Es de cajón. El medio ambiente es cosa de ricos. Si tienes problemas económicos primarios, los arbolitos te importan lo que te importan. Nada. Y cuando se llega al nivel de los caprichos, adoramos incluso a los pajaritos y pececitos que no vemos. La URSS o la China maoista eran los mayores desastres ecológicos que se hayan conocido. Inevitable, puesto que no consiguieron sacar a sus poblaciones de los problemas económicos más básicos. USA, o los países europeos ricos, han mejorado sus bosques y ecología en relación muy directa a su bienestar económico.  Pero los listos de los ecolojetas lo que quieren es sistemas económicos dirigidos y quinquenales, al modo comunista. Que es, demostradamente, la receta ideal para ensuciar la naturaleza con la mayor eficacia.

Por ejemplo, en esta última encuesta Gallup respecto a la preocupación de la población USA por el medio ambiente se ve lo que cualquiera con dos dedos de frente podría saber sin necesidad de medirlo:

The health of the economy may also be a factor in reduced worry about environmental problems. Americans tend to give environmental concerns higher priority when the economy is healthy than when it is ailing, and in recent decades the U.S. economy was arguably its strongest in late 1999 and early 2000.
In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

gallup-calentamiento-global

Lo del Calentamiento Global Acojonante tiene guasa. El esfuerzo e inversión impresionantes que han hecho tanto los gobiernos como las multinacionales de la opinión y la religión laica, no tienen el menor reflejo en la opinión pública. La billonada que se han gastado, desde 1989, en meter miedo al personal con el “calentamiento global”, ha sido tirar el dinero. La preocupación que se refleja en la encuesta es exactamente igual que el primer año en el que preguntaron. 26 años de la mayor jamada de tarro que se ha visto en la historia, y todo lo que han conseguido es que la preocupación por el calentamiento global baje tres puntos porcentuales. Y es, de los problemas respecto al medio ambiente, el que preocupa menos. Podrían haber usado todo ese dinero inútil a problemas ambientales de verdad.

Y luego está el aspecto político. Tanto republicanos como demócratas han bajado su nivel de preocupación sobre todos los problemas del medio ambiente, excepto con el calentamiento global. En ese caso, entre republicanos el agobio ha bajado 16 puntos, mientras que entre los demócratas ha subido 4 puntos.

gallup-calentamiento-global-2

En resumen, los ecolojetas deben preocuparnos sólo hasta cierto punto. Sus políticas nos empobrecen. Pero según tienen éxito en la ruina, les vamos haciendo menos caso. O sea que el fenómeno tiene una retroalimentación negativa que le pone límite -o al menos freno- al mal que puede causar. Pero también tiene un punto límite -o de no retorno- en el que ocurre una transición de fase. Si consiguen llegar el nivel Cuba, o incluso posiblemente baste con el nivel Venezuela, la opinión de la gente ya no cuenta. Y se acaba el sensato freno de la retroalimentación negativa.

Fuentes:

WUWT: Climate FAIL: Gallup poll shows global warming concerns dead last

Gallup: In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

 

Es muy típico, pero aquí tenemos un ejemplo demasiado bueno para desperdiciarlo. Esa perversión del pensamiento, clásica en el ambiente ecologista, por el que visto que los humanos y su industria han causado destrozos en el medio ambiente, entonces cualquier actividad humana de un nivel superior al paleolítico es condenable y peligrosa. Por ejemplo, esta [–>] preciosidad de José Salver en Desde El Exilio.

