nazionalismo


MARTIN BEAUMONT EN “EL SEMANAL DIGITAL”: ALBERT RIVERA PONE A CIUDADANOS COMO PRIMERA FUERZA EN CATALUÑA

http://www.elsemanaldigital.com/movil/albert-rivera-pone-a-ciudadanos-como-primera-fuerza-en-cataluna-142928.html
Es una posibilidad no descartable. Veamos el panorama político de Cataluña: los etnotarugos de Mas en delirium tremens, cercados por el golpismo genético de ERC; a lo que hay que sumar la felonía y traición de PSC e ICV hacia los trabajadores; complementado todo ello por la delicuescencia del PP, dirigido por el dúo Camacho-Rajoy, un par de plastas anodinos…

¿Qué puede votar una persona con un mínimo de sentido común? No le queda otra opción que Ciudadanos, salvo que se haya vuelto ignorante y populista, y desee hundir el país votando a la tribu bolivariana.
Y a nivel del conjunto de España, con los bolivarianos haciendo el indio, Sánchez el ZP, apoyándolos y volviendo al condón sanitario zapatético contra el PP; Rajoy haciendo el Rajoy, disuelto en sus muecas y balbuceos y envuelto en aromas de corrupción…

Tampoco tendría nada de extraño un subidón de Ciudadanos hasta la Moncloa.

La candidata popular fue al grano y preguntó directamente a Carmena sobre unas declaraciones de ésta donde, al parecer, decía que “los etarras habían sufrido mucho”:

Esperanza Aguirre: ¿Por qué dice usted que los etarras han sufrido mucho?

Manuela Carmena: Es de poco rigor intelectual y sé que tú eres inteligente y, me da pena que te veas obligada a decir cosas que no son serias.

Si el diálogo es cierto, Carmena no niega haber manifestado su preocupación por el sufrimiento de los etarras. Sólo dice que no es riguroso o serio traerlo a colación así. Pero el caso es que Carmena produjo un informe para el gobierno de Patxi López, que ya nace con una gimnasia espectacular para poderse preocupar en la misma medida por los etarras que por los asesinados por los etarras. Arranca así.

1. Principio rector del Informe.(Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco 1960-2013)

Ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado pueden anteponerse al núcleo intangible de los derechos humanos: la vida, la integridad física y psíquica, la dignidad moral de la persona humana. Asesinar, mutilar, torturar, secuestrar, envilecer, corromper a un ser humano no tiene justificación moral en ninguna circunstancia.

Según Carmena, en el “caso vasco” ha habido tres orígenes de vulneraciones de DDHH. ETA, Estado y ultraderecha. Y no tienen justificación porque ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado, justifican violaciones de lod DDHH. Afirmación estrictamente cierta como propuesta general, y asombrosamente falsa aplicada al caso particular. Porque la violencia típica de la que se acusa al Estado -torturas policiales- no nace de “ideas”, o “proyectos políticos”, o “amores patrios”, o “razones de Estado”. Surge, en el mejor de los casos, del intento de salvar vidas. Y en el peor, de la venganza. Pero incuso en el caso más inaceptable de la venganza el desequilibrio es obvio. Para que haya venganza tiene que haber habido un asesinato previo que la genere. Y eso no la justifica, pero definitivamente sí la explica. La gente en general no suele tener impulsos de asesinato por un amor patrio. Y en cambio sí por el asesinato de un compañero. Y es imprescindible que Carmena esconda ese detalle para poder parir un informe sobre el “caso vasco” de vulneración de DDHH en el que se limita a intentar cuantificar las vulneraciones. Esquivando con un cuidado primoroso cualquier detalle que nos pudiera hacer pensar en una ideología criminal que, tal vez, acaso, originara el “caso”.

Y, una vez reducido todo a números (porque si ninguna violación de DDHH tiene justificación, entonces todas ellas son exactamente iguales), le sale un informe donde hay ciertas diferencias cuantitativas, pero no cualitativas. El gráfico no es suyo, pero los números sí.

informe-carmena

Lo de poner “muertes” en lugar de asesinatos viene del Informe Carmena. Y está justificado, porque por ejemplo de las 94 adjudicadas a las FFSS del Estado, sólo 11 parecen muertes voluntarias. Dos penas de muerte, y 9 “en custodia policial”. Lo demás son en tiroteos, errores, altercados y similares. Donde puede haber culpa de homicidio, pero no se puede suponer la voluntad previa de asesinar.

