nuclear


No sigo mucho la prensa convencional, pero creo que todavía no ha salido en España. Imagino a Ruiz de Elvira calentando motores para El Mundo, o Antena3. Y en los demás medios, a sus “expertos” favoritos. El caso es que después del “cambio climático” no hay ninguna rama de la ciencia que haya producido tanta ciencia basura como la relacionada con salud y la radiación. La radiación de las centrales, claro, porque para ellos no parece que existe una radiación natural, ni una radiación de fondo repartida bien por todas partes.

El nuevo estudio por el que apuesto fanfarria inmediata es:

Energy & Environmental Science.  John E. Ten Hoeve y Mark Z. Jacobson.

Dos conocidos activistas anti nucleares y pro renovables. Se basan en una idea que nunca pasó de ser una especulación gratuita, sin la menor prueba, y hoy completamente desacreditada. Tras Chernobyl sabemos que es falsa. La suposición de que si una radiación pongamos de 1.000 produce un cáncer cada mil personas, una radiación de pongamos 10 producirá un cáncer cada 100.000 personas. Y por tanto esa radiación de pongamos 10 mataría a 30.000 personas si afecta a un área de 300 millones. Calculando así lo que llaman la “dosis colectiva”. Es una de las claves del pensamiento mágico (y religioso). El mal no depende de su cantidad, sino de su esencia. Sea esta lo que sea.

Esa asunción ridícula, tan querida por los antinucleares y otros ecolojetas, es conocida por el nombre de LNT (linear no-threshold).  Lineal sin umbral. Mal independiente de la cantidad. Magia potagia. Otros ejemplos son el tabaco y el cambio climático. Pero en este caso, aunque a regañadientes, las organizaciones de salud ya han reconocido que el LNT no se sostiene, y recomiendan no utilizarlo en los cálculos.

Por ejemplo,  Health Physics Society:

El mejor ejemplo es calcular el número de efectos sobre la salud calculados sobre una gran población expuesta a muy pequeñas dosis de radiación. Por ejemplo, podrías predecir 40.000 casos de cáncer fatales para la población  USA a partir de solo la radiación de fondo. Sin embargo, es improbable que eso sea cierto, por una serie de razones. Recientemente, el International Council on Radiation Protection se pronunció diciendo que el uso de las “dosis colectivas” para predicción de efectos en la salud no es apropiado en niveles bajos de radiación. La razón es que si la persona más expuesta recibe una radiación trivial irrelevante, la dosis de todos será trivial inconsecuente, y no se puede esperar que nadie contraiga cáncer.

¿Elemental, no? Y hay pruebas directas, por si faltara esta lógica elemental. Básicamente con Chernóbyl, que iba a producir cáncer en Europa en plan industrial, pero no:

En ambos se hace hincapié en la comprobación empírica, con Chernobyl, de la falsedad del peligro de la radiación en bajas dosis. Como era de esperar, una dosis trivial desdeñable sigue siendo trivial huera aunque se la enchufes a mucha gente. O incluso muchísima. Hay hasta estudios que parecen indicar efectos beneficiosos en la salud, con dosis suficientemente bajas de radiación. Se pueden ver en el enlace del trabajo de Jaworowski para la ONU.

Pero todo esto no debe de importarles a los activistas, por mucho que sean de la Universidad de Stanford. Y siguen erre que erre con el LNT, o la magia.

Effects are quantified with a 3-D global atmospheric model driven by emission estimates and evaluated against daily worldwide Comprehensive Nuclear-Test-Ban Treaty Organization (CTBTO) measurements and observed deposition rates. Inhalation exposure, ground-level external exposure, and atmospheric external exposure pathways of radioactive iodine-131, cesium-137, and cesium-134 released from Fukushima are accounted for using a linear no-threshold (LNT) model of human exposure. Exposure due to ingestion of contaminated food and water is estimated by extrapolation. We estimate an additional 130 (15–1100) cancer-related mortalities and 180 (24–1800) cancer-related morbidities incorporating uncertainties associated with the exposure–dose and dose–response models used in the study. We also discuss the LNT model’s uncertainty at low doses.

