mar


A veces lees frases como esta, y te enfadas un poco.

Already around 30 per cent of coral reefs are severely damaged and more than half of coral reefs worldwide may be lost within the near future because of global warming. A better understanding of how corals respond to rising sea temperatures is important for predicting the fate of coral reefs and to optimise reef conservation. [-->]

¿Pero no se han dado cuenta de que coral y calor están formados con las mismas letras? Bueno, es broma; pero todos sabemos que el coral hay, sobre todo, en los mares calientes. Digamos en los mares “gustosos”. Igual es inteligente el coral.

Vamos a comprobar esa idea. Y buscamos en la internet un mapa de temperatura media del mar, y uno de la distribución de los grandes arrecifes y barreras de coral en el mundo. Por ejemplo:

world_coralreef_mapsstTiene toda la pinta de haber una relación directa del coral con el calor, de haber un límite de frío, y de no haber un límite (conocido todavía) de calor. Pero juntemos las dos informaciones para verlas mejor.

Primero, señalando las zonas de mar más caliente. ¿Algún problema por ahí con el coral?

sst-Aworld_coralreef_map_ANo, todo lo contrario de un problema; una felicidad apabullante.

Ahora miremos lo contrario. Los puntos a partir de las que deja de haber esos grandes arrecifes de coral, por frío. Por lejanía del ecuador. En magenta, el último punto en cada continente.

world_coralreef_map-BY los trasladamos de carta, para ver la relación con la temperatura.

sst-B¡Sorpresa! O ninguna sorpresa, si no tienes carbono-fobia, o termo-fobia. Si no eres calentólogo ni ecolobobo, vaya. El límite está, en todos los continentes, en la línea de temperatura amarilla. Con la excepción de Japón, donde parece soportar más frío. O hay algún fallo en uno de los mapas.

Bien, podrían decirte que en cada mar hay un coral muy especializado en la temperatura precisa de ese sitio, y que un calentamiento lo matará. Pero podríamos medir esos dos conceptos.  Especializado en una temperatura, y calentamiento.

Por ejemplo, ¿cuál es esa temperatura a la que se habrían especializado los corales en el mar Rojo? Pues resulta que entre un poco menos de 24º, y un poco más de 30º, de temperatura mensual media. Un clic lleva a la obra de la que salen los datos.

temperatura-agua-mar-rojoY en los picos anuales de más y de menos calor, hay diferencias superiores a un grado, sin ningún problema. En ese trabajo los achacan a El Niño / La Niña, o a ciclos solares. En resumen, que no parecen tan maniáticos esos corales.

Pero, ¿cuando hablamos de calentamiento, de cuánto calentamiento hablamos? Cojamos los datos de donde vive el coral con alegría. Entre los paralelos 30ºN y 30ºS. Sabemos que cuando hablan de “calentamiento global” se refieren a lo que ocurrió, de momento, en las dos últimas décadas del siglo XX. Así que NOAA / Reynolds nos viene muy a mano. Y ya somos muy amigos, tenemos los datos pre-digeridos.

calentamiento-global-mar-tropicosEstá dividido en dos partes iguales. Si cogemos la temperatura media de la línea de tendencia de la primera mitad, y la comparamos con lo mismo de la segunda mitad, nos da un calentamiento de una décima y media de grado en 31 años. Si cogemos la temperatura media del primer año, y la del último, nos da la misma diferencia: décima y media de grado de calentamiento. Si miramos el principio y el final de la línea de tendencia de la serie entera, nos saldrían dos décimas de grado en los 31 años.

Con lo que hemos conseguido, en una sola tarde tonta y lluviosa (granizosa), la siguiente información:

  • Al coral, lo que le va es el calor.
  • Conocemos aguas demasiado frías para el coral (muchas), pero ninguna demasiado caliente.
  • Dada la variación de temperatura anual e interanual del agua donde vive el coral, es completamente imposible que se haya enterado de ese calentamiento global que nos causa tanta alarma, y completamente inverosímil que lo vaya a hacer en un futuro razonable.

Pues ahora repitamos la frase que nos ha enfadado:

Already around 30 per cent of coral reefs are severely damaged and more than half of coral reefs worldwide may be lost within the near future because of global warming. A better understanding of how corals respond to rising sea temperatures is important for predicting the fate of coral reefs and to optimise reef conservation. [-->]

¿Cómo lo ves? ¿Crees que el 30% de los corales puede estar dañado por el “calentamiento global”? ¿Media décima de grado o dos décimas (y descendiendo)? Pero el caso es que el hijodeputa de National Oceanographic Center tampoco lo ha dicho. Solo lo ha dicho de tal forma que a ti se te quede así en la cabeza, sabiendo que es una idea completamente irreal.

También es salirse completamente de la realidad pensar que la mitad de los corales se pueden perder en el futuro próximo, por causa de dos décimas de grado (como mucho) cada 31 años.

