otros


BRPPP…1936…BRPPP…1975…BRPPP…2015…0

Luis Bouza-Brey, 22-11-14

¡Finito! Llegó la hora de la verdad, se acabaron los prolegómenos: en 2005 se fundó Ciudadanos; en 2007, UPyD; en todos estos años, se han probado diversos intentos de Alternativa Regeneracionista para un Régimen cuya descomposición se veía venir, siendo el último, si no me equivoco, Vox, la escisión del PP.

La consecuencia de este proceso es la existencia de un Archipiélago Regeneracionista que está a punto de cuaje, y cuyo último episodio de intento de cristalización son las conversaciones entre Ciudadanos y UPyD para una alianza, coalición o fusión, rotas ayer.

 

Y este episodio se produce como resultado de la palmaria descomposición del Règimen actual, que se aproxima a unas elecciones a todos los niveles en 2015, que serán decisivas para una transformación radical de las fuerzas políticas en presencia.

 

Parece, pues, que se ha llegado a un punto cero de final de ciclo, para el Régimen del 78, y para la Alternativa Regeneracionista, con el declive de PP y PSOE, el descontrol sedicioso del nacionalismo catalán y los resultados del 9-N, la emergencia de Podemos, y el fin de los intentos de unión entre los dos grupos más potentes del Archipiélago Regeneracionista.

Qué pueda suceder al final del proceso de descomposición del Régimen es algo que intenté atisbar en mi artículo de ayer, “La descomposición del Régimen del 78…” ( http://plazamoyua.com/2014/11/20/la-descomposicion-del-regimen-del-78-y-los-posibles-remedios-terapeuticos/ )   y cuyo resultado se verá influido por el del proceso de construcción de la Alternativa Regeneracionista cuyo período de interinidad embrionaria debería haber concluido ayer.

 

LA AGONÍA DEL RÉGIMEN Y LA SITUACIÓN DE TRANSICIÓN

 

Por eso creo que se abre un período constituyente de un espacio político que va a ser esencial para el período constituyente global que se iniciará en 2015, y es vital para el país que reflexionemos y actuemos en la construcción de esa Alternativa Democrática Regeneracionista que el país necesita.

Uno ha vivido en primera persona algunos de los episodios más relevantes de este proceso: la fundación y fragmentación iniciales de Ciudadanos; la fundación y perversión de UPyD; los intentos de creación de nuevos Movimientos Democráticos o Ciudadanos, y por ello creo estar en una posición perceptiva adecuada para emitir dictamen y conclusiones sobre dicho proceso.

Vamos a ello:

Creíamos en la necesidad para España de lo que llamábamos tercera vía frente al bloque de PSOE, PP y Nacionalismos, fundacional del Régimen del 78. La Tercera vía soldaría las sendas brechas sectarias derecha-izquierda y la disgregadora del nacionalismo, ocupando un espacio de centro, transversal ideológicamente y centrípeto territorialmente. Lo que llamábamos Tercera Vía serviría de catalizador Regenerativo frente al bloqueo de impotencia sectaria de los dos grandes partidos y el impulso segregacionista derivado de la perversión del Estado Autonómico por influencia de los etnonacionalismos. La solución que impulsábamos se concentraba en sustituir el bisagrismo nacionalista centrífugo, derivado del bipartidismo imperfecto, por un bisagrismo centrípeto que restaurara la vigencia de los principios constitucionales unitarios, al tiempo que, mediante la transversalidad ideológia, fuera capaz de sustituir el sectarismo partidista por una confluencia hacia el centro que permitiera una dinámica política cooperativa para el país. El método para conseguir ambos objetivos sería impulsar reformas constitucionales que modificaran aspectos de la estructura política básica de España, como el régimen electoral, la perversión centrífuga del modelo autonómico, o la tergiversación institucionalizada de la separación de poderes, que ya resultaban disfuncionales para la supervivencia del propio sistema político.

La supervivencia de estas disfunciones ha reventado el sistema con las consecuencias sobrevenidas de oligarquía irresponsable y cleptómana, corrupción, secesión e impunidad, y hace apremiante la apertura de un proceso de cambio político que modifique urgentemente aspectos esenciales del régimen, si se desea evitar el derrumbe del sistema político y el advenimiento de un Estado fallido, una Revolución o un Golpe de Estado.

