UPyD


No estoy muy convencido de que UPyD siga siendo un tema como para malgastar el tiempo. Pero es que hay jetas que consiguen motivarte por el morro que le echan. Cualquier regeneración -que no es más que limpieza- debe empezar por limpiar a los caraduras. Es la primera medida.

Rosa Díez, esa novedad política, sigue empeñada en vendernos que intentaron sinceramente llegar a un acercamiento / pacto / alianza con Ciudadanos. Y que, por supuesto, el asunto fue imposible por culpa de los de Rivera. ¿Y por qué? Resumiendo, porque son muy feos. El problema es que esa fealdad imaginaria ya la conocían antes de sentarse a la mesa. Y entonces, ¿para qué te sientas?

Lo cuenta en una entrevista en Vozpópuli:

Ahora, de esas diferencias o de las propuestas no pudimos hablar en las conversaciones, porque se empantanaron en la transparencia, en su falta de transparencia. No pudimos llegar al segundo escalón. No se puede llegar a acuerdos por su opacidad, por su falta de transparencia.

-O sea, el pacto no se llegó a hacer por su falta de transparencia…

-Se empantanó en las reuniones en que les exigíamos información. …/… Durante las conversaciones nosotros queríamos saber cosas importantes para valorar y evaluar las posibilidades de ir juntos a las elecciones, que no es un pacto post-electoral, para no engañar a nadie. Cuando se dieron cuenta de que íbamos en serio, de que pedíamos información en serio, antes de entrar en la parte programática, levantaron las reuniones y dijeron ‘o todo o nada’. [–>]

¿Y qué puede ser el “o todo o nada”? Muy fácil. Por ejemplo, Ciudadanos les propuso una alianza en la que la lista electoral salía del voto de los afiliados de los dos partidos (primarias de verdad), y que se organizaba con toda la transparencia que se le ocurriera exigir a UPyD. Por tanto, ningún problema de democracia ni de transparencia.

Pero a UPyD no le interesaba un carajo lo que podían hacer juntos. No quería hacer nada con Ciudadanos. Así que toda su idea de “negociación” consistía en examinar a la otra parte, con unos criterios “ad hoc” diseñados para que no los superara. Por ejemplo.

-Mire, somos un partido que desde que nació ha tenido 700 procesos de primarias. Es el único partido donde la dirección no puede poner a nadie de candidato. Es algo testado. No hay un partido en España como éste, donde un ciudadano pueda presentarse a las primarias, tenemos la democracia interna más amplia. Esto es una realidad. [–>]

Y efectivamente. En la resolución que aprobaron -justo antes de la negociación imaginaria- sobre los criterios para llegar a pactos, establecieron que el otro partido debía de tener procesos frecuentes de primarias. Ojo; no que del pacto surgieran primarias, sino que las primarias fueran previas al pacto.

Apasionante. Porque UPyD le llama primarias a una lista donde todos los candidatos menos el primero son elegidos por el aparato. Y cuando el primero, elegido democráticamente por los afiliados, tiene ideas propias, se lo cargan. Como a Sosa Wagner. Elegido democráticamente como jefe de los parlamentarios europeos de UPyD, y descabalgado de ese cargo por Rosa Díez en el mismo momento en que expresó criterios diferentes de los de Díez.

La mentira de Rosa Díez es transparente. Obscenamente transparente. Si quieres llegar a hacer algo en común, te preocupas de pactar lo que vas a hacer, y cómo lo vas a hacer. A partir del pacto, claro. Por ejemplo, estableces las primarias y las transparencias que creas oportunas. ¿Hubo algo respecto a primarias y transparencias -tras el pacto- a lo que se negara Ciudadanos? La misma Rosa Díez explica que no.

- (El pacto) … Se empantanó en las reuniones en que les exigíamos información.