El trabajo al que hacer referencia el panfleto citado, en su resumen dice:

Abstract

Corals in the Arabian/Persian Gulf endure summer temperatures of up to 36 °C, making them ideal subjects to study the mechanisms underlying thermal tolerance. Unexpectedly, we found the “generalist”Symbiodinium clade C3 to be the prevalent symbiont among seven coral species from Abu Dhabi (UAE) waters. Moreover, C3 represented the only dominant symbiont type in Porites spp. from this region. The “thermotolerant” symbionts D1a and C15 were not encountered, indicating that the association with these symbionts cannot be the sole reason for the heat tolerance of Gulf corals. The association of Porites lobata with specific symbiont types (C3 vs. C15) in samples from habitats with very different temperature regimes (Abu Dhabi vs. Fiji) remained unaffected by laboratory culture. During temperature stress experiments specimens from both locations strongly downregulated green fluorescent protein (GFP)-like pigments. However, the Abu Dhabi samples were less prone to bleaching and showed lower mortality. [-->]

Que yo traduciría así: El coral del Golfo Pérsico que han estudiado no es especialmente tolerante a los cambios de temperatura. Es un coral normalucho, por así decir. Sin embargo, no le pasa nada por someterlo a ¡36ºC ! de calor, y se han quedado acojonados. Y lo interesante del estudio no es que al coral no le pase nada por el calor. Para saber eso basta con entretenerse durante una tarde de granizo, sin grandes inversiones en investigación. No, lo verdaderamente interesante es la jamada de tarro previa que llevan encima antes de ponerse a investigar.

Ya por añadir un poco de contexto (estamos locos), pongamos la temperatura y calentamiento global de los mares tropicales. Pero en temperatura absoluta, en vez de en anomalía. Para hacerse una idea del significado del experimentoi de 36ºC. Restrinjamos el concepto “tropical” a lo más caliente. De 20N a 20S.

calentamiento-global-mar-tropicos-20n-20sLa noticia de este nuevo estudio de los 36ºC, tan tranquilizador para los alarmistas, viene del blog de Gosselin:

¡¡Vaya desastre! Una vulgaridad total. Ni embarrancar, ni abordajes espectaculares. Solo una agresión desde atrás, pero sifilítica (de las que se paran con las manos). Eso sí, suficiente para dejarte mirando a Antequera, y para perder toda esperanza de no quedar muy mal. De ganar ya no había posibilidades en ese momento.

Han llegado las fotos de Cari (todas menos la primera):

gallo-2012

elgallo-2012-1 el-gallo-2012-2 el-gallo-2012-3 el-gallo-2012-4 el-gallo-2012-5 el-gallo-2012-6

Y un vídeo que manda Zuga:

Va de dibujitos fáciles. Porque hay gente a la que los números no le dicen mucho, y es posible que no les dé un telele al leer el primer párrafo de este informe de la NOAA sobre “escenarios de subida del nivel del mar”. Ha sido publicado hoy mismo.

La subida del nivel del mar ha sido una tendencia persistente durante décadas. Se espera que continúe más allá del fin de este siglo, lo que causará impactos significativos en los Estados Unidos. Los científicos tienen una gran confianza (más del 90% de posibilidad) en que el nivel medio del mar subirá entre al menos 0,2 metros y no más de 2 metros para 2.100.

Lo que hace este trabajo es estudiar la literatura científica publicada en los últimos años, para decidir con ello cuáles son los escenarios posibles de subida del nivel del mar. Aquellos a los que los números les marean un poco, y tienden a saltárselos, leerán este primer párrafo sin soltar una carcajada. Y se quedarán con la idea de que “causará impactos significativos”. Por ejemplo, casi todos los periodistas. A los que dedico este cómodo dibujito, que paso a explicar más abajo.

Pero antes de nada, señalar que lo de “tienen una gran confianza” se refieren a la zona de la flecha rosa, marcada como “rango de gran confianza”.

noaa-slr2012-figes1-ampl

De abajo a arriba, tenemos:

- (1Sin subida. El nivel del mar en 1992.

- (2Lowest – 0.2m (Como S. XX). Coincide con la proyección del ritmo de subida del nivel del mar que hubo durante el siglo XX. Que está medido con mareógrafos por todo el mundo, y no marca mayor subida en la segunda mitad del siglo XX que en la primera.

- (3Proyección sats. – 0.3m. Es la proyección lineal de lo que han marcado los satélites durante el tiempo que han medido (desde 1.992). Marcan más que los mareógrafos (3 mm/año en vez de 2 mm/año), y es una medición que tiene sus dudas:

También es un tiempo de medición demasiado breve como para decir nada, y lleva varios años en que el ritmo de ascenso disminuye (se desacelera).

- (4) Intermediate – Low. Es la proyección media del IPCC (4º informe -AR4- de 2007). Es de suponer que le llaman “media – baja” porque siempre hay algún Rahmstorf chiflado proponiendo locuras.

- (5) (6Intermediate – High 1.2m / Highest 2.0m. Las chifladuras inevitables.

A tener en cuenta:

2 y 3 se basan en observaciones. Mejores o peores, pero son los datos que hay. 4 (la media del IPCC) necesita imaginar una aceleración que todavía no se ha visto, pero no saca demasiado las cosas de quicio. 5 y 6 no solo son una completa especulación, sino una ejercicio de especulación completamente calenturiento.

