modelos


Los defensores del IPCC (ya se sabe, la alarma del clima y eso) tienen, entre sus muchos trucos, uno muy llamativo. Por ejemplo, si uno señala que los modelos climáticos en los que se basa la alarma llevan unas predicciones que van de culo, y que siempre se ha entendido que unas malas predicciones implican una mala teoría o modelo, los carbono-maníacos contestan diciendo que el IPCC no hace “predicciones”, sino “proyecciones”. ¿Mande?

La gente normal entiende por “proyección” una predicción condicional. Por ejemplo, si para tal futuro (tantos años) han ocurrido tales emisiones de gases CO2 (tantas toneladas), entonces la temperatura media global habrá subido tantas décimas de grado. Hasta el que asó la manteca se da cuenta de que eso es una predicción como la copa de un pino. Todo lo condicional que usted quiera, pero ni un ápice menos predicción. Si la condición (x toneladas de CO2) se cumple, y la temperatura (x décimas de grado) no se cumple, es una predicción fallida. Punto.

Lo explica el estadístico Matt Briggs, en un resumen de una presentación suya para la AGU.

Por supuesto, un “escenario” no es más que un conjunto de condiciones determinadas.

Ejemplo. Modelos de un “escenario” IPCC concreto (RCP 8.5) cuyas condiciones (emisiones) se han cumplido hasta el momento, y la realidad. Raya roja: media de los modelos de temperatura de cinco años. Rayas azul y verde: Media de las observaciones (satélites y globos sonda) de temperatura de cinco años. Cada punto es una media móvil de cinco años.

models-datasets-christy

Si queremos ver todos los modelos citados, en vez de su promedio, es esto:

http://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/06/spencer-christy-modelos-realidad.png?w=510&h=338

Se trata del aire en altura en los trópicos. Le llaman el “tropical hot spot”. Es una característica esencial de los modelos, porque nace de la amplificación que hacen los modelos del pequeño calentamiento que produce directamente el CO2. Esa es la tesis del IPCC. No que el CO2 calienta algo. Eso lo acepta todo el mundo, y no le preocupa a nadie. La “gracia” del IPCC es que el sistema climático amplifica es calentamiento del CO2. Pero, a lo que se ve, es el sistema climático de los modelos, y no el de la tierra, el que hace tal cosa. Los modelos, ahí, en el sitio clave, se calientan tres veces más que la realidad. En lo que conocemos la realidad.

Predicción / projección / escenario fallidos; mala teoría. ¿Fácil, no?

Pues no tanto. He estado buscando literatura sobre la jerga y gimnasia IPCC acerca su la diferencia entre predicciones y predicciones. Y se las trae. Agárrate, que vienen curvas.

Projections of future climate change are not like weather forecasts. It is not possible to make deterministic, definitive predictions of how climate will evolve over the next century and beyond as it is with short- term weather forecasts. It is not even possible to make projections of the frequency of occurrence of all possible outcomes in the way that it might be possible with a calibrated probabilistic medium-range weather forecast. Projections of climate change are uncertain, first because they are dependent primarily on scenarios of future anthropogenic and natural forcings that are uncertain, second because of incomplete understanding and imprecise models of the climate system and finally because of the existence of internal climate variability. The term climate projection tacitly implies these uncertainties and dependencies. Nevertheless, as greenhouse gas (GHG) concentrations continue to rise, we expect to see future changes to the climate system that are greater than those already observed and attributed to human activties. It is possible to understand future climate change using models and to use models to characterize outcomes and uncertainties under specific assumptions about future forcing scenarios.

Traducido: las proyecciones IPPC no son predicciones, porque:

  1. Porque son condicionales a unos escenarios (ya hemos visto que eso es una idiotez).
  2. Por una falta de conocimiento del sistema climático, y por la imprecisón de los modelos.
  3. Porque existe la variablilidad natural.

¿Conclusión? La conclusión imaginaria del IPCC es esta. Con un par:

En todo caso, según aumente el CO2, esperamos ver futuros cambios en el sistema climático que serán mayores que los observados hasta ahora, y que son atribuidos a las actividades humanas.