Y dan una referencia desfasada (2005) como disculpa para el método. Lo que no olvidan es poner hermosos gráficos del mal extendido por el orbe, para pasmo del incauto.

En resumen, menos lobos, Caperucita.

Recomendación (clic para PDF 45 págs):

Noticia y parte de los datos, de un artículo de Mark Lynas en su web:

Eclecticus

Plaza, he puesto este comentario en la Plaza (este sitio) pero no sale, lo debes tener en la cola de moderación. Como creo que puede interesar te lo envío también por aquí:

Creo que aquí queda bien esto.

El viernes 24 (mañana) el P-Lib organiza un charla coloquio a cargo de Manuel Fernández Ordoñez: “Sistema Energético Español: Estado y Estructura”. Tiene muy buena pinta, así que yo procuraré estar allí.”

fdezordonez Fernandez Ordonez
 Las cosas se calientan en Oriente Medio.Israel hace pruebas con un nuevo sistema de misiles con capacidad nuclear desde su base de Palmachin

fdezordonez Fernandez Ordonez

 Y un Comandante Iraní declara que sus misilies alcanzan 2000km y están diseñados para las bases americanas e isrealíes en la región.
fdezordonez Fernandez Ordonez
@brunodomenech Teniendo en cuenta la cantidad de keynesianos en los gobiernos no es descartable. Deberían leer a Hazlitt…

fdezordonez Fernandez Ordonez

 Personalmente creo que la diplomacia ha agotado sus cartas en Irán. La fecha límite será la reunión de la IAEA el 17-18 de Noviembre.

fdezordonez Fernandez Ordonez

 Antes de esa fecha la IAEA publicará el último informe sobre Irán y su programa nuclear. La cosa creo que va a pintar mal según se rumorea.

fdezordonez Fernandez Ordonez

 La diferencia es que esta vez Rusia y China no creo que voten a favor de remitir el tema nuevamente al Consejo de Seguridad de la ONU.

fdezordonez Fernandez Ordonez

 Así que ciertos países tendrán que tomar ciertas decisiones en contra de otros que tienen derecho a veto….vamos, que se avecinan tensiones

Esta historia encaja bien en la sección de mentiras de “buena causa”, tan propias de las noticias de los ecolojetas y los alarmistas del clima del IPCC.

Desde “siempre” se ha considerado que la radiación nuclear es perjudicial a cualquier nivel de dosis. La asunción de que incluso un nivel de radiación cercano a cero puede producir cáncer y desórdenes genéticos. El mal por excelencia (acompañado ahora por el tabaco).  Y da lo mismo que hubiera pruebas sobradas de que no es así en los sitios en los que la radiación natural es muchísimo más fuerte que la media, sin incidencia alguna en la salud. O Chernobyl, cuya gran lección – publicada por un organismo de la ONU en 2.000 – dice justamente lo contrario. Que hay niveles de radiación que no tienen efecto medible en la salud, y hasta pueden tener beneficios. El director de aquel estudio, Zbigniew Jaworowski, hizo un excelente artículo resumen en conmemoración de los 25 años del accidente de Chernobyl:

Pero el cuento alarmista había calado, y ya no hay quien se lo quite de encima. Jamás verás a El Mundo mencionando un estudio así, y de El País, o de El TBO de Zapatero (Público creo que se llama), ni hablemos. Y cada vez que coinciden en un frase “accidente” y “nuclear”, da lo mismo cual sea el contexto, ya tenemos otro fin del mundo.

La novedad es de dónde viene el cuento, que yo no sabía. Y lo bonito de la historia es que ni siquiera se trataba de ciencia prematura, ciencia en mantillas que llega a conclusiones equivocadas, sino directamente de un fraude científico. Con la hermosa disculpa moral de las buenas intenciones (prohibir las pruebas nucleares), y con el aberrante pero cada vez más frecuente olvido de que así deja de ser ciencia.

