modelos


Nos habíamos quedado aquí:

Hay un curioso manto de silencio en la blogosfera, que a mi me suena a la calma tórrida que anuncia la tormenta. Ninguno de los blogs de referencia ha abierto la boca -hasta donde yo he visto- pero se nota que la peña está al loro.

Por entonces llevaba un par de entradas hablando de la nueva teoría. Sin dar ningún detalle matemático, ni código, ni leches. Y contestando alguna crítica, desde la superioridad de tener mejores conocimientos sobre la teoria que sus críticos. Claro, no te jode. Si no proporcionas los datos y procedimientos, sabes más por cojones.

Pasaron unos días. Ahora ya va por siete entradas. Y los críticos habían pasado de seguir interviniendo. Salvo para pedir que entregara los malditos datos. Hasta que a Archibald -otro “solarista”- se le ha ocurrido hacer una entrada en WUWT sobre el asunto. Es del 29 de junio, pero yo he estado un poco “ausente” estos dias. Y veo que se ha montado la marimorena. ¡700 comentarios! Y una discusión -digamos- calentita.

 

Y el chise está en los comentarios, claro. La bronca. Para el que se le haga largo, resumo.

Lo que ya dijimos antes del argumento circular. Si partes de que la pequeña variación del sol (input) *tiene* que notarse en la temperatura global media (output), entonces, si no se nota, resulta que *tiene* que haber algún prodigio contrarrestando lo que debía de notarse y no se ve. Y contrarrestándolo con bastante exactitud. Y de ahí le sale a Evans su fantasía del “notch filter”, con un retraso de igual tamaño que el ciclo solar. A ese efecto le llamamos “fuerza X”, y nos dan el premio Nobel. Como fantasía, acojonante.

El problema es que la asunción (el output tiene que reflejar el input más o menos linealmente) no está garantizada en el sistema climático. Y lo gracioso es que se trata de la misma asunción de los alarmistas, cambiando de input.

Es posible que se pueda decir en descargo de Evans que se trata de un ejercicio teórico válido. Si parto de la misma asunción sobre el sistema que los alarmistas, y le busco una solución alternativa a lo que observamos, les hago la puñeta. El sol explica mejor que el CO2 lo que podemos ver y medir. Pero hay, que yo haya visto, tres escollos gordos. Tres conejos de la chistera.

1. Usa una “radiación solar total” (su input principal) muy discutible. Lo mismo que los alarmistas se sacan de la gorra las amplificaciones al efecto del CO2 que necesitan para inventarse un problema.

2. Se saca de la gorra otro input que tiene toda la pinta de “ad hoc”: El supuesto efecto de las pruebas nucleares sobre la temperatura global durante los años que duraron. Supuesto por Evans, vaya. Completamente equivalente al efecto de los aerosoles de los alarmistas. O sea, cosas que pueden ser, que incluso tienen algún soporte teórico, pero que nadie ha medido, ni se sabe cuantificar.

3. Otros posibles “tuneos” que no se pueden saber mientras no presente los malditos cálculos y procedimientos.

A todo eso hay que añadir que el argumento circular tiene una solución no circular. Si los ciclos de unos once años de variación en lo que emite el sol no se pueden ver en la temperatura, no quiere decir que haya una fuerza x de sentido contrario contrarrestándolos, sino que quiere decir que no se notan. Que el sistema los “digiere”. Que es un sistema autorregulado, con vaivenes; como tantos y tantos que se ven en la naturaleza. De la misma manera que digiere el (por otra parte también pequeño) efecto del CO2.

¿Más resumido todavía? Se podría decir así. Si yo fuera hombre de fe en lugar de escéptico descreído, me costaría menos creer en la vaina del CO2 que en la vaina de Evans. Porque tiene menos saltos mortales. Sí, tiene demasiados para tomárselo en serio, pero yo creo que son menos.

Nota: Esta discusión sí ha demostrado una cosa. Que al menos la mitad de los “escépticos del clima” son escépticos de verdad. Y entre los que publican, probablemente más. Los alarmistas les acusaban de pillar acríticamente todo lo que les conviene. Y aquí se ha visto que no es así.

Nota 2: Dudo mucho que se pueda concluir de lo de Evans que el ciclo solar efectivamente no aparece en la temperatura. Cuando lo presente completo, y se estudie, se verá. Pero si fuera fiable, sería un dato muy a favor de Lindzen, Spencer, Christy, y otros climatólogos “escépticos”. No habría una relación lineal entre forzamiento y temperatura en el sistema climático, y los modelos alarmistas tendrían la (falta de) utilidad que imaginábamos. Como el de Evans.

Es una buena idea de Ross McKitrick en un artículo en el Financial Post:

Y tiene razón. La jerga del IPCC se fundamenta el palabras fetiche. Memes. Como si tuvieran un departamento de relaciones públicas especialmente desvergonzado. Y así, cuando se refieren a un calentamiento, es un calentamiento “inequívoco”, pero cuando se refieren a un no-calentamiento se convierte en una “pausa”. Hiatus en inglés, que resulta más pomposo. Tras el que -como su propio nombre indica- vendrá de nuevo el calentamiento. Pero eso es justamente lo que no sabemos, y habrá que ver.

McKitrick lo dibuja así:

mckitrick-modelos-y-realidad

Pero se puede remarcar la discrepancia, para cegatos:

mckitrick-modelos-y-realidad-discrepancia

También hay que destacar otro detalle fundamental. Así como está, parece que los modelos han acertado durante el 90% de la predicción. Vaya, que lo han clavado. Y que luego, justo al final, hay una discrepancia. Pero no es así. Esos modelos están hechos conociendo lo que había pasado hasta el año 2.000. Esto es, antes de 2.000 no se trata de una “predicción”, sino de un “ajuste”.

En palabras de McKitrick, que lleva años publicando estudios sobre la discrepancia entre los modelos climáticos y la realidad:

Los datos anteriores al año 2.000 representan reconstrucciones históricas. Los modelistas podían “espiar la respuesta” al ajustar los modelos, ya que no solo podían observar los aportes al sistema climático (como los niveles de gases invernadero, la actividad volcánica, los cambios solares, y así), sino también observar el resultado correcto. Eso es, la temperatura real. El acierto durante el intervalo histórico no es, por tanto, prueba de la calidad de los modelos, ya que están forzados a alinearse con las observaciones.

Por eso tal vez convenga guarrear un poco más el gráfico de McKitrick, para señalar esa circunstancia. Que *toda* la predicción es dicrepancia. El 100%.

mcitrick-la-discrepancia

Se podía expresar así:

IPCC (2007):

Durante las dos primeras décadas del siglo XXI, la temperatura global de superficie subirá a un ritmo de unos 0,2º C por década.

Realidad (2014)

Durante el tiempo  de predicción de los modelos, estos han tenido una discrepancia con la realidad de 0,2ºC por década, o del 100% de la cifra de calentamiento predicha

La pregunta que lleva haciendo desde 2007 el climatólogo dr. Pielke es: ¿Cuánto tiempo de discrepancia con los modelos necesita el IPCC para reconocer que las predicciones de los modelos no sirven?

Y la respuesta que da hoy Ross McItrick es:

Vamos a alcanzar la marca de 20 años sin calentamiento en los datos de los satélites al final de 2015, y en los datos de superficie al final de 2017. Con unos niveles de CO2 en continuo ascenso, en ese momento será imposible reconciliar los modelos con la realidad, y se caerá en pedazos el consenso ortodoxo sobre cómo responde el sistema climático a los gases invernadero.

Nota anecdótica. Yo recuerdo haber preguntado a algunos de los discrepantes del IPCC que estudiaban estas estadísticas del clima y de los modelos (por ejemplo Jeff Condon), a empezar a interesarme por esta discusión en 2007, cuándo llegaría un momento de dificultad insuperable para los modelos, de seguir sin haber calentamiento. Y ya solían dar la misma respuesta entonces: unos 10 años. Solo faltan tres.

Nota no tan (solo) anecdótica. En 2007, la peña del IPCC era en realidad mucho más estricta en ese sentido que los “escépticos”. Gavin Schmidt va a sustituir este año a James Hansen como jefe de la sección de cambio climático (GISS) de la NASA. Por edad. O sea, es el sumo pontífice de la calentología. Y en 2007 respondía a la misma pregunta [-->]:

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

Pregunta: (1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

Respuesta: Yes.

Cometrario (pm): Estamos en 2014, bien superado 2013, y la condición se cumple.

Pregunta: (2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

Respuesta: Probably, I’d need to do some checking

Comentario (pm): No sabemos el resultado de sus comprobaciones, y nos quedamos con el “probablemente”.

Pregunta: (3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings.

Respuesta: No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality – right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that’s the target. In any other period it depends on what the forcings are.

Comentario (pm): Ya no son 10 años, son 15 o más. Y no ha habido ningún “big volcanic event” ni ninguna otra justificación para la falta de calentamiento. Lo de que “el calentamiento se lo comió el fondo del mar (que no medimos)” no es uno de los “forzamientos” que mencionaba Schmidt como justificante de una falta de calentamiento.

Resumiendo a Gavin Schmidt. Según lo que decía en 2007, ya se cumplen de sobra dos condiciones para pensar que “debemos estar preocupados por nuestro estado de conocimiento”, y probablemente tres.