La conclusión racional, son dos:

1) Si conocieran la variabilidad natural, la podrían predecir. Tal vez no la fase exacta en un subibaja, pero sí su media en el tiempo, en x décadas. Y podrían predecir: Dentro de X décadas, la tasa media de calentamiento será tanta. Pero dicen que no pueden predecir, entre otras cosas por la variabilidad natural. Luego no conocen su cantidad. Y si no conocen su cantidad, por definición no pueden hacer atribución ninguna (causa natural / causa humana) sobre el calentamiento observado. O sea, el “son atribuidos”, es un cuento. Quiere decir que “son atribuidos”, sin el conocimiento suficiente para atribuir nada. Son atribuidos mediante la falacia: no se nos ocure nada mejor. No se os ocurrirá nada mejor, pero si la no-predicción falla como falla, la ocurrencia es mala.

2) Si le llaman “proyección” a una “suposición; imaginación; esperanza; creencia; opinión” (expect), es obvio que su “proyección” no es una preddicción. Pero por el mismo motivo, es obvio que no hablamos de algo “basado en las leyes de la física”, sino en una especulación calenturienta.

Resumen:

¿Son predicciones las proyecciones del IPCC? No; tiene razón el IPCC. Sus proyecciones no son predicciones ni de broma. Tampoco son lo que el resto de la humanidad entiende por una “proyección”. Son lo que el resto de la humanidad entiende como charlatanería. Todo lo “experta” que se quiera, pero nada más que palabrería.

Si hicieran predicciones o proyecciones en -el sentido habitual del término- sabríamos que plantean algo en serio. Que puede ser acertado o erróneo, y se verá en función del acierto de las predicciones. Lo que se venía llamando ciencia hasta ahora. Pero si no pueden hacer predicciones, por falta de conocimiento del sistema, y por no saber lo que varía naturalmente, no pueden, ni meternos miedo con ese “conocimiento”, ni decirnos cuánta parte del calentamiento observado hasta ahora es “antropogénica”.

El sistema climático es muy complicado de entender. No hay duda. La jerga de IPCC, en cambio, sólo necesita un poco de atención. En mi libro se llama cuento.

Añadido. Dibujo para la discusión posterior.

elipticus-y-el-futuro

Nos habíamos quedado aquí:

Hay un curioso manto de silencio en la blogosfera, que a mi me suena a la calma tórrida que anuncia la tormenta. Ninguno de los blogs de referencia ha abierto la boca -hasta donde yo he visto- pero se nota que la peña está al loro.

Por entonces llevaba un par de entradas hablando de la nueva teoría. Sin dar ningún detalle matemático, ni código, ni leches. Y contestando alguna crítica, desde la superioridad de tener mejores conocimientos sobre la teoria que sus críticos. Claro, no te jode. Si no proporcionas los datos y procedimientos, sabes más por cojones.

Pasaron unos días. Ahora ya va por siete entradas. Y los críticos habían pasado de seguir interviniendo. Salvo para pedir que entregara los malditos datos. Hasta que a Archibald -otro “solarista”- se le ha ocurrido hacer una entrada en WUWT sobre el asunto. Es del 29 de junio, pero yo he estado un poco “ausente” estos dias. Y veo que se ha montado la marimorena. ¡700 comentarios! Y una discusión -digamos- calentita.

 

Y el chise está en los comentarios, claro. La bronca. Para el que se le haga largo, resumo.

Lo que ya dijimos antes del argumento circular. Si partes de que la pequeña variación del sol (input) *tiene* que notarse en la temperatura global media (output), entonces, si no se nota, resulta que *tiene* que haber algún prodigio contrarrestando lo que debía de notarse y no se ve. Y contrarrestándolo con bastante exactitud. Y de ahí le sale a Evans su fantasía del “notch filter”, con un retraso de igual tamaño que el ciclo solar. A ese efecto le llamamos “fuerza X”, y nos dan el premio Nobel. Como fantasía, acojonante.

El problema es que la asunción (el output tiene que reflejar el input más o menos linealmente) no está garantizada en el sistema climático. Y lo gracioso es que se trata de la misma asunción de los alarmistas, cambiando de input.

Es posible que se pueda decir en descargo de Evans que se trata de un ejercicio teórico válido. Si parto de la misma asunción sobre el sistema que los alarmistas, y le busco una solución alternativa a lo que observamos, les hago la puñeta. El sol explica mejor que el CO2 lo que podemos ver y medir. Pero hay, que yo haya visto, tres escollos gordos. Tres conejos de la chistera.

