Le telebasura debería de estar prohibida antes de los 16. O al menos, digamos “mal vista” — para no prohibir. No sé, como quien mira mal a un padre maltratador.

- ¿Cómo, que el padre de tu amigo Jaimito le enchufa a la telebasura? ¡Uuuuj!

Claro que se podría alegar que, por el mismo camino, también debería de estar “mal vista” la educación proporcionada por el estado. Sin embargo, no deja de ser más fácil sugerirle a un niño que los profesores son mayormente asnos, y están engañados, que hacer lo mismo con los dibujos animados. Son mucho menos sutiles los profes. No hay color. Y además, al estar delante se les puede hacer la pregunta que provoca el carraspeo nervioso automático. Ningún niño pierde esa señal. Sólo hace falta proporcionarle las pistas que conducen a la pregunta maldita.

Así que ojo. Viene Weather Boy!

weather-boy

Un tebeo telebasura dirigido a ayudar a los niños a “ver” los efectos del cambio climático (calentamiento global), de una forma nueva y excitante. ¿Será, por ejemplo, preguntando a la abuelita si en su juventud no hacía calor en verano? ¿Alguna incursión en literatura medieval que relate la colonización de Groenlandia, cuando hace calentamiento global, y la peste negra cuando hay enfriamiento global? ¡No, joé, que hablamos de la telebasura!

“En realidad todos somos responsables, todos nosotros que vivimos en Taiwan o en las otras naciones. Con la tasa a la que la tierra se está calentando, lenta pero sin pausa, década tras década, la gente sabe vagamente que está ocurriendo algo. Y por supuesto, todos se sienten tristes por los osos polares y la pérdida de los glaciares del Himalaya y Groenlandia. Sin embargo, esas situaciones no impactan nuestra vida diaria, así que la gente no siente que es urgente. Pero es urgente. Es por eso por lo que he decidido encontrar la manera de influir en la generación más joven de una forma que les permita ver la situación que van a encontrar las generaciones futuras, y la urgencia del asunto.”

¡Cómo han cambiado las cosas! Cuando yo iba a primaria (y no me dejaban ver dibujos animados) el término “urgente” era estrictamente incompatible con un tiempo que se mide en “generaciones futuras”. El futuro se tenía básicamente como algo que no se conoce. Especialmente en esa escala. Y nos enseñaban a intentar guiarnos por los datos, y no por la propaganda.

Datos:

* Los osos polares no están sufriendo. Ni mucho, ni poco, ni dada. Clic.

poblacion-osos-polares

* Himalaya:

* Y Groenlandia, ayer mismo. Por satélite. Clic.

groenlandia-satelite-julio-2014

Que yo sepa, todavía no se pueden cultivar todas las tierras que cultivavan los vikingos. Tienen “permafrost”.

Así que, querido lector -y padre irresponsable- ya te puedes ir haciendo una idea  de en qué manos dejas el descerebramiento de tu cachorro. A los profes asnos les puedes acojonar con noticias de la felicidad y bienestar de los osos polares en el presente, pero a Weather Boy!, ni de coña.

Antes se medía la cultura según la asimilación de los clásicos, en literatura, arte, filosofía e historia; y la asimilación de lo más señalado del conocimiento científico. Y saber razonar, y exponerlo. Esas cosas. Pero nadie había pensado en la posibilidad de valores negativos para medirlo. Se podía ser culto, o no culto, y todos sus intermedios. Ahora se puede ser, más abajo, anti-culto. Culto, medido en cifras negativas. Que básicamente deben de medir la exposición indefensa a la LOGSE y a la telebasura.

Tiene su paradoja la cosa. El ideal absoluto e incondicionado de la igualdad como el principal objetivo de la educación puede haber conseguido ampliar las diferencias, en lugar de reducirlas. Quien llegaba a la educación sin mucho aporte de casa, podía aprovechar más o menos del sistema educativo, y ese aprovechamiento sería su resultado. Pero no podía salir con menos de lo que había entrado. El mismo paciente, hoy, sin apenas defensas heredadas, es carne de cañón para alcanzar una medida cultural negativa. O sea, para salir peor de lo que entró. Los más privilegiados, con sus defensas, sacarán una cifra positiva. Y la diferencia entre cinco y cero es menor que -por ejemplo- entre cinco y menos dos.

Igual tenemos la generación más preparada de la historia de España … si no nos fijamos en el pequeño simbolito (llamado signo) que precede a la cifra que lo mide.

signoEl desinterés completo de los políticos españoles por los resultados medibles en educación es sencillamente acojonante. Basta ver lo que discuten cuando discuten de educación. Pero es peor cuando discuten los educadores:

Una investigación del Centro de Estudios Andaluces denuncia referencias incompletas a las mujeres y la diversidad de los pueblos y ibéricos en manuales de bachillerato que revelan un “predominio absoluto de la perspectiva político-institucional”. [-->] [-->]

La perspectiva política es  lo que les preocupa. También llamada descerebramiento de criaturas inermes. Y luego pasa lo que pasa.

el-mundo-suiza-ens-roba

Con agradecimiento a Avinareta, por la viñeta.

A menudo me mandan enlaces a artículos de José Mª de la Viña que tocan lo del “calentamiento global”. No sé muy bien si es para que lo conozca, o para que le discuta. Conocer, ya lo conocía, gracias. Y discutirle no tiene sentido en El Confidencial. Viñas se queda en el pdestal, sin bajar a la arena. Y si has puesto datos que refutan lo que dice en un comentario, nunca acusa recibo en los siguientes artículos. O no lee los comentarios, o le da igual ocho que ochenta; el sigue con su mantra. Así que el ejercicio no tiene sentido.

jm-de-la-vina-tiene-un-clima

Pero la gente insiste, y me sigue mandando las cosa de Viña. Como lo de arriba (clic). Algo habrá que hacer. Hacemos.

Nota: Prescindo del problema del ultraliberalismo y otros tontos – para Viña. No es mi problema, ni me importa. Me limitaré a señalar algún mantra manifiestamente falso, y alguna “talentada” de inteligencia manifiestamente sub-óptima.

Niegan cualquier responsabilidad humana por mucho que la ciencia demuestre, por activa y por pasiva, el origen antropogénico del aumento del CO2, que continúa acelerando de manera despiadada la velocidad de cambio del cambio climático, lo cual no es ninguna redundancia.

De hecho no niegan la posibilidad de alguna “responsabilidad humana”, no cuantificable, en algún porcentaje del minúsculo calentamiento de la segunda mitad del siglo XX (en el XXI no hay, de momento). El aumento antropogénico del CO2, bastante demostrado, no demuestra una despiadada aceleración del cambio climático, que simplemente no existe.

El dato más claro, por ser el más largo, es el de Central England Temperature (HadCet –>). Como lo que le interesa a Viña es el cambio, representamos el cambio en las temperaturas en vez de las temperaturas mismas. Cada punto es la regresión lineal (tendencia lineal) de los 30 años anteriores a ese punto.

cet-tendencia-30-anos-hasta-junio-2014

No solo es a serie de temperatura más larga y presumbiblemente de mayor calidad que tenemos. Como refleja básicamente los cambios de temperatura del Atlántico Norte, nos está diciendo lo que ha pasado en la España afectada por el Atlántico. Más o menos toda España. ¿Dónde está la “aceleración despiadada”? En la imaginación de Viñas, porque en la realidad no existe.

¿Quiere mirarlo Viñas con el nivel del mar? Jevrejeva et al 2014 [-->]. Ninguna aceleración (no digamos ya “despiadada”):

jevrejeva-desde-1900

 

¿Se refiere a los “extremos climáticos” que usan ahora – a falta de calentamiento? Es el IPCC el que dice que no hay evidencia de tal cosa:

Pero quien expone esto, o le pregunta a Viña (que nunca contesta) por la evidencia de la que saca una “aceleración despiadada”, o aun siquiera una aceleración del tipo que sea, resulta que es porque padece “la debilidad intelectual de quienes se resisten cerrilmente a pensar”.

Queridos lectores; ¿podéis hacer el favor de intentar empezar a comprender por qué no me molesto nunca en mencionar a un asno de tal calibre? ¿Qué es lo interesante de lo que pueda decir Viña? Mandadme vídeos de Viña bailando la conga. Seguro que es más instructivo.

Para llevar a cabo su política suicida de laissez-faire descerebrado, cuenta tal ideología con un exitoso grupo de lobbies arropados por un potentísimo grupo de comunicación a su servicio, hegemónico en el mundo anglosajón.

Seguramente Viña está queriendo decir, de una manera sutil e indirecta, que los salvaplanetas no tienen lobbies. Que la industria de las renovables no tiene lobbies. Que lo de “la tierra es del viento” es una frase que se le ocurrió al genio por casualidad. Algo así. Pero podía intentar ser mas claro. Los débiles mentales pillamos mal las sutilezas.