O sea, la discrepancia.

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

(1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

(2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

(3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings

I am curious as to whether there are other simple variables that can be looked at unambiguously in terms of their behaviour over coming years that might allow for such explicit quantitative tests of understanding?

[Response: 1) yes, 2) probably, I'd need to do some checking, 3) No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality - right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that's the target. In any other period it depends on what the forcings are. - gavin]

- See more at: http://www.realclimate.org/index.php/archives/2007/12/a-barrier-to-understanding/comment-page-2/#comment-78146

OK, simply to clarify what I’ve heard from you.

(1) If 1998 is not exceeded in all global temperature indices by 2013, you’ll be worried about state of understanding

(2) In general, any year’s global temperature that is “on trend” should be exceeded within 5 years (when size of trend exceeds “weather noise”)

(3) Any ten-year period or more with no increasing trend in global average temperature is reason for worry about state of understandings

I am curious as to whether there are other simple variables that can be looked at unambiguously in terms of their behaviour over coming years that might allow for such explicit quantitative tests of understanding?

[Response: 1) yes, 2) probably, I'd need to do some checking, 3) No. There is no iron rule of climate that says that any ten year period must have a positive trend. The expectation of any particular time period depends on the forcings that are going on. If there is a big volcanic event, then the expectation is that there will be a cooling, if GHGs are increasing, then we expect a warming etc. The point of any comparison is to compare the modelled expectation with reality - right now, the modelled expectation is for trends in the range of 0.2 to 0.3 deg/decade and so that's the target. In any other period it depends on what the forcings are. - gavin]

Dos enlaces. Para quien le interese saber algo sobre qué son y cómo funcionan los modelos climáticos.

La mayor parte de la gente que cree en el cuento del Calentamiento Global Acojonante, no sabe la función de los modelos climáticos en el esquema. Piensan que -como el resto de lo que imaginan “la ciencia”- la teoría trata de la aplicación más o menos inmediata de problemas físicos muy comprobados en el laboratorio. Y que por eso es algo ya probado y resuelto; sin discusión.

Otros, más informados, sí saben de los modelos. Creen que “están basados en leyes conocidas de la física“. Eso es lo que les repiten una y otra vez los científicos y las academias. Y saben que la parte “acojonante” de la teoría viene de que si en los modelos climáticos meten el efecto del CO2, los modelos reproducen el clima conocido (unos 100 – 150 años), y si no, no. Y que esos modelos predicen el achicharramiento del mundo. Luego … saca el talonario, que tenemos un problema muy grave y muy inminente.

Los críticos del IPCC suelen decir que esa idea de que los modelos se basan en leyes conocidas de la física es una broma grotesca. Que a esas leyes les añaden unos “ajustes” sacados de la gorra, y solo con los ajustes ocurre el achicharramiento. Y que, además, es mentira que reproducen bien el clima conocido. Mentira, tanto con, como sin el efecto del CO2.

Para el lego la cuestión es difícil. No puede coger el código de un modelo y ponerse a ver lo que hace. Hay que saber de demasiadas cosas. Aunque sí puede ver los resultados, y juzgar por sí mismo.

En el mar:

temperatura-global-mar-abril-2014

 

Y en el aire:

spencer-modelos-realidad

 

Nótese que en estos gráficos, la parte predictiva (no conocida por los modelistas) solo empieza hacia el año 2.000.

Para ver que van muy mal basta un vistazo. Pero entender que son conceptualmente aberrantes (como herramientas de predicción) es más complicado. Lo que traigo hoy son dos perlas que ayudan mucho en ese aspecto. El más rápido es un vídeo de un modelista y matemático. Chris Essex. Además es muy bueno como conferenciante.

 

Lleva más tiempo digerir esta entrada en WUWT, pero es excelente. Un comentario de Robert Brown elevado a entrada por Watts. Y Brown está tocado con la capacidad de escribir muy bien. Merece la pena leer, además, los comentarios siguientes del propio Brown en la conversación. Y, al menos, los de Roy Spencer y Willis Eschenbach. Dice justamente las mismas cosas que Essex en el vídeo, pero con más detalle y profundidad. Y Brown no conocía el vídeo de Essex – ni a la persona.

Y aunque es un poco repetición, conviene recordar esto. Hay muchos matemáticos entre los más escépticos del cuento del Calentamiento Global Acojonante. Fundamentalmente de tres campos:

  1. Econometras (análisis de series temporales), que dicen que estadísticamente no se ve el CO2 en los datos que hay del clima.
  2. Modelistas computacionales, que dicen que el cuento (de los modelos) no está basado en “leyes físicas” ni de broma. Ni pueden predecir nada.
  3. Estudiosos del caos, que dicen que ni siquiera existe la herramienta matemática teorica para digerir el problema del clima. (Essex también lo apunta en su conferencia).

Las dos perlas de hoy afectan al punto 2. Un buen ejemplo del 3 sería esta entrada, ya clásica, en el blog de Judith Curry:

Y un ejemplo del punto 1, muy reciente, este:

Una muy rápida. Es un dato, un gráfico, bastante conocido pero muy poco representado / cuantificado. Y es clave, dentro de la necesaria comparación entre los modelos climáticos que causan la gran alarma, y la realidad — que no produce alarma ninguna. Se trata del calentamiento en la troposfera profunda, en vez de en la capa baja. Toda la teoría de un calentamiento como el que se le supone al CO2, pasa porque el aire en altura se caliente a un ritmo mucho más rápido que en superficie. Hay una discusión desde siempre si esa característica de mayor calentamiento en altura es una señal de calentamiento por CO2 en los modelos, o sería igual para un calentamiento por cualquier causa. Ver debate en Lucía [-->]. Pero nadie discute que los modelos climáticos son consistentes en predecir un calentamiento más amplio en altura que en superficie. De media, como un factor de 1,2 veces más amplio.

Así que esa medida es muy buena para comparar los modelos con la realidad, porque al ser mayor el calentamiento -en teoría- se puede apreciar antes. Y se puede apreciar mejor.

El gráfico es de John Christy y Richard McNider, en un artículo para WUWT:

Un poco sorprendidos porque el cretino del Secretario de Estado llame “flatearthers” a los que señalan las inconsistencias entre la teoría (los modelos) y la realidad. Una de las inconsistencias se muestra en este gráfico sobre esa medida del calentamiento en altura. La fantasía de los modelos (rojo), y la muy cruda realidad (azul -globos meteorológicos, y verde -satélites-). He añadido la escala gris de la derecha para cuantificar visualmente la diferencia teoría / realidad.

models-datasets-christyUn escándalo. Las mediciones de la realidad muestran tres veces menos calentamiento que los modelos en esa altura. Para los que piensan que el mayor calentamiento en altura es una característica del calentamiento por CO2, la conclusión sería que el Calentamiento Global Acojonante medido no es por el CO2. Y para los que creen que esa es una característica de cualquier calentamiento, la única conclusión es que la teoría y los modelos no valen de nada. Salvo que se agarren a lo que se agarran siempre. Las mediciones que no nos convienen están mal.

Quería resumir un estudio de Nic Lewis en Climate Audit, probablemente clave. Pero Ross McKitrick, que a su vez ha estudiado mucho la correspondencia entre los modelos climáticos del IPCC y los datos reales, ha hecho muy rápido su propio resumen, que no puedo dejar de usar (copiar).

Uno de los puntos clave que Nic hace, es que, usando solo los datos del último informe del IPCC, y aplicando su propia fórmula para la respuesta del clima, es inevitable una estimación de unos 1,3ºC [de calentamiento hacia fin de siglo -pm].  Sin embargo, la mayor parte de los modelos que emplean tienen respuestas de 1,6ºC y unos cuántos incluso por encima de 2ºC, lo que implica una sensibilidad muy exagerada a las emisiones de CO2. Y encima, el IPCC dice cosas como … “Hay una muy alta confianza en que los modelos reproducen las características generales del clima del incremento de la temperatura global media de superficie en el período histórico, incluyendo el calentamiento mayor en la segunda mitad del siglo XX, y los enfriamientos que siguen a las erupciones volcánicas fuertes“. (Cap 9 p. 3). Todo el resumen del capítulo 9 da la impresión de que las observaciones y los modelos se alinean perfectamente. Algo tiene que ceder aquí [es el título de una película -pm].

Y un cachondo le contesta:

Sospecho que tienen la esperanza de que en los próximos años haya una subida fuerte en las temperaturas de superficie, y les salve. Es el sistema de lucha del terco: niégate a rendirte, y reza para que ocurra un milagro.

Interesa mostrarlo con el gráfico más claro del estudio de Lewis.

nic-lewis-observaciones-modelos.ipcc

La “Transient Climate Response” (TCR) es la respuesta de la temperatura a un incrementeo del CO2, en 70 años durante los que se dobla la concentración de CO2 en el aire. Es la medida que ha usado principalmente el IPCC en el último informe (2013), para plantear su predicción de calentamiento hacia final de siglo.

En el gráfico vemos los resultados de los modelos que usa el IPCC (azul), y la conclusion a la que llevan las obsevaciones. Pero la conclusión con los datos, forzamientos y fórmulas del IPCC, y trabajos de los autores principales del IPCC. La mediana de los modelos es 1,8, a comparar con el 1,3 de las observaciones. ¿Cómo pueden decir, a la vista de esa diferencia de resultados, que? …

“the ranges of TCR estimated from the observed warming and from AOGCMs agree well, increasing our confidence in the assessment of uncertainties in projections over the 21st century.”