Una subida de 2 mm al año (0,2 metros / siglo) es el ritmo del siglo pasado, y fue igual con grandes emisiones de CO2 -segunda mitad del siglo-, como con pocas emisiones de CO2 -primera mitad del siglo-.

Decir que tienen gran confianza en una subida del nivel del mar entre 0,2 y 2 metros, es como si el médico te dijera que tiene una gran confianza en que tu salud está entre excelente y a punto de morir.

El gráfico viene del propio trabajo, al que le he añadido un poco de contexto, y ampliado. El original completo (con solo el contexto de la flecha rosa) es así:

noaa-slr2012-figes1

Se ve también que el mar no lleva subiendo “durante décadas” (como si fuera por el CO2), sino más de un siglo. Y a un ritmo que no se puede decir que ha cambiado.

Como he dicho que los datos de los satélites sobre el nivel del mar, valgan de lo que valgan, marcan una desaceleración, mejor mostrarlo. Si se divide la serie en dos mitades, y se muestra una regresión lineal (OLS) del completo y de las mitades, se ve que de la primera mitad a la segunda pasa de una subida de 3,4 mm/año a una de 2,3 mm/año.

nivel-del-mar-satelites-1

Aquí tal vez sí sea indicativa una regresión polinómica de segundo orden:

nivel-del-mar-satelites-2

Y ya puestos, como la NOAA ha actualizado la serie de temperatura global de la superficie del mar, con el dato de noviembre, lo ponemos de regalo.

temperatura-global-superficie-mar-reynolds-noviembre-2012

Tiene los datos mensuales desde el comienzo (1982), un filtro de media móvil de 12 meses, y una polinómica de segundo grado que no sirve para nada – pero hace muy bonito. ;)

Fuente de la noticia, WUWT:

Estoy leyendo el nuevo libro de Bob Tisdale, que recomiendo mucho.

Es un trabajo / estudio de varios años que le hemos visto ir desarrollando en su blog. Y lo que ha hecho con su libro es explicarlo de una forma que lo pueda entender cualquiera, cosa que no siempre ocurre con cada artículo del blog. En mi opinión, y por lo que llevo leído, ha logrado plenamente el objetivo. Con más de 500 páginas, e innumerables gráficos y explicaciones dibujadas en estilo de “comic”, es un auténtico chollo por 6,1 euros (8 dólares). Para comprar en formato PDF , [este enlace -->].

Tampoco es baladí la recomendación que ha hecho el dr. Roger Pielke del trabajo de Tisdale. Pielke es un climatólogo de gran prestigio e innumerables publicaciones, con una visión muy amplia (no CO2-céntrica) del problema.

Pielke también destacó en su blog la reseña de Donald Rapp del libro de Tisdale:

Rapp, mitad científico (físico y químico) y mitad ingeniero (jefazo del JPL y director de varios proyectos NASA), ha escrito dos libros sobre el cambio climático actual y las glaciaciones. Del libro de Tisdale, dice:

Bob: I am enjoying your book immensely. I wish that I had read your book prior to writing my book: “The Climate Debate” which dealt briefly with matters that you elaborated on to far greater depth. Nevertheless, I did reach some conclusions that overlap with yours. [-->]

Hoy hace Tisdale una entrada en WUWT donde se nota el esfuerzo explicativo que ha llevado a cabo, y sirve a modo de resumen del libro. La idea general es que el calentamiento que hemos observado en los últimos 30 años (que eso es el famoso “calentamiento global” que nos ocupa) es un fenómeno natural que se debe a las variaciones en el fenómeno de El Niño / La Niña.

Según la gente del clima del IPCC, El Niño / La Niña no es más que un “ruido” dentro del sistema, que sube y baja la temperatura global. Pero que a medio plazo (una o dos décadas) compensa las subidas con las bajadas, y no tiene efecto en la temperatura global.

Mejor leerlo completo. Está muy bien explicada la idea. Pero aprovecho para traer unos gráficos como aperitivo.

La idea del IPCC sobre el “calentamiento global. El Niño no afecta a medio plazo, y lo único que interviene es un calentamiento por el CO2 y unos enfriamientos muy rápidos y poco duraderos cuando hay volcanes especialmente poderosos.

 

 

Otra forma de decir lo mismo:

El gran descubrimiento del Tisdale es que la Niña no es lo opuesto de El Niño, y que la suma de ambos no da un aumento de temperatura cero. Se ve en estos dos gráficos.

Por una parte el Pacífico Oriental (1/3 del océano global), que es donde tiene lugar el grueso del El Niño, lo que se calienta por El Niño sí se enfría después por La Niña, y se queda plano.

Y por otra parte,  La Niña no produce ese enfriamiento en el resto del océano global, en el caso de los El Niño especialmente fuertes. (Hay otro componente en el Atlántico Norte, también natural, pero no la liemos de momento).

En gráfico:

Ya, no se entiende. Por eso hay que ir a la gran explicación de Tisdale completa.

 

Un gusto. El viejo y decrépito barco pirata vuelve a enredar en la cabeza. Y es muy distinto salir a regatear pensando en “quedar bien”, que pensando en ganar. Aunque al final no ganes. Y tampoco está tan mal un segundo, creo que empatado a puntos con el primero de la clase.