Hermann Muller recibió el premio Nóbel en 1946 por demostrar que los rayos X inducían mutaciones genéticas. Y con la publicidad se convirtió en un campeón de las campañas antinucleares, y de la idea de que no hay nivel de radiación que no sea peligroso. Según esa tesis, el nivel sólo varía la probabilidad. Por ejemplo si un nivel de radiación de 100 unidades va a provocar cáncer en el 10% de la población, un nivel de 10 unidades lo provocará en el 1%, y un nivel de una unidad en el 1 por mil, etc.

La tesis tiene hasta un nombre: linear no-threshold hypothesis (LNT)

Chernóbyl demostró que eso es estrictamente falso, como se puede ver en el trabajo de Jaworowsky. Y aunque se sabía, tuvimos que aguantar a toda la prensa y a los Ruiz de Elvira de este mundo matando a miles y miles de personas en Japón, a cuenta de Fukushima. Y hoy … ¡tachán!

AMHERST, Mass. – El toxicólogo ambiental de la University of Massachusetts Amherst, Edward Calabrese, cuya carrera de investigación muestra que niveles bajos de ciertos productos químicos y de radiación son benignos, ha descubierto pruebas de que uno de los padres de la radiación en la genética, el Premio Nóbel Hermann Muller, mintió conscientemente cuando proclamó en 1946 que no existe un nivel seguro en la exposición a la radiación.

La interpretación de Calabrese está apoyada en cartas y otra documentación que ha ido acumulando, mucha de ella de antiguo material clasificado. Ha publicado resúmenes clave este mes en Archives of Toxicology and Environmental and Molecular Mutagenesis. [-->]

Y resulta que luego la mentira de Muller tuvo todo tipo de apoyos científicos para mantenerse hasta hoy. Las buenas obras. Ni el OPUS, tú. Se puede ver en los enlaces.

¿Lo de siempre? Eso parece. Menos lobos, Caperucita.

Y esta es la historia.

Enlaces.

La historia:

Vía junkscience.com:

Acojonante. Parecía que la payasada de la España Zapateresca era insuperable, pero no. Merckel nada menos; aquella Merckel tan seria y preparada que parecía un lujo de política y daba envidia.

Ocurre el tsunami terrible de Japón, con más de 20.0000 muertos y algunos miles de desaparecidos. Ninguno de ellos por los daños en la central nuclear de Fukushima; pero los verdes, ya se sabe, si ven pasar una cucaracha nunca pierden la oportunidad, y le echan mano. Con elecciones a la vista, ni te cuento. Y la gran Merckel decide hacer un guiño a la histeria, para sacar unos votos, anunciando el cierre las centrales nucleares.

Hasta aquí no es más que la caradura y demagogia habitual en ese esperpento que llamamos política. Lo de la improvisación va más alla. Porque si cierran las centrales nucleares algo tienen que poner a cambio para cubrir el 26% de la energía de Alemania que producen. ¿Molinillos de viento y placas solares (ja,ja), ya que la cosa va de verderío? Eso pensaba la peña, pero parece que cuando se han puesto a pensar (después, y no antes de tomar las decisiones), han decidido que no era buena idea elegir unas fuentes de energía especialmente caras y cuya producción depende del capricho del viento y de las nubes.

Y tras la improvisación, la payasada. Ya que se trata de usar “energías limpias”, verde que te quiero verde, nada como usar el fondo destinado a “cambio climático” para hacer la inversión necesaria en el cambio de fuentes de energía. Y como lo de los molinilos y placas solares no es de fiar, y es caro, usamos ese dinero, previsto para reducir las emisiones de dióxido de carbono, en instalar centrales de … ¡tachán! … ¡carbón y gas natural!

- ¿Que qué?

Tal cual:

The German government wants to encourage the construction of new coal and gas power plants with millions of euros from a fund for promoting clean energy and combating climate change.

