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The TOF Spot

Un cuento de coyotes

California:

  • El gobernador de California esta correteando con su perro por una ruta agreste. Un coyote se acerca y ataca al perro del Gobernador. Después muerde al Gobernador en la pierna.
  • El gobernador empieza a intervenir, pero se acuerda de la película de Bambi, y se da cuenta de que tiene que parar, porque el coyote solo está haciendo lo natural.
  • Llama a Control Animal. Control Animal captura el coyote, y factura al estado $200 por analizarlo contra enfermedades, y $500 por relocalizarlo.
  • Llaman a un veterinario. El veterinario recoge el perro muerto, y factura al estado  $200 por un análisis contra enfermedades.
  • El Gobernador va al hospital y gasta $3,500 en una revisión de enfermedades de coyote, y en que le venden la herida.
  • Cierran la ruta agreste durante seis meses. mientras Caza y Pesca lleva a cabo una investigación de $100,000 para asegurarse de que el área está libre ahora de animales peligrosos.
  • El gobernador gasta $50,000 en fondos del estado en el desarrollo de un programa de “Concienciación de Coyotes” para los residentes en la zona.
  • La Legislatura del estado gasta $2 millones para estudiar cómo tratar mejor la rabia, y cómo erradicar las enfermedades en el mundo.
  • El agente de seguridad del Gobernador pierde el trabajo por no haber detenido el ataque del coyote. El Estado gasta $150,000 para contratar y entrenar un nuevo agente de seguridad con entrenamiento especial respecto a la naturaleza de los coyotes.
  • La PETA protesta por la recolocación del coyote, y demanda al estado por $5 millones.

Texas:

  • El Gobernador de Tejas sale a dar un paseo con su perro por una ruta agreste. Llega un coyote y ataca a su perro.
  • El Gobernador dispara al coyote con su pistola (con permiso legal del estado), y sigue paseando. Ha gastado  $0.50 en una bala del calibre 45.
  • Los buitres se comen al coyote.

Y esto es, amigos míos, por lo que California está quebrada, y Tejas no.

Original en inglés:

Bueno, o Comisaria de Acción Climática, o como se quiera traducir el puesto de nuestra ya muy conocida Connie Hedegaard.

connie-hedegaardUn monstruo (aberración) político que es ya como de casa. Típica jeta. Parlamentaria en su Dinamarca natal a los 24 años, tras hacer un “máster en literatura e historia”. 16 años de chollo. Luego se dedicó al periodismo durante 15, hasta que volvió a calentar escaño, y de inmediato a ministra, y comisaria europea.

El periodismo que hizo también es estilo jeta. En la radio DR [-->] , pública -cómo no-, que se financia con un “canon de radio televisión”. Quiere decir que todo el que tiene un aparato susceptible de recibir emisiones de TV o de radio, paga el canon y el sueldo que recibía Connie. Con independencia de que Connie le interese. Con independencia incluso de que realmente use  la TV o la radio. Porque por ejemplo también lo tienen que pagar los propietarios de teléfonos móviles modernos.

Godfrey Bloom bien podría ser el polo opuesto. Europarlamentario británico (desde 2005) , llegó a la política (y a ese puesto) a los 55 años. Graduado en el Royal College of Defence Studies (estrategia), trabajó después como economista financiero, acabando de director de una compañía de inversiones.

Sin pelos en la lengua:

Todo este debate es absurdo, porque sencillamente no está ocurriendo (el calentamiento).  Comisaria, nos está diciendo que el clima va cada vez a peor, que el cambio climático va a peor, … ¿Señora, dónde ha estado usted? No ha ocurrido. Usted es una negacionista, si puedo usar la jerga de los “verdes” chiflados, y sus compañeros de viaje en esta tontería acaparadora de dinero. ¡Negacionista!