- Cuando se dieron cuenta de que íbamos en serio, de que pedíamos información en serio, antes de entrar en la parte programática, levantaron las reuniones y dijeron ‘o todo o nada’. [–>]

Pero Rosa, so jeta. Les pedíais información sobre cómo se organizaban ellos. Hasta entonces. Por ejemplo, si hacían primarias-paripé, como vosotros. No les pedíais información sobre lo que estaban dispuestos a hacer tras un pacto. Y en cuanto propusieron hacer exactamente lo que dicen vuestros criterios, pero en versión primarias de verdad y no de paripé, se acabó la negociación.

Porque no era una negociación. Era un examen, y francamente caradura. Concretamente, saber si hacían (antes del pacto) paripés como los vuestros. Pero ya sabíais que no antes de sentaros a la mesa. No necesitábais ninguna reunión.

Es cierto que UPyD es un partido muy transparente. Y lo ha sido desde el primer día. Todos los partidos mienten, pero con tanta transparencia (caradura), solo UPyD.

Fuente, Vozpópuli:

Es la razón principal que alega Sosa Wagner para explicar su “espantada” de UpyD y del escaño en el Parlamento Europeo — ante el ataque rabioso de Rosa y sus doberman. Y a pesar de que sus compañeros en el PE le pedían que se quedara, la insensatez le pareció demasiado excesiva.

Eso nos contó en el extraño acto de ayer.

gran velada

 

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Confieso que le veía morbo al acto. Después de hacer el canelo como año y medio en UPyD, ya no me quedan ganas de ir a misa. Ni siquiera con la disculpa de que sea una misa política. Ni siquiera aunque le vea virtudes a Ciudadanos, y probablemente esté dispuesto a votarle. Pero esto tampoco parecía una misa clara. ¿Nos iban a contar las virtudes de una fusión entre Ciudadanos y UPyD? ¿A quien; a los que menos pueden necesitar que se lo cuenten — y no tienen ninguna capacidad de influir en la decisión?

Ese era el morbo. Escuchar a tres oradores conocidamente capacitados de discurso … explicar lo que no se puede explicar. Qué estábamos haciendo allí. Y no se explicó.

Por imaginar, imaginemos que se trataba de dirigirse a otros, a través de testigos interpuestos. Y entonces, testificamos.

Sección política

El discurso a tres bandas, impecable. E interesante y entretenido. Nada nuevo en líneas generales para el que esté al loro. Pero los detalles le dan humanidad y “novelería” a los hechos.

Indiscutible, por ejemplo, la explicación de Fernando Maura de que nunca perduran dos partidos en un mismo nicho político. O te unes, o desaparece uno. Seguro que lo pilla incluso Gorri con Gin & Tonic.

Javier Nart cuenta que les propusieron a los de UPyD, o unir los partidos en uno, o hacer una coalición electoral. En el primer caso, con los afiliados eligiendo a la dirección, y después primarias. En el segundo, los afiliados elegirían la lista del cartel electoral. Y como los de UpyD dicen que tienen muchos más inscritos, lo tenían a huevo y a favor. Pero ni con esas.

También tiene una frase muy gráfica. Los de C’s y UpyD no necesitamos ponernos de acuerdo en el grupo parlamentario (ALDE), dice. Estamos de acuerdo antes incluso de empezar a hablar; somos lo mismo.

A cuenta del grupo parlamentario, Sosa Wagner cuenta lo que describe como la locura. En el grupo están muchos partidos más o menos pequeños, y mas o menos liberales (ejem), de muchos países. Los que más parlamentarios tienen son unos italianos, que tiene siete. Y todos buscan siempre -y hacen- alianzas dentro del grupo parlamentario. Para aumentar; ser el mayor número posible; y tener mejor acceso a las posibilidades de intervención. Comisiones, vicepresidencias; esas cosas. Todos … menos Rosa Díez. Que no les dejó hacer esa alianza en el PE entre C’s y UPyD, para estupor y alucine de Europa entera. Al parecer nadie comprende allí que se pueda despreciar ser el segundo mayor grupo dentro de ALDE (con seis). De ahí viene la frase del título.