Habrá alegrías en los meses venideros. O tal vez sea que hemos cambiado provisionalmente al anciano “Zuga” por un niño de 13 años (un fenómeno), y esas cosas se notan. Seguramente ahora somos también explotadores de trabajo infantil, que es un punto que todavía no teníamos. Vamos a por todas. ;)

Nature Climate Change acaba de publicar un estudio al que le están dando mucho bombo, como se ve en la imagen de arriba. Seguro que El Mundo et al le sacan partido. La afortunada coincidencia es que la dra. Judith Curry estaba preparando una entrada para su blog sobre el calentamiento del mar. El flujo de calor océano – aire es una de sus especialidades, precisamente. Y se ha visto muy soprendida, y francamente escéptica, con lo de Nature. Concluyen que el calentamiento oceánico es una clara huella del efecto de los gases invernadero. Y que estos son los responsables de la mayor parte de ese calentamiento, con no más de un 10% para la variabilidad natural.

Curry alucina, porque justamente estaba escribiendo sobre los resultados de tres estudios diferentes de este mismo año (uno de ellos, suyo), que llegan a la conclusión exactamente contraria:

Una conclusión es que la variabilidad natural, más que un cambio climático de largo plazo, domina la temperatura superficial del mar y los cambios del flujo de calor en los últimos 23 años.

Los artículos son:

El comentario de J. Curry:

¿Por qué importa esto? El asunto son los feedbacks asociados con cambios en la profundidad de la capa de mezcla de aguas, y también con los flujos de calor latente en superficie, que tienen gran influencia en la temperatura de la superficie del mar y el contenido de calor de la capa superficial del océano. Los feedbacks asciados con el flujo de calor latente también van de la mano con los del vapor de agua. Para más información sobre los feedback que influyen en las temperaturas de la parte alta del océano, ver sección 13.6 en el feedback chapter de mi libro Thermodynamics of Atmospheres and Oceans.

Yeager and Large han hecho un intento valiente de juntar muchas observaciones, pero su esfuerzo hace destacar las deficiencias que tenemos con estas observaciones. Tiene sentido centrarse en el período desde 1983, porque es en el que tenemos mejores datos de satélites, pero aun así hay problemas con los datos de temperatura de los océanos. Mucha de la gente con la que hablo tiene poca confianza en los datos anteriores a 1980, y la mayor parte está de acuerdo en que hay problemas sustanciales antes de 1960. El “relleno” (de los datos que faltan) es un problema grande; en mi opinión sería mejor limitarse a comparar los modelos con las observaciones de los sitios donde hay datos de confianza.

Sospecho que el razonamiento que hay detrás de Gleckler et al. en Nature Climate Change, va a tener éxito en el próximo informe del IPCC – AR5. Sin embargo, a la vista de estos estudios, los modelos climáticos tienen deficiencias bien documentadas para simular los flujos de superficie relevantes. La variabilidad interna natural multidecadal (que está simulada muy pobremente en los modelos) puede ser la causa dominante del calentamiento oceánico reciente (en términos de cambios en la profundidad de la capa de mezcla y cambios en los flujos de calor sensible / latente).

Solo un añadido. Recordar que Judith Curry era una heroína de los alarmistas, porque tenía confianza en el IPCC, y la mostraba. Y porque justo sacó un trabajo sobre el (teórico) aumento de los huracanes con el calentamiento global, en la época del Katrina. Hasta que empezó a participar en blogs “escépticos” (principalmente Climate Audit), defendiendo la tesis del IPCC – pero capaz de ver que en contra se esgrimían argumentos de mucha consideración. Solo por eso la tropa del IPCC la estigmatizó como hereje (con todos los consabidos insultos y ataques). Luego coincidió que el Climategate dejó a la vista que el núcleo duro del IPCC no es precisamente “confianza” lo que merece, y decidió mirar más allá de su especialidad (huracanes, calor superficial del mar y clima del Ártico), para entender el conjunto.  Desde entonces su postura ha ido evolucionando hacia un escepticismo suave cercano a Roger Pielke. Ambos le están prestando mucha atención a la variabilidad caótica no forzada. Pero tampoco tiene el menor desprecio por un escepticismo más fuerte del tipo del de Lindzen y Spencer. Excuso decir que para le gente del IPCC no hay distingos entre escepticismos: todos a la hoguera.

El artículo de Judy Curry:

Actualización: De los comentarios en lo de Curry (siempre hay muchos, y muchos buenos), aprovecho este enlace de Bob Tisdale (http://bobtisdale.wordpress.com/). Una animación para que se vea la broma que representan los datos del calor del mar en profundidad hasta el desarrollo del sistema de boyas Argos a partir de 2003. Y hay que recordar que de lo que habla Nature Climate Change es de eso, desde 1960. El gráfico solo muestra desde 1979, que antes es aun peor:

El nivel del mar, si se pudiera medir con confianza, sería probablemente el dato más interesante en la discusión del “cambio climático”. De todos los armagedones que anuncian los alarmistas, el del nivel del mar es el menos increíble. Después de todo, en el anterior interglaciar llegó a estar unos tres metros por encima del actual. Entre uno y seis, según zonas. Así que es algo que puede ocurrir de una forma completamente natural, sin necesidad de que las emisiones de CO2 sean el demonio. Y si se supone que el CO2 puede colaborar en alguna medida a cierto calentamiento, por lo demás no preocupante, añadiría su efecto al nivel del mar. ¿Sería eso un problema? Depende completamente de la velocidad.