Vía, Tom Nelson:

 

Es una entrada inspirada por -y dedicada a- el amigo Carles Paul, del siempre interesantísmo blog abcienciade. La culpa es suya:

No creo que hayamos usado mucho el horrible término por aquí. Antropoceno. Viene de la ecolo-religión, claro. Una idealización estúpida. Como el hombre es muy malo, y pervierte el paraíso, necesariamente se ha de notar su acción sobre la pobre tierra virginal, también en escala geológica. Por tanto, ha de haber una era a la que debemos llamar Antopoceno. Y se han lanzado a definirlo y marcarlo. Donde Carles hay una explicación muy cabal, así que no la voy a repetir. Payasadas, las precisas. Baste decir que se debe notar en todas esas especies que aniquilamos hasta su desaparición, y, ¡tachán!, en el clima.

Sobre las especies, Willis Eschenbach se tomó la molestia de contarlas y ubicarlas, y de hacer la pregunta maldita: ¿Dónde están los cadáveres?

La conclusión es que sí se podría notar en islas pequeñas, siempre en equilibrios delicados. Pero difícilmente en los continentes:

- Of the 4,428 known mammal species (Red List 2004) living in Asia, Europe, Africa, North America, South America, and Antarctica, only three mammals have gone extinct in the last 500 years. These were the Bluebuck antelope, South Africa; the Algerian gazelle, Algeria; and the Omilteme cottontail rabbit, Mexico.

- Of the 8,971 known continental bird species (Red List 2004), 6 have gone extinct.

Y para lo del clima (calentamiento global entre amigos), he preparado este gráfico. A Zuga le gustan ;) . Es una mejora de algo que ya había hecho [-->]. Lo que pasa es que entonces copié lo que hacen los climatólogos, uniendo alegremente anomalías de temperatura de sitios relativamente cercanos (500 Km.).  La mejora es unir datos del mismo sitio, y en temperaturas absolutas. La base donde está GISP2, en Groenlandia central. Las temperaturas vienen de los proxies de Ally 2.000, Kobashi et  al 2011, y termómetros in situ.

Nunca me quedo contento con otros gráficos similares que veo por ahí. Los enfriólogos suelen empalmar series de temperatura media global a Alley 2.000 (que acaba en 1.906). Pero es trampa, porque el calentamiento se nota más en Groenlandia de lo que marca la media global. Y los calentólogos suelen empalmar lecturas de termómetro, pero señalando un par de medidas calientes recientes. También es trampa, porque los proxies de Alley no tienen una resolución anual. Lo que hizo Kobashi (y yo traslado) es la media de una década (2.000 – 2010), para comparar peras con peras.

La temperatura de Groenlandia central se considera un buen proxy para la media del hemisferio norte. Solo habría que dividir por dos o algo más los calentamientos y enfriamientos.

Y para aumentar la perspectiva es para lo que engancho Kobashi con Alley:

gisp2-alley-2000-kobashi-2011

Y entre los cadáveres de Willis, que no están, y este gráfico, ya les podéis preguntar a los ecolos dónde empieza ese Antropoceno, y en qué se nota.

Sin palabras. Clic para fuente de datos (REE).

hora-del-planeta-2013

La “hora del planeta” es esa payasada de activismo verde de la organización ecologista WTF.

wtf-Updated2013Banner

Quieren joder la red eléctrica, a base de que todo el mundo apague le luz al mismo tiempo, y durante una hora. Y dicen creer que con eso ahorran emisiones de CO2, y ahorran electricidad.  Y se equivocarían si lo creyeran de verdad, pero no es el caso. Se equivocarían, porque si tiene muy escaso éxito -como siempre-, las centrales no disminuyen la producción. Los subibajas son muy caros. Y si tuviera éxito -por una vez- tampoco ahorrarían nada.  Porque al tener que apagar y arrancar centrales (o frenar y acelerar), se consume lo que se había ahorrado por el apagón.

Y sin embargo la idea es brillante. Porque lo que de verdad quieren es que nos vayamos acostumbrando, cucharadita a cucharadita, a la nordcoreización de la sociedad. La obediencia, todos a una. La inmensa satisfacción de amar infinitamente al líder, y a su causa. Y la consecuencia inevitable de todo ello, perfectamente reflejado en la “hora del planeta” que celebran todas las noches del año, y todas sus horas, en el país de sus ensueños. Las noches en Corea del Norte son así; todo el año:

corea-del-norte-la-hora-del-planetaNo es de extrañar que se sumen muy egregios “pilotos” de la sociedad:

rubalcaba-la-hora-del-planetaEl único problema es que conocemos perfectamente ese pilotaje, y quién “toma los mandos”. Bonita metáfora, Ruby. Ha quedado clarísmo. Ni siquiera el auténtico Faisán Al Veraz podría haberse explicado mejor.