Lewis explica su sorpresa, porque el último gran estudio sobre el caso (del que él es coautor), y que daba ese resultado de 1,3ºC a partir de las observaciones (y de los forzamientos y fórmulas del IPCC), tenía entre sus 17 coautores a 14 autores principales del infrome del IPCC de 2.013.

Y su sorpresa, porque no solo dicen que los modelos reflejan bien la realidad del clima – frente a la obvia evidencia que conocen mejor que nadie-, sino que a la hora de hacer predicciones usan la TCR de la media de los modelos, en vez de la de las observaciones.

Ahora va a resultar que los “negacionistas” de los datos del IPCC son … ¡los propios autores del IPCC!

Para muchos más detalles y explicaciones, el original de Nic Lewis en inglés:

Nota: Normalmente hemos venido hablando de la “Equilibrium Climate Sensitivity” (ECS). Que es lo que usa el IPCC para marcar ese calentamiento de “peligro” de superar 2ºC. Tiene una definición diferente. Lo que se calentaría la tierra al doblar el CO2, una vez el sistema climático ha alcanzado el equilibrio. La idea es que hay efectos que tardan más en realizarse (por ejemplo por el calor que se va al mar). La comparación entre ambas depende de varias factores (como la velocidad de calentamiento del mar), pero se puede -en plan brochazo muy grueso- sumarle un 50% a la TCR para dar con la ECS. Y así, esa TCR de 1,3ºC derivada de las observaciones daría una ECS de 2ºC, mientras que la TCR de 1,8ºC de los modelos sería una ECS de 2,7ºC. Más o menos.

Roy Spencer nos presenta en su blog su nuevo estudio científico, recién publicado.

Un resumen de situación para muy legos, del propio Spencer. Después trato de explicar lo que han hecho.

En términos simples, el sistema climático es caótico, capaz de causar calentamiento (y enfriamiento) global por sí mismo. Probablemente no hay un albedo (lo que reflejan las nubes) mágico normal, manteniendo la misma cantidad de luz solar que entra al sistema año tras año. Como recuerdo siempre la la gente, el aumento de calor en el océano en los últimos 50 años es equivalente a un cambio de una parte en mil en el flujo de energía radiativa medio. ¿Pensamos realmente que la naturaleza no puede causar ese pequeño cambio por sí misma?

Hace falta que se hagan más estudios de este tipo, y no puedo entender por qué no se hacen. Son relativamente fáciles, y no necesitan una legión de modelistas climáticos. Y sin embargo es virtualmente imposible para alguien como yo encontrar financiación para este tipo de estudio específicamente, porque unos pocos vigilantes de la comunidad científica se aseguran durante el proceso de “peer-review” de que no ocurra. A cambio, tenemos que aprovechar otros proyectos financiados para motivos distintos, y utilizarlos en parte para estudios como este.

Espero que un modelo simple como el que hemos usado pueda conducir al desarrollo de modelos 3D más sofisticados. Encuentra el modelo simple, basado en la física, que coincida mejor con la variedad de observaciones. Y añádele complejidad solo cuando lo necesita para explicar observaciones que el modelo simple no puede explicar.

Este es el sistema con el que se hace mucha de la ciencia tradicionalmente … ¿por qué no en la ciencia del clima?

Tal surjan vez estudios de modelos simples de la comunidad mayoritaria del clima, especialmente con el flagrante parón de más de 15 años en el calentamiento que están escondiendo bajo la alfombra. Cuando lo hagan, predigo que acabará siendo “su” descubrimiento, y no el de los pocos escépticos que estamos trabajando en el asunto. Pero ya he estado antes ahí, en una vida de investigación anterior, y no tengo problema.

Para acabar, este estudio deja abierta la puerta de qué otros mecanismos naturales de calentamiento puede haber. Solo estamos señalando el fenómeno de El Niño / La Niña, que por sí solo reduce la sensibilidad del clima diagnosticada por el incremento del CO2 a nada más que 1,3ºC. Un nivel que yo consideraría benigno, o incluso beneficioso. No dice nada este estudio sobre qué otros mecanismos pueden estar contribuyendo al calentamiento – sospecho que ya hemos sacudido el avispero más de la cuenta.

Añado. Spencer cuenta también que aunque no lo han incluido en la publicación “peer-review” (tal voz por no menear demasiado el avispero), su planteamiento explica también muy bien el calentamiento anterior (1915 – 1945), y el ligero enfriamiento posterior hasta 1975. Con El Niño / La Niña. Cosa que los modelos del IPCC no hacen en el primer caso, y necesitan una especulación de infarto -a cuenta de los aerosoles- para el segundo.

¿Lo que han hecho? Preguntarse … ¿Si partimos de que el CO2 produce de forma directa el calentamiento que todo el mundo cree (escépticos incluidos), qué combinación de efectos indirectos y de “calor escondido en el mar” (difusión de calor en el mar) encajan mejor con el calentamiento observado en el océano, y el balance radiativo observado desde fuera del planeta, y qué “sensibilidad climática” resulta?

Examina tres hipótesis.

  1. - Solo los “forzamientos” a la IPCC.
  2. - Los forzamientos a la IPCC, más El Niño / La Niña (la parte del león de la “variabilidad natural” o ciclos oceánicos). En este caso, El Niño / La Niña cambian la difusión del calor en el mar.
  3. Igual que 2, pero añadiendo cambios en el albedo (el reflejo de las nubes) relacionados con los esos ciclos oceánicos. En este caso, El Niño / La Niña cambian el balance radiativo del planeta, al cambiar la luz del sol reflejada por las nubes. Viene de los estudios anteriores de Spencer y Braswell (y en parte de los de Lindzen).

La “sensibilidad climática” es lo que se calentaría la tierra por doblar la cantidad de CO2 en el aire. En 2007, el IPCC decía que entre 2,0ºC y 4,5ºC (al 90%), con mayor probabilidad en 3ºC. En 2013 dice que entre 1,5ºC y 4,5ºC, sin poder dar una cifra de mayor probabilidad, por desacuerdo.

Resultado de los tres casos, en el estudio de Spencer y Braswell:

  1. La 1, les encaja mejor con los datos de calentamiento del océano observado si la sensibilidad climática es 2,2ºC
  2. En el caso de la 2, la sensibilidad que resulta es 2,0ºC
  3. Y en el tercer caso, el resultado es 1,3ºC

Los dos primeros casos, aunque la sensibilidad es menor que la media del IPCC, coinciden perfectamente con el IPCC – y por eso en 2013 han tenido que bajar el rango desde 2/4,5 hasta 1,5/4,5. Y coinciden con los estudios más recientes de sensibilidad que tienen en cuenta el “parón” del calentamiento de más de 15 años. Están dando entre 1,5ºC y 2,2ºC.

EL tercer caso, es una sensibilidad climática de 1,3ºC lo que explica mejor las observaciones, cuando se comparan la temperatura de superficie del mar, y el balance radiativo del planeta observado por los satélites CERES desde el año 2.000.

Una nota importante. La diferencia entre el caso 2 y el 3, es que en el primero, el feómeno El Niño / La Niña se limita a distribuir de forma diferente una cantidad de calor entre una capa más superficial del Pacífico, y una más profunda. No produce calentamiento del mar en general. La 3, la de Roy, deja pasar más luz del sol (calor) al mar durante la fase positiva del ciclo, y menos durante la negativa.  Esto es, Spencer muestra con este caso (3) el mecanismo por el que El Niño / La Niña puede calentar y enfriar el sistema climático, sin ayuda externa, y más allá de producir ciclos simples que se contrarrestan.  Muestra el mecanismo, y lo cuantifica: 0,6W/m2

spencer-braswell-2013-ceresRespecto al “calor en el mar”, tanto los casos 2 como el 3 coinciden similarmente con las observaciones.

spencer-braswell-2013-levitusEl que quiera entenderlo mejor, que lo lea completo -o que pregunte- en lo de Spencer:

O en la publicación científica propiamente dicha:

También has discusión y marcha en WUWT:

Solo dos añadidos.

Merece la pena destacar que si un científico encuentra una sensibilidad climática de 1,3ºC por doblar el CO2, es un “negacionista”, un “anticiencia”, un “diseminador de desinformación”, y a menudo hasta un “criminal contra la humanidad”. Pero si la encontrara de 1,5ºC, estaría dentro del rango del IPCC, palabra de Dios. ¿Hay quien lo entienda?

Lo de la “variabilidad natural” y los ciclos oceánicos era pecado hasta hace apenas un año. También “la pausa” en el calentamiento (17 años ya) era pecado de herejía máxima. Y mencionarlas, motivo de oprobio y acoso profesional, y de estar apestado en las publicaciones científicas principales. Hoy, ambas son moneda corriente entre el IPCC. Porque son la realidad.

Solo unos pocos científicos heroicos fueron capaces de aguantar esa agresión, y de seguir investigando lo que veían, contra viento y marea y el bloqueo en la financiación. Un día de estos va a haber que erigir un pedestal enorme. Mi pequeña contribución, en forma de breve vídeo. ¿A cuál de los dos le comprarías un coche de segunda mano?