1. Usa una “radiación solar total” (su input principal) muy discutible. Lo mismo que los alarmistas se sacan de la gorra las amplificaciones al efecto del CO2 que necesitan para inventarse un problema.

2. Se saca de la gorra otro input que tiene toda la pinta de “ad hoc”: El supuesto efecto de las pruebas nucleares sobre la temperatura global durante los años que duraron. Supuesto por Evans, vaya. Completamente equivalente al efecto de los aerosoles de los alarmistas. O sea, cosas que pueden ser, que incluso tienen algún soporte teórico, pero que nadie ha medido, ni se sabe cuantificar.

3. Otros posibles “tuneos” que no se pueden saber mientras no presente los malditos cálculos y procedimientos.

A todo eso hay que añadir que el argumento circular tiene una solución no circular. Si los ciclos de unos once años de variación en lo que emite el sol no se pueden ver en la temperatura, no quiere decir que haya una fuerza x de sentido contrario contrarrestándolos, sino que quiere decir que no se notan. Que el sistema los “digiere”. Que es un sistema autorregulado, con vaivenes; como tantos y tantos que se ven en la naturaleza. De la misma manera que digiere el (por otra parte también pequeño) efecto del CO2.

¿Más resumido todavía? Se podría decir así. Si yo fuera hombre de fe en lugar de escéptico descreído, me costaría menos creer en la vaina del CO2 que en la vaina de Evans. Porque tiene menos saltos mortales. Sí, tiene demasiados para tomárselo en serio, pero yo creo que son menos.

Nota: Esta discusión sí ha demostrado una cosa. Que al menos la mitad de los “escépticos del clima” son escépticos de verdad. Y entre los que publican, probablemente más. Los alarmistas les acusaban de pillar acríticamente todo lo que les conviene. Y aquí se ha visto que no es así.

Nota 2: Dudo mucho que se pueda concluir de lo de Evans que el ciclo solar efectivamente no aparece en la temperatura. Cuando lo presente completo, y se estudie, se verá. Pero si fuera fiable, sería un dato muy a favor de Lindzen, Spencer, Christy, y otros climatólogos “escépticos”. No habría una relación lineal entre forzamiento y temperatura en el sistema climático, y los modelos alarmistas tendrían la (falta de) utilidad que imaginábamos. Como el de Evans.

Es una buena idea de Ross McKitrick en un artículo en el Financial Post:

Y tiene razón. La jerga del IPCC se fundamenta el palabras fetiche. Memes. Como si tuvieran un departamento de relaciones públicas especialmente desvergonzado. Y así, cuando se refieren a un calentamiento, es un calentamiento “inequívoco”, pero cuando se refieren a un no-calentamiento se convierte en una “pausa”. Hiatus en inglés, que resulta más pomposo. Tras el que -como su propio nombre indica- vendrá de nuevo el calentamiento. Pero eso es justamente lo que no sabemos, y habrá que ver.

McKitrick lo dibuja así:

mckitrick-modelos-y-realidad

Pero se puede remarcar la discrepancia, para cegatos:

mckitrick-modelos-y-realidad-discrepancia

También hay que destacar otro detalle fundamental. Así como está, parece que los modelos han acertado durante el 90% de la predicción. Vaya, que lo han clavado. Y que luego, justo al final, hay una discrepancia. Pero no es así. Esos modelos están hechos conociendo lo que había pasado hasta el año 2.000. Esto es, antes de 2.000 no se trata de una “predicción”, sino de un “ajuste”.

En palabras de McKitrick, que lleva años publicando estudios sobre la discrepancia entre los modelos climáticos y la realidad:

Los datos anteriores al año 2.000 representan reconstrucciones históricas. Los modelistas podían “espiar la respuesta” al ajustar los modelos, ya que no solo podían observar los aportes al sistema climático (como los niveles de gases invernadero, la actividad volcánica, los cambios solares, y así), sino también observar el resultado correcto. Eso es, la temperatura real. El acierto durante el intervalo histórico no es, por tanto, prueba de la calidad de los modelos, ya que están forzados a alinearse con las observaciones.