The plan has come under stiff criticism, but the Ministry of Economics and Technology defended the idea. A spokeswoman said it was necessary as the government switches from nuclear to other renewable energy sources and added that the money would promote the most efficient plants possible.

En WUWT, y con comentarios:

Me lo pone a huevo Lubos Motl. Si ya lo ha escrito el, y tan clara y sucintamente, no voy a repetir el esferzo. Y ojo, Lubos nunca ha sido especialmente pro nuclear:

Lubos Motl

Mientras los problemas en Fukushima sólo han llevado a una muerte – que no ha tenido que ver con la radiación, un ataque al corazón de un empleado mayor (a comparar con las 14 muertes producidas hasta el momento por los pepinos “orgánicos” españoles, con docenas de consumidores verdes extra en camino) – los luditas [-->] de todo el mundo siguen con su jihad irracional y deshonesta contra la energía nuclear. Alemania se ha convertido en el epicentro de esta lucha.

Justo hace un año, Alemania planeaba extender la vida útil de muchas centrales nucleares. La fecha de cierre viene indicada, en blanco la prevista originalmente, y en amarillo la extendida. La roja es la de inauuración.

Sin embargo, después de Fukushima todo ha cambiado. La histeria de masas ha afectado a los principales partidos del público con el cerebro lavado de Alemania. Se ha acordado cerrar todas las centrales nucleares para 2022.

Por supuesto, Alemania puede sobrevivir una decisión tan insana. Lleva un extraordinario crecimiento del 5,2 por ciento del PIB entre el primer y segundo trimestre de 2011. Aparentemente puede permitirse pagar montones y montones de miles de millones de euros para  varias Grecias, Irlandas, Portugales, españa, y tal vez otros.

Asi que, ¿por que no iba a pagar por la energía extra que va a necesitar? En este momento Alemania recibe un 23% de la energía de las centrales nucleares.

Seguir:

German nuclear suicide: 2022

Por petición de Avinareta, recordamos los 25 años del accidente nuclear de Chernobyl. Ya lo pusimos hace unas semanas, pero viene muy a mano. Probabemente el estudio más completo sobre las consecuencias del accidente. Y probablemente no se parezca mucho a lo que digan en la prensa al uso. Clic en la imagen.

Y por recomendación de Luis Bouza-Brey, desde LaRepublica.com:

Libertad de mercado y libertad de expresión no quiere decir manga ancha y todo vale. Unas normas de higiene en el mercado de alimentos (por ejemplo las hormonas que puede y no puede tener la carne) no son un atentado a la libertad de mercado. Como no es un atentado a la libertad de expresión la prohibición de boicotear el mitin de un partido, o manifestarse en elecciones ante la sede de otro (al estilo Rubalcaba). Al contario, son regulaciones que lo que consiguen es permitir la existencia de un mercado y de un flujo de opinión.

Con la prensa el asunto siempre ha sido delicado. Y más en países como España, donde el regulador nunca es independiente, y actúa al dictado del gobierno. Una regulación desde el gobierno inevitablemente hace peligrar la libertad de prensa. ¿Y entonces?

Vamos a poner un caso porque ya hemos hablado aquí de él. Antena 3 y el catedrático bombero torero Ruiz de Elvira.

1) Ruiz de Elvira, Noticias de las 3, de Antena 3, 17 de marzo de 2011 [--> ]. Entrevistan al gran experto para saber qué va a pasar con lo de la central nuclear de Fukushima, Japón, tras el accidente del tsunami:

A 100 km a la redonda la zona quedará inhábil para la vida durante muchos siglos.

2) Japan Broadcasting Corporation, 11 de abril, 2001 [-->]:

Algunas granjas de la prefectura de Fukushima han vuelto a vender leche después que los niveles de radiación estén por debajo de los estándares de seguridad impuestos por el gobierno.

Estas partidas son las primeras desde que el gobierno japonés impusiera un embargo para la leche de siete ciudades y pueblos de la prefectura.