Es una frase que destaca Judith Curry , de un artículo en el Spiegel Online. Que por otra parte sigue desmarcándose con rotundidad del campo de los alarmistas del clima.

Y nos sirve para ira al grano de lo que está pasando esta semana previa al “acuerdo” sobre la forma final del “Resumen para Gobiernos”, del informe del cambio climático AR5 del IPCC. Tiene guasa.

Lo primero que pasa es que se reúnen en Estocolmo una pequeña selección de los científicos que han preparado el informe, con representantes de los gobiernos que van a recibirlo. Para negociar un resumen, que en 30 páginas esquematice lo que dicen las mil del informe completo. Y se supone que esas 30 páginas han de servir de guía para los gobernantes, a la hora de aplicar las políticas. Pero a nadie en su sano juicio se le ocurre que el aconsejado negocie el consejo con el consejero, y que ese consejo se lo pueda tomar nadie en serio.

Y lo que estamos viendo de lo que se filtra es una gresca a cuenta de la famosa “pausa” en el calentamiento. Hasta ahora negaban la pausa. ¿Quién será “negacionista”? Ahora quieren negar que tenga influencia en la interpretación de cómo funciona el clima, y en la interpretación de la utilidad de los modelos del clima del IPCC, que no predicen tal pausa. Usan un truco ingenioso, que se intuye en el párrafo del que Judith Curry extrae la cita:

Marotzke [director del Max Planck Institute de Meteorología] señala que no es científica la afirmación de que la pausa no es significativa hasta que no dure 30 años. “30 años es un número arbitrario”, dice. “Algunos fenómenos climáticos ocurren en períodos más cortos, otros en más largo plazo”.  Los científicos del clima, añade Marotzke, no tienen una obligación con la política del medio ambiente, sino con la verdad.  “Eso nos obliga a establecer con claridad también las incertidumbres en nuestras predicciones”, afirma.

A lo que la climatóloga dra. Curry comenta:

No me importa qué otras cosas se digan esta semana. Deberían ponerle a todo el mundo, en la reunión del IPCC en Estocolmo, esta afirmación de Marotzke colgando del cuello.

Bravo, Jochem Marotzke.

Tiene toda la razón Judy, por supuesto. Y es un síntoma de adónde hemos llegado, el que se tenga que destacar esa frase. Hemos perdido el oremus, y la ciencia su deber. Pero hay un detalle importante que hasta el momento solo está estudiando y señalando Lucia Liljegren. Los alarmistas del IPCC, que se han visto obligados a dejar de negar la pausa (¿negacionistas?), la intentan digerir con tres medicinas.

  1. 15 años no valen en meteorología.
  2. La tendencia en los últimos 15 años no es incompatible con los modelos.
  3. La comparación modelos / realidad ya no se hace con “la media de los modelos”, sino con el “desparrame” de todos los modelos.

Ojo, que esto no lo ha visto casi nadie, y es la madre del cordero de la mentira de esta nueva biblia del IPCC.

1 y 2 son incompatibles entre sí. Si 15 años no valen, entonces que modelos y realidad no sean incompatibles en 15 años, no vale. Parece que se puede intuir que si en estos 15 años sin calentamiento no hay incompatibilidad, mucho menos la habrá en los 30 años que exige arbitrariamente la meteorología. Porque en los 15 anteriores sí hubo mucho calentamiento. Pero es lo contrario.

La variabilidad influye más cuanto más corto sea el período considerado. Así que en un período corto casi cualquier cosa es “no incompatible”. Aunque solo un 2% de realizaciones de los modelos tengan algún período de 15 años sin calentamiento (y ninguno un período de 20), el margen de variabilidad es suficientemente grande como para hacer el no calentamiento compatible con los modelos. Pero el calentamiento observado en 30 años no lo es.

Gráfico de Lucia . Un clic lleva al artículo.

En los últimos 15 años, la tendencia de la realidad (rojo, verde) queda dentro del margen del 95% de la media de los modelos (azul). Justo dentro por un pelo, pero dentro. A partir de medir los últimos 18 años, y más, se sale.

lucia-modelos-climaticos-realidad-por-decadas

 

3. Aquí han hecho un truco verdaderamente prodigioso. Antes usaban  la media de los modelos como medida del calentamiento que se puede esperar (predicción). Es chungo, porque indica que no tienen ni idea de qué modelos son mejores y cuáles peores, y seleccionar los mejores. Pero ahora es peor. Consideran el “desparrame” (spread) de todos los modelos. Y si las observaciones caen dentro del desparrame -o dentro de lo que dicen algunos modelos extravagantes-, consideran que “los modelos” son buenos. ¡Joé!; serán buenos, en todo caso, los modelos extravagantes que marcan muy poco calentamiento.

Gráfico de Lucia. Clic para artículo.

lucia-modelos-climaticos-realidad-30-años

 

Te la van a meter doblada. Diciendo que 15 años sin calentamiento son poco (¿y por qué?), cuando el problema de verdad es el poco calentamiento en los 30 años de “calentamiento global” que achacan al CO2. Y diciendo que la tendencia en 15 años no es incompatible con los modelos, cuando hablamos de un caso que solo ocurre en el 2% de los modelos / realizaciones, y si sigue un poco más será en el 0%.

Enlaces:

Curry:

Spiegel Online:

Lucia Liljegren:

Von Storch:

Ha salido un estudio nuevo sobre glaciares en Noruega que nos puede dar un poco de perspectiva sobre los calentamientos (y enfriamientos) naturales. Perspectiva de cara a juzgar este calentamiento moderno que llamamos Calentamiento Global Acojonante (en adelante CGA).

  1. A new approach for reconstructing glacier variability based on lake sediments recording input from more than one glacier

Donde …

Minimum glacier input is indicated between 6700–5700 cal yr BP, probably reflecting a situation when most glaciers in the catchment had melted away, whereas the highest glacier activity is observed around 600 and 200 cal yr BP. During the local Neoglacial interval (~ 4200 cal yr BP until present), five individual periods of significantly reduced glacier extent are identified at ~ 3400, 3000–2700, 2100–2000, 1700–1500, and ~ 900 cal yr BP.

Destaco. Hacia 6700 – 5700 antes del presente, esos glaciares habían desaparecido, o casi. Desde hace 4.200 hasta ahora le llama “neoglacial”, y está puntuado por cinco períodos de pérdida de glaciar (calentamientos), además del presente.

Es posible que haya quien se embarque en una simpleza del tipo de más hielo en el glaciar = bueno; menos hielo = malo. Por la evidente razón de que ahora tiende a menos hielo, y todos sabemos que el mundo actual es una perfidia imperdonable. De hecho hay quien piensa así. Pero no le vamos a hacer mucho caso; hace falta un cerebro francamente rústico para conseguir ese razonamiento. Preferimos pensar qué es lo conocido en nuestro período geológico, y calcular que dentro de lo conocido, peligro no hay. Y vemos, de ese estudio, que lo conocido son períodos puntuales de calentamiento (buenos), dentro de una tendencia general de “neoglacial” (malo).

¿Por qué es malo el “neoglacial”? Muy fácil; no puedes plantar lechugas en el hielo. Y no es que las lechugas sean muy ricas ni nutritivas, pero se las comen las vacas, que sí lo son. Tampoco es bueno el desierto, por exactamente el mismo motivo.

Vamos a poner los datos de este estudio de glaciares en Noruega en el contexto de otros datos buenos conocidos. A ver si coinciden más, o menos. Usaremos lo que ya tenemos preparados de la temperatura en el centro de Groenlandia. La superposición de la temperatura del pasado por medio de las catas de hielo de GISP2 (Alley 2000), que llegan como hasta 1900, con las de Kobashi et al 2011, que mide la temperatura en el mismo sitio, por otros procedimientos, y llega hasta ahora mismo.

alley-2000-y-kobashi-2011

Fig. 1

Son datos que vienen de procedimientos muy diferentes, y con resoluciones muy distintas. Por eso los de Kobashi, de una resolución de una década (la media de una década) varía mucho más que los de Alley. Pero si pensamos que los de Alley (azul) son como los de Kobashi (rojo) promediados, coinciden bastante aceptablemente. Las temperaturas son absolutas, como entre -32ºC y -30ºC.

La impresión es una temperatura bastante estable desde hace 10.000 años, el Holoceno, pero con una variación que oscila entre un extremo cálido y un frío. Lo señalamos en el siguiente gráfico.

holoceno-maxino-y-minimo

Fig. 2

En efecto, era lo que parecía. Una oscilación como de 3,65ºC arriba o abajo. Insisto, muy promediada. Hay un detalle preocupante. Hace mucho que no llegamos al límite de arriba (bueno). Como unos 3.300 años. Y aunque no hemos superado por debajo el límite inferior (muy malo), hace muy poco tiempo que hemos estado demasiado tiempo en él. Mucho más que “lo normal” en el Holoceno. Es lo que se conoce como Pequeña Edad de Hielo, que el estudio de los glaciares señala como:  the highest glacier activity is observed around 600 and 200 cal yr BP.  La mayor actividad glaciar (más hielo) en 8.000 años. Lo que los ecolos y otros pirados del clima señalan como “época preindustrial, y consideran el ideal del que no había que haber salido.