Por eso tal vez convenga guarrear un poco más el gráfico de McKitrick, para señalar esa circunstancia. Que *toda* la predicción es dicrepancia. El 100%.

mcitrick-la-discrepancia

Se podía expresar así:

IPCC (2007):

Durante las dos primeras décadas del siglo XXI, la temperatura global de superficie subirá a un ritmo de unos 0,2º C por década.

Realidad (2014)

Durante el tiempo  de predicción de los modelos, estos han tenido una discrepancia con la realidad de 0,2ºC por década, o del 100% de la cifra de calentamiento predicha

La pregunta que lleva haciendo desde 2007 el climatólogo dr. Pielke es: ¿Cuánto tiempo de discrepancia con los modelos necesita el IPCC para reconocer que las predicciones de los modelos no sirven?

Y la respuesta que da hoy Ross McItrick es:

Vamos a alcanzar la marca de 20 años sin calentamiento en los datos de los satélites al final de 2015, y en los datos de superficie al final de 2017. Con unos niveles de CO2 en continuo ascenso, en ese momento será imposible reconciliar los modelos con la realidad, y se caerá en pedazos el consenso ortodoxo sobre cómo responde el sistema climático a los gases invernadero.

Nota anecdótica. Yo recuerdo haber preguntado a algunos de los discrepantes del IPCC que estudiaban estas estadísticas del clima y de los modelos (por ejemplo Jeff Condon), a empezar a interesarme por esta discusión en 2007, cuándo llegaría un momento de dificultad insuperable para los modelos, de seguir sin haber calentamiento. Y ya solían dar la misma respuesta entonces: unos 10 años. Solo faltan tres.

Nota no tan (solo) anecdótica. En 2007, la peña del IPCC era en realidad mucho más estricta en ese sentido que los “escépticos”. Gavin Schmidt va a sustituir este año a James Hansen como jefe de la sección de cambio climático (GISS) de la NASA. Por edad. O sea, es el sumo pontífice de la calentología. Y en 2007 respondía a la misma pregunta [-->]:

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

Pregunta: (1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

Respuesta: Yes.

Cometrario (pm): Estamos en 2014, bien superado 2013, y la condición se cumple.

Pregunta: (2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

Respuesta: Probably, I’d need to do some checking

Comentario (pm): No sabemos el resultado de sus comprobaciones, y nos quedamos con el “probablemente”.

Pregunta: (3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings.

Respuesta: No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality – right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that’s the target. In any other period it depends on what the forcings are.

Comentario (pm): Ya no son 10 años, son 15 o más. Y no ha habido ningún “big volcanic event” ni ninguna otra justificación para la falta de calentamiento. Lo de que “el calentamiento se lo comió el fondo del mar (que no medimos)” no es uno de los “forzamientos” que mencionaba Schmidt como justificante de una falta de calentamiento.

Resumiendo a Gavin Schmidt. Según lo que decía en 2007, ya se cumplen de sobra dos condiciones para pensar que “debemos estar preocupados por nuestro estado de conocimiento”, y probablemente tres.

O sea, la discrepancia.

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

(1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

(2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

(3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings

I am curious as to whether there are other simple variables that can be looked at unambiguously in terms of their behaviour over coming years that might allow for such explicit quantitative tests of understanding?

[Response: 1) yes, 2) probably, I'd need to do some checking, 3) No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality - right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that's the target. In any other period it depends on what the forcings are. - gavin]

- See more at: http://www.realclimate.org/index.php/archives/2007/12/a-barrier-to-understanding/comment-page-2/#comment-78146

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

(1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

(2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

(3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings

I am curious as to whether there are other simple variables that can be looked at unambiguously in terms of their behaviour over coming years that might allow for such explicit quantitative tests of understanding?

[Response: 1) yes, 2) probably, I'd need to do some checking, 3) No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality - right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that's the target. In any other period it depends on what the forcings are. - gavin]

Dos enlaces. Para quien le interese saber algo sobre qué son y cómo funcionan los modelos climáticos.

La mayor parte de la gente que cree en el cuento del Calentamiento Global Acojonante, no sabe la función de los modelos climáticos en el esquema. Piensan que -como el resto de lo que imaginan “la ciencia”- la teoría trata de la aplicación más o menos inmediata de problemas físicos muy comprobados en el laboratorio. Y que por eso es algo ya probado y resuelto; sin discusión.

