Es muy sabido que el principal efecto del cambio climático no tiene nada que ver con ningún calentamiento; extremos climáticos; huracanes; sequías; inundaciones; ni vainas. Pero eso no quiere decir que no exista. ¡Vaya que si existe! Hace imbécil a la gente. O a un número suficiente de gente como para suponer un problema muy gordo.

Por ejemplo, si preguntas qué porcentaje de científicos cree en el Calentamiento Global Acojonante, los imbéciles responden sin pestañear: ¡97%! Los inteligentes (queda alguno) contestarían: ¿Qué quieres decir con “científicos” (¿todos, una especialidad?) y qué quieres decir con Calentamiento Global Acojonante? Y es que debe ser duro eso de ser inteligente. Con lo fácil que resulta decir: ¡97%! Chúpate esa.

El problema es que lo del 97% es mentira. Sale de un estudio que no se sostiene, llevado a cabo (mal) por gente activista y no preparada para hacerlo. Ya hemos hablado demasiado de ello [–>]. Pero podemos aprovechar ejemplos más recientes -y más normales- para hacernos una idea. Pew acaba de hacer una encuesta que lo toca indirectamente. Quiere ver la distancia entre la opinión de los científicos y el público en diferentes temas. Para la opinión de los científicos encarga esa parte de la encuesta a la American Association for the Advancement of Science (AAAS).  Clic.

pew-public-scientists

Y aquí empiezan los problemas de la idiotización producida por el “cambio climático” (será “cambio cerebral”).

1. Sale un 87% de científicos que opinan que el cambio climático es “mayormente” causado por las actividades humanas. No es un 97%. Pero es que la “mayor parte” de un cambio muy pequeño, e indistinguible de cambios similares del pasado, de ningún modo implica Cambio Climático Acojonante. De ese 87%, unos pensaran que sí es acojonante, otros que no, y otros que ni sí ni no.

2. Habla de “actividades humanas”. Pero es que hay muchas actividades humanas que tienen influencia en el clima. Por ejemplo construir pantanos, poner regadíos, talar los bosques, hacer ciudades, tirar hollín al aire; en fin, un montón. Y una vez más, de ese 87% una parte estará pensando en el CO2. Pero otra parte estará pensando en otras cosas; o en un mix.

Y ninguno de ellos sabe nada sobre el futuro. Ese es el motivo de recurrir a la “opinión” de los científicos, en lugar de a las “pruebas” de los científicos — que no hay. Normalmente no dices que la evolución de las especies o la relatividad son fiables porque los científicos tienen un consenso de opinión, sino porque crees que tienen pruebas suficientes, y demostrada capacidad de predicción.

Otra encuesta a científicos posterior a la payasada del 97%, y algo más seria, es la de Verheggen et al [–>]. Pretende ser un apoyo cerrado al llamado “consenso”, pero los números no tienen nada de cerrados.

verheggen-2014-fig2

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (los 1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

Pero seguimos con el mismo problema. O la mitad del mismo. Porque opinar (no saber) que la mitad del calentamiento global reciente, o más, es causado por los gases de efecto invernadero, no quiere decir automáticamente que el calentamiento global sea acojonante. En realidad del estudio se deduce que solo el 63% piensa que es de preocupar (o fuerte) [–>].

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Bueno, y siempre hay que contar que lo de Verheggen, siendo más serio que la payasada del 97%, también tiene sus cosas [–>]

Resumiendo. ¿Cuantos científicos creen en el Calentamiento Global Acojonante? Si no precisas más, la pregunta no tiene respuesta, ni sentido. Aunque sirve para engañar a la gente, con humo. Y si precisas más -y correctamente- no va a salir la respuesta que prefieren los idiotizados por el cambio climático (ejem, el cambio mental).

Es que alucinas. Si tienen una “ciencia establecida”, una idea científica archi-corroborada por múltiples líneas de evidencia, y algo que si lo dudas te conviertes nada menos que en un “negacionista”, ¿se puede saber por qué cojones nos intentan engañar como si fuéramos niños de baba?

Ya hemos visto [–>] el intento de timo del récord imaginario de temperatura del año 2014, cuando sus propios números dicen que es más probable que no lo haya hecho. Organismos científicos como el instituto GISS, de la NASA, o la NOAA. Nada menos. Pero los divulgadores científicos se adornan todavía más. Porque los científicos les dan pie. Habréis visto muchas veces ya, lineas del tipo de “los diez años más calientes” o similar. Como si fuera algo para llevarse las manos a la cabeza. ¡Los diez años más calientes del registro están todos al final, #nosvamosamorir!