Una variación del nivel del mar global depende de dos cosas. De la temperatura del agua, que va aumentando de volumen con la temperatura por encima de los 4ºC, y del deshielo terrestre (el hielo de un glaciar es agua que no está en el mar). Así que de un aumento global de temperatura cabe esperar, en general, una subida del agua. Por ambos motivos.

Y si ocurre que más CO2 = más temperatura, siempre, y estás aumentando el CO2, deberías ver un aumento de temperatura y del nivel del mar, acelerando.No solo una subida, sino una subida a una tasa anual cada vez mayor. ¿Está ocurriendo? ¿En qué medida? Ese es el segundo aspecto de interés de medir el nivel de los océanos, si fuera algo fácil de medir. Porque la cantidad de calor total del sistema climático es muy difícil de medir, dado que casi todo el calor está en el mar, y habría que tener termómetros por todas partes, y hasta los fondos oceánicos. El nivel del agua sería una medida indirecta perfecta … si fuera una buena medida. Tiene la ventaja de estar a mano, a nuestro alcance. ¿Es una medida fácil?

Desgraciadamente es un área donde los científicos y las academias han dado muestras sobradas de no ser de confianza. Y donde empalman dos mediciones diferentes; satélites (desde 1992) y mareógrafos (desde mediados del XIX). Y donde están constantemente haciendo correcciones a los datos, siempre en el sentido de que acaben coincidiendo con la tesis del calentamiento acelerado. Pero con gran discusión y autores que no lo aceptan.

Aunque hay mediciones y estudios para todos los gustos, en general de los mareógrafos no se puede deducir ninguna aceleración. Los que proponen la aceleración tienen que recurrir a empalmar los datos de los satélites, y a corregir fuertemente al alza esos datos de los satélites. Sirva este gráfico de ejemplo, pero el motivo de la entrada es señalar un artículo de Frank Lansner, publicado en el blog de Jo Nova.

Muestra la tasa anual de variación. Si va cambiando hacia arriba es aceleración, y si no lo contrario. Se ve que para Jevrejeva 2006 hay una aceleración hasta 1950 aprox., y ninguna desde entonces. Mientras que con las oportunas virgüerías de Vermeer y Rahmstorf 2009 la aceleración es clara en todo el período.

Lansner cuenta muy bien las sucesivas correcciones a los datos de los satélites, de las que sale la aceleración de la inundación que nos va a ahogar. Y cita los estudios principales, en un sentido y en otro. Es un resumen breve y muy claro.

El artículo en ca’n Jo Nova:

Frank Lansner tiene también un blog interesante:

 

Sunrise on the Sea, John Frederick Kensett

Sunrise on the Sea, John Frederick Kensett

La luna no tiene clima. La respuesta clásica es que le falta una atmósfera. Sólo tiene temperatura, dependiendo de la posición del sol en el horizonte. Y oscila de media diurna y nocturna de +107ºC a -153ºC. De media aproximada, no de extremos. (Lo mismo, en la tierra, son unos +20ºC y +10ºC).

La definición más convencional de clima, que tomo de Wikipedia, es:

El clima abarca, entre otros, los valores meteorológicos sobre temperatura, humedad, presión, viento y precipitaciones en la atmósfera.

Es de suponer que han elegido los más relevantes. Y de ellos, prácticamente el 100% de la humedad y el 100% de las precipitaciones dependen del mar. Y basta comparar una isla y un desierto en la misma latitud, para darse cuenta de que la temperatura también depende en muy buena medida del mar. Así que el clima es la atmósfera … ¡y el mar! O más bien al mar y la atmósfera. No es tontería que la superficie del planeta sea, básicamente (71%), mar.

Sin entender lo que hace el mar no se puede entender el clima de la tierra. Ya hemos visto que los modelos del IPCC, dedicados a diabolizar el CO2, no parecen estar acertando mucho respecto a lo que ocurre en la atmósfera. Se está calentando mucho menos de lo que debería según los modelos. Si su idea sobre el CO2 fuera cierta. Según lo que miden los satélites, del orden de la mitad, o menos [-->]. ¿Y en el mar, qué pasa en el mar?

Esta semana ha habido estudios y comentarios interesantes, ambos en la misma línea. Sobre el calor del mar, y sobre la temperatura de la superficie del mar. Y su comparación con los modelos. Y también resulta que a los océanos le está entrando mucho menos calor de lo que dicen los modelos.

Sobre el calor del mar, bastante técnicos, estos dos:

Pielke sr.:

Stockwell:

En resumen, IPCC: 0,6Wm2 – 2,4Wm2; mediciones reales: 0,3Wm2.

