SGAE


Eso dice José Ignacio Wert. Y debe saberlo, porque es Ministro de Cultura.

Supongo que también podría llegar a ser, en su caso, un asesino del dinero. Por ejemplo, podría convertirme en un asesino del dinero si los bancos deciden que es una lata custodiar sus montañas de billetes, y es mejor dejarlas al alcance del público, en las calles, pero que hay que restringir el tránsito y cachear a los viandantes para que no las choriceen. Protección a costa del estado y del dinero de todos, claro.

Está muy bien el argumento. Me gusta; da mucho juego. Por el mismo precio puedo afirmar que el tal Wert es un asesino de la inteligencia. Y probablemente sería una afirmación con mucha mayor justicia, o razón, que la suya para llamarme asesino de “la cultura”. Lo mismo que si le llamo asesino de la honestidad intelectual. Porque aunque es cierto que en esta discusión sobre las leyes de “propiedad intelectual” entran algunos productos a los que se les puede llamar (más o menos) “cultura”, es falso que estemos hablando de “la cultura”. Supongo que se refiere a lo que los yanquis llaman, con toda propiedad, entertainment industry. La industria de pasar el rato, por así decir. Pero queda mucho mejor imaginar que toda la chavalería, más sus padres y abuelos -igualmente ágrafos- consumen cantidades industriales de “cultura”. Y que son, por tanto, cultísimos. ¿Tal vez yonkis culturales?

¿Qué tal le sentará al ministro que le llame asesino de la inteligencia y de la honestidad intelectual? El juego de las palabras fuertes da mucho de sí, y es muy placentero. Todos podemos participar, y disfrutar con él. No suele conducir a nada bueno, y mucho menos a encontrar soluciones razonables. Pero don José Ignacio sabe lo que se hace, a pesar de ser un asesino de la inteligencia (ajena). Y sabe muy bien que “soluciones razonables” no es lo que busca esa industria de Hollywood a la que intenta proteger, en contra de la marea que sube. Podría aprovechar la lección del rey Canuto, pero no tiene pinta de tener muchas ganas de aprender. Más parece que quiere aplicar … una solución concebida por otros.

Estoy asesinando “la cultura”. ¡Joorl, qué fuerte! ¿Quiere eso decir que va a dejar de haber canciones, o cuentos, amor, o ciencia? ¿Acaso desaparecerán los conciertos o el teatro? No, claro que Wert no es un imbécil, a pesar de los esfuerzos que hace por parecerlo. Quiere decir que teme que la industria del cine y la TV tengan que adaptarse a los tiempos cambiantes, y sufrir. No se entiende bien qué relación tiene eso con “la cultura”; pero eso es lo que teme, porque es lo único dentro de toda la industria de pasar el rato que parece tener una salida delicada. Que seguro que tiene salida, pero no se ve tan claro como en los demás casos. Y además, ¿si no tuviera salida, íbamos a tener que adaptar y cambiar el mundo solo para que sobreviva?

Yo no sé si el asesino de la inteligencia y de la honestidad intelectual se da cuenta de que se le ve el plumero, pero se le ve perfectamente. Menos lobos, Caperucita.

El asesino de la cultura.

Estimadísimo representante:

Aunque en España ese asunto no suele estar nada claro, creo que en el especial caso de los congresistas al Parlamento Europeo sí te puedo llamar mi representante, por haberte votado directamente, y por ser solo uno de la lista el que salió. Por una vez no hay duda y me toca, por tanto, la parte alícuota del casi medio millón de votos que recibiste. Que no vaya a repetir el voto a UPyD – por el partido, no por ti – no debería de ser óbice. Nuestro contrato no ha finalizado.

Y sí, ya sé que en el caso de otros representantes de UPyD no tendría ningún sentido escribirles, porque como en los demás partidos, realmente representan más al partido (a su sanedrín) que a sus votantes. Pero tu caso podría ser distinto, vista tu categoría personal, académica, y profesional. No eres algo que abunde en política. Y no me sorprendería que tú, excepcionalmente, tengas la autonomía de decidir el voto en la soledad de tu libertad, y que sopeses lo que honestamente crees que pueden pensar tus votantes. Así que por todo ello, me tomo la libertad de escribirte, una vez en toda la legislatura, y contarte mis cuitas acerca de algo que estáis a punto de votar.

No dudo que sabes más que yo sobre la nueva ley conocida como ACTA, por sus siglas en inglés (Anti-Counterfeiting Trade Agreement).  Y estoy seguro de que uno se puede convencer de que es un acuerdo estupendo y muy beneficioso para todos, si le da por mirarlo con la luz más positiva que se pueda. Así que someto a tu consideración, no lo bueno, sino lo mucho malo que puede salir del ACTA.

