable, (que era parcialmente cierto), pero no logró más entusiasmo que el de los inquebrantables.que hay en todas las sociedades. ¿Donde reside la causa originaria del aparente éxito actual?. ¿Cómo consiguen que la culpa de los errores propios sea siempre de los demás, y la masa lo compre?.

Lo mío mío, lo tuyo de los dos. Toda una declaración de principios que rige el universo mental del particularismo catalán, pues la mutación en el gen de la personalidad colectiva ocurrió mucho antes de la aparición del romanticismo que alumbró en unos pocos iluminados el sentimiento nacionalista y diseñó sus armas de combate; la nación inventada y .el agravio permanente.

Lo mío mío, lo tuyo también mío. El paso definitivo en el desvarío. Preguntar en Valencia o en Aragón sobre la apropiación indebida constante y pertinaz de un pasado que fue común, y ahora se lo apropìan sin decoro alguno, incluso declarandose agraviados si no aceptas lo que ellos dicen. Ahí está el idioma. Ellos territorializaron su habla occitana llamándola catalán, y no admiten el derecho de los valencianos, mallorquines, menorquines, o aragoneses, a hacer lo mismo, denominando valenciano, mallorquín, menorquín o aragonés oriental a las hablas de estos terriotrios. No, dicen airados, lo tuyo es también catalán. Y claro lo dice un autotitulado especialista ad-hoc de la factoría del catalanismo que confunde intencionadamente, la similitud del tronco filológico con el nombre de la cosa.

¡Qué decir de la historia común!. La Corona de Aragón; el reino de Aragón, el reino de Valencia, y los condados siempre títulos menores. Ahora es la Corona catalano-aragonesa, el reino de Valencia por lo visto nunca existió, y con descaro se habla ya de reyes de Cataluña, negando la existencia del propio rey de Aragón. Y de una nación milenaria, Cataluña, que nunca apareció en los títulos de cancillería de los monarcas de casa de Aragón.

Creo que el problema no es político, y es un error pensar que por ese lado vamos a resolver el “encaje” (fino palabro) de quien no busca encajar, sino que se le considere aparte y con más derechos. Es un problema de diván de psiqiatra, un problema de vanidad de tratamiento imposible, pues por suave que sea el bálsamo, siempre lastimarás una piel excesivamente fina o dirá que la has lastimado.

El caso vascuence es parecido pero no en vanidoso, ahí domina la soberbia. Lo que piensan y dicen son verdades como piedras. Aunque tienen la variante jesuítica que sirve de contrapunto, y como excepción no hace sino confirmar la regla. Por lo menos no es tortuoso, y se le ve venir.

Resumiendo. Desde mi modesto punto de vista estoy con Don Claudio Sanchez Albornoz que algo sabía de historia. En “El drama de la formación de España y los españoles”, precisaba con rotundidad: Al forjar la España futura, no deben de olvidarse otras realidades. Vasconia y Cataluña han ordeñado y siguen ordeñando a su placer la vaca española. Y concluía más adelante: Igualdad fiscal para todos los que quieran seguir siendo españoles, y punto final al ordeñamiento de la vaca española.

Salud

Joaquín

Apostilla: Me gustaría saber que hubiera dicho D. Claudio de haber conocido esa memez de las comunidades “históricas”. ¡Manda huevos D. Claudio ¡, relegar al limbo nada menos que a las comunidades que corresponden a los reinos originarios de España, Asturias, León, Aragón y Castilla. ¡Eso si que es una historia asimétrica!

democracia-kindergarten

¡Queremos opinar! Es lo que hacen siempre los niños, a menudo berreando. Pero hacerse adulto es recibir un cachete cuando berreas. Porque una cosa es expresar una opinión, y otra muy distinta es tomar una decisión sin saber cómo se lleva a cabo, ni a dónde conduce.

¿Todos tranquilos ahora que en Escocia han dicho “no”? Difícil de creer, si vemos que en Quebec eso no sirvió para nada en 1980, más que para intentarlo de nuevo quince años después. Hasta que un ministro canadiense adulto, y Québécoise para más señas, forzó al Tribunal Supremo a digerir las formas y alcance de la opinión de los niños. Porque estará muy bien querer helado de postre, pero habrá que saber esos incómodos detalles de cuánto cuesta, quién lo paga, quién lo come, y qué cantidad podemos comprar. Por ejemplo, la necesidad de una mayoría cualificada; y sobre censo, no sobre votos. Y el principio impecablemente democrático de que el voto que puede servir para separar Canadá, también debe de servir para separar Quebec. Por ejemplo, si Escocia quiere separarse para llevarse el petróleo del mar del Norte, lo mismo pueden querer las Shetland, y por exactamente el mismo motivo.