Colectivos que en su inconsciencia interesada se niegan a aceptar el abrumador consenso que existe entre los científicos de verdad ante tales hechos. Más de un 97% de los artículos científicos, procedentes de los más prestigiosos organismos de investigación y universidades de todo el mundo, certifican la autenticidad del acuciante problema climático con todos sus efectos secundarios, tantas veces narrados,

Habrá que suponer que es la “fortaleza intelectual” de Viña la que le permite llegar a conclusiones, sin necesidad de leer los estudios de los que viene el dato que proporciona. Lo que pasa es que la “fortaleza” le ha jugado una mala pasada. El estudio no dice, ni de lejos, lo que Viñas dice que dice. Por ejemplo, Scientific American cree que en ese estudio del 97% …

Los científicos examinaron 4,014 resumenes de estudios sobre cambio climático, y hallaron que el 97,2% asumen (assumed) que los humanos juegan un papel en el calentamiento global.

Humilde pregunta, desde la debilidad intelectual, a la fortaleza intelectual de Viñas. ¿Asumir es lo mismo que “certificar”? ¿”Un papel en el calentamiento” demuesta la existencia de un “acuciante problema”? ¿O acaso efectos secundarios?

Nota: El estudio de Cook asegura literalmente haber encontrado un 97% de apoyo (endorsement) a la idea IPCC de que los humanos son responsables de al menos la mitad del calentamiento global. Ojo, apoyo explícito … o implícito. Que se las trae. Pero Scientific American, sin duda intelectualment débil, sí ha leído el estudio. Al contrario que Viñas, cuya fortaleza intelectual le ahorra el trabajo. Por eso la revista no usa el “endorsed” del blablabla de Cook, sino el “assumed” que se desprende de los datos de Cook. Pero ni siquiera importa mucho, porque apoyar (endorse) no tiene que ver nada con “certificar”. Menos en el mundo de los superman intelectuales, claro.

Nota 2: Los climatólogos llamados “negacionistas” también asumen lo mismo.

El resumen es el de siempre. Llega el fenómeno de turno, observa un creciento acelerado del CO2, y como hay una teoría que dice que eso debería de provocar un crecimiento acelerado de la temperaura (y del nivel del mar, huracanes, etc), concluye que hay efectivamente un crecimiento acelerado de la temperatura (y del nivel del mar, huracanes, etc). Otros miran la temperatura (y el nivel del mar, huracanes, etc), en vez de mirar a la teoría. Y llegan a conclusiones contrarias. Para saber a cuál hay que llamarle “débil intelectual”, y a cuál “superman”, nada como preguntarle a Viña. Lo borda, el tío.

Fuente, El Confidencial.

Añadido: Avisado queda Supermán, por si quiere participar.

jm-de-la-vina-aviso

Steve McKintyre remata así su última entrada sobre las mentiras -documentalmente demostradas- de los autores de la payasada del 97% de consenso climático y la universidad que lo publicó.

Mientras escribía esta entrada, chateé un poco con Lucía acerca de la aparente ceguera de aquellos (p.e. Dan Kahan) que pontifican sobre la comunicación del clima (calentamiento global) para ver el efecto corrosivo que tiene la mentira sobre la confianza. Lucía contestaba en su estilo siempre contundente:

No entiendo que no vean que si la Universidad de Queensland miente (sobre el 97% de consenso), y los científicos del clima parecen pensar que eso está bien, el publico creerá que es probable que los científicos del clima mientan sobre otras cosas. Estamos viendo toneladas y toneladas y toneladas de documentos sobre “cómo comunicar”, pero ninguno señala lo evidente: Necesitamos que dejen de pillarnos mintiendo. Oh … hay una estrategia para que dejen de pillarnos: ¡Empecemos por no mentir!

Es curioso que haya gente (p.e. Dan Kahan) que parece convencida de que a los científicos hay que medirlos por un rasero diferente que a otros grupos humanos. Y no creo que sea sólo porque él mismo es científico (social –>). Lo cree mucha gente fuera de la academia. Por ejemplo, si Pepiño Blanco o Ángel Acebes (o Philip Morris, Coca-Cola, o Iberdrola) dicen que “tenemos un problema de comunicación”, la gente tiene una reacción  automática. Piensa: El problema al que se refiere es que sus mentiras no están colando. Ni siquiera necesitan conocer esas mentiras. El automatismo es más sencillo.

problema-de-comunicacion

La respuesta imposible de los de los “problemas de comunicación”, cuando no pueden negar la evidencia, suele ser del tipo de: Una mentira de unos pocos del grupo, sobre una sola cosa, no quiere decir que todo el grupo mienta todo el rato. Y eso es verdad, pero no es lo que importa. Lo que importa es que una sola mentira muy visible que ese grupo no solo no corrige, sino que la aplaude -hasta que desde fuera se les obliga a “corregir los problemas de comunicación”- le quita cualquier credibilidad a ese grupo.

Y cuando ya no hablamos de un caso concreto (97% de consenso), sino de un rosario constante en el tiempo (palo de hockey; trick to hide the decline; redefinir “peer-review; “la pausa” en el calentamiento; el sobrecalentamiento de los modelos climáticos; la inexistencia del “punto caliente” tropical; Peter Gleick “fabricando” documentos ajenos) la cosa no es que mejore precisamente.

Pero como hemos quedado que los científicos son mundo aparte, entonces hacemos gimnasia prodigiosa. ¡Con “ciencia”, sin ir más lejos!

Con una metáfora nada menos que de mecánica cuántica.

La estrategia es muy resultona. Si los científicos son un mundo aparte, en el que no son necesarias las reglas con las que nos regimos el resto de los humanos, quien quiera que se ligue a los científicos es también un mundo aparte. ¿Quién paga a los científicos?

- ¡Oiga, pero la ciencia se mueve mediante prueba experimental y método científico! Eso que describe no es posible.

- ¿Y dónde figura exactamente el “consenso” (de opinión) dentro de la prueba experimental y el método científico?

Seamos serios. Si el “conocimiento” de los científicos se basa en el consenso y en la autoridad (credibilidad), entonces son como el resto de los humanos, y:

problema-de-comunicacion

Es automático.

Los buenos profesores, antiguamente, solían decir: Si no sabes explicarlo bien es que no lo has entendido bien. ¿Y cuantás veces has leído estos años que la “ciencia del cambio climático” tiene “un problema de comunicación”? Los grandes físicos de la primera mitad del siglo XX (y los grandes físicos en general) tenían un solo problema. Demostrarlo, o no demostrarlo. Nadie les conoció nunca “problemas de comunicación”. No sé si me explico. ;)

Añadido: Un ejemplo de ayer del problema del ocultamiento / mentira en la “ciencia del calentamiento global”. Scientific American borrando comentarios del “Director de Impactos Climáticos” de la Universidad de Exeter (Richard Betts), en medio de una eliminación masiva de cometarios críticos (pero perfectamente legítimos).

Añadido 2. Nota: Que nadie confunda “problema de comunicación” con “problema de audiencia”. Los australianos que decubrieron el problema de la gastritis y de la úlcera, y tardaron más de 15 años en que “la ciencia” se diera cuenta de sus obvios resultados, no tenían un “problema de comunicación”. Tenían los congresos vetados por la industria farmaceutica, que es otra cosa muy distinta. Pero a los carbonófobos no son altavoces lo que les falta.

Es un poco deprimente tratar con trogloditas, cuando los trogloditas pertenecen a la parte supuestamente educada de la sociedad. O al menos, formada. Quiero decir que la educación está, precisamente, para civilizar al troglo que todos llevamos dentro. Y la depre viene de la confirmación de que la educación que usamos no está consiguiendo ese objetivo. Ni de lejos.

Ahora tenemos el caso de una gente muy ecologista y muy concienciada en la salvación del planeta, que ha parido un manifiesto que titulan Última Llamada. Lo de siempre. Estamos a dos minutos de la catástrofe, y la solución es il poverello d’Assisi. En este caso el tiempo es un lustro, y la pobreza no se consigue por el ejemplo del que la propone, sino por su imposición -a los demás- mediante leyes.  Pero aunque haya algunas diferencias menores, la idea es esencialmente la misma.

No es que sea una idea mala. Tiene sus virtudes, y resulta muy sugestiva. Digamos un contrapunto de perspectiva que nos puede hacer valorar mejor lo superfluo de muchos de nuestros anhelos. Y es muy bueno que haya poverelli d’Assisi para recordar esa perspectiva. Pero una cosa es recordarlo, participando en el siempre necesario debate público, y otra muy distinta es lo que hacen los fanáticos trogloditas (expresión redundante). Tratar de imponerlo, y tratar de eliminar el debate público.

Usan una técnica que ya hemos viso en muchos sitios ecolos, y en diversos blogs de los firmantes del manifiesto. Incluso en el blog mismo del manifiesto [-->]. Es -digamos- todo un estilo de marca de la casa. Casa Troglodita. Empiezan con moderación previa, lo que les permite seleccionar la crítica que aceptan. Pero seleccionar a escondidas, no les cuentan  a sus lectores que están seleccionando. Y así, el lector desavisado cree que hay una crítica abierta y decente, y cree que el crítico se ha quedado sin argumentos. Cuando lo que suele pasar es que el autor del blog contesta la crítica con algo especialmente farragoso y críptico -para que no se note mucho el “manzanas traigo”- y después de eso impide cualquier explicación ulterior del crítico. Pero sin avisar a sus lectores de lo que están haciendo. Trogloditismo en estado puro. En este caso, Antonio Turiel.