Si en vez de “muertes”, o además de “muertes”, Carmena contara asesinatos, el gráfico quedaría así:

informe-carmena-asesinatos-no-cuenta

El número de heridos también tiene guasa. Los de ETA son todos voluntarios y con evidente responsabilidad. En atentados (2179); secuestrados y tiros en la pierna (62); en robo de vehículo (97); kale borrika (27). En los de las FF de SS del Estado no hay forma de saber quién es el responsable, ni siquiera el autor. ¿Quién ha sacado primero la pistola en un control policial (47)?  ¿Y en un altercado (18)? Y en los “errores y confusiones” (40)? ¿Y en las manifestaciones (641) no hay heridos por los mismos manifestantes?

Y acaba con una serie de recomendaciones. Con mucha empatía.

Piénsese en el ámbito familiar. El padecimiento de cada miembro de la familia de alguien que se ha visto amenazado, extorsionado o difamado por ETA. El padecimiento añadido de las familias de los presos …

Lo que no dice en ningún momento, por ejemplo en sus recomendaciones de revisar las políticas públicas de educación en derechos humanos, es que si no empiezas por contemplar el asesinato como herramienta de hacer política, y de hacer naciones, la consecuencia es que te ahorras todo el sufrimiento minuciosamente contabilizado por Carmena. Incluido el que llama “sufrimiento añadido”. Incluido el sufrimiento causado “los otros”. El informe parece diseñado a propósito para no informar de ese pequeño detalle.

Cada día está más claro que los nacionatas son, sobre todo, pelmas.

Todo el mundo aporta sus ideas y soluciones. Y lo primero que te sale, claro, es pensar que a ese juego podemos jugar todos.

me-cago-en-la-ikurrinna

Me cago en la puta ikurriña de la mierda. Y tal. Y en todos los muertos del Athletic, aunque algunos sean míos. Pero luego siempre da como cosa participar en los jueguecitos de los antropides. Quiero decir que si no te pones al nivel de un chimpancé, ¿por qué te vas a poner al de un vascopiteco? ¿Porque los chimpancés viven en el zoo, y los vascopitecos comparten las calles? No es motivo suficiente. En las calles también hay osos, y eso no te lleva a hacer el oso.

También es verdad que procuras no ser miembro de clubs donde dejen entrar a los osos. Y ese es el quid de este asunto tan infantil. Que se trata de ti, en la parte de recibir, pero no se trata de ti en la parte de decidir. Lo del fútbol es un asunto particular, entre unos clubs de particulares. El estado y las leyes no deberían de entrar en sus asuntos. La decisión debería ser de los particulares. Pero el rey y su música, que son los que están en el lado de recibir, son exactamente lo contrario de particulares. Justamente la representación de todos. Incluyendo a los antimonárquicos y antiborbónicos, como vuestro humilde relator. Y esto nos puede dar una pista sobre lo que se puede hacer, en el caso de que pensemos que hay que hacer algo.

Lo de la multa es una imbecilidad. PP, después de todo. En ningún caso va a compensar el agravio. A los agraviados, quiero decir. No es que vaya a ser poco dinero; es que no les va a llegar ningún dinero, en ningún caso. Y encima, garantizas que se va a repetir.

Venga, que es fácil. Tenemos un evento de particulares, al que el conjunto hemos cedido el uso del nombre de nuestros símbolos (Copa de Su Majestad el Rey), el uso físico de un símbolo (el rey en persona), y el uso de símbolos artísticos (el himno). Y perfectamente puedes conseguir evitar que se repita la gracia de los nenes. Le puedes decir a los particulares que, o bien no participan los cafres, por ejemplo cinco años de suspensión, o bien no usan los símbolos a los que sus cafres insultan. Que elijan ellos. Copa de la Liga de Fútbol Profesional (ni de España, ni de leches). Sin rey, ni música con copyright soberano. O bien sin Athletic ni Barsa.

A ver, PP, tontos. Eso es lo mejor que se puede hacer con los niños. Siempre. Quitarles el puto juguete. La trompetita tocacojones. Y los cafres, al cuarto de los cafres.