Veamos si coinciden los glaciares de Noruega (según este estudio), y la temperatura en en centro de Groenlandia, según Alley y Kobashi.

Fig. 3

Fig. 3

Menos la segunda más antigua (le he puesto un interrogante), es impresionante cómo coinciden las demás recesiones de glaciares en Noruega, con calentamientos medidos en Groenlandia. He marcado los más conocidos por la historia. Los períodos cálidos minóico (Mi), romano (Ro), medieval (Me), y CGA (CGA).  Hasta hace unos 3.000 años, los calentamientos eran como 1,35ºC por encima de la media de la última década. En Groenlandia. Desde entonces, los cuatro últimos, alcanzan una temperatura similar a  a de ahora. Y los enfriamientos, todos como 2,3ºC por debajo del temperatura actual. Todos cortos, menos el último – que fue de unos muy preocupantes 4 siglos.  A ver si el cuento del CO2 ayuda un poco.

Si queremos traducir eso a temperatura media global, habría que partirlo por la mitad. Las variaciones son mucho mayores en las latitudes altas. Y supondría más o menos una variación de 1,3ºC, con limites en 0,7ºC por encima de la temperatura de la última década, y 1,2ºC por debajo.

Y ahora solo nos queda usar todo este contexto de calentamientos naturales, y del CGA observado hasta el momento, y juntarlo con lo que cuenta el IPCC en su próxima versión de la biblia, AR5 de 2013. Lo más fácil, en dibujito para vagos:

calentamientos-globales-naturales-e-IPCC

Fig. 4

Los datos de lo que va a decir la inminente nueva biblia del IPCC vienen de Matt Ridley en el WSJ:

Specifically, the draft report says that “equilibrium climate sensitivity” (ECS)—eventual warming induced by a doubling of carbon dioxide in the atmosphere, which takes hundreds of years to occur—is “extremely likely” to be above 1 degree Celsius (1.8 degrees Fahrenheit), “likely” to be above 1.5 degrees Celsius (2.4 degrees Fahrenheit) and “very likely” to be below 6 degrees Celsius (10.8 Fahrenheit).

Es muy recomendable.

Si en cambio usamos para el efecto del CO2 los cálculos originales de Guy Callendar [-->], aunque solo sea porque su predicción va mucho mejor que la del IPCC [-->], vemos algo completamente diferente:

calentamientos-globales-naturales-y-guy-callendar

Fig. 5

El CO2, en vez de un problema, sería una bendición. Nos pondría en lo que antes de la carbonofobia se llamaba “Optimo Climático del Holoceno”. Hay bastantes más motivos para pensar que tuviera razón Guy Callenadar que para pensar que la tenga el IPCC. (Aunque no demasiados motivos para pensar que la tenga ninguno de los dos).

  1. Las predicciones que salen de los cálculos de Callendar son mucho menos malas que las del IPCC. En realidad son bastante buenas.
  2. Los estudios más recientes sobre sensibilidad climática tienden a un resultado como el de Callendar (hay varios con el mismo resultado).

IPCC y Callendar (los modelos IPCC en rojo):

Fig. 6

Fig. 6

Y si le metemos a Callendar los ciclos oceánicos  (que S Mc no hizo), queda de cine:

Fig. 7

Fig. 7

Creo que se ha cumplido con lo prometido en el título. Calentamiento global acojonante, calentamientos naturales, y cuentos del IPPC. Mañana hablaremos de la sutil mentira que te van a encajar con la nueva bilblia del IPCC. O pasado. Hay tiempo hasta el día 23

 

reality-check-ahead

A ver, alarmistas, repitan conmigo. ¿Qué llevaban años y años diciendo los malditos “escépticos” del calentamiento global?

- Que no hay calentamiento desde 1998.

- Que los modelos (la teoría) exageran un montón el posible calentamiento por CO2.

- Que no se puede saber nada del calentamiento artificial (antropogénico, para pedorros) si no se sabe qué parte del calentamiento es natural. Y no se sabe.

Y por decir esas cosas tan juiciosas, y reales, los señores alarmistas no han parado de vilipendiar, acosar, y silenciar a los escépticos. La ciencia ya ha hablado -decían- y no hay nada que discutir. Pero, ¿qué está diciendo ahora mismo “la ciencia” de los alarmistas del IPCC?

- Que (casi) no hay calentamiento desde 1998.

- Que los modelos (la teoría) exageran un montón el posible calentamiento por CO2. Exactamente, exageran por dos si medimos los últimos 20 años, y por cuatro si medimos los últimos 15.

- Que no se puede saber nada del calentamiento artificial (antropogénico, para pedorros) si no se sabe qué parte del calentamiento es natural. Y no se sabe.

Realmente solo cabe una pregunta. ¿Cuándo van a empezar a pedir disculpas? O lo que es lo mismo, ¿cuándo van a empezar a intentar parecer científicos de verdad?

El último número de Nature Climate Change incluye el siguiente Opinión y Comentario de  Fyfe, Gillett y Zwiers:  Overestimated global warming over the past 20 years (de pago). Es una pieza corta, y puedes encontrar buenos extractos en la siguiente entrada que enlazo de Judith Curry.

Pero antes, destaco:

- Hemos considerado la temperatura global media sacada de 117 simulaciones de 37 modelos climáticos CMIP5. [La última generación -pm].

- El calentamiento observado en la realidad es menos de la mitad del de los modelos, y solo unas pocas simulaciones tienen tasas que entran en el rango de la incertidumbre de las observaciones.

- La inconsistencia entre calentamiento observado y simulado es aun más sorprendente si miramos las tasas de los últimos 15 años. …/… Las observaciones son más de cuatro veces menores que las simulaciones.

- La divergencia comienza a principios de los noventa.

- La evidencia indica que la generación actual de modelos no reproduce el calentamiento observado en los últimos 20 años, ni el frenazo en el calentamiento global en los últimos 15 años.

- Una divergencia así sólo se puede esperar una vez cada 500 años,

- Básicamente, las causas de esta inconsistencia solo se entenderán con la comparación cuidadosa de la variabilidad interna [natural -pm] y los forzamientos de los modelos [la teoría -pm]  con las observaciones de la realidad de las dos últimas décadas, y esperando a ver cómo responde la temperatura en las próximas décadas.

¿Qué os parece ahora la idea de que la ciencia “ha hablado”, y no hay discusión, queridos alarmistas? Pues yo diría que hay algún asno antropomorfo suelto por ahí.

Tomo (traduzco) de Judith Curry, hablando sobre este análisis.

Por lo que yo veo, los métodos de comparación estadística entre modelos y realidad usados en este estudio, y las consecuencias extraídas, son a prueba de bomba.

La elección de 20 años es interesante por varias razones. Se quita de encima la crítica de “selección interesada” cuando se elige 1998 para la comparación. También incluye el gran salto de 1993-1998.

En términos de buscar razones para la exageración de los modelos, la justificación preferida de “el océano se comió el calor” no tiene ningún juego aquí, más allá de una breve consideración en el contexto de la variabilidad natural. Su conclusión de que … La difernecia se podría explicar por alguna combinación de errores en el forzamiento externo [la teoría IPCC -pm], la respuesta de los modelos, y la variabilidad natural, …  acierta de pleno, en mi opinión.  Aunque no creo que su análisis de por qué los modelos podrían estar mal sea particularmente brillante.  Si quieres más iluminación sobre por qué pueden estar mal los modelos, te referencio mi trabajo sobre el monstruo de la incertidumbre.

Unas palabras sobre los autores.  Jon Fyfe y Nathan Gillett son modelistas climáticos canadienses. Francis Zwiers escribió el libro sobre estadísticas del clima Statistical Analysis in Climate Research con Von Storch. Fyfe fue autor principal en el informe del IPCC AR4 (2007); Gillett es autor principal del AR5 (2013), capítulo 9; Zwiers es vicepresidente del Grupo de Trabajo 1, del AR5.

¿Podemos esperar cordura en el informe AR5 (2013) del IPCC, en su opinión sobre detección y atribución [del calentamiento global -pm]? Basándome en lo que se ha filtrado, no tengo mucha esperanza.

No creo que haga falta decir mucho más. Disfruta el calorcillo. Lo que dure.

Hans von Storch, y su coautor Eduardo Zorita, son incuestionablemente climatólogos alarmistas. Calentólogos de pleno derecho. Siempre han estado convencidos de que el CO2 es un problema. Bueno, al menos, si no con la evidencia, sí “según el mejor conocimiento que tenemos”. (von Storch, respuesta personal en su blog). Y como no han parecido contemplar la posibilidad de que “el mejor conocimiento” sea un conocimiento insuficiente – por no hablar de miope y sesgado-, siempre han defendido que hay que reducir las emisiones de CO2.

Sin embargo son muy atípicos entre la gente calentóga. Porque son civilizados. Esto es, científicos. Nunca han aceptado la idea de la exageración por “la buena” causa. Ni de hacer la vista gorda a las incertidumbres y lagunas por el mismo motivo.  Ni se han negado a discutir con los críticos de su tesis, aceptando algunos puntos de razón en sus planteamientos, y al menos la posibilidad de que estén en lo cierto en otras cosas, aunque ellos opinen lo contrario. Vaya, como debería ser cualquier científico. Sabiendo distinguir la intuición, la convicción, y la prueba.

