UPyD


Álvaro Ballesteros

Citando a Walter Benjamin, “la historia la escriben los vencedores”, y esta es una de las consecuencias más dramáticas del desarrollo de los acontecimientos en relación con el futuramente difunto partido UPyD. A pesar de haber sido barrido de las instituciones por unos votantes decepcionados, los de la guardia de corps de Rosa Díez aun creen que han ganado y que podrán escribir la historia de UPyD según su antojo. Pero ni aún en eso han entendido que el mundo hace mucho que cambió y que los medios actuales permiten que se aireen verdades que en otros momentos ya se habrían podido enterrar en cal viva.

La narrativa fantástica que la cuadrilla más cercana a la lideresa (y muchos ahora ex-UPyD) pretende seguir vendiendo a los cuatro vientos afirma que, aunque el proyecto se fue a pique, todo ello en sí era fenomenal. Así, hace unos días, Ramón Marcos escribía en El Confidencial que “en el 2007, antes de que se iniciara la crisis, UPyD fue el primer partido que diagnosticó con precisión los principales problemas del país: crisis política e institucional, que eran previas a la económica; crisis del sistema de partidos; nacionalismo y particularismo; corrupción; crecimiento de las desigualdades económicas y en la prestación de políticas públicas; ausencia de un proyecto integral y coherente de país, vinculado con el europeo y con la vista puesta en el medio y largo plazo”. Elocuente egocentrismo, creer que no existía ya una gran masa de españoles que habían entendido muchos años antes que el sistema estatal estaba en crisis por los puntos que el ex-diputado regional señala.

El propio eurodiputado Enrique Calvet, expulsado de UPyD en 2015, escribía hace poco otra visión desproporcionada de la historia en la que “se le ha de reconocer a UPyD que condicionó, para bien, la historia y la política de España, poniendo sobre la mesa temas tabúes fundamentales para los ciudadanos sugiriendo soluciones radicales indispensables”. Ese mismo Calvet denunciaba hace unos meses los procedimientos leninistas usados por la cúpula de UPyD contra él y contra el otro eurodiputado magenta, Fernando Maura, aunque ambos callaron interesadamente ante los procedimientos estalinistas dentro del partido en el congreso de 2009 y desde entonces hasta que les llegó el juicio final a ellos dos.

Todo muy en línea con lo dicho por la propia Rosa Díez cuando anunciaba en mayo que no seguiría al frente del invento, y decía eso de “nacimos para reivindicar lo que es la política y lo que es un partido político: un instrumento al servicio de los ciudadanos, y hemos impregnado la historia del cambio político en España. Hemos muchas cosas grandes y muy bien: hicimos el mejor diagnóstico de los problemas de España y planteamos las mejores soluciones. Eso es impregnar la política y eso nadie nos lo puede arrebatar: hemos hecho la verdadera revolución”. Ahí queda eso. Todo escrito por los perdedores que se creen ganadores de la partida, y que pretenden desde sus distintos ángulos vender la película de modo que justifique sus acciones y silencios según sus intereses en cada momento.

El mismísimo Sosa Wagner llegó a escribir hace unos meses en su obra “Memorias europeas. Mi traición a UPyD”, que la dirección de UPyD “está compuesta por personas que bien poco o nade saben de las mil cuitas que se ventilan en parlamentos y administraciones. Es decir, una cáfila de legos se arroga unas atribuciones en cuyo ejercicio no es extraño que se despeñe por el barranco de lo grotesco“. Interesante que esto se escribiera en 2015, cuando ello ya había sido mil veces denunciado por muchos dentro de UPyD desde finales de 2009 sin que a Sosa le importase un pimiento. Claro que en aquel momento, el ya eurodiputado Sosa (cuya mayor hazaña en el Parlamento Europeo fue blandir un pepino ante las cámaras) decidió que era mejor ignorar por completo los argumentos de los críticos para salvaguardar sus aspiraciones políticas. Algo muy parecido se puede decir del mismísimo Ramón Marcos y del ahora critiquísimo Fernando Maura, incluso de Enrique Calvet, y no digamos de Irene Lozano y Toni Cantó (puestos a dedo por la lideresa que ahora critican), de múltiples figuras menores en cada región, ciudad y pueblo, y de tantos adeptos a la dirección de UPyD que antes defendían a capa y espada a Rosa Díez mientras el viento soplaba a su favor, traspasados ya muchos al ahora creciente C’s.