En cuanto a lo que dices, insisto en que éste no es un problema de dos dimensiones, que es como os gusta presentarlo, sino de muchas. Quiero decir que no es un problema de “clima frío, clima caliente”, sino de “realidad nueva que lo altera todo”. Altera la atmósfera, la corteza terrestre, las corrientes, los vientos, la composición del suelo, los ecosistemas, el campo electromagnético, y mil detalles más: todo, todo y a la vez.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta que decir “realidad nueva que lo altera todo”, sin medir ninguna de las alteraciones, y si medir ninguno de los efectos imaginarios sobre el clima, es decir una nadería colosal.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que todos los estropicios (reales) que se te ocurran en el medio ambiente no tienen nada que ver con la película del clima. Bueno, tienen que ver en el sentido de recursos. En el sentido que los recursos que desperdiciemos a cuenta del clima son recursos de los que no disponemos para el medio ambiente.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que sí se trata de calor o frío. Si llegan unos que aseguran que las emisiones de CO2 van a producir un “calentamiento global”, puede que tengan razón, puede que estén diciendo una majadería, y caben muchos intermedios. Y la única fomra que tienes para saberlo es mirando, precisamente, si se produce calor o no se produce el calentamiento anunciado. Y comparándolo con lo que ocurría en otros momentos en los que no existía ese “factor nuevo que lo altera todo”. Normalmente a esto se le llama lógica, y es la base del pensamiento crítico (pensar, vaya), de la ciencia, e incluso del derecho.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si te preocupa el medio ambiente, y la biodiversidad, y eres aficionado a los animales, y tal vez especialmte a los grandes mamíferos y a nuestros primos antopomorfos, lo primero que observas es que el principal factor relacionado con su supervivencia es la pobreza o riqueza de la humanidad que tengan cerca. Por poner ejemplos fáciles, si quieres que sobrevivan los gorilas de montaña de Ruanda, o los bisontes de Montana, sólo conocemos un sistema que funcione. Y podemos imaginar otro. El sistema que funciona es que los humanos que viven cerca superen cierto nivel económico. El sistema que se puede imaginar es eliminar a los humanos en un radio suficiente. Pero ningún régimen político – económico conocido ha sido capaz de aplicar el sistema imaginario, mientras que algún régimen político – económico conocido sí ha sido capaz de crear el nivel suficiente de riqueza. Y es por eso que los bisontes de Montana tienen su continuidad bastante asegurada, y que los gorilas de Ruanda penden del hilo del dinero que les llega de fuera. Al final se llama recursos, y es lo que hace que en unos países la masa forestal aumente, Y en otros disminuya. Y en los que aumenta, no lo ha hecho precisamente por tu filosofía de la “prudencia paleolítica”.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si es cierta la teoría de que el hombre anatómicamente moderno acabó con la megafauna de Eurasia y América, provocando el cambio de la vegetación [–> ], entonces el impacto de eso en el medio ambiente -y en el clima- es muchísimo mayor que nada de lo que estemos haciendo ahora en la misma zona.

En resumen. Estás discutiendo con humo — al estilo de la religión. Sin mediciones y sin pruebas. Creando de la nada, absolutos. Como el pecado, el diablo, o el mal.

Regalo extra. Cuando los ecolos no razonan con el culo, juegan a hacer ciencia con datos torcidos. Aprovechando, siempre, el calentamiento global imaginario. Y “miden” cómo el habitat de las especies se traslada hacia mayor altitud para evitar ese terrible calor que dicen que hay. Solo que lo miden mal, y resulta que la especie que según sus muy científicos estudios se ha trasladado monte arriba, en realidad ahora vive en cotas más bajas que hace cien años.

Siempre ha sido evidente, pero no te sueles encontrar con una medición fácil. Una de las contradicciones más grotescas de nuestro tiempo. Salvo algunas excepciones dignas de un monumento, como Jim Steel, Bjorn Lomborg, o Patrick Moore, los ecologistas han comprado el cuento del Calentamiento Global Acojonante con gran entusiasmo. Al punto de ser el grupo más activista en apoyo de la alarma sin sentido. Y sin embargo, cuanta más alarma del clima menos atención al mendio ambiente.

Es de cajon, y es inevitable. Si conviertes el gas de la vida -y el alimento de las plantas- en el problema ambiental nº 1, los problemas reales del medio ambiente bajarán posiciones en la lista de prioridades. Y si ese problema imaginario que sitúas en el nº 1 lo conviertes en una obsesión maníaca, el resto de la lista tiende directamente a desaparecer.

Lo malo es que medirlo sería un trabajo largo y complicado. A menos que aproveches la afición en USA por la estadística, y uses la cuantificación temática de los Debates Sobre el Estado de la Unión de los últimos presidentes USA. Desde la popularización del cuento del cambio climático. Y resultan unas cifras tan claras que no dejan mucho margen al comentario:

Tema Clinton Bush Obama
Calentamiento global 4 2 11
Medio Ambiente 40 14 2

O en dibujito:

clima-contra-medio-ambiente

La lista completa (clic para fuente):

clima-y-medio-ambiente

El único efecto comprobado de las emisiones de CO2, hasta ahora, es un reverdecimiento del planeta. Pero el verderío odia el CO2. Son carbono-fóbicos. Así que se puede concluir que el verderío no ama en realidad lo verde, sino algo distinto … que no te dicen.