Hasta ahora los alarmistas han estado negando la existencia de un “parón” en el calentamiento global. Ya no pueden negarlo más. Y los ortodoxos (los cafres) ventilan el asunto por tres procedimientos.

  1. Los modelos predicen parones similares en el calentamiento.
  2. Es la “variabilidad natural”, que resulta mayor de lo que pensábamos.
  3. El calor se está yendo (estos años) al fondo  del mar, donde apenas se mide.

Las (2) y (3) son lo mismo, con diferentes palabras. Luego se comenta. La explicación (1) es una trola. Y hacen trampas bastante burdas para “demostrarla”. Presentan un número de casos suficientes en los modelos, pero de parones del calentamiento en diez años, no en 12 – 15 como llevamos. Un ejemplo de trampa burda lo ilustra Lucia Liljergen en este artículo sobre la gimnasia de Trenberth. Hay más trucos, además de acortar el no calentamiento:

Von Storch y Zorita se han enfrentado al mismo problema, pero con decencia intelectual. ¿Hasta qué punto reflejan los modelos climáticos la posibilidad de un estancamiento en el calentamiento similar al que llevamos? Han mirado en los modelos, en un numero suficiente de realizaciones de todos los modelos. (Una realización es cada prueba del modelo, con condiciones iniciales ligeramente diferentes. En este caso, 23 modelos y 110 realizaciones). Y la conclusión es bastante mala para los modelos. Que es lo mismo que decir que es bastante mala para la teoría del IPCC.  Solo en menos del 2% de las realizaciones de todos los modelos se dan casos de 15 años sin calentamiento global, como llevamos según las mediciones.

En años recientes, el incremento de las temperaturas de superficie ha sido considerablememente menor de lo que se esperaba. Investigamos si se puede explicar en los escenarios de cambio climático. En contraste con análisis anteriores para períodos de diez años, que indican una consistencia entre los modelos y las observaciones a un nivel de confianza del 5%, encontramos que una paralización continua del calentamiento de 15 años, desde 1998 a 2012, ya no es consistente con las predicciones de los modelos, incluso a un nivel de confianza del 2%. De las posibles causas de esta inconsistencia, un candidato verosímil es la subestimación de la variabilidad interna natural. Pero no se pueden descartar la influencia de forzamientos externos que no se hayan tenido en cuenta, o la sobreestimación de la sensibilidad a concentraciones elevadas de gases invernadero. La primera causa tendría poco impacto en las expectativas de un cambio climático de largo plazo, pero la segunda, y particularmente la tercera, lo tendrían.

Lucia ha hecho el mismo estudio, con métodos ligeramente diferentes, y resultados sensiblemente iguales. Y compara su estudio con el de von Storch y Zorita:

Su gráfico, muy ilustrativo:

lucia-liljegren-paron-calentamiento-ymodelos

 

Hay otro aspecto de von Storch et al que tiene importancia:

La inconsistencia se incremente rápidamente con el incremento de la longitud de la tendencia. Una continuación de la tasa de calentamiento de estos años durante un período de 20 años o más, quedaría fuera del conjunto de todas las realizaciones de todos los modelos.

Los alarmistas suelen llenarse la boca hablando de la “opción sensata”. Como si lo sensato fuera arruinar al mundo, encareciendo la energía. Mucho más sensato parece esperar cinco años, que en ningún caso pueden cambiar nada.

Nota: De las posibles explicaciones que dan en von Storch et al …

  1. Subestimación de los modelos de la variabilidad natural interna.
  2. Ausencia en los modelos de algún(os) forzamiento(s) desconocido(s)
  3. Sobrestimación de los modelos de la sensibilidad a los gases invernadero

… da la impresión de que la (1) -variabilidad natural interna- supondría que la teoría no tiene problemas. Los “escépticos” suelen alegar que si la variabilidad causara la falta de calentamiento reciente, también podría haber causado buena parte del calentamiento anterior. Y seguiríamos con los modelos exagerando el calentamiento.

El calentamiento que se habría ido estos años “al fondo del mar” es un efecto que ya tienen en cuenta los modelos, y es la parte de la “variabilidad interna natural”. La parte principal de la misma. Y dentro de lo poco y mal que se mide el calor que va al mar, resulta poco calor para lo que debería de haber, y parece no estar. Véase esta entrada:

Estos días está habiendo una curiosa movida en Bloglandia, discutiendo los modelos climáticos. Su comparación con la realidad, que es lo único que vale. Yo creo que todo empezó con un gráfico de John Christy que publicó Roy Spencer. Comparaba un lugar clave del sistema, donde se supone -según los modelos- que tiene que ocurrir el mayor calentamiento. Troposfera tropical en altura. Yo le añadí unas barras y unas flechas para que se vea más la diferencia. Para Viejecita.

spencer-christy-modelos-realidad

La entrada de Spencer:

Y el comentario en la plaza:

La calentología se puso de inmediato a criticarlo. Que si eso era solo para los trópicos, y los modelos están pensados para lo global; que si esa medición es delicada, y hay demasiada incertidumbre; blablabla.

Así que Lucia Liljegren ha cogido el toro por los cuernos, y ha decidido representar lo último de los modelos (disponibles en elClimate Explorer) y de las temperaturas, en global, y comparar. Se pueden clicar los gráficos para ampliar mucho.

lucia-modelos-climaticos-realidad

Y destaco de lo que resume:

  • Las observaciones ciertamente quedan fuera del rango consistente con los modelos que se calientan más rápido.
  • Las observaciones están en lo más bajo del rango del “ruido climático” de todos los modelos, incluidos los más fríos.
  • La tendencia de todas las observaciones es más fría que la de cada uno de los modelos (si se ejecutan varias veces cada uno)

Y ha tenido la astucia de representar algo que muchos echábamos en falta. ¿Qué pasa si representas esos modelos hasta 2100? Porque del gráfico de Lucia se desprende que los modelos no es que se entrecrucen todo el rato,sino que se van separando ostensiblemente. Y parece hora de decirles que, si pretenden que alguien les tome en serio, ya pueden irse deshaciendo de los modelos de colores de azul hasta rojo, y quedarse solo con los morados.

Hasta 2100. Yo le he añadido la temperatura de la media de los modelos morados en 2011, respecto de 1980:

lucia-modelos-climaticos-realidad-2100

La entrada de Lucia:

Y digo yo. Si los cálculos de la “sensibilidad climática” hechos a partir de los modelos del IPC, pero constreñidos por las temperaturas observadas, empiezan a dar entre 1,5 y 2 grados hacia fin de siglo; y si los únicos modelos que todavía no se pueden descartar como horrorosos -a la vista de la realidad- dan 1,57ºC de calentamiento para 2100; y si la tasa de calentamiento medida (mal) con termómetros da una tendencia de 1,6ºC en los últimos 30 años; y si la misma medida hecha por satélites de una cifra francamente inferior a esa en el mismo tiempo; pregunto: ¿por qué no empezamos a dejarnos de chorradas?

Hecho una segunda vez, con más cuidado y ampliación, más parece 1,5ºC que 1,57.

lucia-modelos-clima-observaciones-2100

Nota: Como esta gente del IPCC tiene entre sus manía hablar siempre en referencia a una época que llaman “preindustrial” (como si por eso tuviera que ser el paraíso), cuando digo 1,57ºC de calentamiento para 2100, ellos dicen 2,37ºC. Porque en esa “época preindustrial” (hacia 1850) había como un 0,8º menos que en 1980, que es la referencia de este gráfico. Así que ese calentamiento de los modelos menos exagerados, sería en 2100:

  • +2,3ºC respecto al paraíso imaginario.
  • 1,57ºC respecto a 1980.
  • +1ºC respecto a ahora mismo.

Andan haciendo grandes gimnasias argumentales para disimular la importancia de estos 16 años sin calentamiento global. Básicamente, esa falta de calentamiento desmiente los modelos. Y la gimnasia consiste en decir que, aunque parezca mentira, ese “descanso” del calentamiento global es consistente con su teoría del achicharramiento por CO2. Y cuando les preguntas qué es lo que haría “no consistente” la realidad con la teoría, suelen contestar como si hablaras mandarín: -mi manzanas tlael-.

Ese es el propósito de este breve y fácil ejercicio. Impedirles el manzanas tlael. Alegan que el hecho de que alguno de los modelos marque tan poca temperatura para esta fecha como la que tenemos, quiere decir que la realidad es consistente con “los” modelos. Una coña, porque será, si acaso, consistente con esos modelos que dan tan poco calentamiento en 2013. ¿Por qué no descartan  la mayoría de ellos, se quedan con ese puñado que todavía es “consistente con”, y trabajan a partir de ahí? Pues es como si les mentas la bicha.

Gráfico para hacerse una idea de lo que quiere decir “los” modelos. Casi cualquier cosa.

para-doom-0

Y este es el juego que les propongo a los alarmistas. Imaginemos que dentro de 50 años la situación fuera la siguiente. Es hipotético, que no se me ofendan. Y, además, es “consistente con” la hipótesis de Akasofu de que estamos simplemente saliendo del frío horrible de la Pequeña Edad de Hielo, a razón de medio grado por siglo más o menos.

para-doom-1

Habría habido calentamiento global. No tanto como “los” modelos, pero sí como algunos modelos. Más o menos como ahora, pero con más tiempo. La subida durante la parte de los modelos que es predicción (desde la línea vertical de puntos – 2005) es de 0,25ºC en 45 años.