Vuestro humilde corresponsal trataba de entender cómo se conjugan dos alarmas de signo contrario. La alarma del calentamiento global a la IPCC, con la alarma de la imposibilidad del crecimiento económico. La primera la causa el exceso de quema de combustibles fósiles; y la segunda, la falta de combustibles fósiles. No es que sea totalmente imposible dejarse llevar por ambas alarmas al mismo tiempo. Pero necesita cierta gimnasia. Cierto punto intermedio en el que ambos contrarios consigan seguir siendo alarmantes.

La discusión(¿?) se puede ver en este enlace [-->]. Pero solo hasta que el troglodita de turno ejerce definitivamente de tal. Tan torpemente, que suprime el comentario en el que se analizan sus números, pero se olvida de suprimir también una corrección posterior a uno de esos números. Con lo que queda una corrección a un comentario que no existe. Geniales, los troglos.

Pongo la captura de pantalla al final, para no distraer el relato. Tampoco es lo más interesante este caso de censura especialmente tonta, donde el engaño a los lectores queda tan a la vista. Allá ellos. Lo interesante es hacer el ejercicio que Antonio Turiel impide que se lleve a cabo en el sitio de su artículo.  Ver cómo se compaginan la alarma IPCC con la alarma Turiel. Un ejercicio que debería de haber hecho él mismo, si firma dos alarmas en principio contradictorias. ¿No le preocupa la posible contradicción? ¿No siente la obligación de explicarlo? ¿Censura cualquier intento de análisis del asunto? Pues lo analizamos aquí.

El IPCC plantea el futuro en base a distintos escenarios. Cada escenario representa unas emisiones futuras diferentes. Los nombres son fáciles aunque suenen raro. RCP (Representative Concentration Pathways – Desarrollos de Concentraciones Representativas), y un número que indica el calentamiento expresado en vatios por metro cuadrado.

  • RCP 8.5: Emisiones altas, probablemente exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 6: Emisiones altas no exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 4.5: Emisiones bajas, con políticas climáticas.
  • RCP 2.6: Emisiones más bajas, con políticas climáticas severas. También le llaman “de pico y declive”.

Y conviene recordar que todos estos escenarios del IPCC tienen lugar con crecimiento económico.

ipcc-rcps-crecimiento

Antonio Turiel proporciona unas cifras — cuando se le pide que compare su escenario apocalíptico de falta de combustibles con los escenarios del IPCC. Para hacernos una idea de cuánto calentamiento se puede esperar con su “peak oil”. No lo pone precisamente fácil. Usa unidades distintas que el IPCC, y da emisiones acumuladas, en vez de dar o bien concentración de CO2, o directamente temperatura. Pero se puede traducir. Y queda así, usando unidades iguales:

  • RCP 2.6: 660 GtC (Escenario más bajo del IPCC)
  • RCP 4.5: 1.100 GtC (Segundo escenario más bajo del IPCC)
  • Turiel (bajo): 450 GtC
  • Turiel (alto): 1.078 GtC
  • Turiel (medio) 764 GtC

La primera sorpresa es el margen que usa. Contempla unas reservas que varían en un factor de casi 2,5. La cifra baja de Turiel supone solo el 67% de las emisiones más bajas del IPCC. La más alta es casi igual a la del siguiente escenario del IPCC. Abarca más que dos escenarios IPCC.

Si usamos la cifra media de Turiel (que supone un 25% del camino que hay de RCP 2.6 a RCP 4.5) y la ponemos en el gráfico típico [viene de Nature -->], queda así:

antonio-turiel-y-escenarios-rcp

 

Que significa que el IPCC contempla escenarios entre 1ºC y 4,2ºC de calentamiento sobre la temperatura actual (usando los márgenes, sería de 0ºC a 5ºC). Con crecimiento económico. Y el “escenario no crecimiento” de Antonio Turiel sería un calentamiento de 1,3ºC, aplicando la teoría del IPCC. (Usando márgenes como los del IPCC, sería de 0,2ºC a 2,2ºC).

¿Nos está planteando Turiel un problema de temperatura tipo genocidio? Muy dudosamente. 1,3ºC por encima de la temperatura actual son 2ºC por encima de la temperatura que llaman “preindustrial”. Como si solo hubiera una “temperatura preindustrial”. Y esa es justamente la frontera que han establecido arbitrariamente como objetivo a no pasar. Con la diferencia de que en los escenarios IPCC, para lograr no pasar de ese calentamiento hacen falta una serie de “políticas climáticas” basadas en unos impuestos terroríficos, y en el escenario Turiel eso lo produce amablemente la naturaleza. Sin necesidad de intervención de ningún gobierno. Y con la diferencia de que las mismas emisiones ocurren con crecimiento (X3 en los próximos 90 años) para el IPCC, y con “imposibilidad” de crecimiento, según la Última Llamada del genocidio al que no se le conocen cadáveres.

Y este es el asunto del que Antonio Turiel se niega rotundamente a hablar, con la disculpa de un prodigioso ejercicio, según el cual vuestro humilde corresponsal está lleno de malas intenciones, y se dedica a “marear la perdiz”. Pues vale; tal vez me gusten las perdices mareadas. Solo que quería saber cuánto calentamiento puede producir (según tesis IPCC) el consumo sin restricciones políticas de los combustibles fósiles que nos quedan. Según Turiel y los de Última Llamada.

1,3ºC. Salvo que me corrijan. Que es una opción que siempre hay que contemplar. Pero es muy difícil en el caso de que los proponentes de la alarma sean perfectos troglos que impiden las conversaciones. Sin conversación, no hay corrección posible. Hay locos aullando a la luna.

En resumen. Como era perfectamente lógico desde el principio, cuantos menos combustibles fósiles queden a nuestra disposición, menos calentamiento global se puede esperar con la tesis carbono-fóbica del IPCC. Y no tiene mucho sentido vender el fin de la civilización basándose en dos problemas contrapuestos entre sí. Lo contrario, en cambio, sí puede ser cierto. Los dos problemas imaginarios pueden ser no-problemas al mismo tiempo. El IPCC puede estar equivocado, como cada vez tiene más pinta, y la escasez de combustibles puede no ser ni tan inminente, ni tan insuperable como quiere soñar Turiel.

Captura de pantalla de la “censura a la carta” especialmente idiota. El comentario completo que Turiel no deja vean sus lectores está copiado [aquí -->]. Es lo mismo que se dice en esta entrada.

antonio-turiel-censura

Y para ver otros ejemplos de censuras turolianas, puede servir esta a Ecléctikus:

Ni caso. A partir de aquí son gráficos para enlazar desde otras conversaciones.

rcps-energia-cercimiento

A veces aparecen puntos de sensatez en la ciencia del calentamiento global. Pero no los vas a ver reflejados ni en la tele ni en tu periódico favorito. Una pena, porque es la única forma de tener el consuelo de comprobar que el sentido común también funciona en lo del clima, lo msimo que en cualquier parte fuera de la mecánica cuántica.

Tampoco hay que pensar mucho para darse cuenta de algo huele a podrido si te dicen que va a haber X calentamiento, el calentamiento no aparece, y luego te largan como excusa que es que el calentamiento se lo comió el mar. Puede ser, claro. Cuando no conoces un sistema, casi cualquier cosa puede ser. Pero esas disculpas “ad hoc” hay que cogerlas con pinzas, porque son exactamente lo mismo que el marido diciendo “esto no es lo que parece, querida”, para explicar la presencia de una amante desnuda en la cama del matrimonio.

 

he-sido-infiel

Era alucinante. La tempeatura del planeta se mide en condiciones más o menos aceptables en el aire -a cierta altura- desde 1979, y en el borde superficial de los océanos -desde 1981-. Ambos con satélites. Y el calentamiento que se ha medido ahí es como la mitad del calentamiento que debería de haber habido según la teoría del IPCC. Y nada en los últimos 15 años. ¿Dónde está el calor del calentamiento global? Si falta la mitad, la teoría tiene un problema. Muy serio. Y cuanto más dure “la pausa”, más serio el problema.

Es casi de libro saber la respuesta. No es lo que parece, querida. El calor está, o donde no lo medimos, o donde las mediciones son tan chungas que cualquier cosa puede valer. ¡En el mar! Y nos chupamos  el dedo.

Miden la temperatura de los océanos, más o menos decentemente, desde el año 2003. Hasta 2.000 metros de profundidad (con mayor frecuencia hasta los 700). Y el “más o menos decentemente” tiene cifra: 3.000 boyas. No es difícil hacerse una idea de la calidad que le exigen a una medición así, si se piensa que pretenden medir un calentamiento en el orden de la milésima de grado centígrado al año. Unas centésimas en unas cuantas décadas.

No es broma. Siempre dan la medida en unas unidades que no te dicen nada. Porrillones de julios. Pero si lo traduces a grados centígrados, como hizo Lucía Liljegren en este gráfico, el resultado es 0,09ºC en los últimos 50 años, para la capa de 0 a 2.000 metros.

lucia-liljegren-calor-del-mar-en-temperatura

¿Y cómo lo medían antes de 2.003, y esas 3.000 boyas? ¡Ah!, con termómetros y cables desde algunos barcos. Acojonante.