Las restricciones fueron impuestas después de que el ministerio de salud detctara niveles no recomendados de sustancias radiactivas en la leche el mes pasado, en áreas alrededor de la central nuclear de Fukushima.

Un granjero que posee unas cien vacas ha vendido 1,5 toneladas de leche hoy. Dice que está muy contento de no tener que seguir tirándola.

La prefectura tomará medidas subsiguientes de radiación a la leche que venga de la provincia, una vez por semana.

¿Y ahora qué se hace con Ruiz de Elvira y Antena 3?  Porque una cosa es salirse del tiesto, otra es exagerar, otra es mentir, y otra es afirmar como experto que una área de cien kilómetros a la redonda, inhábil para la vida durante siglos, cuando no ocurre tal cosa ni un kilómetro a la redonda durante un solo minuto. Para hacerse una idea: en el área descrita por el asno Ruiz de Elvira caben 10.000 trozos de 1 km de radio. Y en “muchos siglos” (pongamos que “muchos” es tres) caben 109.500 días, que multiplicado por diez mil, da un factor de 1.095.000.000 en el error. O más de mil millones de veces entre la realidad y Ruiz de Elvira. Y si quieres pensar en años en vez de en días, tampoco es gran consuelo. 300 x 10.000 = 3.000.000, con la peculiaridad de que lo predicho en años  (300) dividido entre la realidad (o), da infinito.

Cuando planteamos el Premio Ruiz de Elvira al asno sostenible [-->] solo nos atrevimos a imaginar un tío exagerando en la pizarra, y errando por 55/4, o un factor de 13,75.

La realidad supera cualquier capacidad de imaginación.

Pues eso. ¿Se puede hacer algo para que el periodismo y sus cabestros no ensucien el mundo con sus flipógenas proclamas de expertos? Aparte de avergonzarlos en los blogs, claro. Y es que al menos en los blogs cuando dices una burrada puede venir alguien y señalarlo en los comentarios. Y normalmente lo corriges (y si no quedas mal). ¿Pero qué se puede hacer con la tele y los periódicos?

Me entero por From The Wilderness, en El alarmismo vende, de una gran noticia en El Correo (antes Español):

Luego uno se entera de que ínfima quiere decir irrelevante, y Euskadi en realidad es en toda España, y probablemente Europa. Pero a El Correo siempre la ha ido la cosa local, y la cosa irrelevante. Eran clásicas sus portadas, cuando el periódico serio de Bilbao era La Gaceta y El Correo era el tebeo, del tipo de “Calabaza de 10 kilos en el caserío de Pachi Urdanpiligorrietabarrena“. Con foto y todo.

En serio. Imaginemos el siguiente titular:

  • Detectados restos de pedo de terrorista vasco en Tailandia.

¿Cual sería el quid de la noticia?

  1. En Vasquilandia hay terrorismo.
  2. El pedo de terrorista viaja mucho.
  3. Los métodos de detección de pedos han avanzado un montón.
  4. El mundo es un pañuelo.
  5. El periódico no sabe qué poner.

Pues esa es exactamente la impresión que nos queda con la noticia del periódico calabazero. Juntar en un titular Euskadi + Radiación + Fukushima debe vender. Y tal vez se pueda esperar que pasemos por alto el detalle de “ínfima”. Aun cuando añada:

Las «trazas» son «tan ínfimas» que su presencia no presenta ningún tipo de peligro para la salud ni para el medio ambiente, aseguran los expertos. De hecho, estos valores «son mucho menores que la propia radioactividad natural de la tierra».

Sí, todas dicen lo mismo, pero luego ya se sabe lo que pasa.

O tal vez se trate de asustarte primero, que leas, y que te quedes tranquilo después.