Respecto a lo que ha dicho Obama, nada como Pielke jr. señalando que está en directa contradicción con el IPCC:

Tal vez no haya mejor forma de acabar hoy que con una cita [–>] de Daniel Sarewitz:

Indeed, with climate change being blamed for almost everything these days, the one phenomenon that seems to have escaped the notice of scientists, environmentalists and the media alike is that, perhaps above all, climate change is making us stupid.

Viejecita

Plazaeme : Ya sabes lo que me cuestan los gráficos, por más que los intente destripar, una y otra vez.
Pero en cambio, cuando se ponen con las “medidas para el ahorro de energía”, en la edificación, por la cuenta que me trae, me entero a fondo.

Pues bien, en la revista Der Spiegel de esta semana, el artículo de portada va de aislar las casas para ahorrar energía.

https://magazin.spiegel.de/digital/?utm_source=spon&utm_campaign=centerpage#SP/2014/49/130630577

Por lo visto, os alemanes están que echan humo. Porque el cálculo es que el ahorro para cada vivienda, en energía será de unos 400 € anuales. Pero el coste de esas medidas, por vivienda, será de unos 20.000 €. ( se amortiza en unos 50 años ). Y es que además de cargarse las fachadas, es que las casas no van a tener buena ventilación, y se van a llenar de mohos tóxicos… Y creo que la ministro de medio ambiente, o así, ha hecho unas declaraciones diciendo que ella no piensa cumplir con esas medidas. Ya traje un artículo, también del Spiegel de hace como dos años, hablando de como los excesos en las medidas “verdes” se estaban cargando barrios enteros de Berlín…

Eso sí los del NYT, están encantados con las medidas de los alemanes. Y le llaman valiente a Merkel. Será valiente, pero también insensata…

¡ Manda Trillos !

El viejo artículo del que hablaba arriba:

http://www.spiegel.de/international/business/germany-s-environmental-protection-policies-fail-to-achieve-goals-a-821396.html

Tal vez la diferencia más notable entre el pensamiento mágico y el pensamiento racional sea la ausencia / presencia de mediciones. El pensamiento mágico funciona con absolutos.  Tal cosa es “mala”, o “buena”, y no hay mucho más que hablar. Y de medir, ya ni pensarlo.

Dentro del pensamiento mágico moderno, el producto más prodigioso es el “cambio”. Que, como mágico, es independiente de medición; pero tiene signo opuesto depende de dónde se trate. Las mismas personas suelen estar absoutamente convencidas que cuando de cuestiones sociales se trata, el bien es “el cambio”.  Hay que cambiar la sociedad, la política, la economía. Hacia dónde, no se sabe muy bien; la cuestión es “el cambio”. Pero en la naturaleza el principio es el contrario. El cambio es el mal. Por ejemplo, el cambio climático. Y nunca aceptarán la idea de que las mediciones pueden confirmar o desmentir lo que creemos. Porque lo que creemos, en el pensamiento mágico, es axiomático. Es una verdad evidente por sí misma.

La faena es que hay desaprensivos que insisten en tomar medidas. Por ejemplo esta en California.

Nota previa: California es posiblemente el sitio de la tierra con mayor obsesión por cambiar la sociedad y la economía (bueno) para evitar el cambio climático (malo). Y ahora unos desaprensivos han medido el efecto de un cambio climático real y observado en California. Con el estupefaciente resultado de que es muy difícil sostener que haya sido malo.

Vista rápida:

De nueve especies o conjuntos examinados, ocho han aumentado en densidad. Lo que quiere decir que hay más árboles en la Sierra Nevada de California. O un reverdecimiento. ¿Eso es malo? Pues es “cambio climático”.