Sobre la temperatura de la superficie del mar, algo mucho más fácil de digerir. Los claros gráficos que suele presentar Bob Tisdale. Con un planteamiento interesante. Ya que dicen que son necesarios 17 años (Ben Santer) para poder distinguir una señal antropogénica en el clima, Tisdale estudia los últimos 17 años de temperatura de la superficie del mar, y su comparación con los modelos. Demoledor. Dividiendo el mar en sus dos cuencas obvias, Indo-Pacífico (75% del total) y Atlántico (25%), observa que el Indo-Pacífico no se ha calentado en esos 17 años (en vez de los +0,15ºC de los modelos), y que la cuenca Atlántica lo ha hecho a +0,11ºC / década, en vez de a 0,17ºC. Para el total del mar el resultado es de 0,03ºC / década, en vez 0,15ºC. La friolera de ¡cinco veces menos!

Hay muchos más detalles, y merece la pena verlo entero:

¿Algún resumen? Sí; que aunque no está claro un efecto medible del CO2 sobre las temperaturas, pero puede ser y no hay datos en contra, lo que cada vez tiene menos posibilidades es que ese efecto sea de la magnitud que pretenden los alarmistas del IPCC. Todo parece apuntar, de momento, a un calentamiento menor que el límite inferior del IPCC. O sea, a menos de 1,5ºC por doblar el CO2, o hacia finales de siglo. Nada para preocuparse, y probablemente algo para aplaudir bien contentos. O para disfrutar.

Añadido: Ya que a Tisdale se le ha ocurrido la comparación con los 17 años de Santer, y es buena idea, pongamos también lo mismo para la atmósfera, además del mar. Añado los modelos que usaron en el IPCC AR4 a las temperaturas medidas por Christy y Spencer para UAH. En superficie los modelos daban una subida de a 0,21ºC / década, que trasladado a lo que miden los satélites se multiplica por un factor de 1,25, y queda 0,26ºC / década. 0,26 frente a 0,12.

—-

- ¿Y los jetas de los alarmistas del IPCC, qué dicen?

- Lo de siempre. Que se ha tenido que esconder en el fondo del mar, matarilerilerile.

Nota: para entender algo de lo que pasa con los modelos, recomiendo:

Muy resumido: Esos modelos de los que están tan orgullosos, y que son la “demostración” del fin del mundo, están “tuneados” para reproducir más o menos correctamente las temperaturas del siglo pasado. EL principal factor de tuneo son los aerosoles, a los que cada modelo le adjudica el valor que le conviene. En el cuadro de Kiehl 2007 los diferentes forzamientos antropogénicos de los modelos estudiados, y el “tuneo” con los aerosoles de cada uno. Con ajustes así puedes simular lo que te dé la gana. Lo jodido es acertar lo que no conoces (a partir de 2.000). Y ya hemos visto lo que aciertan.

De la sección anécdotas de prensa y curiosidades de no calentamiento global.

En una conversación a varias bandas por email, alguien señaló este artículo de El Mundo como ejemplo de la risa que es Pedro J. (perdón, la prensa toda) cuando habla del “calentamiento global”. Bueno, al hablar del “calentamiento global”, y de cualquier cosa. La particularidad de algunos temas es que son bastante fáciles de comprobar, y canta mucho la poca preocupación que tienen los periódicos por la calidad de lo que venden.

Se puede llegar al artículo en cuestión pinchando en la imagen.

Esta vez no es de nuestro gran amigo Ruiz de Elvira, que nos regala tantos buenos momentos. Buscando en Twitter, calculo por su foto que se trata de un periodista recién salido del horno, por lo que pienso que los responsables del desaguisado son sus superiores, más que él.

Es perdonable lo del nivel del mar. La gente del alarmismo ha conseguido marear tanto con las diferentes medidas y circunstancias, que no se puede esperar que un periodista bucee hasta el fondo de tan farragoso asunto. Pero la carcajada es inevitable cuando se trata de las temperaturas, que es algo de lo que cualquier bombero torero puede hacerse una idea.

El estudio asegura que el Mediterráneo se está dilatando a consecuencia del aumento de la temperatura superficial del agua a razón de 0,5 grados centígrados por año.

¿¿Mande?? Medio grado al año son 50 grados en un siglo. O unos 70ºC de temperatura de superficie en el Mediterráneo para 2100. O, hacia atrás, quiere decir que el Mare Nostrum estaba congelado en 1960, con una temperatura media de -5ºC. ¿No hay nadie en todo el periódico que haya leído el artículo antes de publicarlo? Y el caso es que lleva más de un año en la web, sin corregir.

Otra gracia muy típica de la prensa profesional es no enlazar al estudio del que están hablando. Y se trata de la versión web de El Mundo. No creo que se tarde ni 30 segundos en encontrarlo:

Las conclusiones del trabajo son muy breves (800 palabras), y el tercer párrafo dice:

A pesar de este tipo de oscilaciones propias del sistema climático, el ascenso de las temperaturas superficiales del mar y del aire desde mediados de los 70 supera al descenso anterior, (como cabía esperar en un escenario de cambio climático), de tal forma que el aumento medio de temperatura del aire a lo largo del litoral mediterráneo español varió entre 0,4ºC y 0,9ºC, mientras que el de la temperatura superficial del mar lo hizo entre 0ºC y 0,5ºC.