Resultado en las Shetland:

  • Sí: 36,3%
  • No: 63,7%

¿Qué hubiera pasado en la democracia kindergarten de Cameron si en Escocia sale un sí por un pelo, y en las Shetland sale lo que ha salido?

Ah, en el kindergarten no nos preocupamos por los problemas del mundo de los adultos. Como ese, o como quién es el juez que decide en la inevitable discusión sobre el reparto de bienes y deuda comunes. El divorcio no es un simple ¡quiero irme!, y ya está. Y mucho menos un ¡queremos opinar!, porque empezar a hablar de divorcio suele conducir a llevarlo a cabo. Los adultos, antes de empezar a mencionarlo, se piensan siete veces las consecuencias. Y procuran controlar las emociones, en lugar de desbocarlas.

En Canadá, en cuanto los adultos cogieron los cuernos, a los niños se les quitaron las ganas de opinar. 20 años ya, y ni acordarse.

Cameron. Cameron como ejemplo y héroe de todos los separatistas en Europa. ¡Qué bien lo han hecho! Allí se puede preguntar y son capaces de negociarlo de acuerdo. ¿Perdón? ¿Negociar qué, exactamente? ¿Han negociado qué territorios pueden opinar, o la opinión de las Shetland no vale para nada? ¿Han negociado el petróleo? ¿Han negociado la deuda? ¿Han negociado las pensiones? ¿Han negociado el plazo para seguir opinando y opinando, hasta que salga lo que queremos — y que entonces ya no volvamos a preguntar nunca más?

O sea, que los niños estaban opinando sin tener repajolera idea de las consecuencias de su opinión. Y por si quedaran dudas, ¡rebajan la edad del voto, de los 18 a los 16! Cosa de ponerle más frenos -si cabe- a la reflexión, y ayudar a que se produzca una estampida de emoción.

Sí, tal vez se le puede llamar “democracia” a eso. Y hasta “fiesta de la democracia”. Pero tal vez “fiesta de la infancia” se un termino más ajustado.

¿Queremos “naciones a la carta” como prodigio de la máxima expresión de la democracia? Es un principio, sin duda. Auqnue sea un principio que ningún nacionalista acepta; ya sea escocés, catalán, o vasco. Solo lo aceptan para lo suyo, pero no contra lo suyo. ¿Sería mucho pedir que nos explicaran si ese es el principio en el que se basa la idea, y cómo son las condiciones generales para  llevarlo a cabo? Que nos lo explicaran … antes de meternos en el fregado, se entiende. Estilo adulto, por así decir.

En Escocia no se ha acabado nada con un “no”. Solo ha empezado el baile de la democracia kindergarten en Europa. ¿Qué siente el niño? Seguro que resulta muy entretenido. Al menos, tanto como el circo de los payasos.

 

Yo me atasco en el segundo párrafo [-->].

- Seleccionando ciertos rasgos comunes en cada región, podemos concluir ciertas idiosincrasias ligadas al territorio. Esas son las diferencias que nuestra Carta Magna protege en su título preliminar cuando dice aquello de “y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

¿Perdón? ¿Me puedes decir qué idiosincrasias concluyes en qué regiones, y qué procedimiento usas para ello? ¿Estás seguro de que no estás usando un procedimiento llamado memoria, que consiste en recordar lo que dice tu prejuicio cultural al respecto?

Mira la gracia:

DRAE: Idiosincrasia: Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.

Vale, un individuo puede, por ejemplo, ser “sombrío”. ¿Tú crees que una colectividad numerosa puede ser “sombría”? Bueno, puede que te dé por pensar que es menos alegre que la vecina. ¿Pero qué querría decir que la comunidad vecina es más alegre? ¿Que todos son alegres? ¿Que hay un porcentaje mayor de alegres? ¿Que la alegría media es mayor, sea porque el porcentaje de alegres es mayor, o sea porque la alegría de un mismo porcentaje de alegres es más intensa?

Bien, la primera solución sabemos que es incorrecta. La mayor parte de los sevillanos no son graciosos, etc. Así que nos quedan o los porcentajes distintos, o las intensidades distintas, de algo muy alejado de la totalidad.

Siguiente paso. Según Marod, nuestra constitución “protege” que los sevillanos sean graciosos. Pero no protege que los granadinos sean “esaboríos” — que es lo que en Sevilla piensan que son.