La gran duda es qué hacer. Por una parte hay una tendencia natural a contrarrestar. Para que no jodan la red, y para que no nos piloten hacia Corea del Norte. Por otra parte parece sensato quedarse callado. Visto que la chorrada cada vez va a menos, que siempre fracasa, y por no ayudar a la escasa publicidad que ha tenido este año. Pero al final yo creo que hay que publicitar al ecolopiteco. Puede que ganan, y puede que pierdan. Pero si ganan, se te quedaría cara de tonto si es por tu indiferencia. Tiene consecuencias muy directas, y ya mismo.

Precio de la electricidad:

- 1º Dinamarca, rey de los molinillos: 0.30217 € / KWh.

- 2º Alemania, rey de los verdes: 0.25983 € / KWh.

Por ejemplo:

La gente en Alemania está levantada en armas a cuenta de la energía. Sí, energía -la mercancía que nos afecta cada día-, nuestra ropa, comida, entretenimiento, transporte, o incluso tratamientos médicos. Para los alemanes, los precios de la electricidad están subiendo como resultado de abandonar la energía nuclear y de imponer las renovables. Los consumidores sufren la mayor subida en una década, y los precios aun se van a incrementar más.  Se calcula que para 2030 Alemania habrá gastado más de 300 mil millones de euros en electricidad “verde”. Y los consumidores están protestando porque hay unas 800.000 familias que ya no pueden pagar el precio de la energía.

Es obvio. La riqueza empieza por -y va de la mano de- una energía barata. Y si al ecolopiteco le molesta la riqueza, es lógico que empiece por encarecer ese producto cuya baratura es imprescindible para la riqueza. Van al grano. Lo único sorprendente es esa característica humana por la que siempre hay público para los que quieren una sociedad pobre. Será porque la imaginan “bien pilotada”. Digo yo. Pero maldito el consuelo.

Cucha:

- La tierra está reverdeciendo, no a pesar del desarrollo económico, sino a causa del mismo.

- Entre 1982 y 2011 el 20,5% de la cubierta vegetal de la tierra se ha hecho más verde, y el 3% más marrón(satélites)

- No se trata solo de Siberia o Candá, que tienen un poco más de calorcillo. También las selvas tropicales, donde no hay calentamiento.

- La mitad de la causa es un poco más de lluvia (probablemente por el ligero calentamiento), y la otra mitad es por el CO2, que fertiliza la vegetación.

- Porque quemamos combustibles fósiles, estamos reverdeciendo la tierra. Una noticia increíblemente odiada y silenciada por los ecolos.

- La población del mundo se ha doblado durante mi vida. En ese tiempo, hemos pasado a vivir un 30% más años, y tenemos un 25% más de alimentos por cabeza.

- Probablemente hemos pasado el “pico de tierras agrícolas”, porque cada vez hacen falta menos para producir la misma comida. Y podemos devolver tierra a la naturaleza. Bueno, si no fuera por los bio-fuels.

- Esto se debe sobre todo a los fertilizantes, que se hacen con combustibles fósiles.

- En este momento hay  una reforestación en aproximadamente la mitad del mundo. La transición ocurre en alrededor de 400 dólares per cápita de GDP.

- El Reino Unido ha triplicado su área de bosque desde 1900. New England era un 70% de tierra agrícola, ahora es un 70% bosque.

- Si quitas la islas, y Australia (que es una isla en términos ecológicos), el numero de especias que ha extinguido el hombre desde 1.500 es: ¡nueve! (No cuentan las subespecies).

- Hay muchas historias de éxito que se pueden achacar (y aplaudir) a los conservacionistas. Hace 50 años había 200 gorilas de montaña, y ahora hay 800. Y dejar de cazar muchas especies, como los osos polares o ballenas, ha hecho aumentar tremendamente su número. Pero la riqueza y los combustibles fósiles también hacen que no necesitemos cazar animales (pieles, grasa).