Otros, más informados, sí saben de los modelos. Creen que “están basados en leyes conocidas de la física“. Eso es lo que les repiten una y otra vez los científicos y las academias. Y saben que la parte “acojonante” de la teoría viene de que si en los modelos climáticos meten el efecto del CO2, los modelos reproducen el clima conocido (unos 100 – 150 años), y si no, no. Y que esos modelos predicen el achicharramiento del mundo. Luego … saca el talonario, que tenemos un problema muy grave y muy inminente.

Los críticos del IPCC suelen decir que esa idea de que los modelos se basan en leyes conocidas de la física es una broma grotesca. Que a esas leyes les añaden unos “ajustes” sacados de la gorra, y solo con los ajustes ocurre el achicharramiento. Y que, además, es mentira que reproducen bien el clima conocido. Mentira, tanto con, como sin el efecto del CO2.

Para el lego la cuestión es difícil. No puede coger el código de un modelo y ponerse a ver lo que hace. Hay que saber de demasiadas cosas. Aunque sí puede ver los resultados, y juzgar por sí mismo.

En el mar:

temperatura-global-mar-abril-2014

 

Y en el aire:

spencer-modelos-realidad

 

Nótese que en estos gráficos, la parte predictiva (no conocida por los modelistas) solo empieza hacia el año 2.000.

Para ver que van muy mal basta un vistazo. Pero entender que son conceptualmente aberrantes (como herramientas de predicción) es más complicado. Lo que traigo hoy son dos perlas que ayudan mucho en ese aspecto. El más rápido es un vídeo de un modelista y matemático. Chris Essex. Además es muy bueno como conferenciante.

 

Lleva más tiempo digerir esta entrada en WUWT, pero es excelente. Un comentario de Robert Brown elevado a entrada por Watts. Y Brown está tocado con la capacidad de escribir muy bien. Merece la pena leer, además, los comentarios siguientes del propio Brown en la conversación. Y, al menos, los de Roy Spencer y Willis Eschenbach. Dice justamente las mismas cosas que Essex en el vídeo, pero con más detalle y profundidad. Y Brown no conocía el vídeo de Essex – ni a la persona.

Y aunque es un poco repetición, conviene recordar esto. Hay muchos matemáticos entre los más escépticos del cuento del Calentamiento Global Acojonante. Fundamentalmente de tres campos:

  1. Econometras (análisis de series temporales), que dicen que estadísticamente no se ve el CO2 en los datos que hay del clima.
  2. Modelistas computacionales, que dicen que el cuento (de los modelos) no está basado en “leyes físicas” ni de broma. Ni pueden predecir nada.
  3. Estudiosos del caos, que dicen que ni siquiera existe la herramienta matemática teorica para digerir el problema del clima. (Essex también lo apunta en su conferencia).

Las dos perlas de hoy afectan al punto 2. Un buen ejemplo del 3 sería esta entrada, ya clásica, en el blog de Judith Curry:

Y un ejemplo del punto 1, muy reciente, este:

Una muy rápida. Es un dato, un gráfico, bastante conocido pero muy poco representado / cuantificado. Y es clave, dentro de la necesaria comparación entre los modelos climáticos que causan la gran alarma, y la realidad — que no produce alarma ninguna. Se trata del calentamiento en la troposfera profunda, en vez de en la capa baja. Toda la teoría de un calentamiento como el que se le supone al CO2, pasa porque el aire en altura se caliente a un ritmo mucho más rápido que en superficie. Hay una discusión desde siempre si esa característica de mayor calentamiento en altura es una señal de calentamiento por CO2 en los modelos, o sería igual para un calentamiento por cualquier causa. Ver debate en Lucía [-->]. Pero nadie discute que los modelos climáticos son consistentes en predecir un calentamiento más amplio en altura que en superficie. De media, como un factor de 1,2 veces más amplio.

Así que esa medida es muy buena para comparar los modelos con la realidad, porque al ser mayor el calentamiento -en teoría- se puede apreciar antes. Y se puede apreciar mejor.