- Tiré la toalla, porque me sentía impotente ante la insensatez.

También cuenta que le reconoce mucha gente por la calle o en el tren, y a menudo los simpatizantes del partido le comentan cosas y le preguntan. No parece extraño, dado su aspecto afable y asequible, tan natural. Y resalta: Nunca me preguntan por qué propuse el acercamiento de Ciudadanos y UpyD. Se ve que ellos sí lo entienden.

Vale, de acuerdo; ya sabemos que si nuestro poder omnímodo depende de que dos partidos del mismo espacio sean diferentes, y somos unos drogatas del poder, siempre vamos a conseguir citar unas diferencias más o menos defendibles — para pasar el mal trago. Lo mismo que son diferentes -si se empeñan- distintas “sensibilidades” dentro un partido. Pero eso no quita que puedan ser un partido.

Maura cuenta una anécdota muy indicadora y muy verosímil. Verosímil en esa cuadra. Cuando negocias con alguien, se supone que aceptas al interlocutor.  Puedes discutir las estrategias y consecuencias de un acercamiento. Pero no puedes discutir el ser de un interlocutor; su validez como interlocutor. Menos UPyD, que sí puede. Los listillos iban de este tenor (tiro de memoria):

- Tenéis dentro de vuestro partido alianzas con partidos que no nos van.

- ¿Como cuál?

- Como los Troskifolios de León (nombre inventado).

- No, perdona. Los Troskifolios de León se disolvieron, y entraron en Ciudadanos.

- ¿Has traído el acta de defunción? ¡Pues si no la tienes, no te creo!

Nadie entra en una negociación para negar la calidad de la otra parte como elemento con quien negociar. Eso es un paripé canalla para engañar a un electorado que piensas -con toda razón- que te exige una fusión.

Probablemente es verdad que Girauta, Maura, Nart y Sosa, se empezaron a preguntar, al encontrarse en Europa y trabajar juntos en ALDE, por la estúpida razón de ser dos partidos en lugar de uno. Suena muy natural. Como suena natural que Sosa Wagner levantara a liebre, porque todos sabemos de qué lado estaba el problema. Lo que no es tan natural es que los cafres de UpyD no pudieran contener su natural agresividad barriobajera. ¿Será Gorriarán contagioso — digamos, tóxico? ¿O será que Dios los cría, y las Lozano se juntan a las Rosas?

Da igual. Lo que importa es lo que hacen. Como pretender que persiguen grandes pactos de estado, cuando son incapaces de siquiera convivir con sus más similares, en circunstancias en las que la convivencia tiene todas las ventajas. Bueno, si nos olvidamos del mamoneo del chiringuito.

No, no caben dos partidos en la “tercera vía”. Si no se pueden unir, por culpa de uno; uno sobra. Así que parece útil que se conozca la historia de este fracaso, que algunos anunciamos mucho antes de que se diera el primer paso. Por aquello de tener información para elegir.

Sección cotilla y gráfica

¡Ah!, me olvidaba. La sala estaba a reventar. Y los del hotel llevando y llevando sillas hasta que ya no cupieron más. Insuficientes, aun así. Pero no había nadie del “sector oficial” de UPyD. Del otro, y ex, un montón.

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Hay un foro de francotiradores de UPyD, Territorio Magenta, donde  me dicen [–>] que achacan la organización del acto a Ciudadanos. El enemigo, vaya. Cosa que se demuestra con la participación como presentador de Rodolfo Láiz. Jefe de C’s en Vasquilandia, según las criaturas magentas. Mentiras aparte, también estaría bien que no usaran [–>] el material de esta plaza sin citar la procedencia. ¡Gentuza! Sí, lo hacemos libre, expresamente. Pero la libertad nunca ha sido una disculpa para ahorrarse la educación.