Pero no, la historia de UPyD no es la historia de una formación regeneradora e inmaculada, a la que la ciudadanía española no entendió por ir adelantada a su tiempo. No, la de UPyD es una historia de engaño y autoritarismo desde los mismos comienzos. Una historia en la que todos los críticos fueron expulsados e ignorados sin miramientos desde el mismísimo 2008 en adelante. Una historia de manipulación interna y actitudes dictatoriales desde el círculo de poder cercano a Rosa Díez, una historia interna en la que se puso a gente a dedo imponiendo el clientelismo más puro, se mandó callar a quienes habían sido elegidos si decían lo que a la dirección no interesaba, se ocultaron cuentas internas, se manipularon censos y se promovieron pucherazos, en la que se mintió a la ciudadanía y a los afiliados, y en la que una camarilla liderada por Rosa Díez y Gorriarán no buscaron más que poder absoluto dentro del partido de la falsa regeneración democrática.

Y no, UPyD no ha protagonizado ninguna revolución, ni ha cambiado nada realmente en la política española, ni ha cumplido ninguna labor mesiánica, ni ha abierto ningún camino de regeneración de nada, por mucho que todos estos prolíficos autores pretendan ahora en sus artículos mostrar una realidad paralela que les viene bien solo a ellos. UPyD ha herido a muchos que creían que un cambio en la política nacional era posible, a muchos que ansiaban ver su país renovado y a su clase política regenerada. Nada de ello se ha conseguido ni está en absoluto más cerca. Y ahora, cuando tantos políticos profesionales y tantos paniaguados empiezan a subirse a la nueva ola de C’s, los que hemos aprendido de la dolorosa experiencia de UPyD ya sabemos ciertamente que lo que se nos viene encima a los españoles es aún muy complejo en el ámbito político. Hemos abierto los ojos en esta nueva transición a la durísima realidad patria y ahora vemos lo que antes no queríamos creer.

En fin. Está claro que cada uno pretende ahora contarnos la película de modo que su papel sea de óscar. Pero, damas y señores cuentacuentos, acepten de una vez que no todos somos tontos y que ya nos sabemos su cuento chino. Ni Ramón Marcos, ni Andrés Herzog, ni David Ortega ni tantos de la antigua quinta de Rosa Díez han cambiado nada en la política española (nunca verdaderamente lo pretendieron), ni nuestra vida pública ha sido regenerada ni transformada. Los muchísimos que abandonamos UPyD año tras año, de 2008 en adelante, sabemos que queda mucho por hacer en nuestro país, no nos hacemos ilusiones. Pero esperamos que aquellos que más han hecho para dañar nuestras esperanzas de regeneración democrática en España no pretendan ahora seguir presentándose como los Mahatma Gandhi de nuestra maltratada política nacional. Su trola no ha cuajado: su negocio ha quebrado. Lo único bueno es que se les ha expulsado de las instituciones en un tiempo record. Váyanse con la música a otra parte, muchos de ustedes de vuelta a sus cargos en otras instancias públicas, donde seguirán a lo suyo. Pero dejen de contarnos cuentos chinos. Muchos lo agradeceremos.

Alvaro Ballesteros

José Carlos Rodríguez

Hola Plazaeme. Hoy visité el blog de Carlos M Gorriarán, y en su última entrada del 9 de este mes, titulada “Gracias” deja esta perla:

Luego nos revalidaron la confianza en el Primer Congreso de 2009, que ya fue conflictivo (por el interés del PP de Madrid de Granados en desarticularnos con varios topos ya entonces “renovadores”)

Posiblemente haya dicho algo parecido en alguna ocasión anterior, pero yo es la primera vez que escucho semejante cosa y alucino.