Y luego se han buscado otra disculpa más, también en el mar. ¡El calor está mas abajo, donde no se mide! Por debajo de los 2.000 metros. Ahí se ha escondido el calentamiento global. O la mitad de él.

Pero resulta que se acaba de publicar un estudio, con nuevas mediciones, que pone esas disculpas muy en cuestión. Y no tanto porque te vayas a creer esta medición más que las anteriores, sino porque tiene la decencia de señalar lo obvio. No tenemos un sistema de medición capaz de decir nada al respecto.

Viene de investigadores del MIT y de Harvard.

La figura clave (18) es esta:

wunsch-heimbach-2014-f18

- Según esto, el calentamiento global no se habría escondido en el fondo del mar. Mide un ligero enfriamiento en lugar de calentamiento. Pero yo tampoco me fiaría de esta medición más que de las anteriores.

- Respecto al calentamiento en la capa superior, sí mide un calentamiento entre 0 y 700 metros, pero dice que es mucho menos que en las mediciones anteriores.

- Sobre “la pausa” en el calentamiento, señala que las incertidumbres hacen imposible saber si la explicación es que el calor se está yendo al mar durante ese período.

Resumiendo. Que el -puedo explicarlo, querida-, son palabras. Pero no están basadas en ninguna realidad medible. Nullius in verba.

Estos resultados difieren de otras estimaciones (ni siquiera les llama “mediciones”) en detalle y en valores numéricos, pero probablemente no es posible determinar si alguna es correcta, con los datos existentes.

Citemos a la siempre sensata Judith Curry:

El fondo del asunto es este, que repito de la entrada previa sobre Ocean heat content uncertainties:

Contando todo, yo no veo un argumento muy convincente sobre el secuestro del calentamiento en el mar.

Fuentes:

 

Es que se la trae lo de los alarmistas. Por una parte nos aseguran que si seguimos quemando combustibles fósiles como fuente de energía vamos a provocar tanto calentamiento que acabaremos con la civilización. Y una masacre en la biodiversidad. La solución es eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. Vale, Flannagan.

Y por otra parte nos hacen una Última Llamada [-->] [-->], porque no nos quedan suficientes combustibles fósiles como para seguir creciendo, y mantener la civilización. Con lo que la solución vuelve a ser eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. ¡Y olé! Porque hay que ser torero para sostener las dos cosas al mismo tiempo.

Vamos a echar un ojo a eso. A cuánto CO2 imaginario usa el IPCC para achicharrar el mundo con sus modelos. Y si ese CO2 indica unos recursos como para seguir creciendo, o indica un lento genocidio que ha empezado ya, por falta de posibilidad de crecer.

Cuando da sus “proyecciones”, el IPCC usa lo que llama distintos “escenarios”. Que llevan unos nombre muy crípticos. No hace falta recordarlos. Basta saber que el más alto es lo que consideran “business as usual”. O sea, no hacer nada por reducir las emisiones, y dejar que la industria emita lo que necesite, según sean las condiciones económicas. Los otros tres escenarios son para distintas políticas de reducción de emisones. No nos importan ahora; se trata de qué crecimiento en el uso de energía plantea el IPCC. Y crecimiento en el uso de energía normalmente quiere decir crecimiento económico. Van mucho de la mano.

Esto es lo que plantea el último informe del IPCC:

ipcc-concentracion-co2-escenarios

 

La cifra es clara. Plantea que sin hacer nada, sin “políticas climáticas”, llegaríamos en 2.150 a 1.450 ppm de CO2 en el aire. Parece como crecer. Y parece mucho. ¿Lo es? ¿Como se compara con el crecimiento que tenemos ahora, y que desde ya mismo no puede continuar porque se agotan los combustibles fósiles?

Esta es la curva del crecimiento acelerado del CO2, desde que se mide en Mauna-Loa (1950), prolongada hasta el año 2.150. Se añade la referencia de lo que plantea el IPCC como “business as usual”.

ipcc-concentraciones-co2-imaginarias

Es evidente que los alarmistas del IPCC plantean para el próximo siglo y pico un crecimiento de las emisiones (y por tanto, económico) muy superior al creciemiento que ha habido en los últimos 60 años. Mientras que los alarmistas del “peak oil” aseguran, no solo que no puede haber el crecimiento imaginado por el IPCC, sino ni siquiera un crecimiento como el de los últimos 60 años. Su concentración de CO2 quedaría muy por debajo, por falta de combustibles. Tal vez entre 500 y 600 ppm, en vez de 900 -de seguir el crecimeinto actual-, o las 1450 ppm del crecimiento imaginado por el IPCC.  Por tanto, los alarmistas del “peak oil”” son estrictos “negacionistas” de la teoría del IPCC.

Pero la cosa tiene más guasa. Hemos mirado sólo hasta el año 2.150. Hay científicos que se han molestado en continuar las proyecciones de los mismos modelos del IPCC hasta el año 2.300 [-->]. Esta:

ipcc-concentraciones-co2-escenariosSi hacemos el mismo ejercicio de compararlo con la aceleración actual del crecimiento hasta 2.300, tenemos este gráfico:

concentracion-co2-proyectada-2300

Esta vez coinciden. En cerca de 2.000 ppm de CO2 en el aire. Lo que quiere decir que están planteando el mismo crecimiento de los últimos 60 años (la misma aceleración en el cremiento) duranto los próximos … ¡300 años!

¿Y si los alarmistas del “peak oil” son tan negacionistas del calentamiemto global, por qué no les insultan también a ellos? ¿Por qué no les llaman “criminales contra la humanidad”, y piden cárcel y todo eso? Yo creo que es fácil. Porque los dos proponen la misma solución, para problemas contrarios. Eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico de pobreza generalizada. Son “negacionistas” entre sí, desde el punto de vista del problema imaginario; pero en cambio son “hermanos de sangre” desde el punto de vista de la solución — por otra parte bien real, y ya llevada a cabo con espectacular eficacia por el Khmer Rouge.

¿De estos alarmistas, puede tener razón alguno de los dos, ya que no la pueden tener los dos? El especialista David Rutledge señalaba en el blog de Judith Curry:

La quema de carbón del IPCC es enorme. Dos veces las reservas hasta 2.100, y siete veces las reservas hasta 2.500. El carbón domina tanto que no es una exageración decir que los programas del IPCC y de la investigación del cambio climático dependen de esta quema masiva de carbón para su existencia.  Sin la amenaza del carbón tendrían que cerrar el chiringuito, y la financiación de sus programas caería a una pequeña fracción de lo que se gasta actualmente. [-->]

Del escenario que le parece más verosímil entre los que usa el IPCC (solo que por cambio obligado económicamente de fuentes de energía, en vez de políticamente), parece apuntar a una estabilización hacia las 500 ppm de CO2. (A mi me suena a poco). Por comparar, en los invernaderos más tecnificados enriquecen el aire hasta las 1.500 ppm de CO2 para tener contentas a las plantas.  Y no es que no estén contentas con más CO2 que ese. Sí lo están, pero parece que ya no merece tanto la pena el gasto. Ese nivel de CO2 de Rutledge sería como doblar el CO2 “preindustrial”. Y eso provocaría un aumento de temperatura media global …

  • Para el IPCC (teoría / especulación pura) entre 0,8ºC y 3,8ºC más que ahora.
  • Para los modelos IPCC contreñidos por las últimas observaciones, y el efecto de “la pausa” reciente en el calentamiento, alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para Guy Callendar (el padre de la criatura en 1938), alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para los climatólogos “escépticos”, como 0,5ºC más que ahora.

Menos la parte alta del rango completamente especulativo del IPCC, ese tipo de calentamienntos son mucho más una bendición que un problema. Por el ligero calentamiento, que sería sobre todo en las partes de la tierra donde se congelan de frío, y por la fertilización del CO2 a todo el mundo vegetal.

Añadido anecdótico:

Turiel (el padre de la Última Llamada) rebate un artículo en contra del manifiesto que apareció en Politikon. He aprovechado para contarle estas cuitas. Está en moderación. En el blog de Turiel sé que se limitaría a censurarlo. Pero en este otro no tengo práctica. Lo dejo aquí, porsi. Para que conste.

 

Hola. Hay varios argumentos que no entiendo. Pero prefiero leerlo con más calma una segunda vez. Pero hay uno que sí parece claro e inmediato. Da la impresión de que el manifiesto se apoya en la idea del IPCC para mencionar el problema del cambio climático. Y Ortega lo hace expresamente, con aplauso de autor de esta entrada. Pero es muy fácil mirar la idea que tiene el IPCC de un escenario “business as usal” (sin “política climática”).

No sé si se puede poner aquí una imagen directamente. Si no, repito el enlace a continuación:

ipcc-concentracion-co2-escenarios
Concentración CO2 / escenarios IPCC

Si prolongamos hasta 2.150 la curva de Keeling (aceleración del CO2 en los últimos 60 años), no se llega ni de lejos a esa proyección del IPCC. En vez de alcanzar 1.450 ppm de CO2 en el aire, se queda en 875 ppm. Quiero decir que toda la idea del CO2 en un escenario “business as usual” (y con ello, más de la mitad de la alarma), parece que es completamente incompatible con lo que sugiere este manifiesto.