Y preguntamos a los maníacos corbono-fóbicos. ¿Si se diera ese caso, cuál sería vuestra filosofía / respuesta?

1- La temperatura observada es “consistente” con los modelos, y esperamos alcanzar +3ºC hacia 2100.

Estarían diciendo que en 45 años ha habido una subida de 0,25ºC, y que esperan un calentamiento de 2,75º en los próximos 50 años. Carcajada general.

2- Alguno(s) de los modelos sigue(n) más o menos la temperatura observada, y cambiaremos de modelos, eligiendo los mejores.

Eso significa que disminuye la alarma. Pasan a esperar un calentamiento de 0,5ºC (+/-0,2) para 2100, en lugar de entre 2 y 4,5 grados, con la cifra más probable en 3. Y nos olvidamos del problema.

3- Ninguno de los modelos es mejor que otros, porque todos ellos circulan moviéndose entre ambos extremos.

Eso quiere decir que los van a tirar todos a la basura, y a empezar de cero.

Y ahora viene la segunda parte del juego. ¿Qué motivo habría para poder tomar esas decisiones en 2050, y no poderlas tomar en cualquier otra fecha. Por ejemplo, 2020, o incluso 2013?

La gracia es que parece que Hans von Storch me hubiera oído. Estaba haciendo la entrada cuando veo por Twitter una entrevista con el climatólogo alemán. Ojo, von Storch es tan carbono-fóbico como el que más. Pero es un tío educado, y no ha perdido las formas ni el método de la ciencia.

von-storch-entrevista

Spiegel Online:

SPIEGEL: ¿Durante cuánto tiempo va a ser posible reconciliar una pausa así en el calentamiento global con las predicciones climáticas al uso?

STORCH: Si las cosas continúan igual, en unos cinco años, como mucho, tendremos que aceptar que hay algo fundamental equivocado en nuestros modelos climáticos. Una pausa de 20 años no ocurre en ningún escenario de ningún modelo. Pero, incluso hoy, estamos encontrando dificultades para reconciliar las temperaturas reales con nuestras expectaciones.

SPIEGEL: Se ve en los modelos, con los que los físicos simulan el clima del futuro, algún parón en el calentamiento como el que estamos observando ahora mismo?

STORCH: Sí, pero en extremadamente raras ocasiones. En mi instituto, hemos analizado con qué frecuencia ocurren en las simulaciones parones de 15 años en el calentamiento global. La respuesta ha sido: En menos del 2% de las simulaciones. En otras palabras, más del 98% de la predicciones dan más calentamiento que el que vemos, con unas emisiones de CO2 tan altas como las que ha habido.

Y así era el juego, que se ha acabado. Pero lo dejo aquí, para que lo practiques con tu carbonófobo de cabecera. El mío dice que quedan cinco años, como mucho, para tirar los modelos a la basura. Si todo sigue igual. Yo creo, pero no lo he comprobado, que no pueden elegir los mejores modelos para ir mejorando y avanzando. Sospecho que la razón es que tienen tanta variabilidad, que el que está hoy cerca de la realidad, en pocos años es de los que está más lejos. Y así no habría manera de elegir, evidentemente. No se me ocurre otra razón para que ni se lo planteen.

Nota. Observo un cambio en von Storch. Y le honra. Hace algún tiempo, charlando en su blog, me decía que no tenía ninguna prueba para su carbonofobia. Que se derivaba simplemente del mejor conocimiento del que se disponía. A mi pregunta de que cómo sabía que “el mejor conocimiento” era un “conocimiento suficiente”, ni le hizo caso. Me da la impresión de que ahora entiende mejor la pregunta. Por lo que se ve en la entrevista, ya no sostiene sus ideas sobre “el mejor conocimiento”. Dice: -That’s what my instinct tells me-. Cada vez me recuerda más al caso de la formidable insensatez de los economistas con sus modelos, según los cuales era imposible una crisis como la actual.

Una rápida de Roy Spencer, con gráficos hechos por John Christy a partir de resultados de los modelos climáticos, comparados con la naturaleza. Y según expone, ha llegado la hora de la verdad; de reconocer que los modelos climáticos (y su alarmismo) son basura

Va de los trópicos. El mayor problema de los modelos. Y es muy gordo, porque es por donde entra el calor al sistema. Suelo intentar hacer hincapié en que la idea carbonofóbica se basa en dos cosas. El efecto radiativo del CO2, que atrapa parte del calor que emite la superficie. Eso debería de producir en teoría -y si nada más cambia- un pequeño calentamiento que no le puede preocupar a nadie. Ni siquiera los alarmistas dicen que les preocupe. Lo que hacen es añadir un efecto especulativo añadido. El pequeño calor produce más vapor de agua, por evaporación de los mares, y ese vapor de agua se suma al efecto inicial, porque también es un gas invernadero, y mucho más abundante. Con el segundo efecto,completamente especulativo, multiplican el del CO2 por dos, tres, o más. Y el grueso de este efecto multiplicador tiene lugar sobre los trópicos, a cierta altura. Porque es donde el mar parte ya de más calor. Le llaman el “tropical hot-spot”.

tropical-hot-spotLa imagen viene de Real Climate. No expresa temperatura, sino cambio de temperatura, al doblar la cantidad de CO2 (por ejemplo 100 años). No es que la mancha marrón de arriba esté más caliente, sino que aumenta en este tiempo 15º, mientras que abajo solo aumenta dos y pico. pongamos que abajo pasa de 25 a 27 grados, y arriba, por ejemplo, de -50 a -35 grados. En resumen, que en los trópicos el aire se debería de calentar más en altura que en superficie, y notablemente más.

El gran problema es que ese “punto caliente tropical” solo está en los modelos; no en la realidad. En lo que se ha medido, en esa zona ha habido muy poco calentamiento, y ha sido el mismo en superficie que en altura. Así que ese segundo efecto, hipotético, tiene los datos en contra. Y sin él, no tenemos un problema de calentamiento por el CO2.

Lo que muestra hoy Roy Spencer, de una manera muy gráfica, es la disparidad de lo que se mide y de lo que dicen los modelos en ese aire tropical de altura. Y resalta que lo que se mide, se hace por dos sistemas completamente independientes (globos sonda y satélites), y por seis equipos diferentes (dos de satélites y cuatro de globos sonda). Y dicen li mismo. Tan lo mismo, que Chrity ha tenido que represntarlos mediante una línea y medianto circulitos, para que se puedan diferenciar, porque están uno encima del otro.

No representa lecturas de temperatura, sino la línea de tendencia desde 1979 hasta 2012. De la realidad (abajo), y de los 75 modelos más modernos (los siguientes para arriba). O sea, no es una subida constante, sino una regresión lineal. Digamos la media de subida en los 33 años, expresada en una línea. En realidad no sube desde 1998.

Cuando según la teoría se debería de estar calentando a toda pastilla, en realidad …

CMIP5-73-models-vs-obs-20N-20S-MT

La dispersión de los modelos es un poco brutal, pero hasta el más bajo de ellos está lejos de la realidad.

También han hecho el gráfico de los modelos solo USA. Igual es que hablan más entre sí, pero la dispersión disminuye. O como dice Roy en los comentarios, respondiendo a una pregunta:

You mean, group-think among groups of group-thinkers?

¡Juas!

Como sea, el resultado es todavía más preocupante. Para el alarmismo, quiero decir.

CMIP5-19-USA-models-vs-obs-20N-20S-MT

Y como ha habido gente que le ha protestado por la representación lineal, ha hecho también un gráfico, más realista, representando la media de cinco años. Como mediciones reales, con un filtro.

CMIP5-73-models-vs-obs-20N-20S-MT-5-yr-means1

Le he añadido unas flechas y medidas, para resaltar la diferencia:

spencer-christy-modelos-realidad

El resumen es que la explicación menos retorcida de este problema consiste en que ese efecto especulativo del vapor de agua, que multiplicaría el calentamiento del CO2, es una quimera. Y no hay ningún problema por las emisiones de gases invernadero. Lo único que hace falte es que dejen de gastarse la millonada que se gastan en intentar probar una hipótesis que ya no se sostiene, y se gasten algo (pero ni de lejos tanto) en los que quieren estudiar el cambio climático natural. Como Spencer mismo. Es muy difícil obtener respuestas acertadas, cuando te empeñas en financiar solo a los que hacen las preguntas equivocadas. La carbono-fobia.

Se puede destacar que Roger Pielke ha citado / enlazado esta entrada de Spencer por Twitter. Igual suman entre ellos dos solos ese 3% que le falta al 97% del “consenso”. ;)

pielke-modelos-spencer

Las fotos en mayor resolución, y las entradas de Spencer, en:

Muy relacionado:

Añadido para enlazar (un pegote).

que-consenso

Vicky Pope no es el Papa, pero podría. Tomo de Wikipedia:

Es la directora del programa de predicciones climáticas en el Hadley Centre. El Centro del Cambio Clímático del Met Office. Durante seis años fue gestora del desarrollo y evaluación de modelos climáticos. En su cargo actual de cabeza del Programa de Predicción Climática, proporciona asesoramiento científico independiente sobre cambio climático a todo tipo de autoridades. (Independiente del sentido común, es de suponer).