La temperatura del mar aumentó entre 0ºC y 0,5ºC desde 1975. O unos 0,25ºC en 30 años, en vez de 0,5ºC al año. ¡60 veces menos de lo que dice el periodista!

¿Para qué queremos periódicos, para reír? Si nos ponem0s optimistas, podemos pensar que es para estimular nuestra curiosidad. El dato del Mediterráneo puede ser interesante en el contexto de la discusión del calentamiento global. En una latitud media, relativamente cerrado para que el calor se quede en el sitio en vez de andar circulando por ahí, con tamaño suficiente para ser relevante, y sufcientemente pequeño para poderlo medir con confianza. Y sin tanta profundidad como para que el calor se esconda “en el fondo del mar”.

¿Tenemos algunos datos buenos para hacernos una idea? Sí:

Para pillar los datos en número piden registrarse, y dar una serie de detalless y explicaciones. Pero sí muestran un gráfico muy conveniente:

A ojo no parece verse subida de temperatura. Pero podemos digitalizarlo y medirlo, con razonable confianza.

Del orden de medio grado por siglo, en la línea del resumen del estudio tan mal citado por El Mundo. Y sin subida desde 2003.

Muy en la línea de lo que miden los satélites sobre la temperatura global del aire, y muy en la línea de lo que dicen los climatólogos escépticos de la alarma del IPCC. Y aunque 13 años son pocos para afirmar nada, de momento resulta la perfecta medición de un no problema. ¡Y nos enteramos por el estímulo que supone Pedro J.! Gracias, maestro.

Últimamente, entre los alarmistas más inteligentes lo que está de moda es empezar a ser más razonables, y menos exagerados. No sé qué hará la prensa ante el cambio de paso. Sin exageraciones, mala venta. Pero hagan lo que hagan, no pensamos olvidar las cosas que han estado diciendo.

Será por algo que pasa lo que pasa

Eclecticus avisa en los comentarios que el mencionado Elvira está triste:

Kiribati es una de esas naciones / archipiélago que siempre se mencionan a cuenta del nivel del mar que sube por culpa del calentamiento global. Junto a Maldivas y Tubalu, son los tres iconos del asunto.

Y a través de Judith Curry [-->] pillo un dato de gran interés. Un nuevo estudio publicado por AGU en su revista Eos Transactions, del que da cuenta Mark Lynas en su blog:

Lynas es un periodista y escritor británico, y activista verde. Como tantos otros, está preocupado por la falta de “momentum” que tiene el cuento del IPCC. Por la pérdida del público. Parece que los más inteligentes se están dando cuenta de que las exageraciones (por no hablar de las mentiras descaradas) ya no dan más de sí, y que hay que tratar de dar una imagen más “razonable”. Aunque no debe ser eso lo que pensaba cuando en 2009 participaba en la película The age of stupid, o en 2007 escribía el libro Six Degrees: Our Future on a Hotter Planet.

Y Lynas saca una gráfica del estudio en AGU. Una buena medición con mareógrafo en uno de los atolones de Kyribaty. Tarawa. Donde se ve que no hay ninguna subida del nivel del mar entre 1993 y 2011. Bueno, Lynas dice sin subida; yo lo he digitalizado y metido en una excel, para comprobar, y resulta una subida de a una décima de milímetro al año, o 3 cm en un siglo. En cualquier caso de risa, y se ve un descenso desde 2002.

Le veo un gran problema a esta reconversión. Sí, suena razonable dejarse de exageraciones y de mentiras. Pero a la gente le va a costar digerir el cambio de baile. Y sobre todo se van a enfrentar a una pregunta terrible. ¿Ya que la cosa no va como decíais, y ya que los modelos alarmistas de momento no muestran que funcionen, por qué no esperamos diez años, que ni son nada ni pasa nada? Cosa de enterarse a dónde apunta el famoso calentamiento global, y de tener un juicio razonable sobre esos modelos que son la única “evidencia” de la alarma.

No sé, para mi que la reconversión es delicada. Y las exageraciones ya no se las cree nadie despierto.

En el blog de Zorita y Von Storch inciden en el mismo asunto.

Una entrevista con una asna especialmente bruta. Maria van der Hoeven, directora ejecutiva del International Energy Agency (IEA).

Larga:

On current form, she warns, the world is on track for warming of 6C by the end of the century – a level that would create catastrophe, wiping out agriculture in many areas and rendering swathes of the globe uninhabitable, as well as raising sea levels and causing mass migration, according to scientists.

¿Según qué científicos, criatura? Da igual; hablar con asnos es imposible.

Teufelsbrücke

Hola a todos,

Acabo de leer este artículo en el Die Zeit. Como parece que a PlazaM le va mucho esto del mar, a lo mejor le gusta (también al resto espero, naturalmente):

Vía Zeit Online:

http://www.zeit.de/wissen/umwelt/2012-04/nasa-meeresstroemungen-visualisierung

Sefuela

Ayer bromeaba llamando mar a eso cuya costa se llena de madrileños en vacaciones. Realmente me encanta el mar, aunque lo visite poco y me maree en los barcos (biodramina al canto y todo resuelto). Especialmente en una de sus facetas, que es ver en su hábitat a su pobladores. Me refiero al buceo.  Procuro hacerlo una vez al año.