No sabía que era topo de Granados. Y sutil la alusión a “Renovadores de UPyD” de Irene Lozano

Mas adelante continúa:

En los comienzos de UPyD abundaban los voluntarios para las más variadas tareas. El altruismo general era admirable, y haberlo vivido es una de las mejores experiencias de mi vida. Pocos pretendían un trato especial, contra lo que enseguida se hizo corriente.

Supongo que no se referíria a José María, ni a Viejecita, ni a Maleni, ni Rodolfo, ni a Juan, ni a Iria,  ni a Lois, ni a tantos otros (la mayoría de los herejes)

Y sigue:

Más adelante, en la época de crecimiento y éxito, de vino y rosas que ellos no trabajaron pero reclaman como propias, entraron algunos que vieron en este partido en auge un instrumento para la satisfacción de sus ambiciones personales.

Quizá se refiere a tipos como Sanmartín, pero esos en el pecado llevan la penitencia, porque Granados ya no puede premiar su labor de topos.

Un abrazo: José Carlos Rodríguez Lorenzo

¡Hola, José Carlos!

Para mi ese ha sido siempre el gran misterio del Gorri. Que la gente se lo tome lo suficientemente en serio como para sorprenderse de sus cosas. Sí, tiene guasa que el responsable máximo de una organización que se ha caracterizado desde que nació por ser un terrible mal rollo entre gente claramente mejor que la media, vea la responsabilidad alegremente repartida por todo bicho viviente menos él. Porque aunque se trate se una mandada de “retorcida estulticia” y de “canallesca deslealtad”, según sus propias palabras, ¡no deja de ser el rebaño de su pastor! O sea, la criatura del propio Gorri. Que si usamos su mismo lenguaje y expresividad, y juzgamos por su éxito, deberíamos de considerar un personaje de “insuperable imbecilidad”.

Pero yo creo que nos hubiéramos ahorrado muchas sopresas y disgustos de haber interpretado al fenómeno de una forma funcional, en lugar de recibiendo sin más crítica la proyección de su auto-percepción. Claro que la presencia por medio del prestigio de Savater puede haber tenido no poca influencia. Porque normalmente cuando ves a un enano con complejo de gigante, no sueles albergar muchas esperanzas.

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Pero es lo que tienen los filósofos de tanto brillar. El resplandor ilumina mucho su propia figura, pero al mismo tiempo quita la luz al resto del cuadro. Y claro, te cuelan  un Napoleón de chichinabo como si fuera el portento político e intelectual del siglo. Y luego, a alucinar. ¡Qué remedio!

Pero no se puede negar la parte positiva. Fue una lección en toda regla. Aunque no precisamente la lección que creían estar dando los egregios profesores. ¡Qué digo, una lección! Todo un cargamento. La gran pena es que se trata de esas lecciones que no aprendemos nunca heredadas de la cultura, sino por experiencia. Y hay que repetirlas en cada generación. Por eso no nos deshacemos de los enanos perniciosos antes de que causen daño, como sería de rigor.

“¡Pobre España, descoyuntada entre los saqueadores y los mutiladores!…” Eso Dice Savater hoy en “El País”, en su artículo “Caca“.

Yo desearía añadir algo, para intentar desentrañar cuáles son los factores y la causa de todo ello, sin que eso signifique centrar la responsabilidad en Savater, aunque alguna tiene:

Porque vemos una España descoyuntada por un sistema político agónico cuya putrefacción cultural y anquilosamiento estructural constituyen el método más efectivo de selección de los peores: los chorizos y señoritos de los aledaños y entretelas del PP; los ignorantes sectarios y oportunistas de la dirección del PSOE; los tarugos reaccionarios, anacrónicos y miopes del etnonacionalismo; los trileroleninistas de la dirección y palmeros de UPyD —¿Verdad, Savater?—; los profesionales de la protesta como palanca de poder de IU e ICV; y, ahora, la “caca” perrofláutica emergente de las alcantarillas del régimen.

¿Pues que se esperaban algunos de años de putrefacción consentida y apoyada en un “cul de sac” ebullente?

¡A ver cómo salimos ahora de este remolino de mierda, producto de élites culturales y políticas miopes y oportunistas! Tal revoltillo de estulticia produce estos efectos.