Las fotos son horribles, ya siento. Pero es verdad que Láiz presentaba.

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Tengo una información gráfica de sumo interés para foreros de UPyD despistados. En esta última foto sí está el jefe de Ciudadanos en el País Vasco. Pero de los muchos que nos salimos espantados de UPyD en Vizcaya, sólo una se ha metido en C’s. Y no es Rodolfo. Los tres citados salen en la imagen. Se lo ponemos a huevo a los reconcomidos espías con esta estampa de fraternidad de C’s (4) y ex de UPyD (3).

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Añadido. Veo que hay fotos mucho mejores, y otra info, en la cuenta de Twitter de Unidad Ciudadana (@UCiudadana).

Un ejemplo:

 

Y un añadido final (esto ha ido a trompicones). El título de la conferencia era: La necesidad de la Tercera Vía. Pero no se habló de eso, ni mucho ni poco. Es algo que, o ves, o no ves. Y si lo ves, no necesitas que te lo cuenten. El título debería haber sido:

- Tercera Vía: Empecemos por limpiar la casa común.

Y donde dice limpiar, cabría entender desinfectar. O lo que el lector prefiera.

Otro añadido (22/02/2015). Encuesta Comunidad de Madrid de El País (clic). De hoy.

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Ya el color elegido daba una idea bastante cabal del espíritu del chiringuito. Magenta. Que es como un rosa -de Rosa- con pretensiones. No le llamo Rosa a mi partido, de milagro. Pero al menos lo pinto de rosa.

Lo malo es que parece que el rosa se está anaranjando. Una indigestión de Rosa, o así. Se ve muy bien en este cartel de próximo evento:

gran velada

 

Se podría explicar mejor el significado, no tan obvio para los que no están muy al tanto. Por ejemplo, enmarcando a los que han ido saliendo espantados del chiringuito magenta. Y me atrevo a incluir amistosamente a Fernando Maura entre los enmarcados, porque por mucho que siga siendo eurodiputado de UPyD, todos sabemos lo poco que le queda antes de que le den la patada.

O sea que contando a Maura, en el cartel tenemos a cuatro ex de UPyD y a un miembro de Ciudadanos.

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Muy sutil el cartelito. Podría sugerir la fusión del magenta y el naranja, en una unidad por una “tecera vía” civilizada. Pero civilizada y Rosa no casan. Por no hablar de civilizado y Gorriarán. Debe querer decir otra cosa. ¿No fusión, sino transformación? ¿Se acaba la Rosa y llega otra cosa? ¿Albricias? Esperemos.

Genial una vez más Santiago González en su entrada de hoy [–>] sobre el asunto.

Yo no sé si mi Martínez Gorriarán se habrá enterado de esto, pero habrá que ir antes de que lo prohiba.

Eso digo yo. Que habrá que empezar a contar el número de aquellos “cuatro gatos” de los que hablaba el Gorri antes de cerrar -avergonzado- su blog de Basta Ya. ¿Sabría ya entonces que la presentación de la Tercera Vía Fusion en Bilbao iba a ser a cargo de cuatro de sus vilipendiados?

¡Golems!, boicoteadores, resentidos y mentirosos, cuatro gatos lunáticos que dan la tabarra con sus paranoias democráticas. (Del blog vergonzante y oculto de Carlos Martínez Gorriarán en Basta Ya)

¡Jooorl, Carlitos! Da la impresión de que vas a tener tabarra de golems y lunáticos hasta hartarte de paranoia democrática.

Estaba visto. Un partido político es, en buena medida, una impresión. Y daba igual que la realidad de UPyD fuera una especie de leninismo cafre, si la impresión del partido -hacia fuera- era de partido regenerador razonablemente centrista. O trasversal, o como le quieras llamar. Pero si empiezas a hacer el cafre con miembros del partido de la suficiente proyección pública, estás jugando con fuego. Porque puedes cambiar la impresión que produce el partido.