Pero la impotencia fragmentada de la Tercera Vía, y el estancamiento de la dinámica pervertida del Régimen del 78, han dado origen a una situación de descontento y deslegitimación del Régimen que ha impulsado la emergencia de “Podemos” como fuerza alternativa al mismo, surgida del Movimiento del 15M, y liderada por jóvenes neocomunistas e izquierdistas, próximos al “socialismo bolivariano” y al antifranquismo inicial de la transición, que ponen en cuestión radicalmente el sistema y se proponen objetivos rupturistas que desestabilizarían el país, poniendo en cuestión la Monarquía, la pertenencia a la UE, las alianzas internacionales del país, la convivencia con la Iglesia Católica, y la estabilidad militar.

 

La aparición de “Podemos”, y la deriva sediciosa del nacionalismo, han transformado el sistema de fuerzas y espacios políticos del sistema, sustituyendo el bipartidismo imperfecto complementado con bisagras nacionalistas por un multipartidismo compuesto potencialmente por tres grandes partidos (PP, PSOE y Podemos) y un nacionalismo antisistema, cuya interacción conduce previsiblemente al desastre de la parálisis caótica y subversiva.

 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

 

 

Por eso, la necesidad sentida durante los últimos años de una Tercera España, se hace hoy mucho más apremiante, para impedir el bloqueo recíproco de las dos Españas encarnadas en el PP y el PSOE, la ruptura de la unidad del país por obra de la sedición de los nacionalismo, o la hegemonía del activismo subversivo caótico e inmaduro de Podemos, que liquidaría años de esfuerzos y estabilidad como respuesta al estancamiento.

Esa Tercera Vía centrista, unionista y reformista podría constituir la Cuarta Fuerza del sistema que impulsara su reforma, desbloqueara el estancamiento, e impidiera la secesión y la subversión caótica derivadas del sistema de actores en presencia en la situación actual.

Pero ¿cómo desarrollar ese Tercer Espacio de Alternativa Democrática al derrumbe, la secesión y el caos?

El último episodio de las fallidas conversaciones para la unión de Ciudadanos y UPyD nos da pistas acerca del modelo de construcción de la Alternativa Democrática potencialmente viable.

Veamos en primer lugar los objetivos a realizar: es necesario defender la subsistencia de un sistema político de libertades democráticas, capaz de unir la diversidad constitutiva del país, que mantenga nuestra integración en Europa y en el mundo Occidental, y que defienda la subsistencia del Estado Social y Democrático de Derecho frente a los procesos deconstructivos derivados de las patologías de la globalización.

Pero, además de unos objetivos que a mi, al menos, me parecen indiscutibles, la cuestión más importante en el orden del día es la del modelo estructural y procesual a seguir para ocupar y construir ese Tercer Espacio:

Parece claro, en primer lugar, que el Archipiélago Regeneracionista debe ser superado, mediante un proceso de unificación delicado, por una fuerza política que articule la pluralidad en organización sistemática y coherente, capaz de enfrentarse al caos e impulsar la Regeneración sistémica.

Pero lo que no está tan claro, de momento, es el modelo organizativo a seguir, y disponemos de dos:

El primero es el de Ciudadanos, un partido que, con múltiples crisis y políticas erráticas, parece haber consolidado una embrionaria democracia interna y un liderazgo vivo, aunque como partido carezca todavía de arraigo en el conjunto del país, y de un proyecto completo de diseño acabado.

Por otra parte, tenemos a UPyD, un partido con propuestas atractivas en algunos aspectos, que ha conseguido enraizarse en diversas partes del país, pero cuya estructura interna, liderazgo y dinámica política producen una organización muy jerarquizada, poco abierta al pluralismo y sometida a crisis permanentes de integración y participación.

 

Ambos partidos experimentan problemas como estructuras potenciales para construir el Tercer Espacio: Ciudadanos todavía no constituye una estructura arraigada de ámbito nacional, que además puede experimentar patologías de expansión corruptiva si no cuida con suma delicadeza el proceso de asimilación del Archipiélago Regeneracionista.