Por ejemplo, Seth Borenstein es un granado periodista de ciencia y verderío. Y dice [ABC News –>] [Wasington Post –>] :

Nueve de los diez años más calientes en el registro de la NOAA han ocurrido desde 2.000. La probabilidad de que eso ocurra aleatoriamente es como de una en 650 millones, de acuerdo con el estadístico de la Universidad de Carolina del Sur John Grego. Otros dos estadísticos lo han confirmado sus cálculos.

Ya está claro, y no hay ninguna duda, ¿no? ¡Joé, una probabilidad entre 650 millones! Nos vamos a morir todos. Salvo que prestes atención, y te des cuenta de un par de detalles. El primero, que si no fuera aleatorio no quiere decir que sí sea culpa de hombre. Los ciclos, tan característicos del clima, no son aleatorios -aunque podrían ser caóticos- y sí son naturales. Y segundo, que para que salga un cálculo así hay que partir de una idea estupefaciente. Concretamente, de la idea de que el clima juega a los dados cada año, y que cada tirada es independiente de la anterior. Por ejemplo, que si un año es muy caliente (o frío), el 31 de diciembre empieza un año nuevo sin calor (o frío) ninguno. La tierra se olvida de la temperatura que tiene el 31 de diciembre, y rompe la baraja cada año. Y todos somos subnormales.

Y aunque es posible (pero muy raro) que Borenstein no sepa que hay otros tipos de procesos aleatorios, no es posible que los estadísticos que dice haber consultado no lo sepan. Pongamos un “camino aleatorio” [–>], donde el valor de temperatura de un año parte del valor del año anterior, y se le suma o resta una cantidad, aleatoriamente. Por ejemplo, cada año la temperatura varía -arriba o abajo- un poco, digamos 0,1ºC en promedio, y cada año en promedio tiene un valor de 0,1ºC más o menos que el anterior, aleatoriamente. Lo difícil es encontrar años muy calientes y muy fríos juntos; no años calientes seguidos, o años fríos seguidos.

Una muestra muy lustrativa. En Wikipedia en inglés [–>], un tal Morn ha usado una fórmula para crear un gráfico con ocho ejemplos de “caminos aleatorios”. Y pone uno de los gráficos que le han salido:

random-walk-wikipediaVale, pues de los ocho ejemplos, cinco le han salido con una probabilidad imposible — según Borenstein. En realidad, peor. En vez de ser nueve de los diez años más calientes entre los 15 últimos de una serie de 130 años, aquí vemos que salen *todos* los X años como los más calientes (o fríos), en una serie de cien años, donde X está entre 40 y 20 años seguidos como “los más calientes” de esa serie.

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En la Wiki en español hay otro gráfico similar, hecho por otro autor, y de las ocho series son dos las que cumplen esas condiciones que para Borenstein y sus estadísticos son imposibles.

Pero pollo insiste [–>] con majaderías similares:

Texas A&M University climate scientist Andrew Dessler and other experts said the latest statistics should end claims by non-scientists that warming has stopped. It didn’t, as climate denial sites still touted claims that the world has not warmed in 18 years.

Pues no. Desde 1998 todos los años están en el margen de error — o más abajo. Que por otra parte sólo es de una décima de grado (0,09º) arriba o abajo.

giss-record-con-margenFuente, y más completo y técnico, WUWT:

 

Me he retrasado en actualizar los “tuits” sobre Calentamiento Global Acojonante, y por eso van más de la cuenta. Procuraré hacerlo semanalmente. En principio, son los “tuits” emitidios desde la cuenta de la plaza de los que no he hecho una entrada.

La NOAA ha actualizado su serie de mediciones sobre calor del mar. Que se puede considerar una medición más o menos decente desde 2003 – 2004, en que empezaron a medirlo con boyas flotantes Argo, muy repartidas por todos los mares. Siempre que te parezca “decente” tener 3.500 puntos de medición en la superficie del océano global. 361 millones de kilómetros cuadrados.

Para hacerse una idea, es como medir la temperatura del Mediterráneo en 25 puntos. Donde parece que se pueden ver muy normalmente diferencias de hasta 4º en distancias como de 100 km.

mediterraneo-temperaturas-mar

Con esta perspectiva, podemos intentar digerir la reacción de la prensa a esa actualización de la NOAA sobre el calentamiento del océano global. Por ejemplo, el Guardian.