Bueno, no todo ello. Los autores señalan que en las cotas más bajas de la sierra el principal motivo del reverdecimiento es un mejor control de los incendios forestales. Pero en el resto no. La mejoría viene del cambio climático (malo), o del aumento del CO2 (malísimo). O más probablemente de ambos. Lo explican Craig Idso y Pat Michaels en:

También hay otro estudio recién horneado que habla, no de árboles, sino de pajaritos; y no de California, sino del este en general de USA. El pensamiento mágico dice que el calentamiento global produce un traumático despazamiento de las especies hacia el norte. Las malditas mediciones indican que no ha ocurrido un desplazamiento, sino una colonización. Las especies han aumentado las áreas que habitan, extendiendo en promedio cada una su área unos 93 Km. hacia el norte. Pero sin abandonar la zona que ya usaban antes del “cambio climático”. Eso produce un mayor número de pájaros, al tiempo que una mayor variedad.

El “cambio climático” es malo (axioma) … siempre que no midas la maldad.  Cuando mides, te puede salir una “maldad negativa”.  Y es por eso que en el pensamiento mágico las mediciones están prohibidas. Imagina que te da por medir las exportaciones e importaciones de petróleo en Venezuela, y descubres que “el cambio” ha conseguido que un país con unas reservas de petróleo de las mayores del mundo se ha convertido en un importador neto. ¡Ay, los axiomas!

pitufilandia

Llego tarde a esta. Había leído a nuestra biólogo corresponsal del Ártico, Susan Crockford, sobre no sé qué majadería que dicen a cuenta de unas morsas en el Ártico. Pero es que no se puede estar a cada majadería, y de esta había pasado. Pero luego resulta que parece estar dando un bombazo en las teles.

35000-morsas-falta-de-hielo

¡Joé! No hace falta saber gran cosa para saber que las morsas no se pueden “quedar varadas”. En eso son como los perros -o lo humanos-. A veces nadan, a veces salen del agua. Pero no  se “quedan varados”.

Vale, ¿cual es el problema?

Que las 35.000 morsas se han reunido en el norte de Alaska porque el calentamiento global ha reducido el hielo. ¿Y cómo sabemos que no es una especie de “congreso de morsas”, y completamente natural?

Si los periodistas usaran Wikipedia antes de redactar, les meterían menos goles, y nosotros tal vez leeríamos algún periódico de vez en cuando.

Migration

The rest of the year (late summer and fall), walruses tend to form massive aggregations of tens of thousands of individuals on rocky beaches or outcrops. The migration between the ice and the beach can be long-distance and dramatic. In late spring and summer, for example, several hundred thousand Pacific walruses migrate from the Bering Sea into the Chukchi Sea through the relatively narrow Bering Strait.

http://en.wikipedia.org/wiki/Walrus#Migration

¡Coño! Resulta que los congresos de morsas es una tendencia natural suya, que lo hacen siempre en esta época, y lo hacen justo donde lo han hecho esta vez. ¿Será que esta vez el número es algo “sin precedentes”, y que de ahí viene la tontería de varadas?

Para eso necesitamos a la especialista de la biología del Ártico:

Y vemos que por ejemplo Fay y Kelly (1980) describen exactamente lo mismo, ocurrido en 1972, y 1978, cuando no había ni poco hielo, ni calentamientoo global. En 2014 hablan de 35000, y de eso mismo hablaban Fay y Kelly.

35000-morsas-articoNo tengo más tiempo hoy para majaderías. El que quiera enterarse de algo, y quiera superar el nivel Wikipedia que los periodistas no tienen, que lea a Crockford.

Por cierto. Como es de esperar, estos eventos son una fiesta gastronómica para los osos polares. Pero los periodistas tampoco parecen capaces de pensar eso.

Añadido posterior, como curiosidad.

35000-morsas-artico-pm

Añadido 2:

Ahora los periódicos no les preguntan a los científicos, sino que el CSIC da las noticias científicas de … ¡¡¡El Mundo!!! Lo ha descubierto @Sefuelix.

el-csic-y-las-35000-morsas-de-alaska-el-mundo

Es posible que este problema sea demasiado sutil para un cerebro ecologista. La “ultima oportunidad” es una idea ciertamente impactante, pero también es una pistola de un solo disparo. Porque si la “última oportunidad” -por ejemplo de salvar el planeta- fue en 2009, eso quiere decir que en 2009 nos podían acojonar a unos niveles más o menos insoportables. Y que a la vista del acojono tomamos la decisión que tomamos, que marcó nuestro futuro. Pero también quiere decir que en 2014 ya no tenemos que pensar más en aquella decisión, tomara la forma que tomara. Porque si en 2009 era la “última oportunidad”, en 2014 ya no queda oportunidad ninguna, ni hay que darle mas vueltas al asunto. ¿Es fácil de entender, no?