¿Es cierto que el ACTA se ha creado en un foro ajeno a donde se discuten normalmente los acuerdos internacionales, y en secreto? ¿Y que ahora os encontráis con un “pack” completo, lo tomas o lo dejas? Pues ya solo eso parece un chantaje, y toda una patada a la soberanía de los ciudadanos europeos que representas.

¿Es cierto que el ACTA va a exigir el filtrado de contenidos por parte de los proveedores de internet, y por tanto el examen de lo que circula? En tal caso no creo que haga falta explicarte lo que puede pasar con esa  aberración, puestos a las malas. Y yo creo que hay que ponerse a la malas para saber la responsabilidad que se adquiere al votar una ley.

¿Es cierto que ACTA va a exigir a los proveedores el castigo a los usuarios? Y no por un juez, sino por el organismo que crea el ACTA? Imagina la siguiente situación. Para los bancos es muy caro guardar y proteger el dinero que trasiegan, así que se les ha ocurrido un ACTA, para abaratar. Simplemente van a dejar el dinero por las calles, sin protección ninguna, pero en paquetitos de poca cantidad. Y van a nombrar espías de la gente a todos los serenos, porteros, barrenderos y guardias, que reportaran a la SGAE esa de Teddy Bautista, y otros conocidos artistas de VISA en puticlub, y ellos decidirá a quién len quitan el derecho a circular por las calles. ¿Estaríamos todos locos, no? Pues me parece mucho más sensato contemplar el mal que puede hacer un ACTA, en vez de cerrar los ojos y pensar que de repente el mundo se ha vuelto angelical. Entre otras cosas porque no vemos muchos angelitos últimamente.

Acabo. Ya solo pedirte, formalmente, que votes en contra de esa ACTA, si sospechas que somos legión los que te habiéndote votado pensamos que se trata de una salvajada. Desgraciadamente no puedo hacerlo en tu blog, porque no es sitio para política, según dices [-->].

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Para firmar en contra (lo siento, solo he visto Avaaz):

Consejos para actuar en contra:

Wikipedia (en español):

Electronic Frontier Foundation:

Vía NacionRed:

Y un mensaje de Anonymous para los mamones:

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Es una campaña de Anonymous, sea lo que sea eso. Va en la línea de la idea de que no se hacen negocios con el enemigo, pero restringida a un mes. Más práctico, e impacto más visible. Posiblemente más impacto también.

Yo estoy convencido de que esto es una guerra. Vale, de acuerdo; somos piratas, chorizos, imbéciles morales, y una pandilla de ladrones degenerados. ¿Y qué más, Arcadi? ¿Qué vas a hacer cuando la gente deje de comprar la caca de papelucho en el que escribes? ¡Ah, si!, creo que Pedro J ya está sugiriendo que el estado, o sea los imbéciles morales degenerados esos, apoquinen por lo que no leen. Porque se trata de “la cultura”, y tal y tal. Y si no saben lo que tienen que leer, Arcadi se lo explicará. O si no, al menos se lo cobrará, que es lo que importa. Pero el estado no es ladrón, no, no, no, aunque te cobre sin permiso por lo que no quieres consumir.

La prensa, perdón, cultura, nos ha mostrado hasta la saciedad la horterada y milagros del gordo de Megaupload, como diciendo que defender la libertad de internet es defender al gordo. En una demostración de rigor analítico profesional sin parangón. Yo preferiría ver las fotos de las putas que se pagan con el dinero de la SGAE. Seguro que son más guapas que el gordo ;). Pero Arcadi, perdón, la cultura, prefiere hablar del gordo que de la SGAE. Sobre todo, para “la cultura” el gordo es categoría, pero la SGAE anécdota. La idea es que como el gordo es gordo, y un horror, no se puede atacar la falta de libertades y el mundo cavernícola que defienden los Arcadis y las SGAEs. Según el modo de razonar de “la cultura”. En cambio lo de Teddy no es mas que … bueno, lo que sea; pelillos a la mar.

Hay “razonamientos”, muy del tipo de -por mis cojones, que soy muy brillante -, a los que yo les llamaría declaración de guerra. Y “razonamiento” por “razonamiento”, o cojones por cojones, veremos a ver quién sale perdiendo. Tú tócamelos mucho, que ya verás cuánto te compro. Me encanta el sistema de “ventas Arcadi”. ¡A la venta por el insulto! Y yo que sigo creyendo que no se hacen negocios con el enemigo …

La otra alternativa es repensar, ante el cambio de circunstancias, la utilidad y conveniencia social de ese monoplio llamado copyright, inventado por María Tudor para tener un control sobre lo que se publicaba con aquel nuevo invento de la imprenta [-->]. Si sí, si no, si hasta aquí, o si hasta allí. Actitud a la que yo le llamaría civilización, probablemente con bastante más justificación que llamarle cultura a las mamarrachadas a las que Arcadi llama “cultura”, con un par.