La media de valores tanto en el laboratorio de la capital vizcaína como en Madrid, Barcelona, Sevilla o Cáceres son del orden de 0,001 milibecquerelios por metro cúbico (unidad que mide la actividad radioactiva). «Son niveles muy pequeños. El límite de dosis a la población para que empezáramos a notificarlo se encuentra a partir de 16.000 milibecquerelios por metro cúbico», explica Natalia Alegría

Pues ya casi, mejor que nos digan claramente que 16.000 milibequerelios es una cantidad 16 millones de veces más grande que 0,001 milibequerelios . Tal vez los aficionados a las calabazas pueden comprender, aunque sea vagamente, la diferencia entre 1 euro, y 16 millones de euros. Y preguntarse, ¿de qué cojones están hablando?

Era mejor El Correo tebeo. Mucho más claro.

Manuel Fernández Ordóñez

En su blog:

No es ninguna novedad. Al contrario, se trata de un clásico, aunque poco difundido. Jaworowsky ha sido presidente del comité ONU sobre los efectos de la radiación atómica. Y escribió este informe (PDF, 43 págs), muy completo, y muy sorprendente para lo que comunmente se solía imaginar.

El problema es que cuando empezó el uso civil de la energía nuclear no había información sobre los efectos de una cantidad pequeña de radiación atómica en la salud. Sencillamente, no tenían muestras suficientes para hacer un estudio significativo. Y tiraron por lo fácil (y prudente). Suponer un efecto lineal según la cantidad de radiación, y que cualquier cantidad de radiación es dañina, aunque sea sólo poco dañina (con pequeña probabilidad). Pero esa idea nunca pasó de ser una asunción no comprobada, que caló tanto entre el público como en la  ONU.

Después fue la ONU misma la que bajó esas perspectivas.  Por ejemplo, en un informe de un macroestudio del año 2.000 descartaba esa linealidad [-->]. Estudios posteriores de la ONU sobre Chernobyl aquí [-->].

Pero el público y la prensa (o el público por culpa de la prensa) se ha quedado con esa idea falsa de que cualquier cantidad de radiación tiene incidencia. Por eso merece la pena resaltar esos estudios enlazados, y el de Jaworowsky. Para aquellos que prefieren saber a temer. Porque resulta que cantidades de radiación que antes se tenían por malignas, no causan el menor efecto medible.

Entre todos los documentos mencionados se puede aprender mucho sobre los efectos de la radiación atómica en la salud. Incluso situarse decentemente cuando oímos esas cifras sobre miliSieverts o Bequerels en Fukushima, que nos tienen mareados.

Vía Lawrence Solomon, recogido por Climate Realists (merece la pena por breve):

Muchos leísteis el artículo del 14 de marzo, de Joseph Oehmen, con el que empezamos la saga de desmitificación del apocalipsis nuclear de Japón:

Supongo que a algunos os pareció útil, y ahora podéis mostrar vuestro agradecimiento al autor, que está haciendo una encuesta para estudiar los aspectos de interés sobre la repercusión del artículo. La verdad es que se leyó como la espuma, y a todos nos puede resultar curioso el resultado de la encuesta. Es fácil, rapida, y creo que está bastante bien planteada.

Gracias.

Actualización: Una mala y varias buenas noticias de Fukushima, de @fdezordonez:

  • ULTIMAS NOTICIAS OFICIALES: Varias noticias buenas y una mala. Primero la mala: 2 trabajadores enviados al hospital por recibir radiación.
  • OFICIAL: Dos trabajadores han recibido entre 170 y 180 mSv cuando estaban trabajando en la sala de turbinas de la unidad 3.
  • OFICIAL: Han sido enviados al hospital. Los organismos oficiales establecen que hasta 250 mSv no hay efectos sobre la salud de las personas.
  • Ahora las noticias buenas. Vamos por partes.
  • OFICIAL: La Buenísima noticia, hace 1 hora se confirmó que la contención del reactor 3 ESTÁ INTACTA. Se sospechaba que estuviera dañada.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que ahora tienen energía eléctrica en las salas de control de los reactores 1, 2 y 3.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que la tasa de dosis sigue disminuyendo. En la puerta de la central era de 0,2 mSv/h hace 5 horas.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que los niveles de Yodo-131 han bajado hasta 79 Bq por litro en el agua de Tokyo. El limite legal es 100 Bq/l
  • OFICIAL: La concentración de Yodo-131 el martes y el miércoles alcanzó niveles de 210 Bq por litro de agua en Tokyo.