- Mira la Hispaniola con Google Maps. La ocupan dos países. ¿Puedes reconocer la frontera quitando las etiquetas? La explicación es muy sencilla. La Republica Dominicana tiene dinero como para importar petróleo y gas. En Haití tienen que usar energía renovable (los árboles) como combustible doméstico

hsipaniola-google-maps

Todas estas cosas, y muchas más, te las cuenta Matt Ridley en este cómodo vídeo de Youtube. No te pierdas lo de los bio-fuels.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=S-nsU_DaIZE

Marod

Mira que yo no soy de comentar entradas climáticas, pero cómo hoy estoy productivo retomo mi eterno papel disidente.

Nada que decir sobre el calentamiento global y ese parón del que nos informa Plaza. Los hechos son los hechos, efectivamente. Pero eso son los hechos presentes, no sabemos si en el futuro se acelerará o si está en el fondo del mar (matarile rile rile). No parece probable, pues mejor.

Pero me rebelo a vuestras afirmaciones anti impuestos, anti-subvenciones, y anti-políticas.

Que el CO2 emitido por la quema de combustibles fósiles no parezca un problema medioambiental grave, no significa -ni mucho menos- que esos procesos industriales no sean contaminantes. Los procesos de combustión del carbón, y el refinado del petroleo emiten a nuestro aire algo más que CO2. Cosas como Dióxido de azufre y sulfuros, con los que no recomiendo haceros unos vahos. El CO2 no es contaminante, el carbón y el petróleo sí, y mucho. De hecho, la razón de la gran altura de las chimeneas de las centrales termoeléctricas es precisamente la de mandar la “mierda a la atmósfera” y que el viento se la lleve lejos.
Y luego están las consecuencias sociales. He tenido ocasión de conocer las refinerías de Cartagena, Muskiz, Tarragona y muchas de las centrales térmicas de España. A parte de haber nacido en una tierra marcada por vivir sobre un manto de carbón. Y es desastroso, puede que económicamente boyante, al menos mientras la veta de mineral o la instalación industrial sean rentables. Pero cuando dejan de serlo te queda una paisaje desolador, un conflicto social y un montón de políticos y empresarios silbando de perfil.

Si dejásemos al mercado operar libremente, ni siquiera nos quedarían las millonarias indemnizaciones, prejubilaciones e inyecciones económicas para tratar de paliar estos devastadores efectos. Afortunadamente, al menos en mi opinión, cierta regulación de la economía cubre (con mejor o peor acierto) estas externalidades negativas.
Ahondando en esa regulación, es lógico que el Estado grave con impuestos estas actividades económicas que luego le hacen gastar mucho dinero y le ocasionan costes derivados de su insalubridad (más contaminación=más afecciones respiratorias=más gasto médico). No tengo la estadística, pero me gustaría saber el incremento de afecciones respiratorias en las famosas “setas” de las grandes urbes.

Debemos abandonar paulatinamente la explotación de los combustibles fósiles por razones de salud, sociales y estratégicas (recordemos que no disponemos de ese recurso barato en nuestro territorio, y dependemos de otros Estados, de otras Soberanías para que nos garanticen el suministro).

¿Y cómo demonios hacemos eso? Pues haciendo artificialmente más caro lo que queremos evitar y artificialmente más barato aquello que queremos fomentar. ¿Qué sobra en España? Sol. Pues joder, fomentemos la investigación y la explotación de la energía solar. De ese modo en algunos años de desarrollo haremos que sea rentable, y no necesitaremos alterar los precios para que sea competitiva. Si no lo planificamos, a la vuelta de unos años tendremos problemas de (in)cierta gravedad.

Y por último que algunos políticos sean unos “chanchos” no significa que todos los sean, o que la profesión en sí sea una pocilga. Es cómo mandar al pedo a la medicina por una (o muchas) negligencias médicas. La política (y algunos de sus profesionales) es cosa seria, justa y necesaria.

PD: Participo poco, pero cuando lo hago, lo escribo todo de una vez. Lamento el ladrillo, estimados. :-)

PM

¡Joé, Marod! El problema no es que sea largo -no lo es-, sino que son muchas cosas diferentes.