Ah, y para los más ambiciosos (y menos liberales) cabría otra vuelta de tuerca. Como fenómeno violentógeno y francamente antisocial, el estado podría plantearse la idea de dejar de promocionarlo, y empezar a tratarlo con el mismo espíritu que a otras actividades antisociales. Como las campañas contra el racismo o la violencia de género. Fútbol, caca; deporte profesional, actividad de drogadictos y masas enfurecidas sin cerebro ni educación. Y en ese plan. Cosa de que los particulares empiecen a temblar un poco por la parte del dinero.

¿Que no?

Pero descuidad, que no será. Al parecer, nos va la marcha. ¡Vaya tropa!

sado-maso

Puede haber quien proteste porque le llame fundador (tarado) del nacionalismo vasco. Pero me remito al presidente actual del PNV, Ortuzar.

El 26 de enero de 1865, cuando ni Bilbao era Bilbao, en el corazón de la república de Abando, en el seno de una familia carlista, nacía el menor de una prole de ocho hermanos, Sabino de Arana y Goiri. El de hoy es, por tanto, un día de conmemoración para todos los vascos, abertzales y no abertzales: hace 150 años nació una persona que, con su impulso arrollador, prendió la llama que ha iluminado todo este tiempo el camino que, sorteando dificultades y obstáculos, ha conducido a la sociedad vasca al actual estadio de autogobierno, desarrollo económico y social y conciencia de pertenencia nacional. [El Correo –>]

También asegura Ortuzar que gracias al revulsivo del pensamiento de Arana “el pueblo vasco se reconoció a si mismo como Nación”. [El Mundo –>]

Respecto a si era un tarado [citas jugosas –>], tenemos cierta discusión con los nacionatas. Ellos alegan que sus taras (racismo, xenofobia, represión sexual, odio como herramienta, disonancia cognitiva, proto nazismo) eran “cosas de la época”. Pero esas “cosas de la época”, en la época de Sabino Arana sólo las padecían, el mismo Sabino, y los cuatro payasos que le seguían la comba. A nadie se le ocurre explicar a Hitler bajo la disculpa de “cosas de la epoca”. Por el mismo motivo que a nadie se le ocurre disculpar el aplauso o la comprensión del asesinato de inocentes mediante el calendario. Y ellos mismos nunca le llamarían a Franco “cosas de la época”. ¿Entonces?

Tiene guasa. Les llaman a los peperos “herederos del franquismo”.  Y les obligan a distanciarse públicamente de él [El País –>]. Pero ni con esas les creen, y les siguen llamando fachas, franquistas, la de Dios. Pero los nacionatas vascos pueden seguir tranquilamente homenajeando los aniversarios de uno de los mayores racistas y “haters” de la historia de España. No creo que se trate de que como -además de la taras- era un payaso, nadie se debe de tomar las taras en serio. Porque cuando les recordamos las lindezas del origen intelectual del nacionalismo vasco, en seguida nos tildan de anti-vascos.

Podríamos llegar a una especie de acuerdo. Por aquello de la convivencia y tal. Aprovechando, además, el reconocimiento de Ortuzar de que la nación vasca es una parida de Arana. Nosotros seremos anti-vascos el día que los que Arana llamaba “eusquerianos” reconozcan ser los hijos intelectuales de la taras de Arana. Taras que, para su estupor, no están nada alejadas de las taras de Franco. Nacionalismo de coros y danzas, antiliberalismo furibundo, moral de convento de monjas, y filosofía trabucaire.

Sí, nos habíamos olvidado de los 150 años del nacimiento del fenómeno. Pero es que da una pereza …

su misión a cumplir estaba bien definida: dedicar por entero su prestigiosa carrera, así como sus privilegiados resortes, a desprestigiar, calumniar y, en definitiva, a atacar a ETA [El País –>]

Por tanto, ETA asesina al periodista José María Portell, en un primer paso de su conocida estrategia de defensa de la libertad de expresión. Era 1978.