UPyD constituye una estructura que por su jerarquización y rechazo del pluralismo y la disidencia, parece radicalmente inadecuada para un proceso de construcción de un Espacio democrático y Regenerativo que encauce la Alternativa Democrática. UPyD pudo haber servido como Tercer partido sustitutivo del bipartidismo imperfecto con bisagras nacionalustas, durante los pasados años, pero su cristalización autoritaria, la transformación del nacionalismo y la aparición de Podemos, han eliminado su espacio y anulado su función inicial.

La conclusión que me atrevo a extraer, en medio de la incertidumbre del cambio, es la de que Ciudadanos me parece la estructura más adecuada para liderar el proceso de construcción de la Alternativa Democrática, para consolidar un espacio político Regenerativo, que obligue a los dos grandes partidos a abrir un proceso de revisión constitucional y reformas políticas que permitan subsistir un sistema de libertades. Sistema de libertades que hoy se halla en peligro por el estancamiento del régimen del 78. El soplete Ciudadanos puede ser la alternativa constructiva frente al ariete Podemos, la bomba de relojería del nacionalismo y el diálogo de sordos de PP y PSOE.

El contador está a cero:

BRPPP…1936…BRPPP…1975…BRPPP…2015…BRPPP…0

 

Luis Bouza-Brey, 20-11-14

 

 

El régimen del 78 se está descomponiendo, y, ante ello, Rajoy se estriñe: no afronta los cambios constitucionales necesarios, como el del sistema electoral, y el modelo de organización territorial, ni tampoco es capaz de afrontar con energía la corrupción, en las filas propias y ajenas, ni el despilfarro generalizado del sector público.

Por otra parte, de la descomposición emerge la diarrea “Podemos”, un torrente de descontento que se derrama contra todo y puede destruir diques y logros fundados en muchos años de esfuerzos: en su protesta contra la “casta” inmovilista y privilegiada, contra el déficit esbocado, contra el atlantismo,contra la Iglesia católica y contra el Régimen de la Transición, nos puede situar en el limbo amorfo y fetal del antifranquismo izquierdoso.

Han pasado casi cuarenta años desde la muerte de Franco y en España volvemos a la infancia democrática: no han aprendido nada, ni los jóvenes de “Podemos” ni sus potenciales votantes. Y claro, la perdedora de todo ello es el dinosaurio de Izquierda Unida, cuyo anquilosamiento momificado se ve suplantado por nuevas sábanas y sudarios para envolver y camuflar los viejos contenidos.

Pero eso no es todo: frente a estas corrientes alternas de astringencia y diarrea, emerge el efluvio atávico y perenne del nacionalismo ètnico, dispuesto a recuperar las esencias inmortales del particularismo, el privilegio, la insolidaridad y el caciquismo, como fuentes de inspiración para alcanzar el horizonte paradisíaco del purismo irredentista, el Estado propio. Un Estado propio en el que se condensa el efluvio imperecedero del atavismo reaccionario y se plasma en la competencia entre CIU y ERC por gobernar la corriente desatada del delirio esquizofrénico y la paranoia, como sustitutivos del mundo real.

No obstante, ¡no deben perder la esperanza!¡Existe un producto de los setenta que recompondrá la situación!¡Un compuesto que con unas cuantas dosis de cambio antifranquista, otras tantas de ingeniería social, y unos regalitos generosos al etnicismo, recuperará la vitalidad del sistema!¿Todavía no saben el nombre de la fórmula prodigiosa?

Se llama PSOE, y a falta de proyecto articulado suministra ocurrencias constantes, chollos permanentes, dinero fácil, líderes gaseosos, militantes apesebrados, y rebaños drogados con el cuento de buenos y malos ciudadanos.

En fin, dejando a un lado la ironía escatológica, que intenta describir el laberinto cerrado en que se encuentra España, aún con la emergencia de “Podemos” como síntoma de rebeldía, creo necesario intentar el análisis más afinado de las situaciones globales alternativas resultantes de la descomposición del régimen, ante las que probablemente nos vayamos a encontrar en el futuro.