Octavio

los-ex-upyd

Anda Savater tratando de apuntalar UPyD. Con su brillante simpleza habitual.

Usa al argumentario conocido de UPyD. Que es una realidad en lugar de un “estado de ánimo”. Y que ha hecho muchas cosas de mérito. Y también se apunta a la patadita fácil a los que le han comida la tostada a su partido favorito.

… por no mencionar el AVE (personalmente, jamás votaré a un partido que lo cuestione)

Se ve que don Fernando no tiene mucha costumbre de contrastar las ideas en la “interneteca” antes de escribirlas.

¿Cómo es posible que este Gobierno haya aprobado ocho nuevas estaciones de AVE mientras la I+D es abandonada?”, se ha preguntado el también diputado Carlos Martínez Gorriarán tras el testimonio del exastrofísico del CSIC Andrés Moya, que ha asegurado que los científicos “están hoy nadando en la miseria.

También es posible que Savater no considere a Gorriarán como UPyD propiamente dicha. Tiene algún mensaje para el personaje:

hay responsables en UPyD a los que mientras estuvieran en activo se les debía prohibir el uso de twitter como a los conductores el alcohol

Pero es que no se trata delGorri, se trata deUPyD:

El grupo parlamentario nacional de UPyD ha propuesto suprimir las líneas de AVE de Galicia, Extremadura, Corredor de Andalucía y del Mediterráneo-Cantábrico para ahorrar cerca de 2.000 millones de euros. [–>]

Se podría pensar que eso es “cuestionar el AVE”. Y no en menor medida que Ciudadanos, que es a lo que se refiere Savater con lo de “cuestionar el AVE”. Habrá que concluir que jamás votará a UPyD. Y ya sólo le queda explicarnos dos cosillas. A quién sí votaría, y por qué no se puede cuestionar el AVE. No lo explica en el artículo. Parece dar por supuesto que el lector lo entiende sin mayor necesidad expositiva. Pero cuando se ve a un artista que entiende el mundo de una forma muy diferente que el resto, no parece tan fácil pensar que sólo él tiene razón.

alta-velocidad-por-habitante

O tal vez sea que simplemente no le gustan los números. Filósofo, al fin.

Anuncio de evento.

José María

Hola a todos.

Unos cuantos amigos ex de la galera magenta, hemos pensado, que nos gustaría juntarnos en un cocido (parecido al que celebramos en el año 2010), para celebrar la situación del partido de Rosa Diez, y , porque desde hace mucho tiempo que no lo hacemos, además como nos da en el olfato que la galera se hunde, puede que no lo podamos hacer ya en el futuro con este partido existiendo.

Este cocido, se celebrara (si así lo decidís vosotros, si os apuntais  al mismo ANTES DEL 30 DE ABRIL FECHA ULTIMA PARA QUE LO COMUNIQUES A LOS CORREOS QUE OS PONDREMOS AL FINAL) En Madrid el próximo día 9 de Mayo (a ver si lo podemos hacer en el mismo sitios que la otra vez que estaba muy bien).

 

Hace cinco años, orgullosos pero derrotados, nos reunimos compartiendo mesa y mantel para denunciar las practicas totalitarias y antidemocráticas de la dirección de Upyd y en la medida de lo posible, restañar las heridas y ofensas recibidas y demostrar que ni éramos cuatro gatos lunáticos (Gorriarán dixit) ni nuestra lucha había sido un “quítate tu para ponerme yo” (Savater dixit).

Hoy cinco años después, queremos reunirnos por otro motivo.

Estamos todos fuera de Upyd y por eso no somos nosotros los que ahora se despedazan intentando buscarse un puesto bajo el sol y no éramos tan solo cuatro gatos, entonces ya éramos muchos.

Por este motivo, para celebrar la victoria de la lealtad a los principios y las ideas, frente al halago, las adulaciones y el culto a las  personas y ante un buen cocido, demostrar que no solo somos mejores, sino que:

SOMOS +

 

·         Fuimos más, los que decidimos que era más importante defender la fidelidad a los principios que la obediencia ciega a las personas.