En 2001, a cuenta de asesinato de Santiago Oleaga, del Diario Vasco, lo explican [–>] más detalladamente:

Meses después de este asesinato, los diarios Gara y Euskaldunon Egunkaria publicaron una entrevista con supuestos representantes de ETA. De manera general, trataron de la situación política y justificaron sus acciones. Nada de particular. En un momento determinado, los dos periodistas (Martxelo Otamendi, director de Gara, y Mertxe Aizpurúa, directora deEuskaldunon) formularon a sus interlocutores tres preguntas relacionadas con los atentados contra medios de comunicación y sus representantes:

– ¿Las acciones contra medios de comunicación y periodistas no vulneran gravemente la libertad de expresión?

– No, en nuestra opinión, no vulneran la libertad de expresión. Al contrario: actuando contra pseudoperiodistas y los medios de comunicación que se muestran a favor de la opresión en Euskal Herría, se ganan espacios para la libertad de expresión. Hoy en día, la libertad de expresión sigue siendo un derecho a conseguir.

– ¿Por qué son objetivos?

– Son asalariados de un Estado y de unas fuerzas armadas extranjeras, disfrazadas de periodistas. Trabajan codo con codo, no respetan la deontología periodística, promueven la guerra. No hay más que leer los editoriales de El Correo Español y El Diario Vasco para comprobar la función que cumplen en Euskal Herría. No quieren la paz.

Parece difícil exponer con mayor claridad cómo piensan los etarras y su tribu que se “ganan espacios para la libertad de expresión”.  Por no mencionar su idea de “la paz”. ¿Es sorprendente que se trate del mismo procedimiento que utilizan los violadores de huríes?

huries

No parece que sea muy sorprendente. Si un paraíso imaginario es más importante que las personas de carne y hueso, y si el mundo se simplifica en la lucha sin cuartel de “nosotros” contra “ellos”, en lugar de unos esquemas razonables de convivencia, la solución más obvia es Charlie Hebdo. O Portell, Oleaga, Lacalle, y la larga lista de los otros periodistas  que intentaron asesinar, pero no llegaron a. Porque es lo mismo.

Nota. Datos e idea sacados de una entrada del blog de Nerea Alzola:

Añadido.

Es lo primero que te viene a la cabeza. Inevitablemente. Cruel asesinato terrorista en París. Y aun más cruel vídeo (no lo he visto, pero no hace falta) del pistolero político rematando al policía Ahmed en el suelo, antes de huir. Y el mundo es un clamor, claro. Incluso entre los aplaudidores y comprendedores de ETA. ¡Esto es el horror!

Y también nos sentimos muy ofendidos de los que salen rápido a decir que “Occidente también asesina”. O por clérigos musulmanes radicales que anuncian que “musulmanes y no-musulmanes tienen que comprender las consecuencias de insultar a Mahoma [–>]. ¿Seguro que eso es muy diferente de lo que oímos por aquí? ¿Acaso no decimos que es que hubo Franco, y no sé qué?

Y luego, los templagaitas. No se puede confundir a los radicales con todos. No todos los musulmanes son fanáticos. ¡Ni todos los vascos, no te jode! ¿Y? ¿Acaso no facilita la existencia de fanáticos el que un porcentaje muy notable de la población les aplauda, les comprenda, y nunca nunca denunciaría a un asesino — porque es de los nuestros y es “política”? O conflicto, ejem. O cualquier otro término manifiestamente amable y comprensivo.

Sí, aquí siempre resulta especialmente incómodo el horror de fuera, y la vista del mundo horrorizándose. Porque es el espejo que refleja todo lo que no nos hemos horrorizado nosotros, cuando de nosotros se trataba. Y porque un 25% (es a ojo) de la juventud de Vasquilandia comprendiendo perfectamente la idea de rematar al herido en el suelo, es exactamente igual que un 25% (está medido) de la juventud musulmana en el Reino Unido con la misma actitud. También es exactamente igual el – no se puede hablar mal de ellos porque no todos son asesinos. Ni siquiera radicales. Estupendo. ¿Y si no hablas mal de ellos, cómo esperas que ellos presionen a sus radicales hasta hacerlos desaparecer? ¿Con aplausos? ¿Por un ataque repentino de civilidad? ¿De quién; del que está encantado con el remate del herido en el suelo? ¿Del que dice que se trata de violencia “política”, como si la violencia política no fuera mil veces peor -por sus efectos y alcance- que la violencia entre particulares?

¿Y no atentaban contra periodistas aquí?

El parlamento vasco tenía que dar la nota.