 

LA FRAGMENTACIÓN DEL SISTEMA DEL BIPARTIDISMO IMPERFECTO

Las encuestas revelan algunas tendencias básicas, como la pérdida de apoyos populares de PP y PSOE, la emergencia de Podemos, la llegada a un techo en el ascenso del nacionalismo, y la debilidad de una tercera vía Regeneracionista alternativa personificada en Ciudadanos y UPyD.
Las consecuencias de todo ello en la articulación de mayorías, minorías y formación del Gobierno, parecen ser tres:

1.- La conformación de un multipartidismo con tres grupos potentes —PP, PSOE y Podemos— flanqueados por minorías regeneracionistas —Ciudadanos y UPyD— , nacionalistas —CIU, ERC, y otros— o alternativas —IU, y otros—.
Esta situación podría conducir, según el peso parlamentario de cada uno de los grandes, y la fortaleza de los pequeños, a diversas combinaciones de mayorías parlamentarias y de Gobierno:
Gran coalición de PP y PSOE.
Coalición de PSOE y Podemos
Coalición de PP o PSOE con terceros partidos pequeños, formando un bipartito, tripartito o formas de creciente complejidad de coaliciones y Gobierno multipartidista.
2.- La conformación de un multipartidismo con cuatro grupos potentes integrado por PP, PSOE, PODEMOS y un REGENERACIONISTA (Ciudadanos, o UPyD, o una fusión de ambos).
3.- La conformación de un multipartidismo muy fragmentado en el que ninguna de las minorías mayoritarias tenga la fuerza suficiente para formar coaliciones y gobierno sin agrupar alianzas de cuatro o más grupos.
La consecuencia de esta fragmentación del bipartidismo imperfecto, en el que uno de los dos grandes partidos gobernaba en solitario o con el apoyo de las minorías nacionalistas, inaugura una situación nueva en la que la incógnita esencial a resolver es la de si el règimen se puede regenerar mediante la aplicación de reformas esenciales, o va a continuar descomponièndose a ritmo más o menos acelerado hasta alcanzar una implosión final que conduzca a un Estado fallido en guerra balcánica de todos contra todos, o a la Revolución o el Golpe de Estado.

LA REGENERACIÓN DEL RÉGIMEN DEL 78. ¿QUÉ ES ESO?

Crisis económica general con altísimas dosis de paro; partidos políticos mayoritarios anquilosados y corrompidos, plagados de ineptos, corruptos, oportunistas y “trepas”; sediciosos descontrolados; líderes que no lideran; democracia falseada y pervertida; instituciones paralizadas por disfunciones múltiples… Todas estas patologías, que desde hace años y hasta hace poco preveíamos muy pocos, hoy son ya palmarias para nuestra sociedad, sin que puedan considerarse visiones apocalípticas de unos pocos desquiciados.
También hace años que unos pocos, muy escasos y desoídos, venimos reclamando medidas de Regeneración urgentes que sirvieran para evitar lo que hoy es ya un proceso acelerado de descomposición del Régimen y, quizàs, de crisis de Estado.
Hace años que reclamamos diversas reformas, como la del régimen electoral para hacer real la representación política, hoy falseada por el régimen proporcional de listas cerradas y bloqueadas; la modificación del sistema autonómico, pervertido y centrifugado por la improvisación y las presiones de los nacionalismos; la democratización de los partidos políticos, cuyas estructuras actuales constituyen uno de los factores esenciales de impulso de la corrupción del sistema; la revisión del règimen constitucional de la separación de poderes; la reforma del poder jurisdiccional, para hacerlo eficaz e independiente; una reforma educativa y cultural que modifiquen las bases del conocimiento y la cultura política en el país, para hacerlos adecuados a la democracia, la globalización y el mundo tecnológico; una reforma radical de la Administración y la Descentralización, para hacer transparentes, eficaces y sometidos a control los órganos de la Administración Pública, autonómica y local; una reconstrucción de la Sociedad Civil, para que sustente el pluralismo propio de una sociedad democrática… En fin, todo un conjunto de reformas que impidan el hundimiento del país en un pozo de corrupción, miseria y marginalidad durante el próximo medio siglo.
Pero a estas propuestas no se le ha hecho el menor caso, y el país se hunde sin que nadie asuma el timón para eludir la catàstrofe.
Por eso vuelvo a plantearme la pregunta con la que finalizaba el apartado anterior, algo reformulada: ¿es posible todavía regenerar el Régimen mediante la aplicación de reformas esenciales, o va a continuar descomponièndose a ritmo más o menos acelerado hasta alcanzar una implosión final que conduzca a un Estado fallido en guerra balcánica de todos contra todos, o a la Revolución o el Golpe de Estado?
La respuesta a esta pregunta depende de un factor determinante esencial, como el de qué actores existen en España que puedan impulsar las reformas imprescindibles.