He tenido el privilegio de bucear en algunos de los mejores sitios del mundo para hacerlo: Mar Rojo, Cozumel (la segunda barrera de coral del mundo tras Australia), Barbados, Dominica, Martinica, St. Martin, Cuba, República Dominicana… Son espectaculares, y tremendamente más baratos y cómodos que bucear en España.

Es un deporte que entraña ciertos peligros, pero con un riesgo controlado, y una preparación (esa sí es conveniente hacerla en España) que equivale a enseñarte a pilotar en hilo, nieve, con tornados, sobre desierto y cursos de mecánica avanzada para darte el carnet de conducir. Pueden ocurrirte muchas cosas y te enseñan a reaccionar ante todas. Sólo hay tres reglas de oro: Nunca bucear sólo, respetar escrupulosamente los tiempos y profundidades previstos (la planificación del buceo), y mantener la cabeza fría ante cualquier imprevisto. También es conveniente informarse de la flora y fauna del lugar. Saber si hay corales de fuego (cuyo contacto es extremadamente doloroso como puedo atestiguar, y cuya señal y efectos dura meses), conocer como hay que comportarse ante la cercanía de morenas, o saber que rozar al pez escorpión piedra  te puede acarrear irremediablemente la muerte son precauciones necesarias.

 

Pero las sensaciones de las que se disfruta compensan con creces los riesgos. He tenido el privilegio de hacer snorkel con delfines . Desgraciadamente los vimos volviendo de la segunda inmersión del día y habíamos llegado al límite seguro de inmersión con botella, por lo que no la pudimos utilizar. Es increíble cómo juegan con los humanos, y se acercan hasta que les puedes casi rozar con la punta de los dedos, para alejarse inmediatamente. Además, entre los buzos hay adoración por este animal, que ha salvado a numerosos buceadores de ataques de tiburones. He visto morenas gigantes, mantas diablo, peces escorpión (lionfish) y escorpión piedra. Estos últimos sólo los puedes detectar cuando están nadando de una piedra a otra. Su camuflaje es tan perfecto, que cuesta verlos si están posados aún sabiendo donde están. También barracudas, que de una en una no son peligrosas, excepto si tienes una herida. Atacan a lo que desprende sangre viva, pero pueden pasar a tu lado sin problemas incluso si eres una mujer en plena menstruación. Distinguen el tipo de sangre.   

Aclaro, la barracuda es la primera de las dos fotos que hay aquí encima. La otra es de un ex-tiburón. He buceado a través de barcos hundidos, incluso llegamos a descubrir uno no señalado en los mapas en una de las inmersiones. En cuevas, y en una pared de coral en la que había muchas decenas de metros hacia abajo, con cierta sensación de vértigo y fuertes corrientes. No es peligroso si se respetan las reglas, como ocurre casi siempre con el mar. No me enrollo más, os dejo algunas fotos para vuestro deleite. Están tomadas en inmersiones en las que yo estaba, aunque tan sólo las peores son mías. Yo no tengo una cámara submarina tan buena. Y sí, ese que aparece en una foto, soy yo.  Habrá mas fotos otro día. Y mejor colocadas, que me he dado cuenta de que restricciones en la configuración de mi navegador han organizado un pequeño churro.

Avinareta

Amigos de Plaza Moyua,

El otro día cayó en mis manos un pequeño cadáver de árbol de Joseph Conrad  “El Titanic” de editorial GADIR,

Os adjunto copio el texto de su portada, unas páginas seleccionadas por mi y de su contraportada,

Conrad expone con maestría el despropósito que fue crear un barco de aquellas características.

Un barco muy grande, 45.000 Ton de desplazamiento, que viaja demasiado rápido, a 21 Kits, creyéndose insumergible porque tenía unos mamparos que lo dividían en secciones y lo hacían insumergible.

Por fin el sueño de todos los marinos: Un barco insumergible.

Desafortunadamente luego se comprobó que los famosos mamparos no acotaban de verdad sectores del barco.

Conrad achaca este despropósito de artefacto naval a la soberbia desmedida del hombre.

Yo me pongo a comparar el diseño y seguridad intrínseca del Titanic y del Costa Concordia, y soy de la opinión de que el Titanic era mucho más seguro.

El Concordia desplaza 114.000 Ton. Mas peso igual a mas inercia igual a mas problema ante un impacto.

4.200 personas en el concordia frente a 2.000 en el Titanic. Menos problema de evacuación en Titanic.

Velocidad: Curiosamente la misma 21 Kts,

Estabilidad: el Titanic tenía un montón de obra viva, que es la parte bajo el agua del casco. Eso lo hace más estable.

El costa Concordia tiene como tres metros bajo el agua y no sé cuantos sobre ella, pero serán 30 o así.

En resumen uno monstruo de 114.000 Ton, a 21 Kits, de día y de noche, Súper inestable, con 4.200 personas es una barbaridad desde el punto de vista de la seguridad.

Otra cosa es el comportamiento del capitán Smith en el Titanic, que no es censurable y el del Costa Concordia, que si lo es,

Saludos a la Plaza,

Avinareta

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