Había un problema. Una frase en la declaración intentada y fracasada:

“Por haber sufrido durante muchos años los efectos criminales del fanatismo, el País Vasco siente de forma especial la agresión perpetrada en París contra la convivencia y la libertad de expresión”

Y la verdad es que yo me he quedado exactamente igual de perplejo que los etarras. No suena muy normal tener organizada una lavandería de terroristas y aplaudidores, al por mayor, y de repente abrir la puerta para permitir que se vea la ropa sucia. Pero estamos en lo de siempre. Montando la lavandería, pero haciendo como que no hemos montado ninguna lavandería. Y la ropa sucia se cabrea. Normal.

Usan mucho Irlanda como ejemplo. Pero lo usan en lo que no tiene nada de parecido, y no lo usan en lo que tiene de igual. La historia, la sociología, la economía, incluso el aspecto “militar”, no tienen nada que ver. El terrorismo tiene todo que ver, porque una pistola y una nuca siempre  son un asesino y un asesinado. Y, por las pelis que hacen, tiene pinta de que en el Ulster hay elementos para digerir el horror. Al contrario que aquí.

No vi Omagh. Posiblemente es demasiado temprana (2004). Sé que mira y cuida a las víctimas de los atentados. No sé si mira tanto como las dos siguientes a lo que produce el horror. Los asesinos y, sobre todo, el caldo de cultivo de los asesinos. El ambiente, el grupo. Lo que aquí no queremos mirar. Y no mirar las causas de una enfermedad es la estrategia perfecta para que se reproduzca.

Fifty dead men walking supone un primer paso imprescindible. Ya el título -tan extraño- dice mucho. Mucho mas de lo que nadie por aquí quiere oír. Cincuenta muertos andando. Cincuenta vidas que salvó el protagonista -real- de la peli, un topo en el IRA. Donde el traidor del grupo, de la “comunidad”, de la “nación”, lo que hace es jugarse la vida para que muchos otros sigan teniendo vida. Y ahí empieza el cambio de perspectiva necesario. No mirar “todas” las violencias; ni la historia; ni los derechos colectivos o históricos imaginarios; sino mirar las vidas. El patriota las quita; el traidor las conserva.

Ayer vi lo que parece como la guinda de la trilogía de lo que aquí no vamos a hacer. Five minutes of heaven.

 

five-minutes-of-heaven

Con dos actores de Irlanda del Norte.  Probablemente los dos más conocidos. Víctima y verdugo. Y pacificadores profesionales; en forma de programa de TV con mucho sentimiento, verdad, y reconciliación. Daré un par de pistas breves, que no creo que estropeen la película al que no la ha visto.  De dos diálogos.

1. Entre reconciliador y víctima:

Reconciliador: – Eso es lo que nos excita de este proyecto. Es sobre la curación; sobre la reconciliación.

Víctima: – ¿Qué es eso? ¿La gente saliendo de las tumbas?

Reconciliador: -No, no; eso sería resurrección.

Pero se ve que la víctima ni siquiera está escuchando.

2. Entre reconciliador y verdugo:

Reconciliador: -¿una vez que esté en la habitación contigo, piensas que … quiero decir, va a querer que le pidas perdón?

Víctima: -No, no quiere oírme que lo siento, ni que le pida perdón. La reconciliación no está en la agenda. No es eso lo que necesita. Ha venido aquí, y yo he venido aquí, para que pueda enfrentarse a mi.

El verdugo, claro, es un poco especial. Sabe muy bien por qué asesinó (con 16 años). Y sabe muy bien por qué ahora comprende que no debió asesinar — y otros no lo comprenden. Y todo consiste en estar dentro o fuera del grupo. En dejar que el grupo piense por ti, y te aplauda o te rechace según asesines o no; o ser un hombre entero. También sabe que la reconciliación no existe, ni se la espera. Que, como mucho, superar el trauma sería conseguir que la víctima ignore al verdugo. Y no es fácil. Y que el verdugo olvide que lo fue. Y es imposible, si es un hombre.

Es muy normal que los terroristas y sus amigos (el grupo) intenten montar una lavandería de asesinos. La reconciliación y todo eso. Mucho más sano es hacer películas como Five minutes of heaven. Para impedirlo. Aquí sólo hay COVITE y sus placas.

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