Pero eso, repensar, o simplemente pensar, es lo que el gran Espada de la cultura quiere a toda costa que no se haga. No vayamos a darnos cuenta de lo que pasa, y no vaya a cambiar una situación en la que ciertos privilegiados están muy a gusto, y por cuya defensa están bien dispuestos a fastidiar a todo potito. ¡Hay que joderse con “la cultura”!

O tal vez no haya que joderse tanto, y se pueda empezar a joder. O sea, #BlackMarch, #MarzoNegro. va por Arcadi.

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A nos ser que luches para evitarlo.

La movida de Megaupload es una declaración de guerra, y de susto y miedo, por todo lo alto. Contra ti. Pero siempre hay que fijarse en quién es el enemigo que quiere acabar contigo si quieres devolverle el daño. No vayamos a despistarnos con muñecos interpuestos. Y en este caso, Obama, el FBI, o el PP son los muñecos interpuestos. Son enemigos como aliados o juguetes del enemigo, pero no son el enemigo. El enemigo es una industria, que en España pretende llamarse de la cultura, pero que no es más que de pasar el rato. De asesinar el tiempo, por así decir.

¿Y qué haces cuando te declaran la guerra? Yo diría que devolver todos los golpes recibidos, y si puedes, más. Y el caso es que se puede. Se puede elegir ir al cine, o se puede ir a tomarse unas birras con los amigos en el bar de la esquina. ¿Qué mal te ha hecho el bar de la esquina? ¡Ninguno!

También puede uno fijarse en lo que consume, y a quién le paga. Si tienes autores que apoyan a las SGAEs, y Sindes, y Sopas, y otros que no, bien pudiera ser que para pasar el rato lo mismo te vale uno que otro, pero comprando a uno estás pagando al enemigo, y con el otro no. Eso es lo que producen las guerras. Bandos; buenos y malos. Y si te dejas pisar, te pisarán, y si no tal vez consigas evitarlo.  Pero si no luchas, no ganas.

Yó que sé, a mi me gustan las artículos de Arcadi Espada, pero el mundo está lleno de escritos interesantes que no son del capo de Ibercrea, y el tiempo es limitado. Elegir es inevitable, y se puede elegir pensando un poco lo que eliges. Cuando un proveedor te chulea, sueles elegir otro, si puedes. Y el primer paso es buscar alternativas. O eso, o dejarte chulear.

A ver si empezamos a poner las cosas en su sitio. Te están llamando ladrón y pirata. Te desprecian y te insultan, pero … ¿¿¿intentan venderte???  Tienen una idea un poco especial de las ventas, que tal vez venga de ese monopolio de copia que les hemos cedido  – en la medida que tengamos alguna influencia sobre las leyes que nos rigen. No tengo ni idea sobre si puedes cambiar esas leyes. No tiene buena pinta. Pero sí puedes elegir si, además de ser puta, vas a pagar la cama. Mirando lo que consumes. Mirando lo que pagas. Y a quién.

Sin pelas no hay monopolio. No tendrían por dónde metérselo. La culpa, una vez más, es nuestra.

Piensa. Es por pasar el rato.

Lo explica mejor Gómez Jurado:

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From the Wilderness

La protesta de Wikipedia, WordPress y otros contra la S.O.P.A. ha tenido como respuesta inmediata un zarpazo tremebundo.

El FBI (Edgar Hoover resucitó) ha cerrado Megauploads, dejándonos a los usuarios Premium (de pago) en el limbo.

Aparte del daño económico (90€ de la cuota bianual que tenía) me quedo sin los backups de dos portátiles y del PC de casa, los 12 álbumes de fotos escaneadas desde mi infancia (menos mal que aún no los borré del PC) y cientos de otros archivos, más el trabajo de haberlos ido ordenando y clasificando. Todo información personal, no sujeta a derechos de autor.

Si ésto es la lucha contra el fraude de los derechos de autor, que no nos pase nada. Obama, ¡vete a cagar!

Encima en El Mundo con fotos del dueño de MU con comentarios despectivos como “amante de la buena vida y mujeres hermosas”, como si eso fuese un delito. Una campaña orquestada, vamos.

Me recuerda aquella otra de 1934 contra el cáñamo, que acabó con su ilegalización, en que el trust Hearts (ciudadano Kane) logró hundir la industria del papel de cáñamo a favor de sus inversiones en pulpa de celulosa de madera. El diario “S.Francisco Examiner”, buque insignia del trust, describía : “si el horroroso monstruo de Frankenstein se encontrase frente a frente con el monstruo de la marihuana, caería muerto de miedo”

Periodismo de kalidá.

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