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Acojonante. Si pones el eje de temperaturas más pequeño que lo que necesitas, sin duda que “rompes la carta”. Y si eliges una unidad (los jeta-julios) que el lector no entiende, puedes llamarle un calentamiento “muy rápido”. Pero en cuanto lo traduces a lenguaje humano, como pueden ser los grados centígrados, lo de “muy rápido” queda bastante raro. La misma carta, traducida para personas y periodistas, nos muestra un calentamiento de una décima de grado en 45 años.

horrible-calentamiento-del-mar-2014

La parte que podríamos considerar más o menos bien medida (a 25 boyas Argo por Mediterráneo), marca un calentamiento de unas 3 centésimas de grado en 10 años. Si nos creemos una medición así.

Bob Tisdale, que se dedica a analizar esos datos NOAA y a separarlos según los distintos mares, ha visto que es un “calentamiento global” muy curioso.

En el gráfico, que no es de Tisdale, marco los mares donde no hay calentamiento desde que se mide con las boyas Argo (en verde), y los que sí se han calentado (en rojo).

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Para mostrarlo en porcentaje de la superficie oceánica, este gráfico de Tisdale, cambiando los colores.

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Bueno, él dice que la parte verde se ha calentado “poco”. Pero “poco” quiere decir 0,008ºC / década, que es mucho más “nada” que “poco”. Y lo que no se entiende es que si el calentamiento fuera por el CO2, que está muy bien repartido por todo el globo, sólo se notara su efecto en una tercera parte del océano global.

También hay un artículo muy interesante de Eschenbach en WUWT.

Con una “moviola” interesantísima de la temperatura de los océanos por capas de profundidad. No mide el calentamiento en estos diez años (no se podría ver), sino sólo la diferencia de temperatura del mar de los distintos sitios del globo, y capa a capa.

Argo diving animation

Espectacular, el gráfico. E impresionante la diferencia de temperatura, a 2.000 metros de profundidad, entre el Pacífico y el Atlántico. Y la temperatura que puede tener a unos 200 metros, como unos 18º, en la costa oeste de las cuencas. Hay cosas mucho más llamativas en esos datos NOAA que un calentamiento de una décima de grado en medio siglo. Pero la prensa prefiere vender un calentamiento que “rompe las cartas”, y que es tan rápido que no lo notarías ni aunque vivieras cien años. ;)

Nota: Algún avispado podría señalar que lo que importa es el calentamiento de la superficie del mar (no la profundidad), que es lo que nos puede afectar. Y tendría razón. Pero desde que se mide con satélites (30 años), que sí parece una medición de confianza, y mucho mejor que las boyas Argo, el calentamiento medido es la mitad de lo que predicen los modelos climáticos que tanta alarma nos causan. También de Tisdale [–>], actualizado a diciembre 2014 :

tisdale-modelos-realidad-mar

 

 

 

 

Para una vez que te encuentras un político (política en este caso), y miembro del Parlamento Europeo, que sobresale para bien, será mejor señalarlo.

Eija-Riitta Korhola (@ER_Korhola) parece una política infrecuente. Acaba de presentar una tesis doctoral en un campo de acción política que domina. Política climática. O sea, en vez de falsear doctorados para adornar el currículo, se doctora aprovechando la experiencia. En la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad de Helsinky:

Y teniendo en cuenta que es del grupo del Partido Popular Europeo (conservadores), podríamos sugerir a los conservadores españoles que se lean la tesis, en vez de seguir avergonzados por el primo de Rajoy.

Korhla no se mete en cuestiones científicas, por supuesto. Pero sí ve y señala la discusión que hay, las incertidumbres que hay, y el abuso de la idea de “ciencia establecida”. Y sugiere que las incertidumbres y la discusión no se van a acabar en un futuro razonable, por lo que conviene hacer una política que cuente con ese factor. Que resulte adecuada sea cual sea el resultado final de la ciencia.  Y recuerda que no existen soluciones simples para problemas complejos. Y, muy especialmente muestra que las  políticas que está llevando a cabo Europa están haciendo daño a la economía, sin conseguir ningún resultado — ni para el clima ni para el medio ambiente global. Básicamente estamos exportando nuestras emisiones y dando ventajas a nuestros competidores.

En fin, la tesis tiene mucha sustancia, aparte de señalar lo equivocado del planteamiento de Kyoto. Son 400 páginas, que recomendaría leer a cualquier político que vaya a tener que votar cualquier ley relacionada con la política sobre el clima. Pielke Jr. tiene un resumen más completo. Y su especialidad es esa; política climática y medioambiental.

Lo que no voy a proponer es que lo lea Mariano. Ni siquiera el resumen. Queda muy lejos del Marca.