¿Me quieres explicar cómo cojones se “protege” que los sevillanos sean graciosos? ¿Obligándoles o educándoles a todos a serlo? Eso sería cambiar lo que son actualmente. La mayoría son normal de graciosos, no son especialmente graciosos. O sea, no estarías “protegiendo una idiosincrasia”, sino creándola.

¿Ya que la idiosincrasia “graciosos” se la encalomamos en España a los andaluces, quiere decir que hay que transformar a los granadinos, para que se parezcan más a los alegres sevillanos? Porque Granada no es ni nacionalidad ni región, sino provincia. Pero sin duda es “territorio”. ¿Entonces, qué hacemos?

Olvidemos que la frase de la constitución que citas no dice lo que aseguras que dice, ni remotamente. Derecho a la autonomía no significa protección de la idiosincrasia. Ni aquí, ni en Pekín. Pero es que “protección de la idiosincrasia” es una locura de tintes fascistoides como la copa de un pino. Entre otras cosas, porque las colectividades grandes cambian de idiosincrasia — si es que se puede hablar de que la tengan, en primer lugar. El español serio, vestido de oscuro, cabal, de orgullo excesivo y formalismo sorprendente, muy individualista y muy “echado para adelante” (el tópico europeo del español en el siglo de oro) dejó de existir hace mucho tiempo como “idiosincrasia nacional”. Afortuadamente, no había Marods por entonces, con la estrafalaria idea de proteger “idiosincrasias colectivas”.

Pongo esta parte en una entrada propia, para ir desbrozando y acotanto una discusión con tendencia a discusión delta de río.

En resumen, ¿qué cojones es “proteger las idiosincrasias ligadas al territorio”, y por qué se le iba a ocurrir a nadie semejante majadería? ¿Tiene que hacerse gracioso un zamorano para montar una farmacia en Sevilla? ¿Y en Granada, tendría que hacerse gracioso, o “esaborío”?

El argumento es tan evidente en España, que no se puede entender que cause sorpresa. O que se tome como una boutade. En una zona puede haber un vernáculo en uso, mayor o menor, o podría haber desaperecido hace siglos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es la ventaja en el caso de haber mantenido su uso?

Pongamos que en Soria se hubiera mantenido, en uso minoritario y doméstico, una lengua celtíbera. ¿Iban a ser por eso los sorianos más ricos, más guapos, y más felices? ¿Tendrían un mayor “patrimonio cultural”? ¿Una manera mejor de pensar o de sentir? No me hagan reír. Lo que tendrían es un maldito incordio. Les entraría la manía de “salvalenguas”. Se la obligarían a estudiar a los que no la hubieran heredado. Muy probablemente la mayoría. Y como sería una lengua bastante inútil (y de ahí que fuera minoritaria), se sentirían en la obligación de darle una “utilidad” artificial. Única forma de “salvarla”. Así que la harían exigencia para los trabajos públicos, como médicos y enseñantes. Y en la educación. Y todo el mundo perdiendo el tiempo con una lengua con la que no iban a encontrar nada en internet, ni les iba a proporcionar la capacidad de comunicarse con una sola persona más. Eso sí, posiblemente se iban a sentir obligados a tocar y a escuchar la gaita. Insoportabe coñazo.

No hay nadie con dos dedos de frente que pueda pensar que los sorianos se han perdido nada al abandonar el celtíbero que en su día usaran. Razonamiento que sirve para pensar lo mismo de otros vernáculos que sí siguen en uso, y están en plena fantasía de “salvemos la lengua”, y “patrimonio cultural”. Majaderías que, por lo que se ve, conducen a padecer esa sociopatía llamada nacionalismo.

- Es que si se hubiera perdido el vascuence, no seríamos vascos.

- Ya. ¿Y qué es lo que se ha perdido exactamente el soriano por no ser “celtíbero”; el francés por no ser “galo”; el catalán por no ser “íbero”;  o el inglés por no ser “britano”. ¿Acaso no son lo que son?

- Es que yo prefiero ser vasco que ser otra cosa.

- Esa tontería se te pasaría, precisamente, si no se hablara vascuence. Serías más feliz. Pero el problema no es lo que tú prefieras ser. Como si bailas la conga. El problema es lo que tú prefieres que seamos los que tienes alrededor. Que es lo que llamas “conflicto”, y que, según tu propia teoría, está producido por la pervivencia de un coñazo vernáculo. Por eso en Soria, Zamora, etc, se han ahorrado ese “conflicto”.

Más idiotas, y hacemos un concurso. O igual eso es lo que nos gusta. Dar por saco.

 

Vascuence por saco

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