En su momento ya se la jugaron con Mikel Buesa. Pero sólo era un primer caso (de relevancia pública). Y siempre se puede pensar que, bueno, tal vez se trate de una cuestión personal; una incompatibilidad de caracteres; qué sé yo. Era suficiente con ignorar las docenas y docenas de casos similares, pero de gente con menos proyección mediática. Sin embargo, seguro que lo de Buesa quedó en el aire, a modo de una advertencia por confirmar.

Y los pequeños cafres realmente han bordado la confirmación. Imposible de superar la jugada de Sosa Wagner. Han conseguido mostrar al público todo aquello de lo que se les acusaba.

- Los insultos desabridos como automatismo de conducta.

- El autoritarismo soberbio como forma de ser.

- El engaño de la idea de “regeneración democrática”. (Sosa Wagner había sido elegido en primarias).

- La incapacidad de pactar con los similares, por parte de aquellos que proponen -nada menos- que grandes pactos de estado con los diferentes.

Unos genios.

Ya se veía lo que iba a pasar desde que, gracias a la jugada Sosa, perdieron los escasos apoyos mediáticos que tenían — en favor de Ciudadanos. Pedro J.; Jiménez Losantos; EL Confidencial; Voz Pópuli; esa línea. Y ahora parece que las encuestas dan pie a esa intuición del “sorpraso”. Clic.

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Es evidente que nadie puede asegurar que Ciudadanos no vaya a salir rana. Pero UPyD nació rana. Y lo peor es que ahora, por fin, la impresión coincide con la realidad que antes no se veía. Y la impresión es aproximadamente el todo.

Una breve, sobre esa mujer que tanto me asombra por ser una excelente actriz de teatro … metida en la política desde la cuna. En la política que sea, con tal que sea Rosa. Lo de magenta es un disimular.

Si Felipe mentía con gran aplomo, y Ruby con gran convicción, lo de Rosa es entusiasmo. Por eso llega más lejos que nadie. Y por eso es -casi- el último dinosaurio vivo. Superviviente del Cretáceo tardío. ¡Coño!, como los loros.

Un ejemplo Rosa, digo magenta:

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Lorito Magenta lleva meses que sólo repite y repite dos cosas:

– ¡Trrrransparencia!

– ¡Las forrrmas son no decir los secrrretos!

Llega Sosa Wagner y sugiere que tal vez sea conveniente contemplar la posibilidad de un acercamiento / alianza / fusión con Ciudadanos. Que viene siendo lo que piensa todo simpatizante o afiliado de UpyD sin especiales pretensiones de apparatchik. Así como cualquiera de Ciudadanos, independientemente de su cercanía al aparato. Desde Savater, hasta el último mono. Pero Rosa Díez se coge un rebote de padre y señor mío, y lanza a sus doberman a que ataquen al despistado intelectual con todos los insultos que son capaces. Y ya son capaces, ya. No vamos a repetirlos, que no conviene que los verduleros nos jodan el patio. Que se lo monten con Rahola, que para eso está.

Total, fuerzan a Sosa a abandonar el partido, y proponen … ¡conversaciones con UPyD! Con una lógica aplastante. Las opiniones de Sosa deben de ser secretas, y sustanciarse en el secreto de la cúpula del aparato. Que viene siendo como el colmo de la transparencia, en la versión de UPyD de la transparencia. Le llaman “dar voz a la gente”, pero consiste en dar a la gente sólo la voz de Rosa. En otras épocas a eso se le llamamos “callar a la gente”, pero los dinosaurios tienen su sistema propio.

Vale, conversaciones con Ciudadanos al fin. ¿Para eso tanta bronca con Sosa Wagner? ¿Para darle la razón? Pues no; no era darle la razón. Era, como todos los connoisser hemos dicho desde el minuto uno, paripé. Lástima que la gente ya se va enterando, y ni connoisser ni vainas. Nadie te cogía apuestas. Ni cinco a uno, ni nada. Todo el mundo sabía el no de Rosa. Y ni siquiera tiene gracia ya esperar a ver la disculpa que van a inventar esta vez.