El gráfico es de John Christy y Richard McNider, en un artículo para WUWT:

Un poco sorprendidos porque el cretino del Secretario de Estado llame “flatearthers” a los que señalan las inconsistencias entre la teoría (los modelos) y la realidad. Una de las inconsistencias se muestra en este gráfico sobre esa medida del calentamiento en altura. La fantasía de los modelos (rojo), y la muy cruda realidad (azul -globos meteorológicos, y verde -satélites-). He añadido la escala gris de la derecha para cuantificar visualmente la diferencia teoría / realidad.

models-datasets-christyUn escándalo. Las mediciones de la realidad muestran tres veces menos calentamiento que los modelos en esa altura. Para los que piensan que el mayor calentamiento en altura es una característica del calentamiento por CO2, la conclusión sería que el Calentamiento Global Acojonante medido no es por el CO2. Y para los que creen que esa es una característica de cualquier calentamiento, la única conclusión es que la teoría y los modelos no valen de nada. Salvo que se agarren a lo que se agarran siempre. Las mediciones que no nos convienen están mal.

Quería resumir un estudio de Nic Lewis en Climate Audit, probablemente clave. Pero Ross McKitrick, que a su vez ha estudiado mucho la correspondencia entre los modelos climáticos del IPCC y los datos reales, ha hecho muy rápido su propio resumen, que no puedo dejar de usar (copiar).

Uno de los puntos clave que Nic hace, es que, usando solo los datos del último informe del IPCC, y aplicando su propia fórmula para la respuesta del clima, es inevitable una estimación de unos 1,3ºC [de calentamiento hacia fin de siglo -pm].  Sin embargo, la mayor parte de los modelos que emplean tienen respuestas de 1,6ºC y unos cuántos incluso por encima de 2ºC, lo que implica una sensibilidad muy exagerada a las emisiones de CO2. Y encima, el IPCC dice cosas como … “Hay una muy alta confianza en que los modelos reproducen las características generales del clima del incremento de la temperatura global media de superficie en el período histórico, incluyendo el calentamiento mayor en la segunda mitad del siglo XX, y los enfriamientos que siguen a las erupciones volcánicas fuertes“. (Cap 9 p. 3). Todo el resumen del capítulo 9 da la impresión de que las observaciones y los modelos se alinean perfectamente. Algo tiene que ceder aquí [es el título de una película -pm].

Y un cachondo le contesta:

Sospecho que tienen la esperanza de que en los próximos años haya una subida fuerte en las temperaturas de superficie, y les salve. Es el sistema de lucha del terco: niégate a rendirte, y reza para que ocurra un milagro.

Interesa mostrarlo con el gráfico más claro del estudio de Lewis.

nic-lewis-observaciones-modelos.ipcc

La “Transient Climate Response” (TCR) es la respuesta de la temperatura a un incrementeo del CO2, en 70 años durante los que se dobla la concentración de CO2 en el aire. Es la medida que ha usado principalmente el IPCC en el último informe (2013), para plantear su predicción de calentamiento hacia final de siglo.

En el gráfico vemos los resultados de los modelos que usa el IPCC (azul), y la conclusion a la que llevan las obsevaciones. Pero la conclusión con los datos, forzamientos y fórmulas del IPCC, y trabajos de los autores principales del IPCC. La mediana de los modelos es 1,8, a comparar con el 1,3 de las observaciones. ¿Cómo pueden decir, a la vista de esa diferencia de resultados, que? …

“the ranges of TCR estimated from the observed warming and from AOGCMs agree well, increasing our confidence in the assessment of uncertainties in projections over the 21st century.”

Lewis explica su sorpresa, porque el último gran estudio sobre el caso (del que él es coautor), y que daba ese resultado de 1,3ºC a partir de las observaciones (y de los forzamientos y fórmulas del IPCC), tenía entre sus 17 coautores a 14 autores principales del infrome del IPCC de 2.013.

Y su sorpresa, porque no solo dicen que los modelos reflejan bien la realidad del clima – frente a la obvia evidencia que conocen mejor que nadie-, sino que a la hora de hacer predicciones usan la TCR de la media de los modelos, en vez de la de las observaciones.

Ahora va a resultar que los “negacionistas” de los datos del IPCC son … ¡los propios autores del IPCC!