1. En efecto, lo que estén haciendo las temperaturas ahora no nos dice nada de lo que van a hacer los próximos años. Pero sí nos dice mucho sobre la calidad de lo que predijeron, y del fuste de los conocimientos que llevaron a esa predicción. Es, por tanto, muy relevante.

2. La contaminación es un problema grande. Lo malo es que agobiarse con el CO2 -que no es problema- significa olvidarse de la contaminación de verdad, que sí lo es.

Te pongo un ejemplo de a dónde lleva la políticas que se está siguiendo en Europa:

En sí mismo no es malo para el mundo, si limpian las emisiones del carbón antes de emitirlas. No creo que lo hagan los países no ricos. Pero es muy malo para Europa, porque menos uso de carbón -lo más barato, con nuclear- es menos competitividad. O sea, nos hemos embarcado en una imbecilidad que solo practicamos nosotros.

3. Más hechos. Si dividimos los países por su contaminación histórica, vemos que hay dos factores esenciales que hacen países más limpios (menos contaminadores): Riqueza y economía más de mercado. Piensa: URSS, China / USA, Europa.

4. Sí disponemos un poco de recursos “fósiles” en nuestro territorio. Petróleo en Canarias y gas de esquisto en la cornisa cantábrica. Y el “ambiente” ya está haciendo todo lo posible -que no es poco- por que los desaprovechemos.

5. Una cosa es fomentar la investigación de energías alternativas (que aplaudo a rabiar). Y otra muy distinta es subvencionar la explotación no rentable de las mismas, para que los paganos de siempre hagan que los forrados de siempre consigan negocio con lo que no es negocio. Y de paso nos ahoguemos más aun en el nada pequeño problema económico que tenemos.

Saludos. Y siempre es un placer.

Entre los comentarios de ayer …

Francisco

Un caso conocido del absurdo del sistema son ciertos langostinos o cigalas escocesas. Estos animales son pescados en Escocia y enviados a Tailandia para que los tailandeses los pelen a mano. Una vez pelados, los mandan de regreso a Escocia, donde se procesan, se empanan y se empaquetan para venderlos como pescado rebozado congelado. En total dicen que hacen un viaje de ida y vuelta de más de 25.000 km.  En uno de los artículos que leí sobre esto, la compañía (Findus) y su filial en escocia (Young) se defienden de las críticas explicando con tono serio que ellos no hacen esto para reducir costos, sino más bien para mejorar la calidad del producto, porque el pelado a mano en Tailandia es superior al pelado mecánico en Escocia. Y explican también que el nivel de “emisiones” no es necesariamente más alto tras el viaje de ida y vuelta a Tailandia.

Cualquier persona normal se hará preguntas acerca del combustible que se necesita para mandar estos animales de Escocia a Tailandia y traerlos de vuelta a Escocia antes de procesarlos. Pero esto tampoco es el meollo de lo que critican la mayoría de los críticos. No, a estos lo que les preocupa es la cantidad de dióxido de carbono emitido (no el combustible gastado), porque el CO2 ya se sabe que tiene poderes ocultos.

Canadá tiene más agua dulce que ningún otro país, pero si vas a cualquier tienda, verás que la mayor parte del agua embotellada viene de Francia o de Italia, porque mola más beber agua europea.

Las voces críticas sobre este absurdo también se concentran en el CO2 emitido, no en los hidrocarburos despilfarrados.

Esto es algo así como si una persona aquejada de locura se dedicase a verter, por ejemplo, varios litros de leche diarios por el retrete, y su familia lo criticara duramente, no por el despilfarro de leche, sino por las perturbaciones que esto representa en la dieta de la fauna de las cloacas.

Es particularmente absurdo cuando uno piensa que las modestas emisiones de CO2 probablemente tengan un efecto más benéfico que perjudicial en el balance final, en la medida en que contribuyen, sin ninguna duda, a un aumento de la vegetación en el planeta.