LAS POSIBLES COMBINACIONES REFORMISTAS

Es posible que la emergencia de Podemos, y su presencia con algo de potencia en las Cortes, revuelva el abotargamiento de los dos grandes partidos, impulsándolos a Regenerar y reformar ámbitos importantes, en solitario o de consuno. Pero es dudoso que vayan a intentar controlar la corrupción que emana de sus propias filas, o a modificar el régimen electoral, y todavía sería más nefasto que se pusieran de acuerdo para emprender una reforma constitucional orientada a dar satisfacción al nacionalismo etnicista, pues el darles privilegios y asimetrìas acabaría por balcanizar el país y hacerlo insostenible.
Ademàs, para rematar el desastre, la orientación hacia el cambio de Podemos va a favor de la liquidación del sistema, no de su Regeneración, y a dar más poder al nacionalismo etnicista, por lo que todo este conjunto de impulsos y combinaciones, en mi opinión, no sería positiva para el país.
Otra posible combinación sería la de uno o los dos grandes partidos en alianza con el nacionalismo, lo que, con la presión desintegradora de Podemos, podría conducir directa y aceleradamente a España al infierno balcánico.
Por todo ello, sólo atisbo una combinación favorable para el país: la de la consolidación con fuerza, después de las próximas elecciones, de un partido Regeneracionista que contrapese a Podemos y, al mismo tiempo, presione a los dos grandes partidos a unas reformas rgenerativas auténticas.
Este papel de partido Regeneracionista podría desempeñarlo Ciudadanos, o UPyD, o ambos, aunque por lo que a mi se refiere, desconfío fuertemente del modelo organizativo y la cúpula dirigente de UPyD, abiertamente autoritarios, y poco fiables para liderar un impulso de Regeneración democrática.
Por consiguiente, creo que queda un estrecho margen de opción para evitar la implosión del paìs, debido a la debilidad relativa de Ciudadanos y a la falta de tiempo para que pueda superar esta febleza. Pero me parece la única composición de fuerzas e impulsos regeneracionistas posible: sólo si Ciudadanos impactara con fuerza y consistencia en el ambiente político cabría la esperanza, pero no veo a la sociedad española dotada de la capacidad necesaria y suficiente para asimilar esta opción. Aunque quizá pueda desarrollarse esta posibilidad después del fracaso de la próxima legislatura y el crecimiento de la fragmentación y descomposición del sistema.

Como ven, mi opinión es la de que estamos mal, empeorando, y sin que nadie parezca capaz de tomar el timón para enderezar el rumbo. No veo casi ninguna esperanza de superación del caos sin pasar por una catástrofe.

Desde algunos medios de comunicación —principalmente en internet— hace años que se viene denunciando la necesidad de medidas de Regeneración democrática para evitar la descomposición y explosión del régimen de libertades.

Lo que algunos denunciaban —denunciábamos— en estos escritos era que la existencia y sobrevivencia de un sistema electoral no representativo, basado en listas cerradas y bloqueadas que daban todo el poder de manipulación a las cúpulas oligárquicas de los partidos políticos, a lo que se sumaba una fórmula electoral proporcional que permitía un poder electoral determinante al bisagrismo nacionalista, en un sistema de bipartidismo imperfecto,  eran mecanismos constitutivos de una bomba de relojería en el núcleo del régimen del 78, que estaban pervirtiendo su carácter democrático y terminarían por destruirlo.