Si uno busca prolongaciones de los mismos modelos IPCC hasta el año 2.300, el problema no mejora. Esas “prolongaciones” no vienen en el informe del IPCC, creo recordar, pero las han hecho otros equipos nada dudosos, y se encuentran fácil. Y esos modelos plantean una <i>curva de Keeling</i> hasta el año 2.300. Es decir, la misma aceleracion en emisión de CO2 que en los últimos 60 años. Un genocidio tan lento que no es solo que ahora no produzca cadáveres, sino que tampoco los contempla en los próximos 300 años.

¿Se podría pensar que el manifiesto “Última Llamada” es de lo más “negacionista” del calentamiento global que se pueda encontrar? (“Negacionista” es terminología de la gente del IPCC, y del manifiesto; no mía). ¿O lo he leído mal, y la idea es que el fin de la civilización va a venir por un encareciento del petróleo exclusivamente, pero no de la energía. Dudoso, porque el manifiesto no cita el petróleo, sino la energía. Y al liberar todo ese CO2 del IPCC se produce un crecimiento inenarrable de uso de energía.

En resumen, la pregunta sería:  ¿Cómo compaginan los autores del manifiesto el CO2 necesario para producir la alarma del clima, con la escasez de recursos energéticos necesaria para producir la alarma de la falta de crecimiento? Yo no puedo verlo.

Gracias.

Slds.

turiel-y-sus-genocidios

turiel-emplazado

Elimina el impuesto a las emisiones de carbono (quieren decir dióxido de carbono – CO2). A 25 dólares australianos por tonelada, debía de ser el país que las tenía más altas.

¡Qué envidia de país! En las elecciones discuten cosas de verdad. La decisión entre dos políticas opuestas, ambas posibles. Y el que gana las elecciones, lo cumple. Que es para lo que se supone que está la política, y no para limitarte a cambiar al mamón de Zapatero por el mamón de Rajoy. Y no para quedarte muy contento porque han ganado “los míos”, sin que luego te importe lo que hagan. Por ejemplo, lo mismo que los “no míos”.

Yo creo que simbólicamente tiene mucho valor. Como se trata de un cuento chino, los partidarios de la carbono-manía no pueden presentar gran cosa en el apartado de argumentos. Y el de evidencias mejor lo olvidamos. Así que su gran baza era un “consenso” imaginario, cuya falsa existencia solo se podía mantener a base de que ningún crítico pueda decir ni pío. Si fuerzas el silencio de la postura contraria (insultos, amenazas, pérdida del trabajo), solo se oye una postura, y aparentemente hay un consenso. Y como hay un consenso, no hay más que hablar.

En Australia mucha gente ha dado el callo. Científicos, políticos, periodistas y blogueros. Es la hora de recordarles. Y agradecerles su ingrato esfuerzo. Porque han hecho visible que sí hay discusión, y disenso. Científico, y político. Y que discutir cuánto se paga, y en qué se gasta, es la discusión esencial de la política.

Por eso Abbott, el candidato conservador, llevó la eliminación del impuesto a las emisiones de CO2 como uno de sus tres puntos fuertes en su programa. Los otros dos eran, equilibrar el presupuesto, y reforzar la frontera marítima para detener la invasión de inmigración ilegal. Y con eso programa desbancó a la coalición de laboristas y verdes.

Pudo haber ganado, o no. Puede tener razón, o no. Pero la política es eso, y no esto.

El caso es que ya tenemos un país que le ha sacado un dedo al IPCC, y se lo ha metido en todo el centro de la llaga. El siguiente debería de ser Canadá. Ya repudió el acuerdo de Kyoto. También tiene una cuota notable de científicos periodistas y blogueros dando guerra. Aunque el gobierno, de momento, parece seguir más un juego de “sí, pero, no, pero si”.  Todo el mundo sabe lo que piensa, pero medio disimula. Y todavía no se ha decidio a hacerle la peineta definitiva al IPCC.

 

Calculan que el ahorro en la factura de energía va a ser 550 dólares asutralianos por familia y año. Pero váyase usted a fiar de esos cálculos.

Enlaces:

Es viejo, de 2011, pero se me había pasado. Clic para original.

nasa-clen-energy

 

Se trata de una célula de producción de electricidad desarrollada por el Jet Propulsion Laboratory (NASA) y la Universidad del Sur de California – Los Ángeles. Usa metanol como combustible, y lo consideran energía limpia, no contaminante, porque sus únicos subproductos son agua y CO2.

This novel fuel cell technology uses liquid methanol as a fuel to produce electrical energy, and does not require any fuel processing. Pure water and carbon dioxide are the only byproducts of the fuel cell, and no pollutants are emitted.

Puede ser que quede gente normal en el JPL. Puede que el CO2 sea contaminante si lo emites tú, y no contaminante si lo emiten los chismes de la NASA. Cosas más sorprendentes se han visto.

Esta noticia es típica del problema que representa el cuento del calentamiento gobal. Que no es el calentamiento mismo, minúsculo y muy probablemente beneficioso, sino los efectos secundarios del cuento. Si toda nuestra energía -mental y económica- en pro de la limpieza y cuidado de la naturaleza, se dirige al “problema” equivocado, quiere decir que estamos dejando abiertos todos los huecos para que los problemas de verdad metan goles a placer. Por ejemplo, si le llamas “contaminación” al gas de la vida (el CO2), y dices que va a traer el fin del mundo como lo conocemos, la consecuencia inmediata es que te dejas de preocupar por la contaminación de verdad. O por la sobre-pesca, que puede ser igual de perjudicial.

Willis Eschenbach nos trae en WUWT [-->] este estudio, recién publicado, sobre la salud de los arrecifes de coral del Caribe.

Desde hace tiempo se ha considerado que el cambio climático es el principal culpable de la degradación del coral. Aunque supone una amenaza seria por poder hacer los océanos más ácidos y provocar el blanqueamiento del coral, este estudio muestra que la clave del declive del coral en esta región ha sido la disminución del pez loro y de los erizos de mar — los principales pastadores o ramoneadores (come-hierbas, vaya) del área.

Los alarmistas del clima hacen en este asunto el habitual razonamiento de bombero torero. Hay un calentamiento (minúsculo) y un aumento del CO2 (real). El CO2 produce acidificación en el agua. Es imaginable (pero no bien medido) que el CO2 y el calor sienten mal al coral. (Y también es imaginable lo contrario, con mediciones -igualmente malas- en sentido contrario). Luego la pérdida de buena parte de coral en el Caribe se debe a nuestras emisiones de CO2.

Y así, de paso, nos olvidamos de los pequeños detalles que puede observar cualquiera que pase por los arrecifes de coral del mundo, y observe. Por ejemplo, que en las zonas deshabitadas -o incluso simplemente no “turistizadas” ni industrializadas- el coral no parece tener el menor problema. A pesar de convivir con el mismo CO2, y el mismo “calentamiento global”.

Reefs protected from overfishing, as well as other threats such as excessive coastal pollution, tourism and coastal development, are more resilient to pressures from climate change, according to the authors.

Eso está dicho de una forma bastante retorcida. No es estrictamente mentira, pero sí es muy engañoso. Porque los arrecifes que no padecen sobre-pesca, ni contaminación, ni “desarrollo” costero, no es que sean “más resistentes” al cambio climático; es que ni siquiera se han enterado. No hay ningún motivo para pensar que se estén “resistiendo” al cambio climático, y no -por ejemplo- “disfrutando” de él.

Los autores del estudio, que han recopilado datos de otros expertos en 90 sitios a lo largo de todo el Caribe, lo dicen bastante rotundamente:

La fascinante del cambio climático es que resulta una excusa para no hacer nada (con el coral).

Y se podría hacer, si nos dejamos de chorradas.

Fuentes de la noticia:

Los cafres intelectuales se distinguen fácil. Usan trampas. Por ejemplo, un argumento es válido sólo si les favorece. Los cafres intelectuales zafios son lo mismo, pero sin tener el detalle de disimular. En el ejemplo anterior, no sólo el argumento vale exclusivamente si les favorece, sino que además usan y rechazan un mismo argumento, en la misma discusión,  dependiendo de que  resultado les vaya gustando, o no.

Todos hemos oído mil veces que la disminución del hielo marino demostraba que “la pausa” en el calentamiento global no era real. Sí, se veía en la temperatura global media de superficie (aire y agua), pero la pérdida de hielo marino “demostraba” que seguía habiendo calentamiento en el sistema. Digamos que era el argumento del doble termómetro. Uno directo; con las garitas meteorológicas y los satélites que calculan la temperatura. Y otro indirecto -pero no menos válido- a través  del hielo.

Era una imbecilidad demasiado obvia. De carcajada. Cuando te ponen un gin&tonic en el bar, viene con hielo. Y el hielo va desapareciendo, poco a poco, sin que suba la temperatura del bar. Ha habido un calentamiento, desde la nevera hasta el vaso en la barra. Pero ya no hay más calentamiento, y sin embargo el hielo sigue desapareciendo. El equilibrio lleva un tiempo.