·         Fuimos más, los que antepusimos el respeto a las normas y a los compromisos que aquellos que antepusieron su interés personal.

·         Fuimos más,  los que entendimos que la democratización de los partidos es imprescindible para la Regeneración Democrática del país, y que UPyD se estaba transformando en un caudillismo despótico.

Por eso… Somos más los que nos hemos marchado que los que se han quedado y somos muchos más los que apostamos por la necesidad de una auténtica alternativa regeneradora, democrática, y no la del  partido de Rosa Díaz, Carlos Martínez Gorriaran y los restos del naufragio.

Ellos son pocos,  nosotros SOMOS MÁS

 

Un abrazo fuerte.

Jose Maria Aldea

(esta convocatoria, se hace en el nombre de unos cuantos compañeros que lo hemos comentado y hemos pensado que podria ser una buena ocasion para reunirse de nuevo)

Avisar al siguiente correo

jma514@msn.com

Pensaba que ya había escrito la última entrada sobre ese triste partido, UpyD. El funeral, por así decir. Pero, ¿quién nos iba a decir que la desaparición de un chiringuito personal podía ser un asunto tan trepidante? Doña Rosita ha conseguido dar el do de pecho. Todo lo que no ha dado que hablar UPyD como partido, lo está dando como despedida de un partido. Por todo lo grande. Sin reservas. Como de Bilbao, tú.  Y sin serlo, ni nada.

Total, que la peña está perdida. Todos los días hay alguien que se va, o que se rebela. Con gran fanfarria de prensa. Y es imposible seguir la movida de memoria.

Hasta ahora solíamos hacer listas -infinitas- en las que dar cuenta de los “desencantados” de UPyD. Con las consabidas y entretenidas especulaciones sobre si UPyD era un partido con más afiliados, o ex-afiliados. Y si realmente había batido el récord mundial de expulsados por metro cuadrado, o le faltaba un poquito. Esas cosas.

Pero todo aquello tenía un interés exclusivamente interno. -Mira, mira, Fulanito ya está fuera, también-. Algo como las listas de prisioneros que trae la Cruz Roja a la ciudad, para que se enteren los familiares. Y las consabidas perrerías de toda sociedad, en las que los titulados antiguos miran a los nuevos como a parvenus. ¡Ya, ya, parvenus! En la moto de Rivera … ni te cuento. A todo trapo.

Ahora, en cambio, el interés es público. Parece. Todo el mundo está entretenido con el espectáculo. Pero es difícil de seguir. -¿Y ese Fulanito, está hundido, o solo tocado?-. Así que vuestro humilde servidor, siempre al servicio del lector curioso, ha preparado un “marcador” del partido trepidante. Para que naide se pierda.

Se llama El Juego de los Barquitos. O, intermamente, de La Galera (© JM Aldea).Y se irá actualizando. Aquí mismo, no en entradas nuevas.

 

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Fácil y claro. Como la liga del fútbol, pero en una nueva forma de hacer política. La Nueva Política, que dice Crsitina Losada.

He tenido que poner un marcador total, y un marcador “sin jefes”. O sea, el de los indios. Que yo creo que es el que cuenta, porque no se pueda esperar que Rosa Díez se rebele contra si misma (o Gorri o Fabo). Supongo. Y lo importante es saber cuánta tropa tiene detrás entre los parlamentarios de su partido. Eso lo dice el “marcador sin jefes”.

Lo demás creo que es obvio. Tengo la duda con Loreto Ruiz. No he visto noticias, pero sí que estaba en el anuncio de pire de Luis de Velasco, con Reyero. Y Reyero habla hoy de irse a Ciudadanos. Por eso le he puesto “dudosa”, pero en el marcador “no rosa”.  Y en algunos casos, donde pone Ciudadanos como “futuro”, es una pura especulación del autor. Ya se sabe que el futuro es desconocido hasta que llega.

Los que crean que hay algún error, o se enteren de actualizaciones en la guerra de barquitos de Un Partido Diferente, ¡y tan diferente!, que avisen. Y actualizo el marcador.

 

 

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