Para muchos más detalles y explicaciones, el original de Nic Lewis en inglés:

Nota: Normalmente hemos venido hablando de la “Equilibrium Climate Sensitivity” (ECS). Que es lo que usa el IPCC para marcar ese calentamiento de “peligro” de superar 2ºC. Tiene una definición diferente. Lo que se calentaría la tierra al doblar el CO2, una vez el sistema climático ha alcanzado el equilibrio. La idea es que hay efectos que tardan más en realizarse (por ejemplo por el calor que se va al mar). La comparación entre ambas depende de varias factores (como la velocidad de calentamiento del mar), pero se puede -en plan brochazo muy grueso- sumarle un 50% a la TCR para dar con la ECS. Y así, esa TCR de 1,3ºC derivada de las observaciones daría una ECS de 2ºC, mientras que la TCR de 1,8ºC de los modelos sería una ECS de 2,7ºC. Más o menos.

Roy Spencer nos presenta en su blog su nuevo estudio científico, recién publicado.

Un resumen de situación para muy legos, del propio Spencer. Después trato de explicar lo que han hecho.

En términos simples, el sistema climático es caótico, capaz de causar calentamiento (y enfriamiento) global por sí mismo. Probablemente no hay un albedo (lo que reflejan las nubes) mágico normal, manteniendo la misma cantidad de luz solar que entra al sistema año tras año. Como recuerdo siempre la la gente, el aumento de calor en el océano en los últimos 50 años es equivalente a un cambio de una parte en mil en el flujo de energía radiativa medio. ¿Pensamos realmente que la naturaleza no puede causar ese pequeño cambio por sí misma?

Hace falta que se hagan más estudios de este tipo, y no puedo entender por qué no se hacen. Son relativamente fáciles, y no necesitan una legión de modelistas climáticos. Y sin embargo es virtualmente imposible para alguien como yo encontrar financiación para este tipo de estudio específicamente, porque unos pocos vigilantes de la comunidad científica se aseguran durante el proceso de “peer-review” de que no ocurra. A cambio, tenemos que aprovechar otros proyectos financiados para motivos distintos, y utilizarlos en parte para estudios como este.

Espero que un modelo simple como el que hemos usado pueda conducir al desarrollo de modelos 3D más sofisticados. Encuentra el modelo simple, basado en la física, que coincida mejor con la variedad de observaciones. Y añádele complejidad solo cuando lo necesita para explicar observaciones que el modelo simple no puede explicar.

Este es el sistema con el que se hace mucha de la ciencia tradicionalmente … ¿por qué no en la ciencia del clima?

Tal surjan vez estudios de modelos simples de la comunidad mayoritaria del clima, especialmente con el flagrante parón de más de 15 años en el calentamiento que están escondiendo bajo la alfombra. Cuando lo hagan, predigo que acabará siendo “su” descubrimiento, y no el de los pocos escépticos que estamos trabajando en el asunto. Pero ya he estado antes ahí, en una vida de investigación anterior, y no tengo problema.

Para acabar, este estudio deja abierta la puerta de qué otros mecanismos naturales de calentamiento puede haber. Solo estamos señalando el fenómeno de El Niño / La Niña, que por sí solo reduce la sensibilidad del clima diagnosticada por el incremento del CO2 a nada más que 1,3ºC. Un nivel que yo consideraría benigno, o incluso beneficioso. No dice nada este estudio sobre qué otros mecanismos pueden estar contribuyendo al calentamiento – sospecho que ya hemos sacudido el avispero más de la cuenta.

Añado. Spencer cuenta también que aunque no lo han incluido en la publicación “peer-review” (tal voz por no menear demasiado el avispero), su planteamiento explica también muy bien el calentamiento anterior (1915 – 1945), y el ligero enfriamiento posterior hasta 1975. Con El Niño / La Niña. Cosa que los modelos del IPCC no hacen en el primer caso, y necesitan una especulación de infarto -a cuenta de los aerosoles- para el segundo.

¿Lo que han hecho? Preguntarse … ¿Si partimos de que el CO2 produce de forma directa el calentamiento que todo el mundo cree (escépticos incluidos), qué combinación de efectos indirectos y de “calor escondido en el mar” (difusión de calor en el mar) encajan mejor con el calentamiento observado en el océano, y el balance radiativo observado desde fuera del planeta, y qué “sensibilidad climática” resulta?