Y una cita de postre:

La pobreza no va a salvar el planeta, al contrario de lo que los movimiendos verdes parecen frecuentemente asumir. No existe evidencia de ello. La pobreza obliga a la gente a pensar a corto plazo y a destruir su medio ambiente. Además, la pobreza nos hace más vulnerables a las condiciones climáticas extremas, y debilita nuestra habilidad para prepararnos para todo tipo de catástrofes.
Por tanto, necesitamos encontrar una estrategia mejor. Debemos de ser políticamente más humildes y aceptar que el camino elegido ha sido equivocado. Deberíamos de hacerlo, al menos en nombre de las generaciones futuras. Merecen un mundo donde se respetan los derechos humanos, la democracia y la buena governanza. Aquellos que pueden aprender de sus propios errores son los héroes reales.

Siempre ha sido evidente, pero no te sueles encontrar con una medición fácil. Una de las contradicciones más grotescas de nuestro tiempo. Salvo algunas excepciones dignas de un monumento, como Jim Steel, Bjorn Lomborg, o Patrick Moore, los ecologistas han comprado el cuento del Calentamiento Global Acojonante con gran entusiasmo. Al punto de ser el grupo más activista en apoyo de la alarma sin sentido. Y sin embargo, cuanta más alarma del clima menos atención al mendio ambiente.

Es de cajon, y es inevitable. Si conviertes el gas de la vida -y el alimento de las plantas- en el problema ambiental nº 1, los problemas reales del medio ambiente bajarán posiciones en la lista de prioridades. Y si ese problema imaginario que sitúas en el nº 1 lo conviertes en una obsesión maníaca, el resto de la lista tiende directamente a desaparecer.

Lo malo es que medirlo sería un trabajo largo y complicado. A menos que aproveches la afición en USA por la estadística, y uses la cuantificación temática de los Debates Sobre el Estado de la Unión de los últimos presidentes USA. Desde la popularización del cuento del cambio climático. Y resultan unas cifras tan claras que no dejan mucho margen al comentario:

Tema Clinton Bush Obama
Calentamiento global 4 2 11
Medio Ambiente 40 14 2

O en dibujito:

clima-contra-medio-ambiente

La lista completa (clic para fuente):

clima-y-medio-ambiente

El único efecto comprobado de las emisiones de CO2, hasta ahora, es un reverdecimiento del planeta. Pero el verderío odia el CO2. Son carbono-fóbicos. Así que se puede concluir que el verderío no ama en realidad lo verde, sino algo distinto … que no te dicen.

Respecto a lo que ha dicho Obama, nada como Pielke jr. señalando que está en directa contradicción con el IPCC:

Tal vez no haya mejor forma de acabar hoy que con una cita [–>] de Daniel Sarewitz:

Indeed, with climate change being blamed for almost everything these days, the one phenomenon that seems to have escaped the notice of scientists, environmentalists and the media alike is that, perhaps above all, climate change is making us stupid.

Una rápida actualización a la entrada de ayer. Desde artículos de Lubos Motl [–>] (físico teórico) y David Rose [–>] (periodista). Con los datos de los propios alarmistas. Por ejemplo, estos que tuiteó el jefe de la NASA para el clima (Gavin Schmidt):

Es muy fácil. Como la diferencia entre 2014 y otros años calientes es menor que el margen de incertidumbre, ya lo decíamos ayer [–>], no se puede asegurar que 2014 sea “el año más caliente” según esas mediciones. Pero es que además han calculado las probabilidades de que ocurra eso que afirman. Que 2014 sea el año más caliente. Y el resultado es el contrario de lo que le han dicho a la prensa. Del cuadro de arriba sale que …

  • NASA: Probabilidad del 62% de que 2014 no sea el año más caliente.
  • NOAA: Probablididad del 52% de que 2014 no sea el año más caliente.

Así que te están diciendo que 2014 fue el año más caliente desde que se mide (1880), cuando de sus propios cálculos lo que sale es que es más probable que no lo sea. En mi libro, a eso se le llama mentir. En el tuyo, no sé.

Ah, y como siempre, no olvidemos que para los satélites la probabilidad de que 2014 sea el año más caliente es cero. 1998 la sobrepasa por mucho más del margen de incertidumbre.

Añadido (20-enero). Conveniente gráfico de Paul Homewood en WUWT:

giss-global-temperature-anomalies

Fuentes:

Lubos Motl:

David Rose:

Bob Tisdale explica lo mismo, pero desde fuentes mejores que los tuits:

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