– ¡Dijeron por la prensa la propuesta que iban a hacer, y eso demuestra que no son serios!

No, querida. Eso demuestra que saben de tu no, de antemano. Y aprovechan para -por lo menos- sacarte los colores. Rosa, magenta, o el que sea. A ver si crees que te van a dejar que todo sea secreto, a tu gusto, para que al final quede que es imposible, pero por un motivo que nadie entiende. O sea, como hasta ahora. O hasta ayer, más bien. Porque me temo que ya no queda nadie que no lo entienda perfectamente.

Añadido matutino. Se ve que a Rosa le quedan sus fans. Pero también parece que son de la sección verdulería al modo de Rahola. Como se sospechaba.

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Una Gloria, el partido de la “nueva forma de hacer política”. ¡Qué gentuza! Q.E.D.

Querido votante de UPyD. ¿Tienes algún motivo especial para pensar que Rosa Díez no se parte del descojono cada vez que le votas? Por ejemplo, farda mucho de tener el único partido con “primarias”. Esto es, a los candidatos  del partido para unas elecciones los nombran lo afiliados del partido, y no su camarilla dirrigente. Nunca descansa de decir que ese es una de los grandes prodigios que hacen de UPyD un partido diferente. Una nueva forma de hacer política, frente a los “partidos tradicionales”. La regeneración, y la caraba.

Vale, muy bonito. Pero te sugiero que lleves un tomate -o más- al próximo acto público que protagonice esa Lorito que tenéis por cúpula del chiringuito. Y cuando empiece con el rosario -¡tenemos primarias, tenemos primarias!- le largas un tomatazo. Porque se estará riendo de ti — una vez más. Precisamente fue en primarias como los afiliados elegisteis a Sosa Wagner de lider de vuestra candidatura en Europa. Y al reso de la lista la eligió el aparato del partido. Porque esas llamadas “primarias” de UPyD solo son “primaritas”. Los afiliados eligen a uno, al primero, y el resto es cosa del aparato. O sea de Rosa Díez. Pero bueno, algo es algo; y la regeneración empieza con un pasito. El problema es cuando el pasito es completamente imaginario. Como en Rosa Díez te miente como a un tonto de baba.

Lo cuenta ABC, que nos trae Luis Bouza [–>]. El canditato elegido por los afiliados para Europa ha manifestado dos opiniones con las que estén de acuerdo los afiliados de UPyD, y los votantes de UPyD. Pero Rosa Díez no. Y por tanto, a la vista del inconveniente, ha creado una norma para quitarse de encima al candidato de  los afiliados.

«La presidencia y portavocía del grupo corresponderá en principio al candidato que haya concurrido en el primer lugar de la correspondiente lista electoral, salvo circunstancias debidamente acreditadas, que deberá apreciar el Consejo de Dirección de forma motivada» [–>]

Traducido del politiqués significa: La chusma, plebe, masa, puede elegir al número uno de la lista y jefe de candidatura. Que deberá de cuidarse mucho de no estar jamás en desacuerdo con Lorito, porque en ese caso le darán puerta a la primera oportunidad. Para lo que basta la apreciación de un Consejo de Dirección formado por miembros elegidos a dedo por Rosa Díez. Lo que viene siendo como el ejemplo más descarnado posible de un partido autoritario. Indisimuladamente autoritario. Desvergonzadamente autoritario. Autoritario con la chulería del fascio. Pero que proclama -a voz en grito- ser una monjita.

Los que tienen mejor opinión de UPyD, o tal vez una naturaleza más optimista, suelen creer que es cierto que ese partido no tiene nada de diferente. Y menos que nada de “regenerador”. Pero que no es peor que los demás, en ese sentido; y al menos tiene un par de propuestas interesantes.