Examina tres hipótesis.

  1. - Solo los “forzamientos” a la IPCC.
  2. - Los forzamientos a la IPCC, más El Niño / La Niña (la parte del león de la “variabilidad natural” o ciclos oceánicos). En este caso, El Niño / La Niña cambian la difusión del calor en el mar.
  3. Igual que 2, pero añadiendo cambios en el albedo (el reflejo de las nubes) relacionados con los esos ciclos oceánicos. En este caso, El Niño / La Niña cambian el balance radiativo del planeta, al cambiar la luz del sol reflejada por las nubes. Viene de los estudios anteriores de Spencer y Braswell (y en parte de los de Lindzen).

La “sensibilidad climática” es lo que se calentaría la tierra por doblar la cantidad de CO2 en el aire. En 2007, el IPCC decía que entre 2,0ºC y 4,5ºC (al 90%), con mayor probabilidad en 3ºC. En 2013 dice que entre 1,5ºC y 4,5ºC, sin poder dar una cifra de mayor probabilidad, por desacuerdo.

Resultado de los tres casos, en el estudio de Spencer y Braswell:

  1. La 1, les encaja mejor con los datos de calentamiento del océano observado si la sensibilidad climática es 2,2ºC
  2. En el caso de la 2, la sensibilidad que resulta es 2,0ºC
  3. Y en el tercer caso, el resultado es 1,3ºC

Los dos primeros casos, aunque la sensibilidad es menor que la media del IPCC, coinciden perfectamente con el IPCC – y por eso en 2013 han tenido que bajar el rango desde 2/4,5 hasta 1,5/4,5. Y coinciden con los estudios más recientes de sensibilidad que tienen en cuenta el “parón” del calentamiento de más de 15 años. Están dando entre 1,5ºC y 2,2ºC.

EL tercer caso, es una sensibilidad climática de 1,3ºC lo que explica mejor las observaciones, cuando se comparan la temperatura de superficie del mar, y el balance radiativo del planeta observado por los satélites CERES desde el año 2.000.

Una nota importante. La diferencia entre el caso 2 y el 3, es que en el primero, el feómeno El Niño / La Niña se limita a distribuir de forma diferente una cantidad de calor entre una capa más superficial del Pacífico, y una más profunda. No produce calentamiento del mar en general. La 3, la de Roy, deja pasar más luz del sol (calor) al mar durante la fase positiva del ciclo, y menos durante la negativa.  Esto es, Spencer muestra con este caso (3) el mecanismo por el que El Niño / La Niña puede calentar y enfriar el sistema climático, sin ayuda externa, y más allá de producir ciclos simples que se contrarrestan.  Muestra el mecanismo, y lo cuantifica: 0,6W/m2

spencer-braswell-2013-ceresRespecto al “calor en el mar”, tanto los casos 2 como el 3 coinciden similarmente con las observaciones.

spencer-braswell-2013-levitusEl que quiera entenderlo mejor, que lo lea completo -o que pregunte- en lo de Spencer:

O en la publicación científica propiamente dicha:

También has discusión y marcha en WUWT:

Solo dos añadidos.

Merece la pena destacar que si un científico encuentra una sensibilidad climática de 1,3ºC por doblar el CO2, es un “negacionista”, un “anticiencia”, un “diseminador de desinformación”, y a menudo hasta un “criminal contra la humanidad”. Pero si la encontrara de 1,5ºC, estaría dentro del rango del IPCC, palabra de Dios. ¿Hay quien lo entienda?

Lo de la “variabilidad natural” y los ciclos oceánicos era pecado hasta hace apenas un año. También “la pausa” en el calentamiento (17 años ya) era pecado de herejía máxima. Y mencionarlas, motivo de oprobio y acoso profesional, y de estar apestado en las publicaciones científicas principales. Hoy, ambas son moneda corriente entre el IPCC. Porque son la realidad.

Solo unos pocos científicos heroicos fueron capaces de aguantar esa agresión, y de seguir investigando lo que veían, contra viento y marea y el bloqueo en la financiación. Un día de estos va a haber que erigir un pedestal enorme. Mi pequeña contribución, en forma de breve vídeo. ¿A cuál de los dos le comprarías un coche de segunda mano?

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