Para paliar los daños imaginarios del CO2, ciertas organizaciones internacionales asignan cantidades virtuales de este gas a cada país y los animan a comprarlo y venderlo alegremente entre sí para cumplir ciertos tratados morales, con lo cual los supuestos pecados quedan supuestamente absueltos y se supone que de esta forma se reducirán los huracanes, las sequías y las inundaciones atribuidas por dogma de fe al CO2.

Está claro que no estamos bien de la cabeza.

Ejemplo de lo que cuenta Francisco (clic):

Precioso. El hombre, en vez de ser un pecador que destroza el mundo con su progreso, se convertiría en el ángel que lo ha librado de la espantosa glaciación. No hay ecolojeta que pueda soportar una herejía de tal calibre.

La idea es muy obvia, pero no se suele mencionar. Los que son partidarios del alarmismo y del infierno, sencillamente se olvidan las glaciaciones. Que son el estado “normal” de nuestra época geológica, y al que se puede sospechar que estemos a punto de volver. Y eso sí que sería el fin de la civilización tal y como la conocemos.

El la siguiente imagen se ve el motivo para pensar que podría no faltar mucho. El punto rojo representa el momento actual. Y el verde es la traslación de ese punto al interglacial anterior.

Hay dos preguntas sobre el clima que son “las” preguntas. O ser capaces de predecir la meteorología del próximo decenio -o dos-, o ser capaces de predecir la próxima glaciación. O sea, saber planear los cultivos, y saber la duración de esta fase de paraíso de calorcillo. En eso es en lo que nos jugamos el bienestar, la riqueza, y hasta la vida.

Y los que no ven motivos para darle importancia al CO2 como factor conductor del clima, no piensan que el CO2 que emitimos tenga la fuerza climática suficiente como para evitar una glaciación. Con sus dudas, porque aunque probablemente se conoce la causa de las glaciaciones (los ciclos orbitales de Milankovitch), no se sabe el mecanismo que dispara ni la glaciación, ni la desglaciación.

Pero ahora acaban de publicar un estudio desde la Universidad de Gotemburgo, que enfoca el problema desde un punto de vista muy diferente. Por una parte acepta la ortodoxia actual absurda de la importancia del CO2 en el clima. Y por otra tiene la sensatez de no olvidar que el gran problema es la próxima glaciación. Con el siguiente argumento: Si la idea es que un aumento del CO2 en el aire producirá un gran calentamiento, habría que aceptar que una disminución produciría un gran enfriamiento. Y como el efecto del CO2 es logarítmico, la misma variación de CO2 produce mucho mayor efecto si es una disminución que si es un aumento.

Ejemplo de curva logarítmica:

Su tesis es buscar algo que amplifique el efecto orbital de los ciclos de Milankovitch, por sí mismo insuficiente para producir la glaciación. Y buscar algo que actúe a través de disminuir el CO2 en el aire, y con ello un enfriamiento. Para L.G. Franzén, F. Lindberg, V. Viklander y A. Walther, el mecanismo más verosímil de secuestro de CO2 es el crecimiento de turberas y cenagales, que son grandes secuestradores de CO2. Según su estudio, durante el interglacial, después de una explosión de crecimiento de la vegetación en latitudes medias / altas, se van formando turberas y lodazales con materia vegetal muerta, secuestrando grandes cantidades de CO2. Hasta que llega el momento en que han secuestrado tanto CO2 que se inicia la siguiente glaciación.

Este gráfico del estudio explica la idea:

Y acaban planteando algo que les va a molestar mucho a los alarmistas. Especialmente desde que está propuesto desde su misma lógica CO2-céntrica. Que la Pequeña Edad de Hielo (hacia 1600 – 1850), el período más frío del Holoceno o interglacial actual, suponía el inicio de la glaciación. Pero que la acción del hombre en dos fases frenó el proceso. La primera fase sería un aumento de las zonas dedicadas a la  agricultura y a la urbanización, eliminando muchas turberas y cenagales. Y la segunda, la industrialización y sus emisiones de CO2.

Precioso. El hombre, en vez de ser un pecador que destroza el mundo con su progreso, se convertiría en el ángel que lo ha librado de la espantosa glaciación. Y todo ello desde la misma lógica de los calentólogos. No hay ecolojeta que pueda soportar una herejía de tal calibre.