Nada; no había manera. Los sospechosos habituales eran incapaces de digerir una idea tan simple. No lo entendían ni los científicos del clima a la IPCC, ni los políticos tipo Al Gore, ni los periodistas de El Mundo.

Pero hete aquí que las cosas del clima cambian. Es lo que tiene el clima; que cambia. Y ahora el hielo marino se ha recuperado.

no-calentamiento-hielo-marino-global

El hielo “demuestra” que no hay calentamiento global. O no hay desde -por ejemplo- 1991, o 1997. Ese es el resultado del argumento … -el hielo marino demuestra que el calentamiento continúa-. Y ya siento, pero el resultado actual indica exactamente lo contrario. Lo que quiere decir que los cafres intelectuales zafios van a rechazar ahora el argumento que, hasta ahora, adoraban.

Nos lo trae el amigo Haddock:

Es acojonante, pero parece como si nos hubiéramos olvidado de pensar. Si los alarmistas quieren impresionar con su conocimiento, lo que tienen que hacer es explicar que el calentamiento global provoca un aumento del hielo … antes de que lo produzca. Si me pronostican la cosa mas sorprendente (como el calentamiento produciendo hielo), acabo por escuchar si veo que ocurre. Y escucho con mucho interés y atención. Pero si me lo explican despues de que ya haya ocurrido, y encima antes decían justo lo contrario, es lo mismo que si bailan la conga. Palabrería. Charlatanería.

Pues esto, que también es muy fácil, tampoco lo entienden los científicos del IPCC, los políticos del orbe (quitando Australia y Canadá), y los periodistas de El Mundo.

Es obvio por qué necesitan el argumento de autoridad. ¡Lo dice el IPCC, la, la, la! Es la forma fácil de poder ser cafres intelectuales zafios, y que cuele. Al menos, para algunos.

Fuente de los datos de la gráfica. Cryosphere Today, Universidad de Illinois:

Nos habíamos quedado aquí:

Hay un curioso manto de silencio en la blogosfera, que a mi me suena a la calma tórrida que anuncia la tormenta. Ninguno de los blogs de referencia ha abierto la boca -hasta donde yo he visto- pero se nota que la peña está al loro.

Por entonces llevaba un par de entradas hablando de la nueva teoría. Sin dar ningún detalle matemático, ni código, ni leches. Y contestando alguna crítica, desde la superioridad de tener mejores conocimientos sobre la teoria que sus críticos. Claro, no te jode. Si no proporcionas los datos y procedimientos, sabes más por cojones.

Pasaron unos días. Ahora ya va por siete entradas. Y los críticos habían pasado de seguir interviniendo. Salvo para pedir que entregara los malditos datos. Hasta que a Archibald -otro “solarista”- se le ha ocurrido hacer una entrada en WUWT sobre el asunto. Es del 29 de junio, pero yo he estado un poco “ausente” estos dias. Y veo que se ha montado la marimorena. ¡700 comentarios! Y una discusión -digamos- calentita.

 

Y el chise está en los comentarios, claro. La bronca. Para el que se le haga largo, resumo.

Lo que ya dijimos antes del argumento circular. Si partes de que la pequeña variación del sol (input) *tiene* que notarse en la temperatura global media (output), entonces, si no se nota, resulta que *tiene* que haber algún prodigio contrarrestando lo que debía de notarse y no se ve. Y contrarrestándolo con bastante exactitud. Y de ahí le sale a Evans su fantasía del “notch filter”, con un retraso de igual tamaño que el ciclo solar. A ese efecto le llamamos “fuerza X”, y nos dan el premio Nobel. Como fantasía, acojonante.

El problema es que la asunción (el output tiene que reflejar el input más o menos linealmente) no está garantizada en el sistema climático. Y lo gracioso es que se trata de la misma asunción de los alarmistas, cambiando de input.

Es posible que se pueda decir en descargo de Evans que se trata de un ejercicio teórico válido. Si parto de la misma asunción sobre el sistema que los alarmistas, y le busco una solución alternativa a lo que observamos, les hago la puñeta. El sol explica mejor que el CO2 lo que podemos ver y medir. Pero hay, que yo haya visto, tres escollos gordos. Tres conejos de la chistera.

1. Usa una “radiación solar total” (su input principal) muy discutible. Lo mismo que los alarmistas se sacan de la gorra las amplificaciones al efecto del CO2 que necesitan para inventarse un problema.

2. Se saca de la gorra otro input que tiene toda la pinta de “ad hoc”: El supuesto efecto de las pruebas nucleares sobre la temperatura global durante los años que duraron. Supuesto por Evans, vaya. Completamente equivalente al efecto de los aerosoles de los alarmistas. O sea, cosas que pueden ser, que incluso tienen algún soporte teórico, pero que nadie ha medido, ni se sabe cuantificar.

3. Otros posibles “tuneos” que no se pueden saber mientras no presente los malditos cálculos y procedimientos.

A todo eso hay que añadir que el argumento circular tiene una solución no circular. Si los ciclos de unos once años de variación en lo que emite el sol no se pueden ver en la temperatura, no quiere decir que haya una fuerza x de sentido contrario contrarrestándolos, sino que quiere decir que no se notan. Que el sistema los “digiere”. Que es un sistema autorregulado, con vaivenes; como tantos y tantos que se ven en la naturaleza. De la misma manera que digiere el (por otra parte también pequeño) efecto del CO2.

¿Más resumido todavía? Se podría decir así. Si yo fuera hombre de fe en lugar de escéptico descreído, me costaría menos creer en la vaina del CO2 que en la vaina de Evans. Porque tiene menos saltos mortales. Sí, tiene demasiados para tomárselo en serio, pero yo creo que son menos.

Nota: Esta discusión sí ha demostrado una cosa. Que al menos la mitad de los “escépticos del clima” son escépticos de verdad. Y entre los que publican, probablemente más. Los alarmistas les acusaban de pillar acríticamente todo lo que les conviene. Y aquí se ha visto que no es así.

Nota 2: Dudo mucho que se pueda concluir de lo de Evans que el ciclo solar efectivamente no aparece en la temperatura. Cuando lo presente completo, y se estudie, se verá. Pero si fuera fiable, sería un dato muy a favor de Lindzen, Spencer, Christy, y otros climatólogos “escépticos”. No habría una relación lineal entre forzamiento y temperatura en el sistema climático, y los modelos alarmistas tendrían la (falta de) utilidad que imaginábamos. Como el de Evans.

Los comunicadores de la calentología llevan mucho tiempo tratando de digerir un dilema que se les atasca. ¿Cuál es el fallo? Esto es, ¿después de todo lo que hemos hecho y conseguido, especialmente un 97% de consenso científico, como es posible que haya un porcentaje tan grande de la población que todavía no está aterrorizada? ¿Cómo puede haber todavía resistencia a aceptar la necesidad de una “acción climática”?

Están absolutamente convencidos de que para estas alturas se debería de estar discutiendo sobre las mejores soluciones del problema, pero de ningún modo estar discutiendo todavía sobre si hay un problema que atender. No lo entienden. Son incapaces. Y aplican dos vías principales para tratar de digerirlo. Digamos dos escuelas de pensamiento.

1) Es un problema de cantidad de comunicación.

Se montan una película, según la cual los medios de comunicación están distorsionando la realidad del consenso científico, y a la gente no le llega esa verdad. Esto ocurre porque “la derecha” es muy poderosa y con muchos recursos (Big Oil y tal), y tiene comprados a muchos medios de comunicación. Consiguen introducir en la sociedad una desinformación masiva, y de ahí el problema.

Se conoce que a esta parte de los calentólogos no se les ha ocurrido medir lo que producen los medios de comunicación. O bien piensan que para producir un consenso social hace falta un 100% de comunicación “verdadera”, anulando toda discrepancia.

2) Es un problema de polarización.

El grupo más sutil entre los calentólogos se ha molestado al menos en medir lo que producen los medios de comunicación. Y observan que es imposible tener mayor “cantidad de información” a favor, sin caer en un totalitarismo sin ninguna libertad de expresión. Algunos expresan directamente que el sistema democrático es incapaz de resolver un problema como este. Y lo explican en el sentido de que al estar “politizado” el problema (o tener una “polarización cultural”), la gente se enquista, y no hay salida.

Un ejemplo muy bueno entre los más sutiles de los sutiles podría ser Kahan:

Se ha molestado en medir que la gente sí sabe que una gran mayoría (consenso) de científicos del clima creen en el cuento del Calentamiento Global Acojonante.

Overwhelming majorities of both Republicans and Democrats are convinced that “climate scientists believe” that  CO2 emissions cause the temperature of the atmosphere to go up—probably the most basic fact scientific proposition about climate change.

In addition, overwhelming majorities of both Republicans and Democrats think that “climate scientists believe” that human-caused climate change poses all manner of danger to people and the environment.

…/…

If there is already a strong, bi-partisan disposition to view climate science as saying “we are in deep shit trouble, folks,” then “messaging” that doesn’t tell people anything they don’t already know.

La negrita (en “both”) es de Kahan. El subrayado (en “believe”) es mío.