Junto a estos elementos patógenos señalábamos la inexistencia o deficiencia de controles derivados del mecanismo de la separación de poderes, como un poder jurisdiccional —constitucional y ordinario— independiente y eficaz, unos controles administrativos reales, tales como Tribunales de Cuentas, Interventores estatales, o Inspección Fiscal operativos, o un régimen jurídico parlamentario que garantizara la autonomía y capacidad del Parlamento para controlar al Gobierno.

Si a las deficiencias mencionadas, de un sistema representativo viciado, y una separación de poderes falseada, añadíamos una descentralización del poder demagógica y centrifugadora, las semillas de la muerte del sistema por metástasis corruptiva, oligarquía despótica, borreguismo popular y demagogia pseudosalvadora, estaban sembradas.

Hoy vemos como la libertad agoniza en medio de la anarquía y cómo crece el peligro de dictadura de signo todavía impreciso como solución a la crisis del régimen, porque lo que parece evidente es que la oligarquía imperante es incapaz de Regenerar el sistema, y el tiempo y la degradación se aceleran para conducir al país al desastre de su desintegración sediciosa y el desgobierno populista, sin que nadie, de momento, sea capaz de asumir el timón del país.

Pero lo peor de la situación existente es que su evolución probable es todavía para ir a peor, dada la baja calidad del liderazgo, la ausencia de sentido de Estado, la desesperación borreguil del rebaño popular, la emergencia de iluminados irresponsables, y el riesgo de desintegración o balcanización de España.

Por todo ello, inmersa en una degradación irrefrenable y  carente de fuerzas regenerativas, España se enfrenta a un destino ominoso: nuestros aliados occidentales deberían ser conscientes de que, en el sur de Europa, Al-Andalus se está transformando en una bomba de relojería para la libertad.

Teresa París Pombo

La verdad es que llego con una noticia excelente. ¡Le han autorizado el tratamiento a mi marido! Por supuesto que queda todavía bastante por hacer. Entre otras cosas ahora nos han también de conceder el Daclatasvir. Pero nos dijo la doctora que simplemente se esperan a que se conceda el Sofosbuvir para traerlo y que calcula que a mediados de noviembre Pedro empezará el tratamiento.

Por supuesto que el alivio y la alegría que siento son mayúsculos pero tampoco olvido que todavía queda muchísimo por hacer en lo que respecta a tratamientos vitales. A lo largo de estos meses me he dado cuenta de que no solo se trata de luchar por que los enfermos de hepatitis consigan el tratamiento pertinente, que además de salvarles la vida aligerará la carga de enfermedad de la Seguridad Social, sino que también existen casos terribles de enfermos de cáncer, por ejemplo, u otras enfermedades que necesitan urgentemente tratamiento y ayuda que no reciben. La hepatitis sigue siendo mi prioridad. Ella y yo nos conocemos y allí me seguirá encontrando, haciéndole frente pero cuantos más seamos en luchar por una causa simillar aunque no idéntica mejores resultados obtendremos.

No creo en los políticos, en NINGUNO pero sí creo firmemente en el ser humano y en la fuerza de la unión. Por lo tanto estoy más que nunca decidida a seguir bregando por que no mueran más personas que se podrían salvar, mientras sinvergüenzas de todos los colores se llenan los bolsillos o se despilfarra el dinero. No creo en absoluto que el Estado deba ser el “papá” que todo lo pague y asuma, pero si una persona lleva más de 50 años cotizando tiene derecho a que le ayuden a vivir. (Creo que una buena solución sería un copago en función de los ingresos. Pero eso da para otra historia y otras consideraciones).

Considero que el tratamiento de Pedro, como los pocos que por ahora se han concedido, son pasos hacia adelante que nos tienen que dar impulso para seguir adelante.

Para terminar, gracias a todos, de verdad, por estar aquí, intervenir y firmar la petición que sirvió de punto de partida.