Y esto lo tomo de su presentación en Linkedin [-->]:

Entre sus aconsejados más notables estuvo Lord Stern, autor del infame Informe Stern [-->]. Probablemente el mayor culpable -o la mayor disculpa- de la desastrosa política energética británica. También de muchos otros países. Millones de jubilados tiritan durante el invierno, moqueando, y acordándose de la famila de Stern. Entera. Algunos jubilatas mueren de frío, porque no pueden pagar la energía para calentar la casa. Pero claro, Stern siempre podrá alegar que la culpa es de uno de los mejores artistas en cuestión de modelos climáticos. Pope.

Tengo experiencia en investigación estratosférica y modelación del clima y dirigí uno de los equipos que desarrollaron los modelos climáticos usados por el IPCC, en sus informes 3º y 4º, y las Proyecciones Climáticas publicadas por el reino Unido (UKCP09).‬ Desde 2002 he tenido varios roles de gestión de varios aspectos de programas de investigación del clima. En esta función, el papel se enfocaba en dar consejo para fromar la base del desarrollo político. Por ejemplo, dirigí la contribución científica del Met Office al Informe Stern sobre economía del cambio climático.

vicky-pope-modelos-climaticos-excelsos

Año 2004:

Para 2014 predecimos que (la temperatura) será 0,3 grados más caliente que en 2004. Pondré esto en contexto; el calentamiento durante el último siglo y medio solo ha sido 0,7 grados. Globalmente. Hay variaciones locales, pero globalmente el calentamiento fue 0,7 grados. Así que 0,3 grados durante los próximos diez años es muy significativo. Y la mitad de los años a partir de 2009 predecimos  que serán más calientes que 1998, que fue el de mayor temperatura del registro anterior. Así que repito, estas son afirmaciones muy fuertes sobre lo que ocurrirá en los próximos diez años. Insisto, todos podemos ver manifestaciones del cambio climático, pero durante los próximos diez años esperamos ver cambios muy significativos.

Estos son los primeros cincuenta segundos. Lo que sigue durante el resto de los tres minutos y medio, es mismo tenor de majaderías. Pero hay que esperar más años para tirárselas a Vicky a la cara.

Contexto, decía la artista. Pongamos contexto. Contexto del bueno, del único que sirve de verdad para validar modelos, y no el sistema que quiera que use nuestra experta favorita en validación de modelos. O sea, la realidad posterior a las grandes palabras.

HadCrut3 es precisamente la medición que hace el organismo para el que trabaja Pope (el “Had” es por Hadley Center), en la versión del momento de la predicción. Su propia medición -o medicina-, vaya. El dato de 2013 solo tiene la media de los tres primeros meses, que es lo que ha proporcionado HadCrut hasta ahora.

hadcrut3-para-vicky-pope

Estoy convencido de que la mayor parte de esta gente no miente. Se les ha metido una obsesión en la cabeza, que no por casualidad tiene una relación muy directa con la pasta que ganan. Muy conveniente. ¡Venga plata para los modelos climáticos, que nos vamos a achicharrar! Será … nos vamos a forrar. Pero es dinero que pones tú, amable lector. Y si tuvieras dos dedos de frente, o esa soberanía que ahora sabemos que no tienes [-->], estarías exigiendo cuentas sobre esa montaña de miles de millones de euros. ¿Cómo dices que validas esos modelos con los que la cagas tan ampliamente, Vicky?

Fuente: Paul Homewood. Acaba contando algo que he podido comprobar en el Guardian [-->], pero que no sale ni en Wikipedia ni en su Linkedin.

Recientemente ha añadido un nuevo cargo como Jefa de Integración y Crecimiemto, con responsabilidad de maximizar los beneficios de las capacidades científicas del Met Office para el gobierno y para nuestros socios.

¡Joé!, pues como maximice mucho …

Hay una nota importante para lidiar con estos monstruos. Siempre ponen un futuro básicamente impredecible como un hecho constatado:

Así que 0,3 grados durante los próximos diez años es muy significativo.

- No, Vicky. No “es” significativo. “Será” significativo, si llegan a darse estas dos circunstancias. 1, que llegue a cumplirse. 2, que nos hayas dado motivos para pensar que sabes de lo que hablas. Por ejemplo, de validación de modelos. Y no se da ninguna de las dos.

Nota, sabida pero imprescindible. La obsesión de esta gente no tiene evidencias. Ninguna. Cero. Todo se basa en esos modelos de Vicky Pope, que ahora van a maximizar con Integración y Crecimiento. Si llega a acertar, le hacen Papa.

Es una desgracia que la venta de periódicos vaya un poco mal. Pero más desgracia es que para paliar la situación, lo único que se les ocurra es insistir en lo que les ha llevado a perder lectores a espuertas. Pedro Jota ha oído los tambores de guerra -desesperados- de los alarmistas del clima. Su último mantra, que cada vez son más de risa. Y en vez de pararse a pensar en el significado, o su posible falta de significado, se lanza por el precipicio, y sin salvavidas.

La canción calentóloga de este  verano es que se alcanzarán 400 ppm de CO2 en la atmósfera. Y eso, que se sabe hace decenios, no hay jeta que se lo pueda perder. ¡Hay que vender papel! ¿O será perder lectores?

pedro-jota-punto-critico¿Punto crítico? ¿Algo que no ocurría desde el Plioceno, hace más de 3 milllones de años? Lo segundo es verdad, pero veamos qué tiene de crítico el punto. Nada como señalarlo (raya roja) en el cuadro clásico de CO2 y temperatura a escala geológica:

co2-y-temperatura-geologia

Le podían llamar “Punto Crítico Pedro Jota”, en honor del esforzado periodista cazador de lectores desavisados. Porque tiene guasa la manera de vender:

Al ritmo actual de aumento de las emisiones, se espera que el ‘techo’ de los 400 ppm podría superarse a mediados de mayo, mucho antes de lo previsto inicialmente por los expertos del clima, que consideran que la temperatura de la Tierra podría aumentar entre 2 y 2,4 grados por encima de esa cifra. [-->]

Cuesta abajo, y sin frenos. Si la tierra “podría” aumentar entre 2 y 2,4 grados, al estar  por encima de esa cifra de CO2, quiere decir que podría aumentar casi esa temperatura, por estar casi en esa cifra.  Pero llevamos 15 años acercándonos. De 360 ppm a 399 ppm aproximadamente. ¡Y la temperatura no ha aumentado nada en ese tiempo! Y si hemos alcanzado esa cifra antes de lo previsto, pero resulta que el calentamiento es francamente menor de lo calculado, ¿eso no le da que pensar a Pedro Jota?

En la siguiente imagen puede uno hacerse la idea del problema de “antes de lo previsto”. Si la temperatura no sigue el ritmo del CO2, no es problema lo que haga el CO2.

400-ppm-CO2Y con esta figura otra se muestra lo que la temperatura “podría” haber subido (de hacer caso a los modelos climáticos), y lo que ha subido en realidad durante estos 16 años en que el CO2 se ha ido acercando a las críticas 400 partes por millón. Exactamente nada. Pero claro, ¿cómo se puede evitar que un periodista prefiera un “podría” (llegar el fin del mundo), que la cruda realidad del “no news”?

No news:

calentamiento-global-y-modelos-abril-2013Explicación crítica para Jotas. La temperatura global de la superficie del mar “podría” haber aumentado 0,21ºC los últimos 15 años, según nos acercábamos a las 400 ppm. En el dibujo de arriba, siguiendo la línea roja. Podría, claro, siempre que el IPCC sea un organismo científico en sus cabales, y sepa de lo que habla. Pero resulta que se trata de un organismo político en simbiosis con algunos científicos, y “podría” carece de significado en el mundo real. En el que la temperatura ha seguido la flecha azul, perfectamente plana.

Apuesta: Sí estamos en un punto crítico. Pero no es un punto crítico de la concentración de CO2. Se ve perfectamente en el primer gráfico, que repetimos. [Añadido: Con los márgenes de incertidumbre que pide Doom en los comentarios.]

co2-y-temperatura-geologia-2

En lo que sí estemos es en un punto crítico para la prensa, que tiene que elegir entre ponerse a hablar de 400 ppm, y con gran fanfarria, o ponerse a hablar de la falta de consecuencias (calentamiento) de esa cifra que no tiene nada de mágica.

Otra figura para periodistas avispados. Una compilación de trabajos recientes sobre lo que se “podría” calentar el clima, preparada por Pat Michaels y “Chip” Knappenberger en WUWT [-->]. Todos ellos están hechos cuando ya se sabía de sobra la fecha en la que se alcanzarán las famosas 400 ppm. Y precisamente teniendo en cuenta esa fecha, y la temperatura real.

Señalo con un punto gris, a la izquierda, los que dan una cifra de +2ºC para fin de siglo, o menos. En todos los casos, el resultado es francamente inferior de calentamiento que el de los modelos del IPCC.

sensibilidad-clima-varios-recientes¿Dónde está el “consenso”? Supongo que en el punto crítico en el que se encuentra Pedro Jota.

pedro-j-punto-critico

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