Y concluye, con lógica impecable, que el problema no es “vender consenso”. Ya está vendido, y comprado. No insistan. También es muy lógico que piense que el objetivo principal es separar el cuento del Calentamiento  Global Acojonante del conflicto de estatus o identidad cultural (progres o conservadores, vaya).

Disentangling climate science from cultural status conflict must be the key objective.

Pero no dice cómo se puede llevar a cabo esa separación. Ni siquiera da ningún motivo para creer que se pueda llevar a cabo. Ni explica de dónde viene, a pesar de tenerlo justo delante de la nariz:

Is there any alternative interpretation of these data?

Sure!

Someone could say, reasonably, that asking people what they think “climate scientists believe” is different from measuring whether those people themselves believe what they climate scientists have concluded.

Exacto. Pero Kahan cree que el problema viene de que hay un “conflicto cultural” (conservadores / progres), y que eso produce el problema de que los conservadores no se crean lo que científicos “creen”. Esa “creencia” concreta de los científicos afectaría a su identidad o estatus cultural (conservador). Pero puede estar confundiendo el origen de la discrepancia, o del “conflicto culltural”. ¿Por qué no va a ser una discrepancia mucho más de fondo? No sobre si el calentamiento global es un problema o un cuento, sino sobre la diferencia entre especulación (creer) y conocimiento (saber). Sobre el valor de un consenso de opinión en ciencia, o su total falta de valor.

En realidad esa es la discusión de fondo en el asunto del calentamiento global. Los calentólogos se basan en considerar “la mejor evidencia disponible”. Y están sinceramente convencidos de que ese es todo el problema. Por ejemplo, Kahan mismo:

Climate skeptics (or the ones who are acting in good faith, and I fully believe that includes the vast majority of ordinary people — 50% of them pretty much — in our society who say they don’t believe in AGW or accept that it poses significant risks to human wellbeing) believe that their position on climate change is based on the best available scientific evidence — just as I believe mine is!

Por eso le dan tanto importancia a un consenso. Porque, a falta de otra cosa, un “consenso científico” es la mejor evidencia disponible. Y no salen de ahí. No ven más problema que obtener “la mejor evidencia disponible”.

Pero es que este es justamente el “conflicto cultural” que Kahan no entiende. Que para otros -no necesariamente conservadores, pero porcentualmente sí más conservadores- no se trata de cuál es “la mejor evidencia posible”, sino de si esa evidencia es suficiente para considerarla “conocimiento” (y no especulación), sea o no sea la “mejor disponible”.

Everyone is constrained to recognize the best available scientific evidence.

No, todo el mundo debería juzgar el valor de la mejor evidencia disponible. Porque en la Edad Media, la “mejor evidencia disponible” era que el mundo estaba lleno de brujas. Pero Kahan no tiene, ni siquiera le interesa, un sistema de medir la calidad o seguridad de un supuesto conocimiento. Hace -por ejemplo en el último enlace- toda una gimnasia, para que una serie de aspectos cualitativos como “observación disciplinada e inferencia” sean suficientes. De medirlo (cuantitivo) , ni hablemos. Pero la historia de la humanidad está llena de “conocimientos” derivados de una observación disciplinada e inferencia … ¡que estaban completamente equivocados!

Esta claro por qué no le dan importancia a las predicciones.¿Para qué queremos predicciones, si ya tenemos una “mejor evidencia disponible”? Tiene razón; eso es un “conflicto cultural”.

El Ártico La Antártida está que se sale batiendo récords de hielo. En este caso la noticia que se está viendo se trata de récord de anomalía, o medido sobre la media de los 30 primeros años de mediciones.

El gráfico habitual (clic para ampliar, actualizado):

hielo-antartico-record-2014

Es posible que quede más claro si vemos medias anuales, y para 2014 usamos los últimos 365 días:

hielo-antartico-record-2014-anual

Hasta el año pasado el hielo marino del sur estaba creciendo despacito. Ahora parece que ya no es con tanta parsimonia. Desgraciadamente, porque el frío no es bueno. Las grandes masas de hielo tienden a ser desiertos biológicos. O casi.

Pero también se ve lo mismo si usamos medidas absolutas, y medias anuales. Con la cifra de los últimos 365 días para 2014.

hielo-antartico-record-2014-anual-abs

Para visualizar mejor lo de la anomalía, otro gráfico de Cryosphere Today [-->]

hielo-antartico-record-2014-anomalia

hielo-antartico-record-2014-ciclo

El otro “nuevo” récord que se acaba de batir es curiosillo. El de mes más caliente de la historia en USA. Pero lo ha batido … ¡julio de 1936! Y es que las temperaturas del pasado van cambiando, según se les ocurren modos mejores de ajustarlas, corregirlas, homogeneizarlas y liofilizarlas. Normalmente cambian en el sentido de mostrar mayor calentamiento reciente. Esto es, subiendo las modernas y bajando las antiguas. Pero esta vez ha salida rana la operación.

Clic en la imagen para el artículo de WUWT en el que se explica. Pero en el gráfico se ven los cambios que han ido dando esas temperaturas según pasa el tiempo.

WSJ_July2012_temps

 

¿Hay algún motivo racional para cambiar las temperaturas del pasado? No suena muy serio, pero sí lo hay. Las estaciones meteorológicas de las que salen los datos nunca estuvieron pensadas para medir la “temperatura media global”. Las circunstancias de cada estación son diferentes de las demás. Datos que faltan; datos mal escritos; cambios en el entorno físico; cambios en los instrumentos (del intrumento mismo, y de su posición); zonas sin termómetros. Entonces, para homogeneizar todo eso, necesitan un “modelo” o “clima regional” de referencia. Una “estructura climática” de referencia en la zona. Pero nuevos datos actuales (y supuestamente mejores y más completos), cambian esa “estructura climática”. Y al cambiar lo que sirve de referencia para la homogeneización, lógicamente cambian los ajustes que se han de aplicar a las temperaturas para que tengan un sentido “global”.

¿Parece poco serio? Lo es. Pero es el resultado inevitable de usar un intrumento para lo que jamás estuvo pensado.

Ver actualización al final.

sherlock-holmes-en-navacerrada

Un cuelgue lo de las temperaturas de Navacerrada. Por una parte está muy bien para el cuento del calentamiento global. Una gozada pensar que un termómetro en el medio de la península, y posiblemente el más aislado de “contaminación térmica” humana, no muestre el menor calentamiento durante toda la serie de sus datos (1941 – presente).

navacerrada-temperatura-giss

Los datos los pillo del intituto GISS de la NASA [-->], y están entre los que usan para crear su serie de temperatura global. El GISS es el que los pone más a mano. Pero ayer, al buscar fotos de la estación de Navacerrada para la actualización del calentamiento global en España [-->], me encontré con una sorpresa curiosa:

¿¿¿Mander???

Este es uno de los principales resultados del trabajo ‘Una mirada al clima’, elaborado por un grupo de once alumnos de cuarto curso de ESO del instituto Giner de los Ríos, que hace unos días presentaron las conclusiones de su investigación en un encuentro de jóvenes de varios países europeos celebrado en Poitiers (Francia).

El informe que estos estudiantes han realizado a partir de los datos que el Instituto Nacional de Meteorología ha recogido entre los años 1951 y 2007 en el Observatorio del puerto de Navacerrada (1.830 metros de altitud), arroja conclusiones de sumo interés teniendo en cuenta la teoría del cambio climático que maneja la comunidad científica, y sobre todo, el documento ‘Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia’ que el Ministerio de Medio Ambiente hizo público el año pasado con el fin de alertar sobre los posibles efectos del cambio climático y las medidas que es preciso adoptar para contribuir a frenarlo.

¡¡¡Jooorl!!! ¿Tan tiernos, y ya les enseñan los “tricks to hide the decline” de la calentología? ¿No les van a enseñar que mentir está feo? ¿O me está engañando a mi el GISS? Habrá que averiguarlo. Ya he escrito al instituto, preguntando o por los datos del estudio, o por el email del profesor en cuestión.

Pero, ya con la mosca detrás de la oreja, había que intentar algo para  que deje de picar. Encontrar los datos de AEMET para esa estación me ha resultado imposible. Y un montón de tiempo perdido. También he preguntado a los que se ma ha ocurrido que podrían saber dónde estaban, y nada. Pero me he acordado de que BEST (Berkeley Earth Surface Temperature) está muy bien documentado, y he tirado por ahí. Da los datos “crudos” y con sus ajustes. En principio, en Navacerrada, que parece especialmente cuidada y de calidad, los prefiero crudos. ¿Que dice BEST de Navacerrada?

Cosas raras [-->].

  • Los datos crudos de BEST dan un calentamiento de a 0,8ºC por siglo. Los de GISS, menos de 0,1º.
  • Los datos cocinados, les dan un calentamiento de 0,55ºC por siglo.

De los problemas más habituales, no tiene ninguno.

  • No hay movimientos en la estación.
  • No tiene pérdidas (falta de datos)  en la serie. GISS sí tiene, aunque pocas.
  • No tiene cambios en la forma de lecturas (momento de observación).