Hacía falta escuchar de nuevo la voz lúcida y valiente de Boadella, sobre todo en momentos en los cuales la ambigüedad y el pasteleo endémico de Rajoy debilita la democracia y abre el paso a una crisis de Estado. Junqueras debería tomar nota, para el futuro a medio plazo.

Leer la entrevista a Boadella es un placer intelectual y moral:

 

http://gaceta.es/entrevistas/acabar-radicalmente-desafio-14102014-1326

 

 

Me alegro de haber sido vencido por Albert Rivera hace unos años: hoy Cataluña y el resto de España tienen un líder de categoría para regenerar y salvar el país de la destrucción.

Y, sin embargo, Ciudadanos sigue siendo un partido pequeño en expectativas de voto en las encuestas: tenemos un pueblo políticamente analfabeto y aborregado que hasta es posible que apoye a los comunistas para superar el derrumbe del país, y no se entera de que, frente a la parálisis y corrupción del PP, el PSOE y los nacionalistas, ya existe una alternativa que defiende los valores democráticos y que, sin embargo, no sube como la espuma, tal como debiera ser. La opción es entre regeneración o derrumbe, en Cataluña y en el resto de España, y Rivera representa la mejor de ambas opciones.

Les digo esto porque acabo de ver el vídeo de Albert Rivera en el debate sobre la ley de consultas en el Parlamento de Cataluña, y en él el líder de Ciudadanos ha planteado con claridad las opciones que enfrentamos. Les recomiendo su visión:

 

Finalmente, para terminar, me planteo una duda jurídica retórica: la ANC y Omnium Cultural están defendiendo permanente y públicamente la sedición y ambas organizaciones están ampliamente subvencionadas por el Gobierno de la Generalitat…¿cuál es la figura jurídico-penal que corresponde al Govern, complicidad, instigación, cooperación necesaria?

Claro está que esta es una pregunta retórica, si se observa que en este “Estado de Derecho” la sedición puede ser propuesta abiertamente sin que el poder judicial intervenga… país de charanga y pandereta.

Hoy mis lecturas de me han dejado un tiempo vacante que he aprovechado para releer cosas pendientes, de modo que me he ido a visitar de nuevo la presentación del manifiesto por la libertad civil hecho por Cayetana Álvarez de Toledo el 11 de septiembre.

De esta relectura he hecho un extracto de lo que creo esencial, que os expongo a continuación. Yo he apoyado el manifiesto de “Libres e iguales” porque creo que sintetiza lo que algunos hemos venido defendiendo desde hace años, e intentado organizar políticamente mediante diversas herramientas. Y aunque todavía no hemos conseguido realizar el proyecto, el delirio nacionalista de Cataluña creo que obligará a muchos, en Cataluña y en el resto de España, a despertar de una vez y derrotar la crisis de Estado que algunos intentan provocar.

No obstante, España es un país muy complejo, que necesita un plus de conciencia política y voluntad para resolver sus problemas esenciales, y tengo la impresión de que, dado el bajo nivel de nuestros gobernantes y aspirantes a serlo, aún pueden enredar más la madeja, condenando al país a una balcanización destructiva a medio plazo.

Por eso creo que la frase “libres, iguales y unidos, aunque distintos” sintetiza a la perfección la solución necesaria para el país, si ésta mantiene en equilibrio las tres nociones que expresa.

 

Extracto

 

…España merece defenderse porque desde 1978 significa libres, significa iguales y significa juntos los distintos…

…España es Europa, desde luego. Lo es por su sistema de ciudades, por sus catedrales, por su geografía. Pero lo es, sobre todo, porque ha integrado en un mismo Estado a los distintos….

…España es un problema, sí.
España es el inevitable problema del que elige la pluralidad y la complejidad.
España, una nación vieja, no puede someterse a las nuevas mentiras nacionalistas.
Ella también se contó sus mentiras. Pero fue hace mucho tiempo.
Sí, España es un problema. Un problema excitante. España es un proyecto inacabado. Es decir, vivo.
España es una pequeña Europa y su futuro será el futuro de Europa. Sí me importa. Este gran reto de la modernidad.
Juntos y distintos. Libres e iguales.

Añadido (pm) como ayuda visual para la discusión Marod:

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