Y en el blog de …

Manuel Fernández Ordóñez:

Sí, ya sé que suena a broma. Ese es el problema de la narrativa del cambio climático; que es una broma, aunque muy cara.

De acuerdo, yo no creo que la nieve del Kilimanjaro demuestre ni calentamiento ni enfriamiento global. Ni siquiera local. Pero los algoreros, calentólogos, ecolojetas, y esa tropa, han estado usando hasta ahora la montaña más alta de África como icono y demostración de su tesis del calentamiento global por culpa del CO2. El Kilimanjaro perdía su hermosa nieve perpetua, luego podemos ver, ya mismo, los efectos del achicharramiento de la tierra.

Esupendo. Resulta que ahora esa nieve está creciendo, y por tanto demuestra el enfriamiento global. Se llama lógica.

POR APOLINARI TAIRO, ETN | MAR 15, 2011

TANZANIA, Africa (eTN) – La montaña más alta de África, el monte Kilimanjaro está recuperando lentamente su nieve después de varios años de sequía en áfrico Oriental, y los efectos del cambio climático en el continente africano.

La nieve se está acumulando en lo alto de la montaña, trayendo nuevas esperanzas a los vigilantes de medio ambiente y a los turistas del monte Kilimanjaro, de que la montaña no pierda su bella cubierta de nieve como habían predicho los científicos. [-->]

Los alarmistas despreciaban e ignoraban a los “escépticos” (que habría que llamar ya realistas), cuando estos explicaban que era un problema de deforestación, y de consiguiente pérdida de humedad y de nieve acumulada. Pero ahora tratan de agarrarse a esa explicación, demostrando, sin rubor, que es gente que razona a conveniencia. Ese tipo de gente a la que nunca hay que escuchar.

Es curioso, y aparentemente absurdo, pero se trata de los mismos que nos prometían el apocalipsis de Fukushima. Merkel, Ruiz de Elvira, El Mundo,  el asno Günther Oettinger, y el resto de la panda ecolojeta. ¿Y qué hacemos ahora con Fukushima sin radiación de apocalipsis, y el Kilimanjaro con la nieve creciendo? ¿Aceptamos que si algo demuestra el maremoto terrorífico es la increíble seguridad de la industria nuclear? Después de todo, va a producir mucha más energía, y muchísimas menos muertes y contaminación que cualquier otro tipo de construcción, o de industria, cuando se hayan calmado las aguas del tsunami.

Apostad a que no. Fabrican el miedo nuclear para beneficiar a sus propios intereses. Carroña peligrosa. Y, ¡ojo!, que he metido entre los ejemplos, y el primero, un caso especial. Porque si hay algún político en Europa en este momento con prestigio de capacidad y honestidad  es Merkel. Pero doña Angela se ha comportado con el asunto de Fukushima exactamente igual de mal que cualquier otro de los buitres que pueblan la vida política y la prensa en Europa. Lusi I Gómez lo explica bien en Libertad Digital

Lo que demuestra (¿y van?) que la carroña no está en la persona, sino en el sistema. No se trata de que Merkel, Ruiz de Elvira, o Pedro Jota, sean de esta o aquella manera. Se trata de que el comportamiento carroñero es un camino para llegar a donde los tres citados. Posiblemente el más corto. Y el grupo / sociedad / país que logre superar esa disfunción, presumiblemente tendrá una buena ventaja sobre los demás.

España no tiene mucha pinta. Pero es un consuelo pensar que países mucho más avanzados en riqueza y en educación están, al menos, igual de mal.

Ayer discutíamos sobre detalles del lioso asunto de qué pasa en Fukushima. Hoypodemos ir enterándonos con este ilustrativo post de Manuel Fernández Ordóñez, nuestro informador favorito.

En Desde el Exilio:

En el blog de Manuel:

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