Sí tiene, para BEST, “saltos empíricas”. Que parecen ser desvíos respecto de lo que esperan por los otros termómetros regionales. Y a través de eso deducen que las temperaturas al principio de la serie (1941 – 1948) son demasiado altas.

Eso podría cambiar la serie de que no tenga tendencia (ni calentamiento ni enfriamiento) para GISS (+0,04º siglo), a un pequeño calentamiento para BEST (+0,55º siglo). Si se acepta la idea del “salto empírico”.

Pero la gran sorpresa son los datos sin cocinar. La diferencia con GISS. Lo más fácil, compararlos en dibujito. Medias anuales, que si no, no se ve ni taba.

navacerrada-temperatura-giss-y-best

He señalado en rojo unos años / datos de BEST, para poner los datos completos de ambos a continuación.

Si el número está en rojo, es que hay diferencia. Si no, son iguales (en +/- 0,1). Sirven de años de ejemplo del origen de las diferencias. Casi todos los datos son calcados. Cuando hay diferencia, la mayor parte de las veces viene de una de dos situaciones. O es un cambio de signo con la misma cifra (por ejemplo de +1,6º a -1,6º, en enero del 46), o es un dato que GISS no tiene (y dice 999.9) y que BEST saca de un sitio diferente.

Por ejemplo

  • Año 1945: (diferencia año: 0.49)

GISS: 999.9; 3.7; 5.4; 9.1; 9.2; 14.7; 16.7; 14.6; 15.5; 9.6; 4.4; 2.2; Año: 8.81

BEST: 6.5; 3.7; 5.4; 9.1; 9.2; 14.7; 16.7; 14.6; 15.5; 9.6; 4.4; 2.2; Año: 9.30

  • Año 1946: (diferencia año: -0.62)

GISS: 1.6; 3.9; 1.5; 3.4; 4.5; 12.0; 17.6; 15.5; 12.9; 8.4; 2.1; 2.2; Año: 7.13

BEST: -1.6; 3.9; 1.5; 3.4; 4.5; 12.0; 17.6; 15.6; 12.9; 8.4; 2.2; -2.2; Año: 6.51

  • Año 1952: (diferencia año: -1.97)

GISS: 3.5; 1.9; 4.2; 3.0; 7.0; 13.1; 999.9; 999.9; 9.3; 7.5; 2.5; 0.3: Año: 7.09

BEST: -3.3; -1.9; 4.2; 3.0; 7.0; 13.1; 5.5; 14.3; 9.3; 7.5; 2.5; 0.3: Año: 5,12

  • Año 1956: (diferencia año: -1.82)

GISS: 0.2; 999.9; 2.3; 1.3; 7.2; 11.2; 14.3; 15.5; 10.3; 6.1; 0.1; 1.7; Año: 6.02

BEST: -1.6; -7.7; 2.0; 1.3; 6.6; 10,9; 14.2; 14.3; 10.7; 6.8; -0,9; 1.0; Año: 4.20

  • Año 1972: (diferencia año: -1.43)

GISS: 4.0; 2.6; 1.3; 0.2; 4.3; 10.6; 15.4; 14.2; 7.9; 4.8; 2.8; 0.7; Año: 5.69

BEST: -4.0; -2.6; -1.3; 0.2; 4.3; 10.6; 15.4; 14.2; 7.9; 4.8; 2.8; -0.7; Año: 4.26

No es fácil de digerir. Por ejemplo, ese -7,7ºC de BEST de febrero de 1956 es como cuatro grados más bajo que el siguiente, en cualquiera de las dos series. Pero ese no viene de un cambio de signo, sino de un dato faltante en GISS. Por otra parte, los cambios de signo más parecen errores de GISS. Si se mira la tabla de datos [-->], se ve que no hay ni una sola cifra negativa antes de 1993, y muchas después. Pero la época fría (para ambas) es hacia 1970 – 1975. No tiene sentido.

Intentaré llamar a la estación de Navacerrada, por ver si consigo los datos sin intermediarios. Pero la pinta es que, mientras tanto, ese cuento de Navacerrada que tanto nos gusta va a salir un poco chungo.

Manda cojones. Siempre me ha parecido una guarrería lo de los datos de los que salen las series de temperatura global, y los he evitado. ¿Pare eso tenemos satélites, no? Y total, el Calentamiento Global Acojonante empieza casi exactamente cuando empiezan las mediciones de satélites. Ya nos basta con eso. Pero tenía que llegar Navacerrada (versión GISS). La estación adorada. Un cuento tan hermoso para cualquier escéptico de pro. Y se comprueba, así sea con la menor de las catas, que los datos parecen ser la guarrada que se presumía. Y nos quedamos sin eso tan oportuno de que el presuntamente mejor termómetro de la península no muestra el menor calentamiento durante toda la serie de sus datos (1941 – presente). Era -muy probablemente- mentira.

Lo que no se ve por ningún sitio es lo del Instituto Giner de los Ríos de Segovia. Ese calentamiento de grado y medio. A ver si nos explican cómo se hace.

Nota: GISS, a juzgar por lo que pone en la web, da datos “homogeneizados”. De BEST he usado los que llama “sin ajustar”. Y sin embargo, coinciden como en un 90% (a ojo, sin medir).

Actualización:

 Al final me ha pasado Haddock unos datos que parecen originales de AEMET, y ya está muy claro todo.

GISS está mal. Tiene números negativos pasados a positivos al principio de la serie.

BEST está bastante bien. Tendencia 0,8º/ siglo es correcta.

El estudio del insitituto de Segovia empieza la serie más tarde, con datos correctos, y de ahí la tendencia tan alta.

Revisando cosas me he encontrado con esta entrada del año pasado:

Como acababa con los datos (anuales) de 2012, se me ha ocurrido actualizarlo. Y con los datos de 2013, el titular quedaría:

Ya son 20 años sin “calentamiento global” en España. El mismo gráfico, hoy, es:

calentamiento-global-espana-20-anos-sin

Es casi seguro que no has visto el dato puesto así en ningún periódico ni televisión. En cambio, es muy probable que te hayan mostrado cosas como esta:

calentamiento-global-espana-20-anos-sin-alarmista

Aunque normalmente no encontrarás una explicación de que esa acojonante flecha roja no tiene la menor capacidad predictiva. En realidad te lo podrían mostrar con una curva que se adapta mucho mejor a los datos, y que tiene exactamente la misma falta de capacidad de predicción. Como esta:

calentamiento-global-espana-20-anos-sin-esceptico

También podemos actualizar otro gráfico que solemos poner, y que parece interesante. Contexto. AEMET, por lo menos que yo encuentre sin gran esfuerzo, sólo da los datos desde 1961. Que si pensamos en la idea cada vez más generalizada de unos ciclos en el clima de unos 60 – 70 años, se queda muy corto. Sería necesario medirlo por lo menos desde hacia 1940 o 1945. Y como yo no voy a molestarme en hacer por el morro la operación que tendría que hacer AEMET, una forma fácil de hacerse una idea es elegir entre las estaciones de la península cuyos datos proporciona el GISS [-->], que sean rurales (menos de 10.000 habitantes) para que no estén afectados por el crecimiento de una ciudad alrededor del termómetro, y que tengan datos continuos desde al menos 1945 y sin cambios de emplazamiento o de entorno en la estación. Cuanto más larga la serie, mejor.

En la península, el GISS solo tiene una estación que cumpla esas condiciones. Pero parece que las cumple de sobra.

navacerrada-meteo-3

navacerrada-meteo-2

navacerrada-meteo-4

navacerrada-meteo-1

Es el Observatorio Meteorológico de Navacerrada, o del alto de los Cogorros [-->], con datos prácticamente completos desde 1945, y mantenido por profesionales desde entonces.

La idea es sobreponer los datos de España con los de Navacerrada. Para llegar más atrás. Y para ver la diferencia que hace al medir un período más largo.

calentamiento-global-navacerrada-y-espana

Si miramos lo de los últimos 20 años sin “calentamiento global” en Navacerrada, no podemos, porque justo el GISS no da los datos de 1994, 95 y 96.  Son los únicos que faltan. Pero con 17 años, desde 1997, también da una línea completamente plana. Exactamente igual que para España si tomamos los mismos 17 años.

navacerrada-calentamiento-global-17-anos

espana-calentamiento-global-17-anos

En cambio, comparando España y Navacerrada desde 1961 (los datos enteros para España), el calentamiento es sensiblemente superior para la media AEMET de España que para sólo Navacerrada. Como el doble.

navacerrada-y-espana-calentamiento-global-comparado

En todo caso el mensaje es claro. Si usamos una estación excelente como Navacerrada, la diferencia entre medir el calentamiento desde 1961, o medirlo desde 1941, pasa de un calentamiento a razón de menos de una décima de grado por siglo (desde 1941), a otro de una tasa de casi grado y medio por siglo (desde 1961). ¿A alguien le extraña que AEMET se haya atascado dando datos desde 1961? Nos extraña tan poco como que no nos diga que el “calentamiento global” no se nota en España desde hace 20 años. Habría que mirarlo, pero igual son los 20 años de menos “cambio climático”, desde Viriato. O por ahí. Con todo ese CO2 encima, tú. ¡Hay que hacer algo, pero ya!

Y este es el cuento.

 

 

 

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