Parece que se equivocan, y de largo. Porque entre un partido que no hace primarias, y un partido que hace una payasada para simular unas primarias, es mucho más probable que el segundo te esté mintiendo mucho más que el primero, en general. Se nota lo que le preocupa mentir con desacaro absoluto. Nada. Y en ese caso, las propuestas interesantes de UPyD es muy probable que sean tan verdad como lo de las primarias. Verdad … mientras le vengan bien a Lorito. Y en cuanto prefiera otra cosa, te hace una norma nueva, y te vas a enterar.

http://plazamoyua.files.wordpress.com/2010/11/dominatrix_rosa_diez_gatos_lunaticos1.jpg?w=213&h=227

Añadido, de Maleni en un comentario:

Una mini entrada aprovechando el trabajo de Pedro Larrauri en su blog. Por resumir.

Es una cuestión bastante simple. O bien en UPyD creen en la democracia interna en los partidos, o bien no. Pero si creen en ella (eso dicen), y creen que tienen democracia interna (también lo dicen), entonces tienen una idea muy -digamos- particular de la democracia.

El primero congreso de UPyD, con su candidatura alternativa, ha sido el único momento en el que se ha discutido -así sea por lo bajini y de perfil- la democracia interna del partido. Un poco de risa, porque oficialmente nadie escuchaba los argumentos alternativos – que ocurrían en la plaza. Pero contestaban a los que les parecían más fuertes, sin decir a quién o a qué estaban contestando. Y sobre la cuestión concreta de la separación de poderes, el mismo Gorriarán del artículo de ABC “La democracia en los partidos” [–>], escribió con dos cojones que la separación de poderes dentro de un partido es absurda. Literal: absurda. Porque sociedad y partido son muy diferentes, y en la sociedad hay intereses diferentes, mientras que en un partido no debe de haberlos. Acababa de inventar el partido totalitario en su más geniuna expresión. No sé si podré encontrarlo. Estoy hablando de memoria, pero bastante seguro de lo que digo.

Veamos, con la ayuda de Larrauri, y aprovechando el ejemplo del caso Sosa Wagner, cómo funciona la “democracia interna” de UPyD.

- El Consejo de Dirección es un órgano cuyos miembros están elegidos a dedo por Rosa Díez. Una candidatura cerrada que gana o no gana la elección en un congreso. Representa lo que decida a mayoría de los miembros del congreso.

- El Consejo Político está elegido, miembro a miembro, en el mismo congreso. Representa también la misma mayoría. Pero por si hubiera problemas, tiene un porcentaje no despreciable de miembros que salen, no de esa elección, sino de a estructura (aparato) del partido.

Hay dos órganos que pueden controlar lo que hacen los representantes de la mayoría:

- La Oficina de Buenas Prácticas, tiene tres miembros. Dos elegidos por el Consejo de Dirección, y uno por el Consejo Político.

- La Comisión de Garantías sale de una lista cerrada. En principio, quien quiera puede hacer una terna elegida a dedo, y presentarla para su elección en el congreso. Pero por definición gana la terna que presenta la candidatura que saldrá vencedora.

En resumen, todos los miembros de todos los órganos de control son representantes de la misma mayoría a la que representan los órganos de gobierno. Es como si todos los miembros de -por ejemplo- el CGPJ fueran nombrados por el partido que gana las elecciones.

Pues aun así, a veces hay fallos. Como el caso Sosa Wagner que nos sirve de ejempo. Uno de los tres miembros de la Oficina de Buenas Prácticas era partidario de la propuesta herética de Sosa Wagner. Y el totalitarismo siempre es amante de la unanimidad. Así que nada como empezar por expulsar al miembro díscolo del órgano de control, y después dedicarse a controlar … ¡¡¡a la oposición!!!

Lo puedes ver en todos sus detalles y esplendor en ca’n Pedro Larrauri:

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