El estudio:

Fuente, WUWT:

Marod

Son las 17:00 hora local de Mejillones, un pequeño asentamiento marinero de la Segunda Región de la República de Chile reconvertido hoy a industrial y turístico según reza su leyenda municipal. Hace un instante el vocero del gobierno de Chile ha anunciado (por eso se llama vocero) la cancelación de la alerta de tsunami provocada por el reciente terremoto en Costa Rica.

Lo cierto es que no puedo evitar una sombra de irónico cinismo reflejada en mi rostro cuando pienso en lo extraños que somos los humanos. Todo lo que hemos avanzado en el conocimiento y dominio de la tecnología y el medio, y seguimos indefensos ante los eventos de gran escala.

No deja de tener su gracia que –cómo bárbaros galos de famosos tebeos – nuestro temor a que el cielo caiga sobre nuestras cabezas, nos derive irremediablemente en un sentimiento de responsabilidad de lo que le pasa al planeta o a sus diversos moradores. Hemos asistido estos días a las enconadas discusiones de unos y otros sobre las diversas amenazas masivas que se ciernen sobre nuestras cabezas. Sin entrar a valorar los intereses o los métodos de unos y otros (bastante se ha dicho ya) sí es cierto que parte del éxito de esta cuestión bebe de ese miedo ancestral que hoy, a mis exactamente 37 años, tengo más presente.

Somos unos animales, de la familia de los primates más en corto, en vez de aplicar esquemas de causas y efectos, aplicamos esquemas de pecado y culpa. Y claro, si aplicamos pecado-culpa, el tercer elemento es la penitencia (acto de contrición y propósito de enmienda). Y no es que no debamos hacer nada, no voy a tratar de eso en estas líneas. Tampoco sé que es lo que hay que hacer, sólo soy un simple primate asustado e indefenso por la magnitud de lo que me rodea.

Algunos opinan y predican lo que debemos hacer, lo que debe hacer la humanidad… cómo si la humanidad fuese su prima y viviera en Cuenca. Me maravilla la gente tan lista.

¿No intervenir? ¿La injerencia humana en el medio ambiente? Ni que el mundo estuviese recién fregado – ¡Niñoooo, no me pises lo fregao! – Somos parte del mundo, no podemos dejar de intervenir.

Pero siempre hay el eterno dedo acusador que nos señala que nuestra injerencia es perversa. No siempre. El gaviotín chico (Sterna lorata) es un ave marina en peligro de extinción, sólo quedan unas cuantas de éstas en el litoral de Perú y norte chileno. Parece ser que les hemos esquilmado sus anchoas y no tienen que comer, además no oculta sus huevos ni los cuida, y claro, son un festín para sus depredadores. Vamos, que el bicho en cuestión no posee una gran estrategia de superviviencia. Mejillones es una zona en plena explosión económica, hay mucha plata rodando por aquí por las minas: el cobre y el litio. Pues han montado una fundación de protección del gaviotín. Para protegerlo, en el fondo siempre hay buena gente dispuesta a salvar al resto de sus pecados. Pecado, culpa y penitencia… si está todo inventado, lleva más de dos mil años inventado.

¿Y qué pasa si extingue el gaviotín? Supongo que lo mismo que si extinguen los osos panda, no gran cosa. Yo, cómo sé más de leyes que de biología, no dejo de pensar en la colisión de derechos. Porque ya puestos a hacer acreedor de derechos a los gaviotines y gaviotinas, ¿Por qué no hacerlo también a la futura especie que ocuparía su nicho biológico? Porque quizá gracias a nuestra protección, no estamos dejando extinguirse a la especie… quizá ese fuera el plan de Gaia, que los que no se adapten deben desaparecer. Es tremendo, que despiadada es la madre naturaleza, parece la madrastra del cuento de Blancanieves. Es una cuestión moral,

¿Somos o no somos graciosos?.

No pretendo hacer un alegato antiecologista, sólo son pensamientos, reflexiones, preguntas sin respuesta, porque no la tengo, ni la pretendo. La respuesta, mi amigo, está flotando en el viento.

En el fondo lo que nos gusta es discutir, de lo que sea, pero discutir… para tener razón.

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