Pues no. O depende de quién. Para los ecolos es imposible de entender. Donna Laframboise, que siempre tiene un ojo crítico mirando ese mundo tan estrafalario, nos hace un buen relato de esa “última oportunidad” que nunca es última — porque siempre renace de sus propias cenizas:

Es mucho mejor verlo en su blog. Pero para hacer boca, le “robo” la parte de los titulares de las muchas imágenes que pone de ejemplo. De ejemplo de que 2009 era la “última oportunidad”.  Lo que debería de habernos dado la esperanza de que dejaran de dar el coñazo, una vez pasada la “última oportunidad”. Pero ya veremos que no.

la-ultima-oportunidad-de-salvar-el-planeta-2009

Pero seis años después de pasada la última oportunidad, y ante un evento igual -una de esas “cumbres del clima”-, resulta que reúnen a lo que parece la flor y nata de movimiento ecologista, para decirnos que 2015 puede ser la “última oportunidad” de salvar la civilización. Entonces, ¿están confesando que lo de 2009 era mentira? ¿No va a haber ningún periodista que les pregunte cuántas veces ocurre la “última oportunidad”?

En 2014 hay una nueva aparición de la ultima oportunidad de salvar el planeta, la civilización, la repanocha, y viene en una página entera de publicidad en el New York Times. Merece la pena reproducirla. La imagen es incómoda de leer, pero un clic lleva al PDF guardado por Donna.

la-ultima-oportunidad-de-salvar-el-planeta-2015

Dicen que llevamos “camino” de un calentamiento global de 4 a 6 grados centígrados. Lo que no dicen es que se trata de un camino imaginario, que de momento, y por lo que se conoce, no coincide con el camino que realmente llevamos.

Elijo un gráfico de Ed Hawkins, para que sea uno realizado por un alarmista del consenso y la caraba. Recogido de la página de Roger Pielke Jr. Clic para fuente.

camino-de-4-6-grados-calentamiento

Y luego podemos ver que el IPCC plantea muchos “caminos”. El que produce más calentamiento (imaginario) -que llaman RCP 8.5- no se lo creen ni los mismos alarmistas. Necesita seguir acelerando las emisiones de CO2 al menos durante 50 años más, a la misma tasa que hasta ahora. Y seguir creciendo con alegría después durante mucho tiempo. Y no contempla ningún avance tecnológico, ni ningún cambio energético — sea de combustible o sea de ahorro y eficiencia. Pero nadie cree que haya petróleo para tanto, ni ausencia total de mejoras.

Pongamos números. Camino | Calentamiento:

  • RCP 8.5 | 4º/siglo
  • RCP 6.0 | 2º/siglo
  • Realidad durante el “calentamiento global” | 1,5º/siglo

Pero en realidad sí hay una forma de entender esa frase mantra de “la última oportunidad”. Imaginemos que el “calentamiento global” sigue hasta -por ejemplo- 2025, igual de sifilítico que hasta ahora. Sin siquiera necesidad de prolongar “La Pausa” hasta entonces. Ed Hawkins nos lo dibujaría así, en comparación con los modelos del miedo:

ed-hawkins-en-2025-por-ejemplo

No es que un gráfico así sea posible en 2025; es que resulta extraordinariamente verosímil. Posiblemente la mejor apuesta, dentro de un juego en el que apostar es muy difícil. ¿Se entiende así por qué 2015 puede representar realmente una “última oportunidad”? Bien pudiera ser la “última oportunidad” de meter miedo con el clima, por decirlo con alguna crudeza.

Añadido posterior.

¿Alguien quiere verlo aun más allá? La misma idea, repitiendo el calentamiento de los últimos 32 años (lo que llaman “calentamiento global”) una y otra vez, hasta 2100.

calentamiento-global-camino-que-llevamos

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